Categoría: <span>La cárcel mata</span>

1970 son las personas muertas en prisión reconocidas oficialmente por el Estado en la década que va del 2006 al 2016.  En este número de fallecimientos no van incluidos los ocurridos en Cataluña al tener ésta las competencias transferidas en materia penitenciaria, por lo que los datos serían aún más alarmantes.

Según el Informe Epidemiológico sobre Mortalidad en Instituciones Penitenciarias, en 2015 fallecieron 155 internos (2,79 por cada 1.000 internos) en el ámbito de prisiones de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. Se trata de 27 fallecimientos más que el año anterior, en el que hubo 128. Desde 2009 hasta la actualidad, el año con mayor número de fallecimientos fue 2009 (224) y el de menos fue 2014 (128). Lo mismo puede decirse en tasa por mil internos: 3,42 por mil en 2009 y 2,25 por mil en 2014. No están disponibles los datos de 2016 en el momento de redactar estas líneas.

De los 155 fallecimientos registrados en 2015, 147 son varones y 8 mujeres. La media de edad es de 47,8 años. 95 personas fallecieron en el centro penitenciario en el que se encontraban, 59 en un hospital y 1 en el traslado. Hubo 92 fallecimientos por causas naturales y 63 por causas violentas, incluyendo en ellas la ingesta de drogas (37 fallecimientos), los suicidios (23), los accidentes (2) y la agresión de otro interno (1). En lo que atañe a su distribución por centros penitenciarios, ha de destacarse el número de fallecimientos en Morón de la Frontera (Sevilla) (12), Madrid VII-Estremera (10) y A Lama (Pontevedra) (8).

Como se ha indicado, hubo 23 suicidios (20 varones y 3 mujeres), uno menos que el año anterior. El número de suicidios en los últimos años tiene como cifra más alta los 31, de 2013, y como cifra más baja los 15, de 2011. En marzo de 2014 fue revisado el Programa de Prevención de Suicidios en el ámbito penitenciario correspondiente a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, siendo de destacar el descenso del número de suicidios, desde los 31 de 2013 a los 23-24 por año de las últimas cifras disponibles. Ello no excluye la necesidad de que todos los profesionales penitenciariosmantengan una actitud activa para detectar la concurrencia de posibles situaciones desencadenantes de la conducta suicida ya desde el ingreso del interno en prisión.

Extracto del último Informe del defensor del pueblo en el que hace referencia  a las muertes en prisión (páginas 153-16).

Las tablas que aparecen a continuación contienen los fallecimientos de los últimos 10 años, por año, centros y causa de la muerte.

La cárcel mata

Sabemos que en las prisiones del Estado español se dan toda clase de tratos crueles, inhumanos y degradantes, y que no se garantiza el respeto por los derechos de las personas presas, sino la impunidad de quienes los están violando rutinariamente. Existen dos clases de cadena perpetua, más o menos encubierta, sin posibilidad alguna de reinserción; hay un régimen especial de castigo por aislamiento que provoca la destrucción psíquica y física de las personas que lo sufren; se traslada como represalia, lejos de sus lugares de arraigo social y familiar, a las consideradas conflictivas; se explota hasta el abuso extremo a las que trabajan… La sanidad penitenciaria es catastrófica, pues la burocracia carcelera, con la excusa de una “legalidad” que no deja clara a qué administración corresponden las prestaciones, abandona cínicamente su autoproclamada obligación de asegurar a la población reclusa una asistencia médico-sanitaria igual a la de la calle; los enfermos psiquiátricos deambulan por celdas y patios, yendo a parar muchas veces al régimen de castigo en lugar de recibir cuidados; se tolera interesadamente el narcotráfico ilegal y se proporcionan con negligente liberalidad todo tipo de drogas legales… Cada dos días muere una persona presa, muchas veces por sobredosis, o por “suicidio”, a pesar de los hipócritas “protocolos de prevención” que, igual que cualquier otro supuesto “beneficio”, se aplican con tanta negligencia como rigor se emplea en todas las medidas disciplinarias. A continuación, generalmente, en palabras de familiares y amistades que no quieren guardar silencio ante el abuso e intentan organizarse para intentar hacerle frente, recapitulamos algunas de las últimas muertes ocurridas en las prisiones españolas.

