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Actividad en la calle Cárcel=Tortura Cárceles para niños Salud mental

¡¡¡IBON A CASA YA!!!

Después de ser víctima de un montaje policial, acusado de pertenencia a banda armada, de cabecilla… Tras ser encarcelado torturado, humillado, negado su derecho a decidir sobre su vida, su medicación. Después de una huelga de hambre que le dejó muchas secuelas (está ciego, solo distingue sombras). Después de una vuelta al talego totalmente inhumana en unas condiciones de salud demasiado extremas para soportarlo, hacemos un llamamiento a toda la gente sensible para apoyar esta campaña de cartas y telegramas a las direcciones que están al final de este escrito denunciando la situación de Ibon y exigiendo su puesta en libertad inmediata.

¡¡Abajo los muros!!

¡¡Ibon etxera orain!! 

Cárcel=Tortura La cárcel mata

Esta denuncia fue dirigida al “Centro Penitenciario A Lama”. Ha sido devuelta dos meses despues con la leyenda en el sobre que no saben a quien va dirigida. Las iguales cartas dirigidas al Centro Directivo de Madrid y al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria no las han devuelto. No es posible que el Centro Penitenciario A Lama renuncie a identificarse con el nombre que tiene. Devuelven la queja ante el conocimiento pleno de ella por las otras dos identicas no devueltas.

La hemos reenviado en otro sobre encabebezando el texto “Junta de Regimen y Administraccion”. Las victimas de los carceleros no estamos dispuestas a la rebaja, a la complaciencia, a mentir.

Creemos que el contenido de la queja no les agrada. Si no les gusta es por la mella que realiza en la corrupcion. En lugar de “exabruptos” puede ser de interes denunciar crudamente los sucesos de violencia contra las victimas que estan a su merced.

NO ES POSIBLE LA PAZ SIN PACIFICAR A LOS VIOLENTOS.

11046870_453761911449620_6117884963160324828_oPRESENTACIÓN DE QUEJA

Los prisioneros franquistas y borbónicos conocemos por múltiples experiencias los malos tratos y abusos que sufren lxs presxs de ambos regímenes. Quienes presentan denuncias o quejas es una afrenta, porque no es la sumisión despersonalizada que les agrada a quienes se creen dueños de lxs presxs, sufriendo estos las represalias de los guardianes o de la corporación que por insensibilidad y falta de escrúpulos y de formación humanitaria abusa de la posición y la fuerza desmedida con arbitrariedad insultante.

Estoy presentando una queja por los tratos que sufre el prisionero D. Reinaldo Gómez Guijarro en la cárcel de A Lama de Pontevedra, Centro donde no existe un control verdadero de los abusos de las autoridades penitenciarias, que al ser contrarias a derecho están en la impostura real del funcionario.

Ante ello, les solicito que tengan a bien intervenir con el socorro debido a D. Reinaldo y las víctimas en general de ese Centro Penitenciario, restituyendo de sus derechos a las personas más débiles de la sociedad que sufren los abusos en lugares inaccesibles para las asociaciones e interesados en el respeto de los derechos humanos.

Igualmente se abstengan de perseguir al preso D. Reinaldo Gómez Guijarro que tiene apoyo en la sociedad civil sensible ante la decadencia humanitaria de la administración.

Gracias.

Firmado:
Agustín Moreno Carmona
Santa Amalia, día 5 de enero de 2015

Mantenemos el apoyo a Reinaldo Gomez Guijarro, a los prisioneros en huelga de hambre y en general a todas las victimas del franquismo y del borbonismo.

Ex Presos Sociales COPEL

Cárcel=Tortura

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Actividad en la calle Cárcel=Tortura Cárceles para niños

Las informaciones y denuncias sobre torturas en algunos centros de internamiento en España lleva al autor a recordar los principios de Ética y Deontología Médica, para reclamar a los profesionales que no colaboren ni activa ni pasivamente en las mismas.

