Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

La huelga de los carceleros españoles ha durado, de momento, hasta ayer, 20 de noviembre. Nos consta que, como suelen hacer los de su gremio, su principal medio de presión ha consisistido en perjudicar lo más que han podido a las personas presas y a sus familias y amistades. Se han perdido visitas médicas, citas hospitalarias, medicaciones, curas, comidas, entrevistas con abogados, comparecencias judiciales… y, sobre todo, comunicaciones. Los jichos han bloqueado las entradas a las cárceles y coaccionado a las personas que venían de visita, impidiéndoles entrar siquiera a los recintos, donde quizá habrían podido ser atendidas por los servicios mínimos. Imaginaos que, después de un largo viaje, con el correspondiente gasto, deseando abrazarr a un ser querido preso, que está esperando con ansiedad vuestra llegada, os encontráis con una banda de carceleros que, con su prepotencia habitual, aunque estén en huelga y no de servicio, os impiden el paso e incluso os amenazan, bajo la mirada de la guardia civil o de la policía, que asisten pasivamente a esos comportamientos tipificados como delitos, cometidos ante sus narices por los boqueras. Eso les ha pasado, por ejemplo, a la madre y al padre de nuestro compañero Toni Chavero Mejías que, con 76 y 82 años respectivamente y una salud precaria, han viajado desde Madrid a Albocàsser, alrededor de 500 kilómetros. Les ha llevado un compañero que ha tenido que pedir permiso en el trabajo para ello. Pero, al llegar, no les han dejado pasar de la garita de entrada al aparcamiento y les han faltado al respeto. Con un gran disgusto, han tenido que ir hasta Castellón, a más de 50 kilómetros, a denunciar el hecho en el juzgado de guardia. Considerando, ente otras razones, que son de esperar nuevas jornadas de huelga, provocaciones y abusos, denunciarlos es lo que, como mínimo, deberían hacer todas las personas afectadas, dentro y fuera, mientras dure esta campaña donde se reivindica una mayor impunidad en la práctica de la tortura, que se aplauda a sus perpretadores y que se les pague más por ello. Lo que ha sucedido en Albocàsser, donde no han dejado comunicar a nadie durante la huelga, ha sucedido en todas las cárceles del Estado español. También nos consta que, al menos en la prisión castellonense, pero seguramente en muchas más, han arreciado durante el mes de noviembre las provocaciones, palizas y denuncias falsas de los carceleros contra las personas que están en sus manos. Evidentemente, para justificar la patraña principal de la propaganda corportivista de los boqueras: que las personas presas les agreden a ellos, cuando sabemos que son ellos quienes abusan a sus anchas. Al menos, en el trato que están dando a los familiares salta a la vista de todo el mundo la catadura moral de estos supuestos «trabajadores». Los verdaderos trabajadores conscientes, cuando luchan por sus reivindicaciones, no olvidan nunca la solidaridad y el respeto por el resto de la población oprimida. Los «funcionarios de prisiones» no son obreros, son carceleros. Ni siquiera merecen el nombre de humanos, ya que su comportamiento no lo es. Ponemos aquí debajo unos cuantos comentarios escritos sobre todo eso. En los enlaces que van al final del todo se pueden encontrar algunas expresiones más de la misma indignación publicadas anteriormente.

TORTURADORES EN HUELGA

Menos mal que se levantan voces para desmentir la repugnante falacia de los sindicatos de carceleros, reforzada por todos los falsimedios, que difunden servilmente sus tergiversaciones. Llevan meses –en esta última campaña, porque en realidad son años– haciéndose las víctimas, queriendo dignificar su inhumana “profesión”, presentándose como “arrojados” y “abnegados” servidores públicos. Y todo ello reivindicando –aparte de más dinero, claro, y más plantilla para trabajar todavía menos, si fuera posible– manos libres en el uso de los “medios coercitivos” de los que hipócritamente habla la ley penitenciaria. Es decir, en la práctica de la violencia y de la tortura.

