Se terminó la primera temporada de Encarcelados, en LaSexta. Un programa que ha respondido a la lógica de morbo social al que tan acostumbrados nos tiene este canal televisivo: mucho morbo y muy poca crítica consistente e inteligente. Sin embargo lo de esta emisión ha clamado al cielo por la perversidad de sus mensajes.
Puede ser que nuestras críticas no sean fácilmente entendidas para quienes desconocen la realidad de la cárcel y sus implicaciones ya que en este programa tal vez hayan encontrado una fuente mínima de información sobre un fenómeno desconocido. Pero para nosotras este programa lejos de querer denunciar la situación en la que se encuentran las cárceles en muchos lugares del mundo o las situaciones de conflicto social y de pobreza que llevan a muchas personas a delinquir sean de la nacionalidad que sean (el cual podría ser un loable fin) creemos que ha tenido de manera plenamente consciente y premeditada otros objetivos.


