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Desde el colectivo de apoyo y solidaridad con el colectivo de presos políticos vascos ETXERAT comunican que entre las diferentes luchas que se llevan a cabo para denunciar las numerosas situaciones de aislamiento de presos políticos vascos, durante estos días se han hecho visibles las de Puerto III y A Lama. Por una parte, en esta última, Ibai Aginaga y Mikel San Sebastian se encuentran en su quinto día de huelga de hambre para denunciar el aislamiento del ​hasta entonces su compañero de módulo Hodei Ijurko. Es la segunda vez que lo aíslan este año, la anterior vez estuvo tres meses en esa misma situación. Tanto San Sebastián como Aginaga han reiterado su intención de proseguir con la huelga. Antes de ayer les tomaron el pulso en la sangre y ayer les practicaron pruebas para comprobar el nivel de azúcar en sangre. De momento, se encuentran estables.

Por otra parte, los presos políticos de Puerto III realizan chapeos –negativa a salir al patio– cada miércoles desde el 1 de julio en solidaridad con la situación de aislamiento extremo de Arantza Zulueta, práctica también conocida como “tortura blanca” por sus graves consecuencias físicas y psicológicas. Recordamos que se encuentra en esta situación desde su ingreso en prisión hace año y medio, tal y como han denunciado abogados europeos esta misma semana. Entre otras cosas, los cacheos por palpación a la salida y entrada de su celda son automáticos y los registros practicados de malas maneras son habituales. No tiene contacto en absoluto con ningún otro preso. Al igual que ella, el abogado Jon Enparantza se encuentra en la misma situación en la cárcel de Segovia.

Cárcel=Tortura Presxs "políticxs"

Xavier Corporales nos habla de sus experiencias en prisión, en el Espacio Sociocultural Liberado y Autogestionado El Eko, en Carabanchel (Madrid), en la Jornada Anticarcelaría, el 26 de Junio de 2015.

Actividad en la calle ASPRELA Cárcel=Tortura

A la atención de D. Angel Yuste Castillejo.
Secretario General de II.PP. C/Alcalá 38-40.Madrid 28014.

Me dirijo a usted con el mismo ánimo de aquel que clama en el desierto, por ver si después de todo existen los milagros y resulta que las piedras escuchan y lo que es aún más improbable, que entienden y comprenden. Qué no hará una madre por su hijo. Vaya por delante que la razón de esta carta no es pedir, ni suplicar favores hincada de rodillas porque no creo en la piedad de la institución que usted dirige y que los escritos que recibe deben ser redactados por letrados que manejen adecuadamente los términos jurídicos y sean conocedores de los intríngulis del código penal al dedillo. Yo no necesito abogados, me valgo por mí misma para expresar lo que tengo que exponer que es lo siguiente:

1. La dispersión de presos a varios cientos de kilómetros de sus domicilios es un castigo de una crueldad sin límites para las familias que generalmente carecen de recursos para desplazarse. Algo inexplicable, habida cuenta de que el interno cumple igualmente el tiempo de condena tanto si lo hace en la cárcel de su comunidad autónoma como en el quinto pino. ¿Cuál es su objeto? ¿aislarle? ¿desarraigarlo de su entorno? ¿cebarse en él? ¿anularlo? Por mucho que cavilo, no encuentro una explicación lógica

2. Régimen de aislamiento. No sé si usted habrá tenido estómago para bajar a esas mazmorras donde algunos presos pasan encerrados meses y meses en total soledad, sin poder comunicarse con otro ser humano, comiendo lo que le echan a través del cangrejo (rendija de la puerta metálica por donde le cuelan también la correspondencia previamente censurada). Me dirá usted que esos son casos extremos que se aplican a reos violentos. Pues no señor, eso no es cierto. Las celdas de castigo son para presos a los que se les ha pillado un teléfono móvil (que no son presos vip, porque con esos se hace la vista gorda), presos que han tenido una pelea en el patio por defender su culo, presos a los que se le ha pillado una china de hachís, presos que han dado una mala contestación a un funcionario y cosas por el estilo. ¿Dónde está ahí la proporcionalidad del castigo, señor Yuste?

