El tantas veces citado cuento El dinosaurio de Augusto Monterroso –»Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí»– nos sirve hoy para recordar que la hepatitis C sigue siendo un grave problema en las cárceles españolas y que es urgente que todas las personas que sufren esta dolencia puedan acceder a los medicamentos de acción directa que los pueden curar y a los que ahora mismo, en muchos casos, no están teniendo acceso.
El pasado 6 de octubre, la APDHA denunciaba que la partida recogida en los Presupuestos Generales del Estado para la sanidad penitenciaria solo permitiría que un 5% de las personas afectadas por la hepatitis C accedieran a los nuevos tratamientos. No sólo lo denunciamos aquí. El 2 de junio de 2015 hicimos una ampliación a la queja sobre salud penitenciaria que teníamos ya abierta, desde diciembre de 2014, en el Defensor del Pueblo Español, denunciando las dificultades que tenían las personas presas para acceder a los nuevos medicamentos de acción directa para la Hepatitis C.





