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Es la tercera vez que la la familia de Francisco Chamorro Giménez convoca una concentración para exigir públicamente su excarcelación por enfermedad grave e incurable. Ya se hizo una el 22 de mayo, frente a los juzgados de Castellón, y otra el 23 de junio, ante la cárcel de castellón I. El miércoles, 17 de octubre, unas veinte personas acudieron una vez más ante la puerta de los juzgados. De 11:00 a 14:00 horas, exhibieron  pancartas y carteles, repartieron panfletos y pidieron en voz alta la libertad de Francisco y de todas las personas presas gravemente enfermas. A él lo tienen ahora en la cárcel de Castellón II, lleva 17 años encerrado y está enfermo de cáncer de estómago y VHC. Según la Constitución y las leyes penal y penitenciaria, debería ser clasificado en tercer grado y puesto en libertad condicional, por tratarse de un enfermo “muy grave con padecimientos incurables” y por respeto a su dignidad de ser humano. La deficiente sanidad penitenciaria no hace posible que reciba, como exige la ley, un tratamiento médico-sanitario equivalente al que recibe en la calle cualquier ciudadano. Lejos de eso, no está siendo tratado adecuadamente y ha perdido varias veces las visitas con el médico especialista porque el ministerio del Interior no ha sido capaz de trasladarle a tiempo al hospital. Aunque ya había sido clasificado en tercer grado “a efectos de libertad condicional” en la cárcel de Madrid VII, al llegar a Castellón, la junta de tratamiento de la cárcel y el juzgado de vigilancia le negaron la suspensión de pena porque, supuestamente, habiendo mejorado su estado gracias al tratamiento recibido en un hospital, en su caso “no se evidencia una dificultad para delinquir y una escasa peligrosidad” y porque no se encuentra “en un estado terminal”. Aplicando el contenido de la instrucción 3-2017 de la SGIP, denunciado comotrato cruel, inhumano y degradante contra las personas presas. Además, la junta de tratamiento tomó arbitrariamente la decisión de quitarle el tercer grado, confirmada por el juzgado de vigilancia y en tra´mite de recurso. Él ya ha cumplido más las tres cuartas partes de la condena de 20 años que pesa sobre él, y podría ser puesto en libertad condicional sólo por eso.

¿Con qué intención se le mantiene preso? ¿Es que el objeto de la excarcelación de los enfermos incurables no es mejorar sus condiciones de vida para que puedan ser atendidos dignamente? ¿Es que se trata simplemente de que se mueran en la calle? No podemos consentir esa inhumanidad. Exigimos que, de acuerdo con la ley, se libere a Francisco para que pueda recibir un tratamiento médico y unos cuidados adecuados y, si tiene que morir, que sea dignamente y rodeado de su familia.

Arriba se puede ver una foto de algunas de las personas concentradas sosteniendo pancartas y carteles reivindicativos. En el recuadro de abajo, ponemos los artículos de la diversas leyes que hacen obligatoria la liberación de Francisco como la de todas las personas presas gravemente enfermas y con padecimientos incurables. Y a continuación, una grabación en audio realizada durante la concentración, donde Rosa, la madre de Francisco, nos explica la situación.

Constitución española. Artículo 43:

1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud.

2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto.

(…)

Ley Orgánica General Penitenciaria. Artículo 3 LOGP:

La actividad penitenciaria se ejercerá respetando, en todo caso, la personalidad humana de los recluidos y los derechos e intereses jurídicos de los mismos no afectados por la condena, sin establecerse diferencia alguna por razón de raza, opiniones políticas, creencias religiosas, condición social o cualesquiera otras circunstancias de análoga naturaleza.

En consecuencia:

(…)

4. La Administración penitenciaria velará por la vida, integridad y salud de los internos.

(…)

Reglamento Penitenciario. Artículo 208. Prestaciones sanitarias

1. A todos los internos sin excepción se les garantizará una atención médico-sanitaria equivalente a la dispensada al conjunto de la población. Tendrán igualmente derecho a la prestación farmacéutica y a las prestaciones complementarias básicas que se deriven de esta atención.

Código Penal. Artículo 91 CP

1. No obstante lo dispuesto en el artículo anterior [que regula los requisitos generales para la libertad condicional], los penados que hubieran cumplido la edad de setenta años, o la cumplan durante la extinción de la condena, y reúnan los requisitos exigidos en el artículo anterior, excepto el de haber extinguido las tres cuartas partes de aquélla, las dos terceras partes o, en su caso, la mitad de la condena, podrán obtener la suspensión de la ejecución del resto de la pena y la concesión de la libertad condicional.

