Más De Un Mes De Huelga De Hambre Contra El Confinamiento Solitario En Las Prisiones De California

Dura ya más de un mes, desde el 8 de julio, la huelga de hambre contra las condiciones de vida en las SHU (secciones de seguridad) de las prisiones de California, sólo en cuatro de las cuales (Pelican Bay, Corcoran, Folsom y Tehachapi) 4500 presos, permanecen encerrados la mayor parte del día en celdas sin ventanas, saliendo durante muy poco tiempo a unos patios de ejercicios con altos muros que impiden ver la luz del sol. Para salir de esta situación, en la que muchos de ellos permanecen durante años e incluso décadas, se exige a los presos que delaten a sus compañeros. Hay unas 80.000 personas en condiciones parecidas en todos los EE.UU. En la huelga empezaron participando unos 30.000 presos en más de dos tercios de las 33 cárceles de California, donde malviven hacinanadas 133.000 personas presas, en espacios previstos para un máximo de 80.000, por lo que el tribunal suprempo estadounidense ha ordenado la liberación de al menos 10.000 de ellas. En este momento, según la red de solidaridad con esta lucha, ayunan todavía 500 personas. En un comunicado reciente, los huelguistas presos en la prisión estatal de Pelican Bay decían: “somos torturados cada día por funcionarios estatales… Es el castigo a la acción que se impone sobre prisioneros indefensos y hambrientos que sólo buscan lo que todo ser humano: dignidad, igualdad y justicia para nuestras familias, seres queridos y nosotros. Estos son los derechos fundamentales de toda persona, incluidos aquellos encarcelados por el Estado”. Entre otros abusos, como la incautación de sus documentos de defensa y la prohibición de entrada en las cárceles a una abogada que defiende a varios de ellos, han denunciado que el 11 de julio, las autoridades penitenciarias trasladaron a 14 de los huelguistas de sus celdas de aislamiento (SHU) y los colocaron en Segregación Administrativa (Ad Seg) en peores condiciones todavía que en las SHU. En las celdas donde están encerrados los huelguistas, muchos de los cuales son hombres mayores que padecen enfermedades crónicas graves, los carceleros ponen el aire acondicionado a todo volumen usando el congelamiento como táctica de guerra psicológica y física, ya que sólo disponen de ropa de verano.

Fuentes:

Más información Tokata:

Desde EE.UU.:

 

 

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