Quienes lo vivimos de cerca lo sabemos bien: palizas de diez contra uno, con porras, cascos, escudos, gases lacrimógenos, esposas, etc.; “sujecciones mecánicas”, muchas y largas horas, días enteros de tener a una persona atada en una cama, a veces desnuda, sin desatarla siquiera para hace sus necesidades, haciéndoselas encima; cruel aislamiento con acoso constante; arbitrariedad en las “limitaciones regimentales”, traslados, “partes” y sanciones; amenazas y provocaciones cotidianas, humillantes bofetadas, destrozo o privación de pertenencias personales, abusos sexuales; abandono médico-sanitario, criminal negligencia en la administración de psicofármacos, ensañamiento en lugar de cuidados para los enfermos mentales; indefensión jurídica…

También quieren que se les considere “agentes de la autoridad”, con la consiguiente “presunción de veracidad” en sus mentirosos expedientes y aumento de las condenas para quienes son acusados en sus contradenuncias. Ya sabéis, quizá, cómo funciona: te dan una paliza, cogen la baja para reponerse de las torceduras de muñeca por manejar la porra con demasiado entusiasmo, los dedos rotos de dar puñetazos, las contusiones que se producen unos a otros cuando chocan entre ellos al abalanzarse ocho, diez o quince para golpear a una persona indefensa. Nos consta que, por ejemplo, en Albocàsser, llevan todo el mes provocando a las personas presas, dándoles palizas y contando en los medios serviles que han salido varios carceleros heridos y, además, denunciando en los juzgados a sus víctimas, como si fueran ellas las agresoras. Estos son sus argumentos.

Los torturadores están en huelga, aunque eso no quiere decir que dejen de torturar. Al contrario, lo que hacen es apretar todavía un poco más el torniquete. Todo lo que dejan de hacer por la huelga, repercute en perjuicio de las personas presas y sus allegados: pédida de comunicaciones, a menudo después de un largo viaje; pérdida de horas de paseo para los aislados; pérdida de citas médicas, turnos quirúrgicos, tomas de medicación y curas, desasistencia médico-sanitaria aún mayor; imposibilidad de entrevistarse con abogados; suspensión de juicios, permisos y  actividades… ¿A quién quieren presionar con su huelga? Hay muchos antecedentes hasta de provocación de motines en los conflictos laborales del personal penitenciario. No sólo en los de principios de este año de los carceleros franceses, a quienes los españoles parecen querer emular, sino en todos los que ha habido aquí, desde tiempo inmemorial. Este ha sido siempre su modo de presión: provocan a las personas presas dejándoles encerradas, muchas veces sin comer o sin agua, con casi todas sus necesidades básicas desatendidas, a ver si les hacen saltar, para que quede justificada la represión y la tortura y volver a aparecer como héroes y mártires del orden público en desigual enfrentamiento con gente violenta y sin escrúpulos, nuestros hijos e hijas, padres y madres, hermanos y hermanas, compañeros y compañeras, amigos y amigas.

Afortunadamente, no estamos completamente solas las personas presas, sus familas y gente allegada. Afortunadamente, podemos reproducir aquí una serie de expresiones que desenmascaran a los torturadores, poniendo en entredicho el asqueroso marketing de los sindicatos corporativistas de carceleros y señalando varias veces que la única huelga justa es la de lxs presxs en lucha, contra la tortura y no a favor de ella como la de los boqueras. Parece que algo está empezando a moverse en algunas conciencias.

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

 

NO HAY HUELGAS EN LA GUERRA

Hoy, sábado 17 de noviembre de 2018, lxs funcionarixs de prisiones han convocado una huelga que durará por lo menos cuatro días.

Las personas presas en la macrocárcel de Zuera no han podido bajar a desayunar. Han estado encerradsx en sus celdas durante horas, sin posibilidad de acudir a comunicar en los locutorios con sus familiares y allegadxs. Gran parte de ellxs vienen desde muy lejos (costeándose el viaje y organizándolo, quizá, desde hace semanas), para apenas 40 minutos de visita. Otrxs, esperando ver a su hijo que acaba de entrar en prisión por primera vez hace solo unos días y que estará, seguramente, en estado de shock. Hoy, ninguno de ellxs ha podido entrar a comunicar, no han podido entrar paquetes, no han podido entrar dinero. Nada.

Tampoco se ha permitido la entrada de abogadxs para realizar las visitas acordadas (y, en ocasiones, vitales para las personas presas). ¿Qué pasa si una persona presa tiene un juicio el lunes? ¿Y si la familia no puede volver a costearse un viaje hasta dentro de dos meses? Las personas presas viven en un vacío de derechos y de cuidados y, en estos momentos, se les está negando uno de ellos y, quizá, de los más importantes: la comunicación con el exterior y el contacto con sus redes de apoyo.