El mismo criterio se aplicará cuando se trate de enfermos muy graves con padecimientos incurables, y así quede acreditado tras la práctica de los informes médicos que, a criterio del juez de vigilancia penitenciaria, se estimen necesarios.

2. Constando a la Administración penitenciaria que el interno se halla en cualquiera de los casos previstos en los párrafos anteriores, elevará el expediente de libertad condicional, con la urgencia que el caso requiera, al juez de vigilancia penitenciaria, quien, a la hora de resolverlo, valorará junto a las circunstancias personales la dificultad para delinquir y la escasa peligrosidad del sujeto.

(…)

Reglamento Penitenciario

Artículo 104.4: Los penados enfermos muy graves con padecimientos incurables, según informe médico, con independencia de las variables intervinientes en el proceso de clasificación, podrán ser clasificados en tercer grado por razones humanitarias y de dignidad personal, atendiendo a la dificultad para delinquir y a su escasa peligrosidad.

Artículo 196. Libertad condicional de septuagenarios y enfermos terminales:

1. Se elevará al Juez de Vigilancia el expediente de libertad condicional de los penados que hubiesen cumplido setenta años o los cumplan durante la extinción de la condena. En el expediente deberá acreditarse el cumplimiento de los requisitos establecidos en el Código Penal, excepto el de haber extinguido las tres cuartas partes o, en su caso, las dos terceras partes de la condena o condenas.

2. Igual sistema se seguirá cuando, según informe médico, se trate de enfermos muy graves con padecimientos incurables. Cuando los servicios médicos del Centro consideren que concurren las condiciones para la concesión de la libertad condicional por esta causa, lo pondrán en conocimiento de la Junta de Tratamiento, mediante la elaboración del oportuno informe médico.

(…)

Más información sobre la situación de Francisco Chamorro

 

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Actividad en la calle La cárcel mata

Hablamos con Ana de la reciente muerte de su hija, Claudia Ximena Rodríguez Zúñiga, en marzo de este año, cuando estaba encerrada en la cárcel de mujeres de Wad-Ras, en Barcelona. Le dijeron que su hija se había suicidado, pero ella no lo cree. Con buenas razones, porque Claudia había sido amenazada, extorsionada y maltratada por los carceleros durante todo el tiempo que pasó en esa cárcel y la versión oficial de su muerte resulta muy poco creíble en cantidad de aspectos. Hablamos también con Rosa Giménez, que convoca una concentración frente a los juzgados de Castellón, el próximo 17 de noviembre, para exigir la excarcelación de su hijo, Fancisco Chamorro, preso enfermo de cáncer a quien no se le está proporcionando un tratamiento adecuado ni se le quiere liberar, como corresponde según la ley, para que pueda recibirlo en la calle. Comentamos la marcha de la huelga de hambre colectiva de presxs en lucha que empezó el 1 de octubre y termina el próximo día 15.

Cadena perpetua Huelga de hambre octubre 2018 La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga

Comentamos el supuesto «suicidio» de Claudia en marzo, en la cárcel barcelonesa de Wad-Ras y el de Gina, en agosto, en el aislamiento de Brians I. Hablamos con gente de Lleida del motín ocurrido supuestamente en la cárcel de Ponent y de los preparativos para el apoyo a la huelga de hambre de octubre. Con gente de Madrid, de cómo está el ambiente allí alrededeor de esta misma lucha. Comentamos los ecos de solidariad que nos han llegado de otros lugares. Leemos algunos escritos de compañeros presxs participantes.

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Huelga de hambre octubre 2018 La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga

Reproducimos parte de una grabación de la presentación en Valencia el 20 de septiembre del último informe de la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura y de la charla ofrecida en la misma ocasión por un miembro de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía sobre la catástrofe médico-sanitaria en la cárceles del Estado español. Hablamos con dos compañeras de Familias Frente a la Crueldad Carcelaria de la situación de sus hijos presos, de los motivos, finalidades y formas de hacer de esa asociación, y de su último taller de cuidados mutuos, sobre gestión del estrés y salud emocional, realizado en Torrent (Valencia) el fin de semana anterior.

Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Huelga de hambre octubre 2018 La cárcel mata Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

A continuación, una traducción al castellano de un artículo de Vicent Almela sobre la catástrofe médico-sanitaria en las  cárceles del Estado español, publicado en la página web de La Directa.