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Alfonso Miguel Codón Belmonte, compañero que se sumó a los ayunos en apoyo de la propuesta de lucha colectiva en enero pasado, se encuentra en una situación muy difícil: en  primer grado de «tratamiento», sometido a la «modalidad de vida» que se impone en los «departamentos especiales» (artículo 91.3 del vigente reglamento penitenciario), es decir, en régimen de castigo por aislamiento, debido a que ha sido calificado de «extremadamente peligroso», en la terminología carcelera, no sabemos por qué motivos. Pero se encuentra en enfermería, porque sufre ataques epilépticos y por su deterioro psíquico, producto, sin duda, del propio aislamiento; él mismo se refiere a una situación reciente que se puede calificar de intento de suicidio. Aún así. según nos cuenta, no le dejan salir al patio ni siquiera las tres horas que marca el reglamento para esa «modalidad de vida», sino apenas hora y media, y lo tienen totalmente incomunicado, sin atención psicológica o psiquiátrica alguna, aparte del tratamiento farmacológico que nos detalla en una de las cartas que insertamos abajo. Tampoco se le da la oportunidad de participar en ninguna actividad cultural, terapeúica o del tipo que sea, que pueda aliviar la monotonía, ansiedad y hastío de sus días en absoluto aislamiento. Nos habla de la soledad y abandono que sufre y pide atención humana. Al final, ponemos sus datos para escribirle, lo cual, evidentemente, sería de mucha ayuda para el compañero. Insertamos a continuación, en primer lugar, un comunicado que nos pide publiquemos y, después, algunas cartas donde nos explica más detalladamente su situación.

Comunicado

Hola, compas yo soy Miguel y estoy en A Lama (Pontevedra).

Poco a poco nos unimos más a la lucha y cada vez somos mas.

El sistema y política carcelaria de este talego es penoso. Lo único que tiene bueno es la comida.

Estoy en primera Fase 91.3 y me encuentro en Enfermería porque soy epiléptico. Hace un par de días me dio un ataque en la celda acristalada, el interno de apoyo estaba en el gimnasio y yo no pude picar al chistofono, se dieron cuenta de que me dio un ataque a los 25 minutos y me tuvieron que poner seis puntos en el labio inferior del mordisco…

Estoy en Enfermería y es como si estuviera en aislamiento. No hay nadie para socorrerme. La excusa del médico fue que tiene que atender a 1600 internos. Yo me puse muy nervioso y con una cuchilla me hice varios cortes superficiales y profundos en ambos lados del cuello, me metieron 47 grapas y 23 puntos internos y externos.

Estoy sin tener contacto verbal y físico con nadie, en lugar de salir tres horas de patio, como en una primera fase solo me dejan salir una hora. Ya creo que me estoy volviendo loco, pero no me rindo.

Me he recorrido tantas prisiones que ya no se donde pedir ni saben donde llevarme.

Dos veces al mes hago ayunos reivindicativos, pero a estos verdugxs les da igual, como si se muere uno.

En el Sur de España se curraban la tortura física y psicológica; en el centro la tortura física y ahora en el Norte la tortura psicológica que es la que más me jode.

Bueno compas. Libertad para todos y un fuerte abrazo.

Miguel, el apache

29, febrero, 2017

Hola compis del TKT. Es mi mayor deseo que a la llegada de estas letras estéis bien.

Yo acabé con el juicio en Madrid y me subieron para Pontevedra, la causa con el carcelero me quedó en 1 año y 9 meses.

No se si llegó una publicación que hice hace un tiempo que mandé a propresxs de Madrid, no he sido informado.

Os comento, me he unido a la lucha hace poco más de un mes haciendo dos ayunos mensuales. Cuando me contesten el Congreso de los diputados y el Defensor de nadie vos las mando.

Me han traído hace dos días a una celda acristalada de enfermería porque tengo epilepsia y el último ataque me costó 13 puntos internos y externos en la cabeza. Aquí no puedo relacionarme con nadie, no tengo intimidad en ningún momento… Cuando llegué a ingresos, llegué con dos tarjetas de teléfono una de 5 € y la otra de 10 €, como tenían que pasar todas mis pertenencias por el escáner, me mandaron a aislamiento y me dijeron que a las 20:00 se me entregarían, cuando me las entregaron las tarjetas ya no estaban y los carceleros me porfiaban y me negaban la existencia de las tarjetas. Acabe rompiendo los cristales de la ventana a cabezazos, echándole la comida encima a la hora de la cena a un guardia… Me tuvieron que atar en la cama con correas homologadas toda la noche hasta la hora de comer del día siguiente. He mandado una denuncia al JVP de Pontevedra, porque a mi no me pueden atar tantas horas en una cama siendo epiléptico y por las dos tarjetas de teléfono.