¿Parece exagerado pensar que la visita de un familiar puede suponer la diferencia entre aguantar o suicidarse? Pues no lo es. Esa es la realidad cuando uno de los pilares que sostienen la propia vida y la propia humanidad (el contacto, la comunicación) allí dentro, se te niega.
¿Dónde están los servicios mínimos para algo tan fundamental como los derechos de las personas presas? Esta situación se ha dado sin informar a nadie de la cancelación de las comunicaciones (ni a las visitas, ni a los medios) obviando, así, la lógica humana de intentar provocar el menor perjuicio posible precisamente a personas que, cada día que pasan allí, están un poco más muertas. Si esto se ha hecho así, es porque para ellxs, y para el Estado, las personas presas no son personas.
Más de cien coches han estado aparcados frente a los muros de la cárcel de Zuera tras largas retenciones para el acceso. Las personas que iban a comunicar, se han encontrado con una larga fila de coches en la carretera, custodiados por la Guardia Civil (no teniendo su presencia más sentido que el de infundir miedo y abusar de su poder).

Las puertas de entrada a la cárcel han permanecido durante horas cerradas a cal y canto. Hasta el punto de haberle negado la entrada a una señora de 80 años que solicitaba, atemorizada por la situación, ir al lavabo. Un grupo de familiares ha requerido al piquete de funcionarixs, apelando a la cordura que, por favor, abrieran las puertas para permitirle utilizar el baño. Ni siquiera con algo así han sido capaces de mostrar un mínimo de humanidad y de sentido común. La señora, entre lloros, ha tenido que hacer sus necesidades como ha podido cerca de un arbusto mientras otros familiares le tapaban para que, al menos, no tuviera que sufrir más humillación desnudándose y orinando a la vista de visitantes, funcionarixs y cuerpos de seguridad allí presentes.

Todo esto ha sucedido en el contexto de una huelga de funcionarixs de prisiones y ante la presencia de la Guardia Civil. Es alarmante pensar en lo que pueden hacer cuando nadie lxs ve allí dentro ―en la “intimidad” de la prisión― si son capaces de comportarse así públicamente y ante la imperturbabilidad del “Cuerpo de Seguridad Pública”.

Desde nuestro máximo respeto al derecho a huelga, creemos que es absolutamente intolerable que las personas presas, sus familias y amigxs estén sufriendo este maltrato institucional. Ellxs son lxs perjudicadxs por un sistema que los utiliza como chivo expiatorio para ocultar su mala praxis y su propia inutilidad (y cuyo precio a pagar son sus propias vidas). ¿Cómo se puede estar apelando y reivindicando derechos laborales mientras, para ello, se están pisando los derechos de miles de personas a las que ya se les ha quitado todo?

Esto no hace sino poner de manifiesto, una vez más, la crueldad y la perversión intrínsecas al sistema penitenciario. Con la diferencia de que esta vez se ha podido constatar de manera pública y explícita. Fuera del silencio y el ocultamiento que configuran, como norma, la idiosincrasia carcelaria.

Nada puede resumir mejor lo ocurrido hoy (y, en general, lo que supone el sistema penitenciario en sí) que las palabras de una funcionaria cuando, tras las quejas y la petición de explicaciones por parte de las personas que iban a comunicar, ha desvelado la única verdad de la cárcel: “en una guerra siempre tiene que haber heridos”.

Pues bien, señora, sepa usted que, en esta guerra, nosotras no estamos dispuestas a seguir soportando que lxs muertxs lxs ponga siempre el mismo bando.

CAMPA

 

¿LOS DERECHOS DE QUIÉN?

Hoy la foto es lo de menos. No vengo a compartir una imagen sino algo que está pasando. No sé si lo dije en algún momento por aquí pero llevo unos meses dando clases de baile de forma voluntaria en la prisión de Pereiro de Aguiar. Y una vez más no me han dejado ir.

La cuestión es que los carceleros, a nivel estatal, han convocado huelga (este fin de semana ya es la segunda y por lo visto se prevén más a lo largo de lo poco que queda de año). No es casualidad que las huelgas que convocan sean los fines de semana ya que esto provoca que los presos y las presas no puedan tener ningún tipo de comunicaciones con sus familiares, amigos, abogados, y por lo tanto, tampoco pueden realizar actividades dentro de prisión con gente que venga de fuera. Hoy los presos y las presas del Estado se han quedado SIN NADA, encerrados en sus celdas por falta de servicios mínimos. Todas las huelgas son legítimas, pero, como bien decían desde Salhaketa Nafarroa –en su comunicado que, por cierto, recomiendo, “Las dos huelgas de las prisiones”– hay mensajes y actos que son más éticos que otros. No vengo a denunciar que los funcionarios de prisión estén en huelga, vengo a denunciar que las PERSONAS presas tienen unos derechos y que una vez más se los están pisoteando.