La legislación vigente en en el Estado español ordena al poder ejecutivo transferir las competencias sanitarias de los centros penitenciarios –actualmente dependientes del Ministerio del Interior– a las comunidades autónomas, para así ofrecer un servicio de calidad e igualitario a todas las personas. A día de hoy, sólo Cataluña y el País Vasco han integrado las competencias dentro de la red de salud autonómica

El artículo 208.1 del Reglamento Penitenciario, aprobado en 1996, regula que «a todos los internos sin excepción se les garantizará una atención médico-sanitaria equivalente a la dispensada al conjunto de la población». Desde 1986, la administración penitenciaria es la encargada de la atención primaria dentro de las cárceles –con un equipo médico fijo y un periódico–, y el Sistema Nacional de Salud (SNS) se encarga de la atención especializada de los internos, según los convenios fijados con cada comunidad autónoma. Uno de los problemas del modelo es que la atención primaria queda en manos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (SGIP), que depende del Ministerio del Interior español y, por tanto, los servicios sanitarios se ven limitados a criterios que dependen de convenios presupuestarios, de la seguridad del centro o del orden regimental, en lugar de basarse en criterios médicos. Esto se traduce en que muchas veces un médico debe obedecer un superior jerárquico que no es sanitario, o que una plaza no se cubra de inmediato, como ha ocurrido recientemente en la prisión de Dueñas (Palencia), donde se han quedado sin médico de noche durante varias semanas con una población reclusa de casi 1.000 personas.

En 2003, en un clima de movilizaciones sociales para lograr un sistema de salud universal igualitario para todos, el Congreso español aprobaba la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, que obligaba al gobierno, entre otras medidas, a transferir los servicios sanitarios dependientes de Instituciones Penitenciarias a las comunidades autónomas en un plazo de dieciocho meses. Pasados quince años de la aprobación de la ley, y después de varias mociones presentadas por diferentes fuerzas políticas para su aplicación efectiva, sólo Cataluña y el País Vasco han transferido las competencias a su sistema de salud autonómico.

Desde la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA, por sus siglas en castellano) hace más de veinte años que se denuncia la constante vulneración de los derechos sanitarios que sufren las personas presas –que también están reconocidos en los artículos 14 y 43 de la Constitución española– y que el servicio médico dentro de las cárceles del Estado español, que afecta actualmente a más de 50.000 personas, debería estar regulado por la misma administración sanitaria que presta este servicio a la ciudadanía que se encuentra en libertad. Según Francisco Miguel Fernández, miembro del área de prisiones de la APDHA, «no puede ser que las competencias sanitarias de ninguna persona dependan del Ministerio de Interior, que prioriza la vigilancia y la seguridad del Estado a la atención sanitaria de las personas «, y explica que está demostrado que, cuando se hace la transferencia de las competencias médicas al Sistema de Salud de las comunidades autónomas, estas condiciones mejoran considerablemente. Daniel Zulaika Aristegui (encargado de la integración de la sanidad penitenciaria en el sistema público sanitario vasco) explicaba este proceso de transición en unas jornadas organizadas por el Defensor del Pueblo Andaluz, celebradas en el año 2016 en Sevilla: «la integración se realizó en menos de un año, funciona bien y se adapta a los objetivos. Estar dentro del sistema comunitario permite la participación de los profesionales en las mismas condiciones laborales y ser conscientes de todos los cambios y avances que se producen en sanidad. Es evidente que es un cambio beneficioso para toda la sociedad y especialmente para la salud de las personas «.

El doctor Antonio López Burgos, miembro de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria, explicaba en las mismas jornadas que, cuando las competencias sanitarias dentro de los centros penitenciarias dependen de la SGIP, existe una ruptura total en el seguimiento médico al entrar y salir de prisión por la falta de comunicación entre las dos instituciones: «Si el paciente ha recibido tratamiento fuera del centro penitenciario, cuando entre, el médico de la prisión desconocerá totalmente su tratamiento e historial médico, y lo mismo ocurre cuando es al revés. Tampoco se comparte la información entre los centros penitenciarios: «Esto deriva en que enfermedades e infecciones graves –como el VIH, la Hepatitis C o el cáncer– no se traten a tiempo y en que algunos presos acaben muriendo, o que un paciente pueda recibir diagnósticos y tratamientos diferentes dependiendo de dónde se encuentre. De hecho, la imposición de dispensar productos farmacológicos distintos de los del exterior –una práctica muy común en los centros penitenciarios–ha sido constantemente denunciada por diferentes organizaciones médicas y declarada ilegal por el Tribunal Supremo español. En opinión de López, «la voluntad política es la única que puede cambiar esta situación, que no explota porque todo lo que pasa en las cárceles está encerrado entre cuatro muros».

El pasado mes de julio, la APDHA presentaba una nueva campaña para pedir la transferencia de las competencias sanitarias a las comunidades autónomas ‒y esta vez incluía también un decálogo denunciando las principales vulneraciones que sufren las personas presas en términos de salud– con el objetivo de sensibilizar a las organizaciones que luchan por la defensa de la salud universal y otros colectivos que reclaman el respeto de los derechos humanos dentro de las cárceles. Fernández espera que esta iniciativa suponga «un punto inicial de debate y encuentro para que el tema de la sanidad en las prisiones no sea una isla dentro del movimiento para conseguir una sanidad universal, y también se incluya como demanda en la lucha por el respeto a derechos humanos dentro de las cárceles «. Aparte de medidas como poner fin a las sujeciones mecánicas o ofrecer formaciones especializadas al personal médico, el decálogo también incluye «el registro de forma precisa de todas las lesiones que se observan por parte del personal sanitario», una de las demandas hechas desde del Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos. En 2016, en las cárceles de España, 259 personas denunciaron torturas, según el informe de la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura.

Las personas con trastornos mentales y enfermedades terminales, las más perjudicadas

Fruto de la falta de coordinación entre el Sistema Nacional de Salud y las Instituciones Penitenciarias, muchas personas diagnosticadas con trastornos mentales graves –que según datos de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria representarían alrededor del 8% de la población reclusa– llegan a las cárceles sin ningún tipo de notificación para los equipos médicos, que tampoco pueden acceder a su expediente. «Este es un hecho muy grave porque muchas veces les encierran en primer grado o sufren castigos penitenciarios, como la anulación de visitas o sujeciones mecánicas, sin tener en cuenta su diagnóstico o estado mental», explica Fernández, «y este es otro ejemplo de la vulneración de derechos que sufren los presos «. Según una sentencia del Tribunal Constitucional, publicada el pasado mes de agosto, las personas absueltas por problemas de salud mental deben cumplir la medida de seguridad en un centro psiquiátrico y no en centros penitenciarios ordinarios. A raíz de esta sentencia, desde el APHDA exige a los juzgados que requieran a la administración penitenciaria cumplir la ley para que ninguna persona con un problema de salud mental esté privada de libertad en un centro penitenciario, «que tiene un fin sancionador y no terapéutico «.

Otra vulneración de derechos es la que padecen las personas con enfermedades terminales, como es el caso de Carmen Badía –actualmente en prisión de Zuera– o Francisco Chamorro –interno en la cárcel de Castellón II– que, a pesar de estar diagnosticadas de un estado avanzado de cáncer y recibir quimioterapia, continúan encerradas dentro de los centros penitenciarios sin «el derecho a la libertad condicional», como obligan el artículo 91 del Código Penal y el 196 del Reglamento Penitenciario para este tipo de situaciones o, en su defecto, pasar al tercer grado de régimen penitenciario, como marca el artículo 104.4 del RP «por razones humanitarias y dignidad personal». Rosa Giménez, madre de Chamorro, que está luchando por la excarcelación de su hijo, se pregunta: «¿No sería más humano excarcelar las personas enfermas que puedan recibir en la calle los mismos cuidados que cualquier otro ciudadano, como exige la ley, que la deficiente sanidad penitenciaria no puede ni quiere prestar un servicio digno? «, y concluye:» no sería más humano que pudieran morir rodeados de su familia?».

Sobre la propuesta de la APDHA frente a la catástrofe de la sanidad penitenciaria

Informe «Sanidad en prisión. La salud robada entre cuatro muros»

Tokata Y Fuga 21-VII-2018 ¿Tienen o no tienen derecho a la salud y a la vida las personas presas?

Actividad en la calle Huelga de hambre octubre 2018 La cárcel mata

Transcribimos a continuación dos cartas de Toni Chavero donde nos relata su reciente «intento de suicidio», como el mismo llama a lo que sucedió en la cárcel de Villena el 19 del mes pasado y contábamos en una publicación reciente. Reflexiona en profundidad sobre ello, pide disculpas por unos actos que considera incoherentes con sus principios y con su forma de entender la lucha, acerca de lo cual se había expresado claramente en otras ocasiones. Nos da cuenta de las represalias sufridas –traslado a Albocàsser; destino a régimen especial de castigo, artículo 91.3; privación de sus cosas personales…– y pide que nadie se preocupe, pues se encuentra recuperado física y anímicamente y dispuesto a «vivir luchando», tanto en lo que se refiere a su esfuerzo personal como a su participación en la lucha colectiva. Sin olvidar que tiene la correspondencia intervenida, sería bueno escribir al compañero, para darle ánimos y que pueda ir recuperando las direcciones de la gente con la que suele escribirse, ya que los carceleros se las tiraron a la basura junto con el resto de sus cosas. La dirección de la cárcel de Albocàsser podéis encontrarla en la lista de presxs en lucha a la que conduce el último de los enlaces que ponemos al final del todo.