El Código de Deontología Médica, versión, 2011

El Código de Deontología Médica recoge con sobriedad en su página 49, textualmente:

Capítulo XV. Tortura y vejación de la persona. Artículo 60

1. El médico jamás debe participar, secundar o admitir actos de tortura o de malos tratos, cualesquiera que sean los argumentos invocados para ello. Está obligado, por el contrario, a denunciarlos a la autoridad competente

2. El médico no participará en ninguna actividad que signifique una manipulación de la mente o de la conciencia.

El Manual de Ética y Deontología, versión, 2012

El Manual de Ética y Deontología comenta y amplia el capítulo XV, su artículo 60, entre las páginas 255 y 260 y comienza con una cita de Ernesto Sábato: “El imperativo de no torturar debe ser categórico, no hipotético”.

Sin embargo no es nuclear la cuestión de la tortura, pues el comentario se centra en los malos tratos en mujeres, niños y ancianos. Así, de las 6 referencias bibliográficas, 4 son acerca de la violencia contra la mujer, y 2 sobre manipulación de la mente o de la conciencia.

Dice una farmacéutica

Mi nombre es Fernanda García.

Vivo en Madrid y terminé la carrera hace poco.

He trabajado como farmacéutica en una gran residencia de ancianos, en la periferia de la ciudad. He sacado plaza en el FIR y creo que podré elegir el Hospital Gregorio Marañón.

Paralelamente a esto, llevo años colaborando de manera voluntaria con chavales hijos de la marginación social, en los que es frecuente la relación con los policías, las comisarías, los centros de internamiento para inmigrantes, los reformatorios, las cárceles y las torturas. Yo misma he sido maltratada (sólo por respeto a quienes he visto mucho peor me sigue dando reparo hablar de tortura en mi caso) por la policía en dos ocasiones durante las detenciones que me ha tocado vivir. Siempre en Moratalaz, comisaría central de Madrid. También lo han padecido mi hermana mayor y varios amigos. Demasiados amigos.

No me siento con ganas de relatar en primera persona los abusos vistos o padecidos, porque tampoco tiene ningún sentido; no vaya suceder que me lea algún médico de urgencias y diagnostique que estoy mintiendo, como hacen algunos jueces, cuya bata se llama toga y no es blanca sino negra.

Lo que sí me gustaría es centrar el debate en la complicidad de los servicios médicos con el fuerte, con quien domina y somete en la relación con el preso.

Cuenta Kelvin que en su ingreso en prisión, en la enfermería del módulo, el doctor le dijo delante de él a otro interno, “pero, ¿todavía no te has suicidado?” Puede tratarse de un giro cariñoso del lenguaje en un ambiente distendido, o tal vez la voz de un profesional cómplice, que sistemáticamente cubre los abusos de funcionarios a presos con informes ambiguos que les protegen.

Cuenta Dorotea, madre luchadora, aguerrida auxiliar de clínica desde hace más de 40 años, fumadora y con lupus, con media familia (hijos y sobrinos) bajo tierra “por la maldita droga y la peor prisión”, que para cuando al médico de Soto del Real le dio la gana de hacerle caso a su sobrino con lo de que “meo sangre, joder”, el cáncer era ya demasiado avanzado, de manera que sólo pudo esperar a morirse. Eso sí, hasta que no tuvieron claro que seguro estaba terminal, no lo dejaron salir al Gregorio Marañón. Y hubo de morir con un guardia civil en la puerta de la habitación de paliativos y con la mano esposada a la barra de la cama, no fuera a escaparse entre estertores.

Cuenta Pelé que aquella madrugada de agosto en Moratalaz, tras media hora encerrado en la parte de atrás de la furgoneta sin asientos en la que lo habían metido con otras 8 personas y la calefacción encendida, y después de las 5 horas obligados a permanecer de pie esposados mirando a la pared y con una persona sangrando por la cabeza a su derecha todo ese tiempo, por fin tuvo asistencia médica del 112. Lamentablemente sus equimosis en forma esférica y sus contusiones alargadas en forma de barra en miembros inferiores y flanco izquierdo, no podían ser atribuidas con certeza a ningún mecanismo lesional concreto.

Pelé ya lo sabía, no era para lo que quería que lo viera el 112, tan sólo los quería ver para que le dieran algo para el dolor y así poder pasar mejor la noche en la colchoneta del suelo de la celda. “Lo siento, no estamos autorizados a dar medicación a detenidos”, “Ah, bueno, pues en ese caso siento haberle molestado, doctor, no se preocupe tampoco por el parte de lesiones, que me lo puedo haber inventado todo. Tampoco le diré que abajo hay una mujer seropositiva sangrando por la cabeza en una celda compartida desde hace más de 12 horas, pues es seguro que tiene cosas más importantes que hacer”.

El problema está generalizado

La declaración de la farmacéutica podría ser falsa. Lamentablemente, la comisaría de Moratalaz de Madrid tiene mala fama, hasta ser calificada de “el Guantánamo madrileño”

https://www.diagonalperiodico.net/libertades/la-siniestra-fama-la-comisaria-moratalaz.html

La declaración de la farmacéutica podría ser falsa. Lamentablemente en España se tortura, y no como una anécdota. Lo afirma y denuncia Amnistía Internacional, que también denuncia la falta de formación de los policías en derechos humanos

https://www.es.amnesty.org/paises/espana/tortura-y-malos-tratos/

https://www.es.amnesty.org/paises/espana/fuerzas-de-seguridad/

“En España la tortura sigue siendo un problema y el problema es que no se reconoce como problema”, dice el director de Amnistía Internacional, Esteban Beltrán. Los hechos lo corroboran. La tortura no es sistemática, pero no se toman las medidas suficientes para prevenirla e investigarla

http://www.eldiario.es/norte/almargen/torturas-CIA-version-espanola_6_333576667.html

Lo que es peor, la tortura queda impune, incluso cuando se logra la condena judicial de los policías torturadores. Lo dejó claro el caso de tortura y malos tratos en Barcelona contra Lucian Praduran. Los cinco mossos (policías) implicados fueron condenados por torturas y cuatro de ellos indultados hasta en dos ocasiones por el Gobierno. Desde 1996, el Gobierno ha aprobado 42 indultos a agentes de diferentes cuerpos policiales condenados por torturas

http://www.eldiario.es/norte/almargen/Espana-tortura_6_228237176.html

http://www.lamarea.com/2013/02/11/42-indultos-a-condenados-por-torturas-y-214-a-penados-por-malversacion-desde-1996/

Lo de Barcelona es crónico, un problema constante bien recogido en el documental “Ciutat Morta”

http://www.elperiodico.com/es/noticias/tele/historia-emision-ciutat-morta-audiencias-3861922

No es una macabra anécdota en Madrid y en Barcelona. Es un problema estructural que permite la violencia contra los débiles, sean inmigrantes, pobres, drogadictos, enfermos mentales y/o marginados en general (incluyendo a todos los que se rebelan contra “el sistema” y fomentan las alternativas sociales, calificados genéricamente de “anarquistas”). Veáse en Cartagena un caso “ejemplar” de tortura y muerte de un marginado, obeso, drogadicto y esquizofrénico

“La autopsia del cuerpo es propia de una película de terror: pérdida del ojo derecho, signos de violencia en región facial y craneal, fractura-luxación de múltiples vértebras cervicales, lesiones en los discos intervertebrales del C2 al C7, destrucción de centros neurales superiores”

http://www.grupotortuga.com/Policias-nacionales-de-Cartagena

Será difícil que haya condena en Cartagena. En su caso, será fácil que haya indulto.