¿Qué pasa con los servicios mínimos? Hoy cientos de personas se han quedado en las puertas de las prisiones esperando una respuesta por parte de los funcionarios. Nadie había avisado a los familiares y amigos de los presos y las presas. Lo que se han encontrado después de recorrer 10, 100, 200, 300, 400 km para ir a visitar a su hijo/a, marido/esposa, pareja, madre/padre, han sido muros de cemento y barreras cerradas sin dar explicaciones de por qué no podían entrar en prisión.

Mientras los funcionarios alzan la voz y reivindican unos derechos laborales, los de los presos, las presas y los familiares están siendo saboteados.

Ana Sagredo

Huelga De Carceleros: Personas Presas Denuncian Que No Están Recibiendo La Medicación

Cárcel=Tortura Sociedad-cárcel

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) ha recibido las quejas de varios internos de la prisión de Sevilla II, en Morón de la Frontera, que denuncian que con motivo de la tercera jornada de huelga de los funcionarios de prisiones, no están recibiendo de forma adecuada la alimentación, medicación, asistencia jurídica, comunicación y seguridad dentro de prisión. Por ello, la asociación insta al Gobierno a revisar los servicios mínimos establecidos, dado que “pueden ser insuficientes”.

Las personas presas se han puesto en contacto con la asociación para informar de “graves retrasos en las comidas” y, además, se quejan de que “no están dispensando la medicación, con las graves consecuencias que esto pueda suponer para personas con enfermedades graves, como epilepsia, cardiopatías, crohn, trastorno mental, entre otras”. Muestran su preocupación por que “en caso de sufrir alguna crisis originada por alguna de estas patologías, no esté garantizada la adecuada atención médica”.

Asimismo, critican, que los internos de segundo grado “han visto reducidas a dos horas sus salidas al patio, y también han visto afectadas sus comunicaciones con familiares y su derechos a la asistencia jurídica”. Todo ello, afirman, está provocando un gran malestar entre los internos, que ven menoscabados sus derechos fundamentales.

Hoy se cumple la tercera jornada de la huelga de noviembre que finalizará mañana, y que se suma a la de dos días que se celebró en octubre, con el objetivo de lograr una subida salarial. La APDHA entiende que la huelga es un derecho fundamental y que los funcionarios de prisiones están en su legítimo derecho de reclamar las mejoras que consideren oportunas. No obstante, “esta huelga está afectando considerablemente a una población débil, las personas presas, cuyas condiciones son responsabilidad del Estado”.

APDHA

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Organizada por el Grup de Suport a Persones Preses de València

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria es una asociación de familiares y gente solidaria con las personas presas, habiendo sufrido muchas de las personas que la integran la muerte de sus hijxs, hermanxs o compañerxs, y otras los malos tratos, régimen de vida destructivo, traslados arbitrarios, abandono médico, encarcelamiento de enfermos mentales o con padecimientos incurables, explotación laboral, indefensión… una larga serie de tratos crueles, inhumanos y degradantes. Para afrontarlos, denunciarlos y, a ser posible, detenerlos, intentan apoyarse mutuamente, organizarse y coordinarse Pero, además, quieren aprender de su dolor, darle la vuelta contra lo que lo ha causado, canalizarlo de una forma constructiva, para que, en vez de hacerles un daño irreparable, se convierta en la fuerza que les mueva en el esfuerzo de que lo que les ha sucedido a ellas no pueda seguir ocurriendo ante la indiferencia general. Quieren defender a sus seres queridos y defenderse ellas de todas las injusticias, agresiones y abusos, tergiversaciones y mentiras que han sufrido, están sufriendo o les amenazan. Quieren cuidar a su gente y cuidarse ellas, cada una a sí misma y todas a todas. Para lo cual han decidido organizar unos talleres de cuidado mutuo de los que el que va a tener lugar los días 8 y 9 de diciembre es ya el tercero. A continuación, todos los detalles del encuentro tal como los han publicado en su blog.

– LA COMUNICACIÓN EN LAS RELACIONES HUMANAS –

Fecha: 8 y 9 de Diciembre, 2018

Horarios: Sábado 8, de 10 a 14 hs, y de 16:30 a 19:30 hs. Domingo 9, de 10 a 14 hs.