Villena, madrugada del 26-VII-2018

Os escribo a vosotrxs, que lucháis por una sociedad sin jaulas, dentro y fuera de ellas, con humildad, honestidad y fuerzas. ¡Salud a todxs!

No he querido en un principio comunicaros los hechos, que van contra mi propia filosofía de vida y de lucha, porque, para empezar, no estaba reivindicando más que mi propia muerte, sin involucrar a nadie, ni grupos ni individualidades, yo, solo.

Pero entiendo la falsedad de no contarlo, de ocultarlo, de no ser al final honesto y sincero con todxs vosotrxs. En primer lugar, como preso en confrontación contra el sistema penal y estatal. Y, en segundo lugar, como compañero de todxs vosotrxs, fuera y dentro de sus jaulas.

La tarde del 19-VII-2018, tras preparar unas cartas de despedida, que me iba a tragar y al final dejé entre mis cosas, bien protegidas, y anunciar el día 15 a las instancias de siempre (Consejo de Ministrxs, Defensor de Nadie y Congreso de lxs Lumis) que me están incitando al suicidio, desde Puerto I y desde aquí, tras siete meses sin mis pertenencias, les advertí que me iba a incendiar, porque estoy hasta los cojones de todo y me siento un lastre para mi familia sanguínea y compañerxs y amigxs. Y lo sigo pensando: soy un lastre.

Así que el 19 de julio, teniéndolo todo planeado, con todas mis pertenencias protegidas del fuego, puse en la puerta de la celda (para impedir el paso y asegurar mi objetivo, desaparecer) el colchón, dos mantas, dos sábanas, ropa vieja y rota, que até al cangrejo, y, debajo de todo, una cama de bolas de papeleo jurídico, autos y toda esa bazofia. Encendí un cigarro, metí el mechero entre los papeles y lo prendí todo. Me quedé de pie, mirando lo rápido que empezó a quemarse todo, echando un humo negro y denso. Me metí bajo los hierros de la cama, asustado del ruido del fuego intenso. Cuando no pude respirar más, por instinto supongo, abrí la ventana para coger aire, pero este hecho avivó más el fuego y solo tragué humo. Caí sobre los hierros de la cama, imagino que las rozaduras que tengo serán de eso, y no supe más.

No sé cómo se las apañaron para entrar y sacarme de ahí. No les fue tarea fácil, porque la puerta estaba al rojo vivo. Según me dijeron, entró alguien con botellas de oxígeno y todo el equipo y me sacó a rastras. Aparecí en la enfermería. Eso es todo. Lo demás no importa.

He ido contra mis principios de no violencia, aunque no reivindiqué más que la tabla, el 15 de julio, y las pertenencias de Puerto I, advirtiéndoles de que me iba a matar de la manera que he contado. Como siempre, hicieron caso omiso y yo realicé este acto imprudente e inoportuno.

Pienso que os he fallado a todxs, ya que he sido y soy un defensor constante de la no violencia. Este caso era distinto, pero fue violencia. Imagino que ahora aquellas personas a quienes recriminé por este tipo de actos tienen carta blanca para decirme de todo, o decirlo por ahí, en vez de a mí directamente. Como he sabido que están haciendo contracampaña contra mí, lo cual me suda la polla, porque sé bien que soy un guerrero y he luchado por mantener viva esta semilla que plantamos en 2015 mi Xavi y yo. De la COPEL a la APRE, posicionado. Deciros que estoy avergonzado es quedarme corto. Quien tenga algo que decirme, aquí me tiene. Dímelo a mí, no seas cobarde.

A pesar de que nada se quemó, los carceleros de guardia ese día tiraron todas mis pertenencias, todo, sin excepciones. Motivo por el cual me encuentro denunciando y en huelga de hambre individual, a pesar de que Mohamed El Hichou y Antonio Fabra dicen que se solidarizan conmigo y el domingo inician también huelga de hambre, cosa que no he podido evitar, ya que cada cual toma sus decisiones y, como yo he sido y soy un hermano con ellos, en respuesta, se solidarizan conmigo por la vulneración de derechos humanos y fundamentales. He denunciado y reclamado mis pertenencias, ya sea que las compren, las paguen, lo que sea, me da igual. He hecho una relación de la ropa, de los libros, de las gafas, de todo. Tengo unas chanclas, un pantalón corto y camiseta que me han dado los compañeros de la cuarta galería.

Pero a lo que voy es a pediros sinceras disculpas por no haber tenido autocontrol, aunque sí que lo hubo, en cierto modo, pues todo fue meditado profundamente. El fin de la reflexión es que soy un lastre, para mi familia: años de cárcel en cárcel, esto no puede ser. Mo me excuso, pero el cúmulo de todo me llevó a ese extremo.

Quien me quiera comprender que me comprenda. Quien me quiera criticar, que lo haga a mi persona, quien tenga “pena” de mí, que ni se moleste en escribirme. Quien piense que quiero arrastrar a alguien más esta huelga de hambre, se confunde; esto es personal mío. Así que rechazo de plano todo tipo de solidaridad. Nada de unirse a mi problema personal. Esto es solo mío, no corresponde a ninguna lucha en comuna. Si no os gusta el tono, leed otras cosas. Soy José Antonio Chavero Mejías, 9730081285, preso en lucha que no se mete en la vida de nadie. Esto no es parte de la lucha comunitaria, no está a diálogo ni es asunto de nadie más que mío, ni cabe acuerdo o apoyo de ningún tipo. Creo que lo he dejado claro, así que respetadme como os he respetado yo.

En lo comunitario, el 1 de octubre y luego en diciembre, sabremos todxs lxs que tenemos arrojos para luchar, ahí sí que nos solidarizamos con la tabla reivindicativa y la lucha. En esto otro no se espera la participación de nadie, es una simple comunicación que hago por haberos fallado y haberme fallado a mí mismo.

Salud y ánimo. Por una sociedad sin jaulas.

Albocàsser, noche del 4-VIII-2018

Nunca pensé que en mi mente se instalaría el deseo de la muerte. Es cierto que en la vida he tenido problemas suficientes como para pensar “hasta aquí he llegado”. Pero siempre he desechado la idea inmediatamente.

Podría poner las excusas que quiera, pero ninguna es válida para acabar con la vida, mi vida. Me he sentido un lastre para mi familia y, en parte, sigo pensando que lo soy, que todxs nosotrxs, dentro, somos una carga para lxs compañerxs de ahí fuera. Pero eso es solo mi pensamiento, mi opinión, en un mal momento, en un tiempo de mucho sufrimiento. Constante sufrimiento.

Todo el tiempo de traslados, de problemas, de verme despojado de mis pertenencias, de mi familia dando vueltas durante veinte años dando vueltas tras las rejas de las cárceles. Como mis compañerxs en la calle, de uno a otro talego. Como un dibujo animado al que persiguen sus cosas sin alcanzarle nunca. Como un número en esta sociedad de odios y envidias, de “personas” insensibles y de “gente” ciega, guiada por las pantallas de sus aparatos digitales, conducida a través del plasma por una serie de prostitutos del crimen organizado, del Estado policial y del Capital.

Por no conocer a mis sobrinas. Por no tener una vida con planes de futuro y, si los tengo, no sé si lograré alcanzarlos. Por estar inducido al suicidio por Instituciones Penitenciarias, con una serie de castigos constantes, de los cuales el verdadero motivo es un bolígrafo, un folio y mis palabras, mis reivindicaciones, mis pensamientos libertarios y mi constante propagación entre lxs presxs de esta lucha, de los porqués de la misma y de la necesidad de llevarla a la práctica. Todo lo cual seguiré haciendo.

De modo que la Institución Penitenciaria me ha ido encajando, colocando, donde no pueda propagar la llama y, a pesar de ello, me las he ingeniado para que lxs presxs de las cárceles por donde paso sepan lo que estamos haciendo. Cuando lxs pocxs que entienden el mensaje se suman a esta confrontación anticarcelaria y llegan las huelgas de hambre, las reivindicaciones, las quejas y las denuncias, el hecho de enseñar a la peña presa a realizar escritos, estén o no en la lucha, me echan a otro rincón.

Esta vez, tras el intento de suicidio y destrozo de la celda en la que me encontraba, la 33 de la cuarta galería de Villena, y tras trabar la puerta y poner todo tipo de combustible para impedirles la entrada a su celda, le metí fuego y al rato ya estaba sin conocimiento. No sé cómo consiguieron sacarme de allí, es que no lo llego a entender, ya que pude ver cómo quedó la celda, toda ella, entera, negra como un tizón. Me enteré por un preso de la celda contigua que, al ir a recoger mis pertenencias un ordenanza y decirle al carcelero que las cosas estaban bien, el carcelero le gritó: “tíralo todo, todo”, en un acto típico de los prostitutos del crimen organizado. Al final, decidí ponerme en huelga de hambre individualmente y sin comunicar nada, porque este asunto era personal, no era un problema que yo considere de la comunidad de lucha.

A pesar de todo, esos aislamientos son pequeños, de treinta y cinco “plazas” en cuatro galerías; primera, segunda y tercera de diez presos, y la cuarta de diez presos, en la que yo me encontraba. Mohamed El Hichou, uno de nuestros compañeros en lucha se sumó a la huelga de hambre y creo que también Antonio Fabra, según él me dijo. Quizá todo eso detonó que me mandaran en primer grado, primera fase, a Castellón II, Albocàsser. Al pasar por Picassent, me pusieron en la misma galería que el compañero Adrián, lo cual me supuso un alivio, un respiro, aunque momentáneo, porque por la mañana salía para Castellón II. Pudimos comunicarnos (…), me mandó ropa y una radio pequeña, lo cual agradezco en grado sumo. Gracias, compañero.

Y aquí estoy, preso con otro chaval musulmán. Siempre me ponen solo con musulmanes, lo cual ya dudo de si no será una treta de Instituciones Penitenciarias, para que los sociópatas estos puedan, en un momento dado, acusarme de “radicalizarme” o algo por el estilo, lo cual no me extrañaría. Aunque ya saben que yo ni Dios ni amo, ni patria, ni bandera. Mi bandera es un trapo negro por mis compañerxs asesinadxs en las cárceles del Estado criminal español.

La conclusión final de mi intento de morir es la de vivir luchando, ya que no concibo otra forma de vida en las cárceles, reivindicar, denunciar y sacar la basura carcelaria. Coordinación, comunicación, propuestas, ideas que vengan de fuera y de dentro, diálogo y decisiones conjuntas.

En cuanto a las acciones, pienso que no sirven de nada las huelgas de hambre individuales, ni hacernos daño cortándonos, ahorcándonos, quemándonos, etc. Es cierto que he cometido hace poco dos actos que no concibo para luchar: ponerme en huelga individualmente y pretender quemarme o morir axfisiado. De estos hechos os pido disculpas, dentro y fuera y, si es necesario, me comeré las charlas que del corazón salgan. Lo que no voy a permitir es que me machaquen; si alguien tiene algo que decir sobre este asunto, que me lo diga a mí. Si de esto se pretende hacer teatro, estoy lo suficientemente concienciado para caminar solo, sin nadie dentro ni fuera. No variará mi rumbo, porque yo lucho por lxs que están bajo la tierra y algunxs de lxs que quedan vivxs de COPEL y APRE (r), mis guías y mis maestrxs.

Me despido de todxs vosotrxs, quienes sí lucháis honestamente contra las jaulas, desde dentro y desde fuera de las mismas. Que no se preocupe nadie, que me encuentro bien, tanto física como mentalmente, y que lo siento, siento haber dejado que se instalara en mí o en mi inconsciente tanta mierda como para actuar así, sin pensar más que en mí, egoístamente. No creo que sea el camino ni de coña, pero en ocasiones pasa que te tienes que equivocar para aprender, y yo he aprendido que voy a vivir, que el castigo, la presión, el estar sin pertenencias tiene solución, lo que no tiene solución es la muerte.

Una cosa más, con toda la peña que me escribo, he perdido no, han tirado a la basura todo, las direcciones, los contratos de teléfono, todo, así que, si queréis escribir, yo iré recabando lxs remitentes y contestando cuando pueda. Tened en cuenta que solo tengo dos cartas de salida por semana. Pero contesto siempre, eso sí es una máxima. Cuidaros. Aquí lucharé a diario. Salud.

Toni Chavero Mejías

Desde Dentro: Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera

Más Información En Tokata Sobre Luchas Actuales Dentro De Las Cárceles Del Estado Español

Motivos, Condiciones Y Posibilidades Para Una Lucha Social Anticarcelaria

Noticias Sobre La Huelga De Hambre De Octubre

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 22-VIII-2018]

Huelga de hambre octubre 2018 La cárcel mata Presxs en lucha

Lxs compañerxs del Grup de Suport a Presxs de Lleida publican en su blog el siguiente comunicado sobre la situación de Carmen Badía Lachos en la cárcel de Zuera. Ella continúa haciendo ayunos por las doce reivindicaciones los días 1 y 15 de cada mes. Se queja de demoras en la correspondencia e incluso de que desaparecen cartas. Continúa esperando su excarcelación por su enfermedad extremadamente grave «con padecimientos incurables». ¿A qué esperan? Al parecer, no quieren soltarla hasta asegurarse de que va a morir pronto. Habla de iniciar una huelga de hambre indefinida y relata las dificultades para recibir un tratamiento adecuado a su estado de salud estando presa. ¡Hay que exigir su excarcelación, como la de todas las personas presas en situación parecida!

Después de las ultimas cartas que hemos recibido de Carmen (con bastante retraso), hacemos una actualización de su situación. Aunque sigue permanentemente en enfermería y le han vuelto a poner el apoyo médico por el mediodía y la noche, la compañera tiene que lidiar con otras dificultades. Algunas le afectan específicamente a ella, y otras son generales del sistema carcelario.