En “Ciutat Morta” se dice:

“Me acuerdo que miré al médico y ni siquiera me miró a los ojos, o sea, de eso me acuerdo… ningún médico me miró a los ojos…fue como…y yo buscando como… eso de… eh, tío, estoy viendo a una persona que me puede decir… llama a mi mamá, ¿no?…. nada, nada, ahí cero… ahí quedé alucinando, con el servicio médico aluciné… como si estuvieran acostumbrados a la situación”

http://medicocritico.blogspot.com.es/2014/12/el-medico-ante-la-tortura-de-aqui-y-de.html

Es el policía quien agrede y emplea violencia innecesaria, es el funcionario de prisiones quien tortura, es el maltratador quien golpea, pero es también el profesional sanitario el que mira para otro lado. Su banalidad de experto engrasa todo el mecanismo y lo legitima con un protocolo de silencio. Para el torturado una bata blanca termina siendo el uniforme de un torturador y/o colaborador más.

Es hora de cumplir el Código de Deontología Médica, es hora de mirar a los ojos a quien pueda haber sido torturado. Es hora de ponerse de parte del débil. Es hora de denunciar las sospechas de tortura, y de no colaborar ni pasivamente (con el silencio) ni activamente (con asistencia médica para “facilitar” torturar sin llegar a dejar huellas, por ejemplo).

Hay uniformes y uniformes, y la bata blanca no es el uniforme del torturador ni del colaborador con las torturas. ¿O, en España, sí?

Médico general jubilado, miembro del Equipo CESCA

Cárcel=Tortura

Cárcel=Tortura Desde dentro

Actividad en la calle Cárcel=Tortura José Antúnez

Reinaldo Gómez Guijarro, Jaro, es uno de esos presos que sufren cadena perpetua desde mucho antes de que se reconozca su existencia en el sistema punitivo español incorporándola al código penal. Él lleva 21 años preso y su fecha de cumplimiento prevista todavía está muy lejana. Aún está clasificado en primer grado, el régimen penitenciario de castigo. Fue trasladado hace poco desde Huelva, en el otro extremo del país, a la cárcel de A Lama (Pontevedra); como siempre, muy lejos de sus lugares de arraigo, donde viven su familia y amistades. Había conseguido pasar bastante tiempo sin sanciones, lo que hacía posible su paso a segundo grado, con la posibilidad de salir de permiso e integrarse en otras actividades reinsertadoras. Lejos de eso, hacia navidad, fue trasladado al departamento de aislamiento. Aún sin poderlo sancionar, pues no había cometido ninguna infracción del reglamento, sin ninguna acusación formal, lo encerraron solo allí. Sus compañeros de módulo protestaron por ello y retrasaron el momento de iniciar las tareas de limpieza hasta que se aclarara su situación. Él no estaba allí, sino en aislamiento, pero la actitud de sus compañeros fue calificada muy exageradamente por los funcionarios como “conato de motín” y se acusó arbitrariamente a Reinaldo de incitarles a rebelarse. Le encerraron en la misma celda en la que murió en abril pasado Eugenio García Serrano, Gaviotu, en circunstancias aún no aclaradas, y desde el primer día recibió amenazas de algunos “funcionarios de prisiones”. Los cuales, por ejemplo, le decían: “Ya sabes quién estaba ahí, tú verás cómo quieres acabar”. Ante las quejas legalmente cursadas por su familia y amistades, le cambiaron de celda, pero habiendo pasado más de un mes desde que fue trasladado de módulo le han notificado tres sanciones muy graves, como promotor de un “motín” que nunca existió y en el que él no pensó ni por un momento. Le tienen sometido a una dinámica de tensión permanente, encerrado en una celda sin ninguna de sus pertenencias, constantemente vigilado, presionado y amenazado. Cuando le sacan de la celda, por ejemplo, le colocan las esposas. Se ve que para este compañero no rige el “principio de rehabilitación” como finalidad de las penas privativas de libertad reconocido en la constitución española. En lugar de darle la oportunidad de progresar en el “tratamiento penitenciario” aproximándose a la reinserción social, se le está acosando, reduciéndole a una situación desesperada y enloquecedora. Tememos por la vida de nuestro compañero. Sugerimos, como principio, enviar cartas, correos electrónicos o faxes, y hacer llamadas teléfonicas a las «autoridades responsables ¡Hay que hacer algo para proteger a Jaro!