Precio del taller:  450 euros, a pagar entre todxs lxs participantes (Por ejemplo, 10 participantes, 45 euros por persona).

Lugar y alojaniento: Alojamiento Rural La Besana. Venta del Moro (Valencia)

Objetivos:

• Conocer mecanismos por los que, inconscientemente, reproducimos relaciones de poder en nuestro discurso y en nuestras acciones.
• Aprender herramientas para comunicarnos de manera sana, asertiva y responsable en las diferentes situaciones que se nos plantean en relación a la cárcel.

Descripción:

La prisión supone una ruptura en la vida del/a preso/a, en su ritmo de vida, sus relaciones sociales, amorosas, afectivas, en su red de apoyo, Se fragmentan sus lazos afectivos, también los familiares. El escaso contacto va cambiando las relaciones. Las enrarece. ¿Como llevamos las familias esta situación?

En muchos casos el alejamiento y el aislamiento provocados por cumplimientos en cárceles que están lejos de nuestras residencias acaba por romper familias y parejas. Porque al final, el tiempo sigue pasando y las dificultades para comunicarnos son muchas con lo que las relaciones se deterioran. Es una situación muy dura en la que sufre la persona presa (se queda prácticamente sin familia y amigos/as, que son el principal apoyo de cualquier ser humano) y también es una situación muy dura para los/as familiares y las parejas, pues a nadie le gusta saber que un ser querido lo está pasando mal y no poder hacer casi nada para protegerle, aunque ese ser querido haya delinquido.

La comunicación es un aspecto fundamental de nuestras vidas. A menudo nuestra forma de comunicar nos delata, nos sirve de espejo. Cuando nos sentimos frustradas/os en nuestras relaciones, siempre encontramos carencias comunicativas. Como dice un teórico de la comunicación humana “no es posible no comunicar”. Siempre estamos comunicando, incluso estando en silencio estamos diciendo algo o nos estamos posicionando ante algo.

Si queremos mejorar las relaciones con aquellas/os personas a las/os que queremos, así como facilitarnos la vida a la hora de mediar con las instituciones penitenciarias; es imprescindible que aprendamos a hacernos entender de forma clara y a escuchar lo que nos expresan. Sin reaccionar inmediatamente de un modo que perjudique a nuestras intenciones (desde la agresividad o el victimismo). Nos gustaría transformar nuestras relaciones con nuestros/as hijos/as, parejas o amigas/os presas/os en unas relaciones más próximas, claras y satisfactorias en la medida de lo posible. Sin olvidar que para cambiar mi forma de comunicar, tengo que cambiar yo primero.

Programa:

  • Modelos de Relación en los Vínculos Afectivos.
  • Lenguaje verbal y Lenguaje no verbal.
  • Mensajes coherentes e incoherentes.
  • Asertividad.
  • Ritmos Corporales.
  • Estilos comunicativos (individuales, en pareja, familiares).
  • El doble vínculo.
  • Los límites. Libertad para decir Sí y No.
  • Lo negociable y lo innegociable.
  • Comunicación Responsable.

Coordinadora: Estel Masó, psicoterapeuta

Quién tenga interés en saber más sobre este asunto o en participar en el taller puede mandarnos un correo:

lavozdelxspresxs@riseup.net

o llamar a estos números de teléfono: 697 336 208 (Noe); 674 494 405 (Toñi); 695 600 444 (Gracia).

Más información sobre nuestros talleres de cuidado mutuo

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

La gente de Lleida nos ha enviado una nota donde cuentan lo que piensan hacer el día 24 de noviembre y convovan a todo el mundo a su VI marxa de torxes contra la presó de Ponent. La publicamos a continuación y, más abajo, ponemos una cuña de radio con la convocatoria de la marcha. En su blog explican cómo fue la jornada prearatoria del 10 de noviembre.

Empezaremos a las 16’30 con una charla-debate a cargo de los grupos Clivella y Familias frente la crueldad carcelaria en el antiguo mercado okupado de la Mariola, C/Venus. Donde nos hablarán sobre cómo la cárcel afecta y condena no sólo a las personas presas, sino a sus familias y entorno próximo. Nos explicarán como ellos y ellas se ven condenadas por la falta de información, la distancia, las vejaciones, las mentiras, la angustia… pero también como hacen frente y cómo se organizan para luchar y resistir.
Y a las 19’00 comenzará la manifestación desde plaza dels pagesos hasta la prisión de Ponent. Un año más nos acercaremos a los presos y presas, romperemos el silencio y abriremos una brecha en los muros que nos separan. ¡Os esperamos!
¡Prisiones ni en Lleida ni en ninguna parte!