El juez no me va a hacer ni puto caso, así que os pido el favor de que de este escrito me saquéis una publicacion para el TKT.

Bueno compas un abrazo a todos y cuidarse mucho.

Espero noticias.

1 de Marzo de 2017

Hola compas. Es mi mayor deseo que a la llegada de estas letras estéis todos bien.

No sé si vos habrán llegado mis otras cartas, espero que sí. Me quiero desahogar escribiéndoos hoy porque no estoy bien, estoy con mucha ansiedad.

Como ya vos comenté en otros escritos, estoy en art. 91.3 RP, pero me encuentro en la enfermería debido a mis múltiples ataques epilépticos.

Ya en la enfermería ya no aguanto más estoy incomunicado, me tienen que dejar salir mis 3 horas de patio y solo me dejan una hora y media. Hoy con esta misma fecha me sacaron al patio, tan solo le metí dos tibiazos a una papelera del patio la aboyé un poco y me han encerrado en la celda en art. 72 R.P. aislamiento provisional. Yo de verdad ya no sé que hacer. Necesito ayuda psicológica y psiquiátrica y no me la facilitan ya que ponen la excusa de que son muchos internos para atender, pero lo mio es muy grave y no lo valoran.

No me siento (SER HUMANO), me siento abandonado y dejado tanto por mi propia familia, como por la sociedad…

Yo no pido mucho, solo ayuda y un poco de atención.

BUENO COMPAS. CUIDAROS MUCHO Y RECIBIR UN FUERTE ABRAZO.

20 de Marzo del 2017

Hola compas, es mi mayor deseo que a la llegada de estas letras estéis bien.

Yo estoy aguantando porque soy un guerrero, no me rindo y no suplico ante nadie.

Todavía sigo en la enfermería por la epilepsia y es un puto asco porque uno no tiene intimidad para nada. Me han modificado la medicación ya que los ataques cada vez me dan mas fuertes.

Me dan “2 depakines crono de 500 mg, 2 valiums de 25 mg, 1 rivotril de 2 mg, 1 rivotril de 0,5 mg y 1 quetiapina de 100 mg”.

No me hace mucho, pero me ayuda.

Recordaros que es un placer teneros como ayuda.

Un abrazo a todos/as.

Para escribir al compañero:

Alfonso Miguel Codón Belmonte

Centro Penitenciario de A Lama

Monte Racelo s/n

36830 A Lama (Pontevedra)

La cárcel mata Presxs en lucha

A la compañera  Silvia Encina.

JOSÉ SERRANO BENÍTEZ

 

Nunca podré conocerte,

hermano

Ya no es posible.

Ya no estás aquí.

Te han asesinado.

 

No sé nada de ti.

Pero sé que eres mi

hermano.

Lo sé.

Pocos. No luchamos.

Te pido perdón, hermano.

 

Llego tarde. Ya estás

muerto.

Lo siento en lágrimas…

lo siento de veras,

compañero…

No lo sabía,

pero sí que sabía

de cárceles de muerte

de asesinos impunes

del vertedero humano…

Pero no me veas como

culpable

hermano,

no sabía, sí sabía…

lo siento, es tarde, lo sé…

perdóname, yo… no supe,

no pude… lo siento…

ya estás muerto

es tarde… lo siento…

 

Me avergüenzo

de cualquier risa,

de cualquier cosa vivida

mientras tú vivías la muerte

en traslados y cacheos

me avergüenzo

pero no sabía,

sí sabia… pero…

lo siento, lo siento…

te dejé de lado,

me olvidé de ti y de otros

como tú…

No supe, no pude,

ya es tarde…

 

Otros morirán también…

No sabré, no podré…

 

Si algún día tengo la

oportunidad,

hermano,

haré pagar tu sangre a los

verdugos,

si no la tengo,

no me lo tengas en cuenta

cuando nos reunamos

                      Garzía Furia, abril de 2017

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata Presxs en lucha

Damos cuenta rápidamente de las últimas vicisitudes de algunos presos en lucha: la huelga de hambre y la paliza con contradenuncia y traslado punitivo sufridos por Sergio Medina Castel; las huelgas de hambre de José Poblete y Toni Chavero; el ayuno, el traslado y los malos tratos contra el Peque… Después, dedicamos la mayor parte del programa al testimonio de la compañera y abogada de José Serrano Benítez, muerto en la cárcel de Zuera después de 18 años de aislamiento, abandono médico y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

El 31 de marzo de 2017, Mumia Abu-Jamal recibió una cruel mezcla de buenas y malas noticias de un doctor en su prisión. El doctor le enseño los resultados de un reciente análisis de laboratorio, el cual reveló claras señales de cirrosis, es decir, la formación de cicatrices en el hígado, obviamente provocada por su Hepatitis C no tratada. El doctor también informó a Mumia que recibiría la cura para la Hepatitis C la semana que entra.

La inminente victoria era agridulce. Mumia compartió sus sentimientos con algunas personas por teléfono en la mañana. Su expresión de emoción, poco común, también fue captada en una entrevista en la tarde: “Mi primera reacción era choque, rabia, incredulidad. Si me habían dado tratamiento en 2015, si me habían dado tratamiento en 2012 cuando dicen que lo diagnosticaron por primera vez, no estaría tan avanzada…Para muchos hombres y mujeres en las prisiones de Pensilvania, creo que es un paso adelante, y un gran día, pero les aseguro que no me siento así ahora mismo”.

La aparente decisión del DOC de darse por vencido y darle a Mumia el tratamiento que cura la Hepatitis C fue lograda en una agonizante lucha de dos años en las calles y en los tribunales. Sin embargo, Mumia todavía no recibe el tratamiento y no lo recibirá sin nuestra constante vigilancia y protestas.

Si recibe el tratamiento inmediatamente, es posible que Mumia vuelva a disfrutar de buena salud. Pero los pacientes que han desarrollado cirrosis son más susceptibles a desarrollar el cáncer del hígado en el futuro y tienen que ser monitoreados durante toda la vida.

Internacional La cárcel mata

Hablamos con una compañera de Salamanca de la XXI marcha a Topas, convocada para el próximo 2 de abril, y de las jornadas anticarcelarias preparatorias, que empiezan hoy mismo. Susana nos relata la muerte de su hijo en la cárcel de Albocàsser, en marzo del año pasado, después de que él le dijera el día anterior que se sentía amenazado por los carceleros. Eso y el hecho de que un compañero le dijo que había avisado a los carceleros de que el muchacho estaba mal y ellos le respondieron «eso se le pasa durmiendo», la llevaron a denunciarles ante el juzgado de guardia, que archivó la denuncia sin tomar siquiera declaración a los testigos.

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga

Actividad en la calle La cárcel mata

Hablamos sobre la necesidad de la autodefensa solidaria ante el exterminio penitenciario que se está dando en el estado español. Leemos algún comunicado de compañeros presos en lucha. Mencionamos algunos eventos anticarcelarios que se están preparando. Comentamos cómo sigue la prohibición de entrar en prisión a organizaciones solidarias con personas presas y hablamos de las jornadas ‘Abolir la prisión de las mujeres’.

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga

Hemos recibido una llamada de teléfono en la que nos informan de un suicidio en la cárcel de Murcia II.

La persona fallecida se encontraba en régimen de aislamiento (artículo 75.2 del reglamento Penitenciario) y no se le permitía salir en ningún momento de su celda. El día 2 de febrero solicitó mediante instancia que le pusieran un compañero en la celda dado que no estaba bien psicológicamente, además había tenido intentos autolíticos previos, sin que por parte de la cárcel se adoptara ninguna medida. El día 7 de febrero se suicidó.

El oscurantismo y falta de transparencia que definen las cárceles y su consiguiente impunidad son el caldo de cultivo para que estas muertes nunca sean suficientemente aclaradas y para que no haya asunción de responsabilidades por parte de ninguna institución ni persona. Instituciones Penitenciarias, como garante de la vida de las personas presas, es responsable de las muertes que ocurren en prisión, ya sea por clara negligencia como en este caso (los suicidios en prisión tienen una incidencia mucho más alta que fuera de ella y para eso existen los programas de prevención del suicidio que aunque son ampliamente mejorables ni siquiera fueron puestos en marcha en este caso), o por dejación de sus funciones como en otros muchos (sobredosis, falta de la mínima atención médica…).

Estas muertes se siguen produciendo porque no se aplican mecanismos hábiles que dignifiquen a las personas presas. La cárcel es mucho más que la privación de libertad. Se priva también a las personas de sus derechos, de su dignidad y, finalmente, se pone en claro riesgo su salud e integridad física y mental.

Instituciones Penitenciarias tiene el deber y la obligación de velar por la salud y la vida de las personas presas… y no lo hace.

La cárcel mata