3. La sujeción mecánica, el uso de porras eléctricas, palizas a cuatro manos, siempre, siempre se explica como método necesario para reducir al indomable. Pero esto no es así, y usted lo sabe o debería saberlo. Para cualquier persona razonable que un hombre (o mujer) se líe la manta a la cabeza y se enfrente a todo un ejercito de funcionarios armados no puede tener más que una explicación, y es que ha enloquecido. Y la cárcel no debería ser lugar para enfermos mentales, para eso están los centros psiquiátricos. Es algo muy significativo que en los conflictos que surgen entre condenado y funcionario, SIEMPRE prevalezca la palabra de este último, y si existen denuncias, estas se archiven de manera automática.

4. El tema del goteo de muertes que se están produciendo de forma inexplicable en nuestras cárceles de las que supongo habrá sido informado que II.PP. jamás investiga, limitándose a entregar el cadáver de la víctima como si fuera un saco de basura, solo merece dolor y silencio, por eso me despido, porque me he quedado sin palabras. No espero respuesta, yo con decirle todo esto ya he cumplido.

Firmado: María Luisa Gómez.

Cárcel=Tortura

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El dia 18 de mayo se celebra el juicio contra los 3 jóvenes de Lleida, acusados de obstrucción continuada de la justicia y amenazas a un carcelero del centro penitenciario de Ponent. El golpe represivo es una respuesta a los gestos de solidaridad que surgieron des de la calle en Lleida con la campaña Cárcel=Tortura, protesta protagonizada por presas y presos de todo el estado. En concreto se les acusa de participar con el «grupo de apoyo a presxs en lluita de Ponent» y de asistir como audiencia pública a los juicios contra Juankar Santana Martin, el cual durante su estancia en el CP Ponent fue represaliado por su actitud combativa y rebelde. Les piden 4 años de cárcel mas 18.000€ de pena multa.

Actividad en la calle Cárcel=Tortura

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Noelia Cotelo Riveiro ha dejado huelga de hambre que ha mantenido durante 37 días, desde el 23 de marzo, en la cárcel de Brieva, por que se le permita disponer de sus efectos personales y de aseo y se deje de poner obstáculos insalvables a la realización de sus estudios, y en protesta por el régimen de castigo por aislamiento que sufre desde hace varios años y por las torturas y malos tratos que se practican en las cárceles y que ella misma ha sufrido varias veces. Ante la falta del menor cuidado médico y de la más mínima atención a sus reivindicaciones, el 12 de abril se autolesionó cortándose las venas de un brazo. Sin que su situación haya variado en absoluto, ha tomado la decisión de suspender provisionalmente el ayuno ante la perspectiva de los juicios a que tiene que enfrentarse a finales de mayo, arriesgando hasta 7 años de cárcel, para lo que necesita disponer de todas sus fuerzas físicas y mentales.

Cárcel=Tortura Mujeres presas

Algunas personas nos han dicho que en el llamamiento publicado la semana pasada con el título ¿Qué Pasa En A Lama? Nueva Paliza De Los carceleros A Reinaldo Gómez Guijarro, Jaro se echaba en falta un modelo de texto para el envío de fax, correos, e mails, etc. A sí que ahí va una propuesta para quienes hayan encontrado en esa falta un obstáculo para enviarlos:

A QUIEN CORRESPONDA

La cárcel de A Lama (Pontevedra) se está haciendo famosa como un lugar parecido a Auschwitz, dado el desprecio de la dignidad humana demostrado allí por los agentes estatales. Sin remontarnos más atrás, es el lugar donde Emilio Sánchez del Peso estuvo 50 días en huelga de hambre para denunciar las torturas y malos tratos que allí se practican; donde Javier Guerrero Carvajal inició la suya, que está a punto de llevarle a la muerte tras más de cien días de privaciones, contra la arbitrariedad, indefensión y abandono a que se somete a las personas presas; donde “se encontró” ahorcado a principios de este mes a Borja Martín Gómez, o donde murió en abril del año pasado Eugenio García Serrano, oficialmente por una sobredosis de droga. “Suicidio”, “accidente”, dicen los papeles de las administraciones penitenciarias y judiciales, pero a quienes les querían no se les quita de la cabeza la idea de que fueron asesinados. “Los luchadores no se suicidan”. Exigimos la verdad sobre esos sucesos y situaciones así como garantías de que nunca más van a producirse hechos similares. Exigimos también que se respeten los derechos de Reinaldo Gómez Guijarro, preso en la cárcel de A Lama (Pontevedra), encerrado en el departamento de aislamiento a finales de diciembre pasado, en la misma celda en que murió su compañero Eugenio García Serrano, y donde ha sufrido amenazas por parte de algunos “funcionarios de prisiones”, llegando a tener que escuchar de alguno de ellos: “Ya sabes quién estaba ahí, tú verás cómo quieres acabar”. Se está viendo sometido a una dinámica de tensión permanente, con amenazas, cacheos y todo tipo de presiones, encerrado en una celda prácticamente desnuda sin poder disponer de sus pertenencias, esposado cada vez que tiene que salir de la celda… En semejantes condiciones llevaba ya un mes cuando se le notificaron tres sanciones muy graves, al menos una de ellas debida a una arbitraria acusación de incitar a sus compañeros a la rebelión, por unos hechos calificados muy exageradamente de “conato de motín” cuando consistieron en una mera protesta verbal totalmente legítima, y que se produjeron cuando él ya estaba en aislamiento, es decir en otro módulo distinto. Cuando se podía creer que se le iba a dar a Reinaldo un trato más justo, ha recibido en cambio una paliza de los funcionarios. Uno de ellos le agredió primero estando esposado, siendo conducido después a una celda habilitada al efecto y esposado boca abajo a la cama, postura en la que sufrió repetidas agresiones de varios funcionarios, que le produjeron, entre otras secuelas, un gran derrame en un ojo, hematomas por todo el cuerpo, dolores en la espalda y dificultades respiratorias. Reinaldo lleva ya 21 años preso, habiendo sufrido continuos traslados, casi siempre a cárceles muy alejadas de su familia y amistades, siempre clasificado en primer grado, sometido a unas condiciones de vida embrutecedoras, sin ninguna actividad que pudiera ser relacionada de ningún modo con su reinserción social. Como prescribe la constitución, un preso tiene derecho a que su condena esté permanentemente encaminada a esa reinserción, pero el tratamiento que ha recibido y continúa recibiendo esta persona lo que consigue es hacerla imposible, empujándole a la desesperación. Por todo ello y temiendo por su vida y su salud mental, exigimos a quienes tienen asignada por las leyes esa responsabilidad que se ocupen de que Reinaldo Gómez Guijarro sea puesto en una situación que permita la satisfacción de sus derechos como persona. Sabemos también que Enrique Silva Montoya recibió una paliza de funcionarios unos días antes. De todo ello les hacemos responsables a ustedes, como «autoridades» competentes.

¡NO A LAS TORTURAS Y MALOS TRATOS! ¡BASTA DE ARBITRARIEDAD, INDEFENSIÓN Y ABANDONO SANITARIO! ¡QUE LA CÁRCEL DE A LAMA DEJE DE VOMITAR CADÁVERES!

Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.
Calle Alcalá 38-40. 28014 – Madrid
E MAIL: dgip@dgip.mir.es; TEL: 91 335 48 76; FAX: 91 335 40 64-913354940

Centro Penitenciario de A Lama
Monte Racelo s/n. 36830 Pontevedra
TEL: 986 75 80 00; FAX: 986 75 80 11

Juzgado Vigilancia Penitenciaria nº 2 (Pontevedra)
Plaza Tomás y Valiente, s/n. 36071Pontevedra
TEL: 986 80 51 43; FAX: 986 80 51 41

Fax gratis

Cárcel=Tortura

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Mañana, día 25, a las 10:45 h, se celebra el Juicio en los Juzgados de Ranillas (Juzgado nº 8) en Zaragoza, por la denuncia que los funcionarios de la cárcel de Zuera interpusieron contra la compañera Lucía Gutiérrez Galán (Paka de Lucía). Se va a acudir a las puertas de los Juzgados para apoyar y acompañar a Lucía que al parecer está bastante floja de ánimo y agradecerá todas las muestras de solidaridad posibles.

¡ACUDE Y DIFUNDE¡

elcallejondeladoncella.blogspot.com.es

Cárcel=Tortura Mujeres presas

Iñaki Rivera Beiras, profesor de Derecho Penal y Director del Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos de la UB y Jorge del Cura, portavoz de la Coordinadora y miembro del Centro de Documentación contra la tortura, han visto en las últimas semanas cómo desde la Dirección General de Servicios Penitenciarios de la Generalitat de Cataluña se ha vetado que puedan realizar comunicaciones ordinarias con personas presas.

Con motivo de la preocupación por el estado de salud y la situación de José Antúnez Becerra, preso que lleva en huelga de hambre desde el pasado 23 de Enero de 2015 para denunciar la existencia de cadenas perpetuas encubiertas, la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura ha conocido que dos de sus miembros, los cuáles tienen una amplia trayectoria en la defensa de los Derechos Humanos, tienen prohibida las comunicaciones ordinarias con dicho preso.

Cárcel=Tortura José Antúnez

La cárcel de A Lama, especialmente su departamento de máximo castigo, se está haciendo famosa como un lugar parecido a Auschwitz, dado el desprecio de la dignidad humana demostrado allí por los agentes estatales. Sin remontarnos más atrás, es el lugar donde Emilio Sánchez del Peso estuvo 50 días en huelga de hambre para denunciar las torturas y malos tratos que allí se practican; donde Javier Guerrero Carvajal inició la suya, que está a punto de llevarle a la muerte tras más de cien días de privaciones, contra la arbitrariedad, indefensión y abandono a que se somete a las personas presas; donde «se encontró» ahorcado a principios de este mes a Borja Martín Gómez, o donde murió en abril del año pasado Eugenio García Serrano, Gavioto, oficialmente por una sobredosis de droga. «Suicidio», «accidente», dicen los papeles  de las administraciones carcelera o judicial, pero a quienes les querían no se les quita de la cabeza la idea de que fueron asesinados por los carceleros. Como dice una querida y respetada compañera gallega, «los luchadores no se suicidan».

En febrero pasado, su familia y amistades hacían un llamamiento a la solidaridad con Reinaldo Gómez Guijarro, Jaro, que había sido trasladado arbitrariaremente al módulo de aislamiento de la terrible trena pontevedresa. Le habían encerrado en la misma celda donde murió su compañero y amigo Gavioto. Allí, desde el primer día, fue amenazado: “Ya sabes quién estaba ahí, tú verás cómo quieres acabar”, siendo sometido en todo momento a una dinámica permanente de acoso e intimidación de las que tantas veces han terminado en «suicidio», como saben quienes han vivido o presenciado situaciones parecidas, muy habituales en las cárceles españolas. Su gente temía por su vida y por eso se hizo pública su situación y se pidieron muestras de solidaridad y apoyo. Al principio, le cambiaron de celda, y la cosa parecía estar en vías de mejorar, pero a estas alturas no sólo no ha sido así, sino que ha empezado a pasar lo que se estaba temiendo: anteayer recibió Jaro de los carceleros un palizón de muerte.

Fue por una norma arbitraria de las que se suelen imponer en los aislamientos: encima de que estás encerrado, no te puedes tumbar, por ejemplo, en la cama duranta el día; no hay ninguan razón válida, es sólo porque les da la gana a ellos, una táctica más de control e intimidación. A Jaro le pilló un boqueras echado en la cama y le llamó la atención de muy malas maneras, replicándole él en lugar de achantar. El «funcionario» salió corriendo y regresó con unos veinte carceleros más, diciéndole que le iban a cambiar de celda; el día anterior, en un cacheo, lo habían destrozado todo en la que ocupaba en ese momento. Le esposaron y, mientras andaba por el pasillo rodeado de carceleros, uno de ellos le lanzó un guantazo, él intentó defenderse, pero se le echaron encima y le apalearon, le llevaron por la fuerza a una celda y le esposaron boca abajo a la cama, postura en al que estuvieron golpeándole hasta que se cansaron. Ahora tiene un gran derrame en un ojo, hematomas por todo el cuerpo, fuertes dolores en la espalda y dificultades respiratorias, todo a consecuencia de la tremenda paliza. Sabemos que el martes pasado otro compañero, Enrique Silva Montoya, Piyayo, recibió también de los carceleros una gran paliza al ser llevado al siniestro departamento de castigo de la cárcel de A Lama.

De momento, sirva esta nota para informar de lo que está pasando. Aunque ya estamos viendo que hasta ahora no ha servido de mucho, mientras se tramitan las correspondientes denuncias y se piensa qué más hacer, no estaría de más dirigirse por fax, por correo o por teléfono a la dirección de A Lama, a la secretaría general carcelera y al juzgado de vigilancia penitenciaria denunciando la situación y protestando por ella.

¡EN LA CÁRCEL DE A LAMA ESTÁN MACHACANDO A NUESTRA GENTE!

¡NO PODEMOS CONSENTIRLO!

Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.
Calle Alcalá 38-40. 28014 – Madrid
E MAIL: dgip@dgip.mir.es; TEL: 91 335 48 76; FAX: 91 335 40 64-913354940

Centro Penitenciario de A Lama
Monte Racelo s/n. 36830 Pontevedra
TEL: 986 75 80 00; FAX: 986 75 80 11

Juzgado Vigilancia Penitenciaria nº 2 (Pontevedra)
Plaza Tomás y Valiente, s/n. 36071Pontevedra
TEL: 986 80 51 43; FAX: 986 80 51 41

Más información sobre lo que está sucediendo en la cárcel de A Lama:

Solidaridad Con Reinaldo Gómez Guijarro, Jaro, Sometido En El Aislamiento De A Lama A Una Enloquecedora Dinámica De Tensión

Continúa El Exterminio En Prisión: Muere Eugenio García Serrano, Gavioto

Denuncian A Los Responsables De La Cárcel De A Lama Por La Muerte De Gavioto

Ahorcado En La Cárcel De A Lama Borja Martín Gómez

Carta De Borja Martín Gómez Fechada Pocos Días Antes De Su Muerte

Informe Sobre Vulneración De Derechos En La Cárcel De A Lama

Cárcel=Tortura Desde dentro

La imagen que se tiene de la tortura en nuestros contextos remite a algo esporádico que atañe únicamente a una serie de sujetos, los torturadores, que se han extralimitado puntualmente. Frente a esta lectura autocomplaciente, este libro trata de argumentar el modo en que la tortura responde a una práctica político-punitiva que está incrustada en el funcionamiento del aparato estatal. Ello no supone admitir que estemos ante una práctica sistemática pero sí que el ejercicio punitivo del estado ha habilitado las condiciones de posibilidad para su ejercicio. Desde esta consideración, se abre una exigencia para dar cuenta de ella allí donde acontece. Ello requerirá transitar por las geografías de la tortura, los distintos espacios que articulan el área de privación de libertad gestionada por el estado, pero también por aquellas subjetividades sobre las que se proyecta, unas subjetividades que encarnando la amenaza y/o la exclusión quedan marcadas por su torturabilidad. Confrontarnos así con la inquietante cercanía de la tortura, despojarla del silenciamiento que la envuelve, de la individualización que la circunscribe al torturador. Pensar la permanencia de la tortura, sus violencias simbólicas y materiales, para articular por último una crítica incondicional de la misma.
Por Ignacio Mendiola

Cárcel=Tortura