En primer lugar, Carmen hace referencia a los problemas en relación al correo. Hay cartas que le llegan con mucho retraso (algunas de ellas con mas de un mes) y sus respuestas a nosotros/as también nos llegan muy tarde. Pensamos, además, que hay algunas cartas que directamente no le están llegando.

A nivel de salud se siente muy cansada y con poca energía. La llevaron por fin al oncólogo y al médico cardiovascular. Ya le sacaron el reservorio de la pierna con anestesia local, y la operación fue bien y rápida. Aún así, dice que necesita el apoyo de la silla de ruedas, ya que se siente débil y le falla el corazón. También dice que la quimio le dañó los intestinos, y eso ocasiona que mucha comida le siente mal. Lleva desde el 31 de mayo esperando el informe del oncólogo, cosa que le parece bastante rara. Desde la cárcel le dicen que estos informes no han llegado, pero ella empieza a pensar que no es verdad, y que no se los entregan (o retrasan esta entrega todo lo posible) para que no tenga argumentos «justificados» de su estado de salud que puedan favorecer a que le den la libertad.

Carmen nos explica que hace poco falleció un preso allí en Zuera. El hombre estaba bajo de defensas y pilló legionela. Comenta que pasaron 3 días hasta que se hizo publico, y que este es solo un caso mas de desatención médica. Que a menudo les ponen problemas para ir al hospital. Con palabras textuales de la compañera: «No nos dejan ir al hospital, la atención médica es vergonzosa, y solo nos sacan para morir. No porque les importe que nos muramos, no, no es eso. Es para que no aumente el número de fallecidos en instituciones penitenciarias y suba la estadística.»

El próximo noviembre Carmen tenía un juicio contra una carcelera del CP Ponent. Pero le comunicaron a su abogado (el cual llamó al CP Ponent a petición de Carmen, para saber cómo estaba el tema) que el juicio había quedado anulado ya que la carcelera había retirado la denuncia. Aún así, Carmen no ha recibido ninguna notificación de este hecho, por lo que ahora está insistiendo para que se lo notifiquen formalmente. No descarta la posibilidad que no quieran notificárselo para que así ella no asista al juicio y este se celebre sin que ella pueda defenderse.

Comenta que en Zuera no se habla mucho de la huelga de hambre colectiva ni de las 12 reivindicaciones, ya que la gente tiene miedo a las represalias y los traslados, como ha ocurrido recientemente con un preso en lucha que estaba en Zuera. Aún así, dice que ella seguirá luchando aun sabiendo las consequencias que puede llebarle. Nos recuerda que sigue haciendo los ayunos para reivindicar los 12 puntos, el dia 1 y 15 de casa mes. Incluso dice que si no avanza la situación en relación a los informes médicos y no le empiezan a conceder permisos de salida, se está planteando iniciar una nueva huelga de hambre indefinida, como ya hizo estando en Lleida (gracias a la cual, por lo menos consiguió el traslado a Zuera). Ya que ve como pasa desesperadamente el tiempo, y ya lleva encerrada 13 largos años sin pisar ni un día la calle.

Os seguimos animando a escribirle; seguro que le gustará recibir muestras de apoyo. ¡No dejemos solas a las presas!

Huelga de hambre octubre 2018 La cárcel mata Presxs en lucha

Entrevistamos a Francisco, de la APDHA de Granada, que nos explica el «Decálogo Sanidad en Prisión» que propone esa asociación para hacer frente a la catástrofe médico-sanitaria que padecen las personas presas en la cárceles del Estado español. Y leemos unas cartas de Óscar Rodríguez González, en huelga de hambre desde el día 22 de junio frente a los tratos crueles, inhumanos y degradantes en la cárcel de Puerto I, especialmente el abandono médico. Reflexiona también el compañero sobre la huelga de hambre colectiva de mayo y la propuesta para octubre. Lo mismo hace Toni Chavero, de quien leemos también un comunicado.

La cárcel mata Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Hablamos de la situación catastrófica de la sanidad en las cárceles españolas y de diferentes intentos de hacerle frente desde la sociedad que se están produciendo ahora mismo. Hablamos con la madre de Francisco Chamorro y del estado de la lucha que lleva a cabo con gran coraje por la excarcelación de su hijo, enfermo de cáncer. Una compañera de Familias Frente a la Crueldad Carcelaria nos habla de una jornada de fiesta y reflexión sobre autodefensa solidaria que se celebra hoy mismo en un centro social de Móstoles (Madrid). Nos hacemos eco de la huelga de hambre de un compañero preso en lucha en la cárcel de Puerto I para protestar por los tratos crueles, inhumanos y degradantes que allí se infiere allí a las personas presas.

Actividad en la calle La cárcel mata Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga