Crece La Tensión En La Cárcel De Quatre Camins Por El Aumento De Positivos De Covid-19

El aislamiento y el hermetismo al que están sometidos los presos, la falta de medidas para prevenir contagios y la falta de información de lo que está sucediendo tanto dentro como fuera hace que se viva una calma tensa en todas las prisiones. En algunas de ellas se están instalando hospitales de campaña lo cual agrava la tensión mientras crece el alarmismo. El siguiente artículo de Vicent Almela que recogemos de La Directa da cuenta de lo que esta´sucediendo en Quatre Camins

Los departamentos de Justicia y Salud de la Generalitat han decidido instalar un hospital de campaña para hacer frente a los 22 nuevos casos de internos positivos por coronavirus en el módulo 4 del centro, que ha quedado completamente confinado. Según fuentes oficiales, desde que comenzó la situación de emergencia sanitaria, 48 internos y 43 trabajadoras han dado positivo por Covid-19 en las prisiones catalanas. La Directa ha accedido a una grabación desde dentro de Quatre Camins

Gritos de desesperación y demandas de libertad, golpes contra los barrotes y quema de sábanas y otros objetos desde las ventanas de las celdas. Estas son las imágenes grabadas el pasado domingo por la noche desde dentro del centro penitenciario de Quatre Camins –ubicado en la Roca del Vallès– por parte de un interno, que a través de su familia ha hecho llegar el vídeo a La Directa. Las imágenes son un termómetro de la situación de emergencia y desesperación que se está viviendo en esta prisión desde que el Departamento de Justicia confirmara, el pasado sábado, 22 nuevos casos de Covid-19 entre los internos del módulo 4, y decidiera poner en marcha un hospital de campaña en el mismo establecimiento para atender los casos. Según fuentes oficiales del Departamento, después de diagnosticar cinco casos del mismo módulo en sólo siete días, el equipo de profesionales sanitarios hizo pruebas rápidas –PCR– a los 145 presos que lo ocupan y fue entonces cuando se diagnosticaron los nuevos 32 casos –22 internos y 10 funcionarios del módulo, todos asintomáticos, según las fuentes oficiales. El resultado del resto de pruebas para saber si hay más positivos en el centro todavía no ha llegado.

A pesar de la situación de emergencia y desesperación de las personas presas y sus familias, los departamentos de Justicia y de Salud descartan, de momento, el traslado masivo de personas presas al hospital penitenciario de Terrassa (UHPT) –que es el establecimiento sanitario destinado a las personas presas de toda Cataluña–, ni a la nueva unidad para presos con síntomas leves de Covid-19, habilitada desde el pasado jueves en la segunda planta de la enfermería de Brians 2. Por lo tanto, según informó el Departamento en un comunicado oficial, las personas privadas de libertad con prueba negativa se quedarán en el módulo 1 del mismo centro de Quatre Camins para aislarlos del foco del brote. En cambio, los internos positivos y con síntomas leves se quedarán en el mismo módulo 4, que actuará como una extensión del hospital penitenciario de Terrassa con 145 camas. En este módulo, los profesionales sanitarios atenderán a los pacientes con síntomas leves, que no requieren soporte respiratorio, y por tanto todos los internos y trabajadores de este módulo deberán ir obligatoriamente con mascarilla. Según cuentan las familias, las mascarillas se entregaron ayer, lunes, a todos los internos del establecimiento penitenciario.

Una de las demandas de más de sesenta entidades en defensa de los derechos humanos, familias y grupos de apoyo a personas presas al Departamento de Justicia –del que dependen las cárceles catalanas– y al Ministerio del Interior español, requiere que cuando una persona presa presente síntomas de Covidien-19 o haya estado en contacto con una persona con el virus, es necesario que sea tratada en un entorno médico, «preferiblemente en un centro médico externo a la prisión». Según alerta Rachele Stroppa, miembro del Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos (OSPDH) de la Universidad de Barcelona, ​​»también será necesario que estas personas reciban un contacto humano diario y apreciable para minimizar las afectaciones psíquicas añadidas a la situación de aislamiento.»

En un escrito presentado el jueves pasado por parte la asociación de Familias de Presos en Cataluña a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ya se solicitaba que se repartieron con urgencia equipos de protección (mascarillas, guantes y gel) a todos los internos y trabajadores de los centros penitenciarios para evitar más contagios. Asimismo, también pedían la apertura de un canal público de información desde el que se informe diariamente toda la sociedad –y, por tanto, también a las personas presas– sobre las medidas que se están tomando y la evolución de la emergencia sanitaria dentro de las cárceles, qué dotación de elementos preventivos y de seguridad se está dando dentro de cada centro, el número de presos contagiados o de personas con síntomas –así como de funcionarios–, información actualizada sobre terceros grados y excarcelaciones y datos sobre las personas muertas durante este confinamiento, para así «poder contactar con los familiares y acompañarlos en su duelo». Según contaban las familias en el comunicado, «la información es un derecho y en estos momentos es más importante que nunca».

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