Modelo de texto para faxes:

A QUIEN CORRESPONDA

Exigimos que se respeten los derechos de Reinaldo Gómez Guijarro, preso en la cárcel de A Lama (Pontevedra), encerrado en el departamento de aislamiento a finales de diciembre pasado, en la misma celda donde murió el pasado abril, en nada claras circunstancias, su compañero Eugenio García Serrano, Gaviotu, donde ha sufrido amenazas por parte de algunos “funcionarios de prisiones”, llegando a tener que escuchar de alguno de ellos: “Ya sabes quién estaba ahí, tú verás cómo quieres acabar”. Se está viendo sometido a una tensión permanente, con amenazas, cacheos y todo tipo de presiones, encerrado en una celda prácticamente desnuda sin poder disponer de sus pertenencias, esposado cada vez que tiene que salir de la celda. En semejantes condiciones llevaba ya un mes cuando se le han notificado tres sanciones muy graves, al menos una de ellas debida a una arbitraria acusación de incitar a sus compañeros a la rebelión, por unos hechos calificados muy exageradamente de “conato de motín” cuando consistieron en una mera protesta verbal totalmente legítima, y que se produjeron cuando él ya estaba en aislamiento, es decir en otro módulo distinto. Reinaldo lleva ya 21 años preso, habiendo sufrido continuos traslados, casi siempre en cárceles muy alejadas de su familia y amistades, siempre clasificado en primer grado, sometido a unas condiciones de vida embrutecedoras, sin ninguna actividad que pudiera ser relacionada de ningún modo con su reinserción social. Como prescribe la constitución, un preso tiene derecho a que su condena está permanentemente encaminada a esa reinserción, pero el tratamiento que ha recibido y continúa recibiendo esta persona lo que consigue es hacerla imposible, empujándole a la desesperación. Por todo ello y temiendo por su vida y su salud mental, exigimos a quienes tienen asignada por las leyes esa responsabilidad que se ocupen de que Reinaldo Gómez Guijarro sea puesto en una situación que permita la satisfacción de sus derechos como persona.

Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. Calle Alcalá 38-40. 28014 – Madrid
E MAIL: dgip@dgip.mir.es; TEL: 91 335 48 76; FAX: 91 335 40 64

Centro Penitenciario de A Lama
Monte Racelo s/n. 36830 Pontevedra
TEL: 986 75 80 00; FAX: 986 75 80 11

Juzgado Vigilancia Penitenciaria nº 2 (Pontevedra)
Plaza Tomás y Valiente, s/n. 36071Pontevedra
TEL: 986 80 51 43; FAX: 986 80 51 41

Fax gratis

No somos nada [unas reflexiones de Jaro sobre la condición a la que viven sometidos los presos]

Cárcel=Tortura Desde dentro

Hace 4 días saltó a lo que en carceligualtortura.org llaman los medios de manipulación de masas la noticia de que en la cárcel de Brieva ha habido abusos sexuales de los carceleros a las presas, situación nada nueva pues no es la primera vez que se denuncia esto mismo en esta misma cárcel. Copiamos el oportuno comentario publicado en el citado blog anticarcelario y los enlaces a la prensa sumisa que se reproducen allí.

Para nosotras no es nada nuevo. Ahora aparece la noticia y salta a la opinión pública que cuatro funcionarios van a declarar por una instrucción abierta por abusos sexuales en la cárcel de mujeres de Brieva (Ávila). Siete mujeres encarceladas en este centro han denunciado recientemente abusos, maltratos, coacciones y vejaciones sexuales.

Noelia Cotelo, compañera que cumplía condena en esa cárcel ya había denunciado palizas, vejaciones, amenazas y una agresión sexual ocurrida en Octubre del pasado año por parte de una carcelero llamado Jesús.

La estrategia de los sindicatos gremiales de carcelerxs y de Instituciones Penitenciarias consiste en convencernos de que esto son «hechos aislados» «manzanas podridas que manchan el buen nombre de esta institución» Tratando, además, de restar credibilidad a las denuncias cuando son realizadas por varias presas simultaneamente e invisibilizando lo realmente jodido que es denunciar a lxs propixs carcelerxs a la misma estructura de poder que decidió encerrarte bajo su mandato.

Los medios de manipulación de masa, en su papel, tratan de explotar al máximo el sensacionalismo y el morbo y nos ofrecen una visión de las cárceles totalmente distorsionada, haciendonos creer que es un lugar donde imperan las drogas, la prostitución, lo bizarro llegando a insinuar que las propias presas se «aprovechan» de la situación para sus propios beneficios… obviando las realidades de exclusión y pobreza y las relaciones de poder que se generan desde los carceleros hacia las presas.

Las que conocemos mínimamente la realidad carcelaria sabemos que esto no son hechos aislados, ni puntuales, ni son causados por la existencia de algunos carceleros «malos».

Cárcel=Tortura Mujeres presas

SOLIDARIDAD CON PAKA DE LUCÍA, TRASLADADA A PRIMER GRADO A BRIEVA (ÁVILA) POR DENUNCIAR LAS TORTURAS SUFRIDAS EN LA CÁRCEL DE ZUERA

La compañera Lucía Gutierrez Galán, más conocida como Paka de Lucía, entró el pasado diciembre de manera voluntaria a la cárcel de Zuera para cumplir una mínima condena de 6 meses. En Zuera, por rebelarse y denunciar los malos tratos que observaba fué sometida a palizas sistemáticas desde el día 3 al 7 de enero en que cesaron.

Al encontrarse su abogada de baja por enfermedad grave, otra compañera abogada acudió a verla observando  que tenía toda la cara llena de golpes y que todavía no había sido visitada por ningún/na médicx. Tras ser vista por nuestra compañera, casualmente fue visitada. La compañera Lucía ha denunciado estos hechos y a pesar de la falta de información que tenemos (está a la espera de que le sea designadx un/una nuevx abogadx) sabemos que por lo menos una de estas denuncias se encuentra ya en el Juzgado de Instrucción de Zaragoza. Debido a la denuncia de estos hechos, la compañera Lucía ha sido trasladada de manera precipitada, sin poder despedirse de su hijo, a primer grado a Brieva (Ávila) via tránsito por Soto del Real, donde está también siendo sometida a maltrato psicológico.

Nuevamente la política penitenciaria del estado español da muestras de su fascismo e impunidad. En unos momentos en que se aboga desde distintos sectores por un nuevo modelo de justicia restaurativa basada en la mediación, volvemos a observar como una mínima condena puede empezar a convertirse si no lo remediamos en otro infierno como el padecido por Noelia Cotelo o Mónica Caballero, que se encuentra a pesar de ser preventiva en FIES en la misma cárcel de Brieva.

La compañera cantautora Paka de Lucía ha participado en numerosas ocasiones en conciertos solidarios y de apoyo a diversas causas políticas y sociales, por lo que en estos momentos es importante que todxs devolvamos dicha solidaridad apoyándola y denunciando por todos los medios a nuestro alcance los malos tratos y torturas que está padeciendo, la dispersión y el cambio de grado al que ha sido sometida y la complicidad de médicxs, carcelerxs y demás funcionariado acólito, complice del sostenimiento de la política penitenciaria de exterminio fascista del estado español.

¡SOLIDARIDAD CON PAKA DE LUCÍA, TORTURADA Y EN DISPERSIÓN EN BRIEVA!
¡ABAJO LOS MUROS DE LAS PRISIONES!

Para escribirle: Lucía Gutiérrez Galán. C.P. Ávila. Crtra. de Vicolozano-Brieva, s/n. 05194 Brieva (Ávila).

 

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