Actividad en la calle

Nos hacemos eco de estas III Jornadas antipunitivistas organizadas por Salhaketa Nafarroa; interesantes, aunque no sabemos que tienen que ver los políticos, por mucho que digan que son de izquierdas o independentistas, con el antipunitivismo. Igual que no se puede luchara contra el patriarcado poniéndose bajo la protección del Estado y de su poder punitivo, tampoco se puede decir que se quiere abolir éste desde un gobierno, parlamento o administración cualesquiera que sean.

III Jornadas antipunitivistas

Después del éxito de las anteriores ediciones de las Jornadas Antipunitivistas os proponemos estas terceras, los días 21, 22 y 23 de noviembre en Katakrak, (C/ Mayor nº 54 Pamplona-Iruñea), para reflexionar desde distintas dimensiones y de la mano de distintas personas en torno a la pregunta ¿Dónde están la izquierda y los movimientos libertarios en la agenda abolicionista?

Se traerán las relaciones existentes entre sistema penal y capitalismo y las resistencias que desde este modelo se plantean para su desaparición y transformación.

Así, nos adentraremos en las diferentes propuestas que se han hecho desde los movimientos anarquistas al abolicionismo, preguntándonos si de algún modo el abolicionismo es una forma de vivir y entender el mundo.

Para terminar se propone un debate acerca de lo acontecido en la academia, en los movimientos sociales y en los movimientos políticos institucionalizados desde la era postfranquista hasta nuestros días respecto del debate abolicionista. Se hablará de los planteamientos reformistas, sus dificultades y posibles críticas, de la abolición de algunos delitos, la responsabilidad de la clase política en el incremento punitivo, las propuestas en defensa de las personas presas, las propuestas desde los feminismos, las reacciones e incidencia de los medios de comunicación en la opinión pública e iniciativas populares.

Para esto contaremos con todas estas personas, además de contigo.

21 de noviembre, de 19:00 a 21:00 horas:

Ignacio González (Profesor de Criminología en la Universitat de Girona). Las dificultades de pensar sin la cárcel en un mundo capitalista ¿Un mundo sin cárceles es posible?

Introduce y modera Libertad Francés (Coordinadora de Salhaketa Nafarroa y abogada).

22 de noviembre de 19:00 a 21:00 horas:

Alejandro Forero (Investigador del Observatori del Sistema Penal i els Drets Humans, Universitat de Barcelona). Las propuestas de los movimientos anarquistas y el Ius Puniendi del Estado.

Introduce y modera June San Millán (miembro de Salhaketa)

23 de noviembre de 19:00 A 21:00 horas:

Conversaciones con David Fernández (Periodista y activista) y Jon Iñarritu (Senador de EH- Bildu) ¿Dónde ha estado la izquierda en el reto abolicionista desde el año 1978 hasta hoy?

Introduce y modera Paz Francés (Profesora de Derecho penal de la Universidad Pública de Navarra y miembro de Salhaketa)

Actividad en la calle

En ese artículo-manifiesto, publicado en El Salto y firmado por Irati Jiménez, Lorena Alemán, Jon Igartua, Ruth Martínez, Paz Francés, Libertad Francés, June San Millán, Iranzu Baltasar, que pertenecen a Salhaketa Nafarroa, se expresa comprensión y solidaridad con las huelgas de hambre de lxs presxs en lucha –la ya finalizada de octubre y la convocada para los días 10 al 25 de diciembre– comparándolas con las recientes huelgas de los boqueras: «algunos mensajes y actos son más éticos que otros». Y está claro que para esta buena gente la que es ética es la huelga de las personas presas y la de los carceleros la que no lo es. Se hacen eco de las reivindicaciones de la gente presa y se refieren a la actitud «lamentable» de las ex personas que ahora son carceleros: «no solo están presas las personas presas, sino también sus guardias».

Las dos huelgas de las prisiones

Los sindicatos mayoritarios presentes en las prisiones del Estado español: ACAIP, CSIF, CCOO, UGT y CIG convocaron los pasados días 24 y 26 de octubre la “primera” huelga de la historia en las prisiones, y a esas se suman cuatro jornadas más los días 17, 18, 19 y 20 de noviembre, a fin de conseguir una mejora de sus condiciones laborales. En su comunicado oficial, la primera jornada de huelga general fue valorada con éxito y, por supuesto, su incidencia ha sido ampliamente cubierta por los medios de comunicación.

Sin embargo, en el mismo mes de octubre se ha dado otra huelga en prisión. Desde el día 1 de octubre un buen número de personas presas secundaron una huelga de hambre para reivindicar algunos derechos básicos de las personas presas. Esta huelga es, entre otras cosas, el fruto de varios meses de lucha colectiva llevada a cabo por personas presas en diferentes cárceles del Estado. De esta otra huelga, por supuesto, prácticamente ningún gran medio de comunicación se ha hecho eco. Básicamente lo que piden las personas en huelga de hambre es:

El fin de las torturas, agresiones y tratos crueles, inhumanos y degradantes; la erradicación de los FIES, abolición del llamado “régimen especial” de castigo y cierre absoluto de los departamentos de aislamiento; el fin de la dispersión; que los servicios médicos no estén adscritos a IIPP, sino que sean independientes de ellas, para que las personas presas reciban los mismos tratamientos que la gente de la calle; la libertad de las personas presas enfermas crónicas, sin que exista el requerimiento de que entren en fase terminal; que a las personas con enfermedad mental se les trate adecuadamente en lugares apropiados para ello y no en las cárceles, y mucho menos en régimen cerrado o en aislamiento; que los “programas” con metadona, tratamientos psiquiátricos, etc vayan acompañados de grupos de apoyo, psicólogos, terapeutas, entre otros profesionales independientes de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias; la investigación de todas las muertes que se dan en las cárceles; accesos formativos y culturales a todas las personas presas; que se deje de cachear integralmente a las familias y amistades visitantes; y la no criminalización de la solidaridad entre personas presas.

Desde Salhaketa Nafarroa queremos dar cuenta de “la otra huelga” que se ha dado en las prisiones del Estado, y de la lucha que se está llevando a cabo por personas presas en diferentes cárceles del Estado en este mismo momento, de la que no se habla. Igualmente informamos de la segunda convocatoria de huelga para los días 10 a 25 de diciembre. También queremos reivindicar la existencia en las últimas décadas de innumerables huelgas y resistencias al funcionamiento inhumano de las prisiones por parte de distintos colectivos y personas a nivel individual, que con una gran capacidad de agencia han querido poner su dignidad por delante de las consecuencias que podrían tener sus actos (aislamiento, malos tratos, merma de salud).

Desde luego, todas las huelgas son legítimas. Pero estarán de acuerdo con nosotras en que algunos mensajes y actos son más éticos que otros. El hecho de que quienes ven cada día el sufrimiento humano de las personas presas no se hayan manifestado jamás en la historia para que algo cambie mínimamente en las prisiones del Estado, es simplemente lamentable. Que en sus declaraciones públicas comparen su salario con el de un Guardia Civil es simplemente lamentable. Que sepan cómo ha afectado su huelga en las personas presas (no apertura de celdas, no acudir a talleres, no visitas, no vis a vis…) y eso lo consideren oficialmente un éxito, es simplemente lamentable.

Dicen que no hay más ciego que el que no quiere ver, y aquí hay algo que está muy claro: no solo están presas las personas presas, sino también sus guardias. Ustedes verán.

Salhaketa Nafarroa

Huelga de hambre octubre 2018

Ante la huelga convocada por los carceleros españoles entre los días 17 y 20 de noviembre, el Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión quiere expresar lo siguiente:

Como consecuencia de esta huelga, este fin de semana no habrá presx que tenga garantizado poder ser visitadx por familiares o amigxs. No es casual, además, que esta huelga comience en fin de semana, ya que el objetivo de estos carceleros perros del sistema es el de utilizar a lxs presxs como rehenes para hacer sus reivindicaciones. Asimismo y como en anteriores veces, las salidas al hospital serán retrasadas en detrimento de la salud de lxs presxs, las horas de patio se verán reducidas y, en general, convertirán la huelga en una herramienta perfecta para castigarlxs aún más.

En lo que respecta a los derechos de comunicación, hay que recordar cuales son las condiciones de lxs presxs políticxs: derecho al envío de dos cartas semanales y a la recepción de cuantas les lleguen, todas ellas intervenidas (son leídas por la dirección de la cárcel), normalmente por un plazo de alrededor de un mes a pesar de que la ley dice que el tiempo máximo de intervención es de 15 días; derecho a ocho llamadas de cinco minutos cada semana (intervenidas); derecho a recibir una visita semanal de 40 minutos (intervenida y con un cristal en medio); derecho a un vis a vis familiar de hora y media cada mes (intervenido) y, en caso de tener pareja, un vis a vis íntimo (este último y como excepción, sin intervenir).

En esta huelga camuflada de lucha obrera, los carceleros demandan una subida salarial pero, sobre todo, demandan poner en práctica un protocolo aprobado el pasado año que les convierte en Autoridad Pública y que daría por buena la versión de los carceleros que denunciaran haber sufrido agresiones por parte de presxs, aún cuando no presentaran parte de lesiones.

A la hora de hacer sus reivindicaciones, los carceleros citan de manera constante los ataques que sufren por parte de lxs presxs y la situación de desamparo que padecen. Sin embargo, la realidad es muy diferente y son lxs presxs lxs que sufren constantes ataques: palizas, incumplimiento de las normas que hacen referencia a derechos, falta de asistencia médica, módulos de aislamiento, humillaciones, insultos y un largo etcétera son el pan de cada día en las cárceles españolas, esos agujeros negros que en las televisiones nos presentan como hoteles de lujo. Todo esto con la impunidad que los muros y los jueces de vigilancia penitenciaria ofrecen a los carceleros.

No olvidemos que la cárcel (y por lo tanto también los carceleros) es uno de los pilares fundamentales de este sistema capitalista que pisotea las condiciones de vida de la clase trabajadora y que, por ello, no consideramos trabajadores a quienes viven de robar la libertad al resto. En las cárceles, excepciones aparte, solo encierran a trabajadorxs pobres y a militantes políticxs, y los carceleros no son más que los perros de los dueños de las prisiones.

Toda nuestra solidaridad a todxs lxs presxs y familiares que sufrirán las consecuencias de esta huelga de sindicatos reaccionarios.

En Euskal Herria, a 14 de noviembre de 2018.

Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión

 

Actividad en la calle

Toda la información de la jornada sobre «la sociedad del encierro» en Mislata (Valencia) podéis verla en el cartel. Traducimos lo referente a las «Jornadas abiertas: ¿Hablamos de la cárcel?» del día 17 en Barcelona por si alguien tiene alguna dificultad en comprender el catalán. Organiza el Colectivo de apoyo a personas presas Clivella, que se encarga de la presentación y apertura de las jornadas a las 12:00. A las 12:30 empieza una mesa redonda sobre el tema «Desatención sanitaria en las cárceles: Cuando la enfermedad es Tortura»; participan: Gonzalo Tejerina, médico y miembro de los colectivos Oteando y Solidarios por la sanidad; Francisco Miguel Fernández Caparrós, de la APDHA (Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía); Nahia Aia, ginecóloga, de Osabideak… A las 14:30, comida vegana, cocinada por el grupo La Lima del ateneo de Gracia. A las 16:00, en diferentes espacio, se proyectarán los documentales «COPEL: Una historia de rebeldía y diginidad» y «Nos robaron las noches». A las 18:00, «Debate de construcción colectiva», sobre alternativas al sistema punitivo, moderado por Clivella, con participación de Arnau Esteban Miralles, maestro en la cárcel de Mas Enric (Tarragona); Nacho González, profesor de criminología en la universidad de Girona; Asociación Catalana de Derechos Civiles; Nùria Monfort Soria, abogada; y Mónica, que perteneció al colectivo Cassandra y ahora está en Clivella. A las 20:30, pizzas artesana para cenar. A las 22:00, jam session, y DJ a partir de las 23:30.

Actividad en la calle

Hablamos de la huelga de hambre colectiva de presxs en lucha de octubre, del apoyo en la calle, de la sinergia con otros proyectos con parecidos objetivos, de todo lo que nos enterado que ha ocurrido desde entonces en el campo anticarcelario y de la coordinación horizontal y descentralizada que ha llegado a haber. Comentamos también la convocatoria de una nueva huelga de hambre colectiva del 10 al 25 de diciembre con los mismos objetivos: las 12 reivindicaciones con especial hincapié en las que se refieren a la sanidad penitenciaria. Así como las posibilidades de confluencia con otros vectores de actividad que apuntan en el mismo sentido.

 

Huelga de hambre diciembre 2018 Huelga de hambre octubre 2018 La cárcel mata Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga