Hablamos del actual estado de excepción tal como se vive dentro de las cárceles, como un endurecimiento de las condiciones de privación, aislamiento, crueldad, inhumanidad y degradación, bajo el cual el hipócrita paternalismo de las medidas preventivas frente al epidemia resulta, con una sanidad penitenciaria en situación catástrofica desde mucho antes, todavía más insultante que en la calle. Leemos la propuesta de un compañero preso en lucha para continuar, haciendo frente al momento actual de la máquina social punitiva, el intento de movilización colectiva cuyo último episodio ha sido la huelga de hambre rotativa por la excarcelación de lxs presxs enfermxs. Informamos sobre la rebeldía necesaria que está cundiendo en cárceles del Estado español y del resto del mundo (Colombia, por ejemplo) y de la encarnizada represión que ha causado ya decenas de muertes, así como de otras muertes, como la de Félix Moreno Berloz, ahorcado el 20 de marzo en la cárcel de Sevilla I.
Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

Compartimos este escrito de Francisco Aroca Lisón, «Piyayo», publicado en el blog del Grup de Suport a Presxs de Lleida. El compañero, que salió en libertad el pasado 10 de marzo desde la cárcel de Albolote (Granada), reflexiona un poco sobre la situación que está viviendo, ahora en la calle, con todas las medidas de control por el Covid-19. También se dirige a lxs compañerxs de dentro, a lxs que tiene más presentes que nunca, a raíz de esta situación. La fotografia de arriba es de una pancarta colgada hace unos días en Barcelona.
Lleida, 26/03/2020
Confinamiento en libertad. Un dia más preso en la ciudad.
Bueno compañerxs,
Como ya os comenté en el comunicado de despedida, y si la memoria no me falla, dije que desde fuera de los muros os dedicaria unas palabras. Recordaros que estoy aquí y que aquí seguiré, dando guerra por esta nuestra lucha tan digna, y con mucha mas fuerza.
Ni olvido ni perdono. Y tampoco olvido a lxs que he dejado aquí dentro. Es inevitable acordarme, en 16 días que llevo fuera, de todxs vosotrxs. A veces pienso que debería estar aquí dentro en estos momentos, por todo lo del puto coronavirus (todo lo que lleva corona es malo y perverso). Ahora ya estoy un poco más con los pies en el suelo, aunque aún estoy acabando de aterrizar, con mi pareja y los compas del grupo de apoyo de Lleida. Voy haciendo lo poco que de momento se puede hacer, ya que han aplicado el Reglamento Penitenciario en la calle. Toda esta histeria que estoy viviendo, que ya no puedes salir a la calle acompañado, ni con amigos, ni con tu pareja; hay que ir separados como mínimo a un metro de distancia entre las personas. Normas y normas. La sociedad se han convertido en policias. Les han metido este miedo dentro del coco, y te echan la bronca por ir juntos, o por toser, diciéndote que cumplas las normas que el gobierno a impuesto, o te llaman directamente a los maderos. Una locura compañerxs. Pero aún así seguiré dando voz, a todo lo que sigue pasando en los centros de exterminio, desde mi pequeño rincón de Lleida.
Solo os pido que aguantéis, que ahora estoy viviendo en primera persona todo el esfuerzo y preocupación de los grupos de apoyo, por todxs nosotrxs. Los he visto enfadarse, llorar de impotencia, por la situación que se está viviendo dentro en estos momentos. No os podéis hacer una idea del grado de su preocupación sobre nosotrxs, el desgaste físico y psicológico. Respeto y admiración siempre hacia ellxs compañerxs. Tenemos suerte de tener estas generaciones de jóvenes la mayoría, en todo el Estado, por la solidaridad y energía que tienen.
A lxs que ya me conocéis personalmente, de muchos años, como a ti mi querido camarada y hermano Llopis, decirte que te quiero y se te espera. Toda mi fuerza y mi apoyo incondicional a Jaime Trapote, Vazquez Campillo, Toni Chavero, Peke, mi Carmen Badia… que no os olvido, que estaré hasta el final. Pedro Doblado, que en unos meses estás fuera, que estaremos en contacto, ya sabes que sí. Y Pirla, que se te espera y pronto, un abrazo libertario, «tu sí». Que no pararé, hasta que todxs, sobre todo lxs enfermos, vayan siendo puestxs en libertad. Aunque me tenga que atar con cadenas en el mismísimo cuello del puto rey fascista «felipe el guapo». Solo deciros a todxs que me siento muy orgulloso de seguir compartiendo este hermoso apoyo mutuo, antes desde dentro, y ahora desde fuera. Siempre hay y habrá una parte de mi allí dentro, pero puedo decirles a estos asesinos, cobardes, que les he ganado la mayor victoria, salir vivo y poder seguir señalándoles con el dedo a los verdaderos verdugos sin escrúpulos.
Os añoro compañerxs. Ya os dije que esto era un hasta luego, y con todo el dolor de mi alma libertaria no quiero pensar los abusos que se estarán cometiendo, de todo tipo, con muchos de vosotrxs, aprovechando toda esta mierda del virus. El Estado policial que se ha creado fuera, y la carta blanca que le han dado a lxs carcelerxs para que actúen incluso como policías. Compañerxs, lo dicho. Lo que necesitéis de vuestro fiel amigo Piyayo de Murcia, no dudéis en hacérmelo saber. Todo lo que esté en mis manos, ahí estaré. Un fuerte y solidario abrazo de este camarada que no os olvida.
Siempre anarquia, siempre revolución. Es la única solución.
No mires para atrás ni para tomar impulso.
Hasta pronto compañerxs. Abajo todos los putos muros de las prisiones.
Piyayo.
Más información en:
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http://www.salhaketa-nafarroa.com/

El viernes de la semana pasada, 20 de marzo, por la tarde, Félix Moreno Berloz, de 39 años y con unos cuantos de cárcel a sus espaldas, se encontraba nervioso. Habló con un compañero suyo y quedaron en que uno de ellos se trasladaría a la chabola del otro para que Félix no estuviera solo. Se dirigieron al guardia del módulo parar que les autorizara el cambio, pero se negó en redondo. Discutieron y el resultado fue que Félix fue trasladado a aislamiento por un grupo de boqueras en pie de guerra, esposado a la espalda. Nadie sabe a ciencia cierta lo que sucedió en la celda donde fue encerrado, pero por la noche la familia de Félix recibió una llamada teléfonica del talego diciéndoles que se había ahorcado en la celda de aislamiento. A sus compañeros, en el módulo, les dijeron primero que se había intentado degollar, luego, que se había ahorcado, pero que, aún con vida, lo habían trasladado de urgencia al hospital y que había muerto allí. No salió noticia del suceso en ningún medio de comunicación y, al parecer, el cadáver fue incinerado enseguida. Nadie se cree que Félix se ahorcara y uno de sus compañeros fue encerrado también en aislamiento y amenazado por acusar cara a cara a los carceleros de su muerte. Con coronavirus o sin coronavirus, la cárcel sigue matando.

Aunque, entrado ya el mes de marzo, todavía comunicaron un par de compañeros presos su disposición a hacer sus diez días de ayuno dentro de la huelga de hambre rotativa por la excarcelación de las personas presas gravemente enfermas, este mes ya empezó con sólo dos compañeros dispuestos a seguir la cadena y uno de ellos se retiró muy poco antes de que le llegara el turno. Mientras se estaba discutiendo si reanudar los ayunos rotativos en abril o no, empezó la maniobra mundial de manipulación de masas llamada «crisis del coronavirus», que se está sufriendo ahora en las cárceles en medida aún más ofensiva y opresiva que en la calle. Sin olvidar las propuestas que se habían hecho, por ejemplo, de reanudar la lucha con una huelga de hambre colectiva, todxs a una, el primero de mayo, el compañero Toni Chavero envía, desde el primer grado de la cárcel de Estremera, una propuesta para encarar de forma colectiva, dando así continuidad a los intentos anteriores, la difícil situación que plantea el «estado de alarma» por el coronavirus, que en la cárcel es un verdadero estado de excepción, con aislamiento, privaciones y represión y ninguna media preventiva real. La necesidad de excarcelación de las personas presas enfermas y mayores de 70 años, lo mismo que el resto de las 14 reivindicaciones de la propuesta de lucha colectiva, es ahora más actual que nunca.
Cárcel de Estremera, 18 de marzo de 2020
(…) Ahora y tras leer lo que comunicó desde Oporto (Portugal) nuestro querido compañero Gabriel, así como comunicados de diferentes grupos anticarcelarios que nos ponen al tanto de lo sucedido en Portugal, en Italia y, al parecer, también en el territorio del Estado español, aunque no estoy seguro al cien por cien, ya que, en el momento de escribir esto, aún me falta información, lanzo una propuesta que va muy ajustada de tiempo (porque no hay tiempo, simplemente) y, además, se nos junta con la posible huelga de hambre del 1 de mayo. No sé si será viable.
Al parecer, el día 25 de marzo terminaría la “cuarentena” a la que nos han sometido los hierofantes de la SGIP y los políticos, que han sembrado el terror y el pánico a través de sus medios de desinformación entre la población alienada y sin pensamiento crítico, obedientes de un gobierno obtuso y totalitario que van de progresistas y son unos nazis de mierda. A nosotrxs lxs presxs nos han aislado más si cabe y parece ser que esta situación se va a mantener por más tiempo, es decir, el día 25 no terminará, por lo que creo necesario movilizarnos al respecto de este secuestro al cubo. La cárcel dentro de la cárcel (aislamiento) = cárcel2 + incomunicación por cuarentena = cárcel3.
Los que estamos secuestrados en aislamientos automatizados no podemos llevar a acabo otro tipo de acciones. Aunque nos gustaría, es físicamente difícil, por no decir imposible, y tampoco seré yo el que os invite a que aumentemos (más si cabe) los años de condena intentando realizar acciones radicales. Yo propongo, y pongo a debate, lo siguiente: si el día 25 de marzo no nos levantan esta cuarentena que conculca nuestros derechos fundamentales y humanos, podríamos realizar ayunos reivindicativos con denuncias a la SGIP y a la subdirectora de sanidad penitenciaria Carmen Martínez Aznar, así como al conjunto de instituciones nazionales.
Eso, como poco, porque yo estoy dispuesto a realizar huelga de hambre y todo lo que esté en mis manos, a pesar de las consecuencias que me traiga cualquier movida que pueda preparar, ya que la situación de este estado de excepción que nos han impuesto no es más que terrorismo de Estado.
En los escritos a la tal Carmen Martínez Aznar le propondré otras medidas de “control” sanitario, a fin de poder ver a nuestros seres queridos, como tomarles la temperatura o lo que hostias se nos ocurra, el fin es conseguir romper esta represión en la que nos han confinado dentro y fuera.
En definitiva, yo, si no se levanta el 25 de marzo esta cuarentena, inicio ayunos el 26, 28 y 30 de marzo, el 1, 3, 6, 8 y 10 de abril, esos ocho días, salteados en principio, con escritos a lxs susodichxs. Siento mucho que no haya tiempo suficiente, si os llega tarde la propuesta y la queréis secundar en la forma que prefiréis hacerlo, yo me uniré a lo que sea, la cuestión es no cruzarnos de brazos y, a ser posible, actuar unidxs, intentando desarrollar y mejorar la coordinación que hemos conseguido hasta ahora.
Lo que no tiene sentido es que se nos prohíba comunicar con las familias y estén entrando y saliendo lxs carcelerxs y todo el personal carcelario que aquí “labora”. ¿Acaso ellxs no nos pueden contagiar también? ¿O es que están bendecidos por el espíritu Santa Claus? ¿Qué hostias pasa aquí?
¡Ánimo, fuerzas, solidaridad, gratitud, amor fraternal y rabia anticarcelaria! ¡Salud a todxs, dentro y fuera! ¡Que no cese la lucha por una sociedad sin jaulas!
Toni
Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)
Noticias Sobre La Huelga De Hambre Rotativa De 2019/2020
¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 13-III-2020]
Más información en:
https://suportpresxslleida.noblogs.org/
https://desdedentro.noblogs.org/
https://colectivopronoiamurcia.noblogs.org/
https://jaensinbarrotes.noblogs.org/

Desde el grupo Pronoia de Murcia se hacen eco de la brutal paliza que le han dado a Juan David Garcia Concha, trasladado recientemente a la cárcel de Archidona, en Málaga. Hace unos días ya sacaron una publicación comentando que el compa se había puesto en huelga de hambre para protestar por las medidas adoptadas en relación al Coronavirus dentro de prisión, y también las condiciones pésimas en las que se encontraba. Aquí compartimos la publicación que han hecho desde Murcia. La fotografía de arriba es de una pancarta colgada en Barcelona en apoyo a las presas en lucha de Wad Ras. Para escuchar el escalofriante audio:
Tenemos constancia de que hoy, los carceleros, le han dado una paliza a nuestro compañero Juan David, encerrado en el C.P. Málaga II. Se supone que por una tontería (algo que ha pasado con una infusión, aunque por ahora no tenemos más información) pero está claro que tiene que ver con las últimas reivindicaciones que el compa ha llevado a cabo y el inicio de la huelga de hambre que comenzó el pasado lunes…
Adjuntamos un audio de dos llamadas diferentes en la que nos explican lo que ha pasado con Juan David, se lo han llevado esposado y le han dado una paliza atado a una cama. Al final del audio podemos escuchar como dialoga con uno de los carceleros (aunque no se le entiende bien a este último) y le dice claramente que menuda han liado por esa tontería.
Otra vez más, los carceleros demuestran sus métodos para acallar a las personas que pretenden plantarle cara a este monstruo, otra vez abusan de su poder, otra vez torturan con total impunidad…
¡Hagámosles saber que nuestrxs compañerxs no están solxs y que seguiremos apoyándoles en su lucha! ¡Hasta que se sepa lo que realmente pasa allí dentro, hasta que no quede ningún muro!
Gracias a este compañero por narrarlo, nos a hecho sentir su rabia y su impotencia. ¡Mucha fuerza desde aquí para todxs!
Para escribir al compañero:
Juan David García Concha
C.P. Malaga II
Carretera archidona-villanova del trabuco, km6
29300 Archidona (Malaga)
Mas información en:
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Desde el grupo Pronoia de Murcia, informan de la huelga de hambre que ha iniciado Juan David Garcia Concha para sumarse a las protestas que está habiendo en relación a las medidas tomadas para, supuestamente, prevenir el virus dentro de las cárceles. También adjuntan un audio con su propio testimonio en relación a su situación actual, ya que ha sido trasladado recientemente a la cárcel de Málaga II. La fotografía de arriba corresponde a una acción fugaz que se hizo en Barcelona hace unos dias. Se colgó una pancarta y se hizo algo de ruido delante de la cárcel de Wad-Ras, en apoyo a las presas que estaban en huelga de hambre para protestar por las medidas del coronavirus.
El compañero Juan David García Concha ha iniciado hoy, lunes 23 de marzo, una huelga de hambre para reivindicar lo absurdo de las medidas implementadas por Instituciones Penitenciarias frente al protocolo adoptado por el riesgo del virus, visibilizar las contradicciones (todo el tema de que lxs carcelerxs no están teniendo respeto por lxs presxs y no utilizan medios preventivos de contagio) y luchar porque cese la incomunicación con las familias y con las amistades.
Además, se suma en apoyo a todas las protestas y demás huelgas de hambre que se están realizando en diferentes cárceles del estado español.
Adjuntamos un audio con su propio testimonio de lo que está viviendo tras su reciente traslado al C.P. Malaga II.
Picar aquí para escuchar el audio
Para escribir al compañero:
Juan David García Concha
C.P. Malaga II
Carretera Archidona-Villanova del Trabuco, km. 6
29300 Archidona (Malaga)
Mas información en:
https://suportpresxslleida.noblogs.org/
https://desdedentro.noblogs.org/
https://colectivopronoiamurcia.noblogs.org/
https://jaensinbarrotes.noblogs.org
Hablamos de la invivible situación que padecen las personas presas en las cárceles del Estado español, de algunas reacciones de rebeldía frente a ella y de las sugerencias hechas a la autoridad tanto por lxs mismxs directamente afectadxs como por una serie de asociaciones de defensa de los derechos humanos y abolicionistas, grupos anticarcelarios, de apoyo a presxs o de familiares, etc. para que aborden efectivamente la «crisis sanitaria» en lugar de hacérsela pagar a lxs presxs y a sus familiares, empeorando, si cabe, las condiciones de vida ahí dentro. Emitimos varias grabaciones: de la compañera de un preso, de uno que está dentro y de otra persona que lo ha estado muchos años, denunciando los tratos crueles, inhumanos y degradantes que no pueden evitar inferir las instituciones punitivas y menos en el momento actual, cuando pintan bastos y se impone un paroxismo de mala fe también en la calle.

Ochenta y ocho personas presas en el módulo II de la cárcel de Villena (Alicante) se han dirigido al juez de vigilancia penitenciaria oficialmente a cargo de esa cárcel, aunque dudamos que ejerza realmente su función legal de «tutela judicial efectiva» de los derechos de la gente presa, y al Defensor de Nadie, a quien llamamos así, igual que hacen siempre lxs presxs en lucha, porque tampoco creemos que defienda los derechos de ninguna persona como tiene encomendado por unas leyes tan hipócritas como la orgánica penitenciaria, que, aunque lo que regula y justifica en realidad es la muerte en vida, lo hace hablando constantemente de esos derechos y garantías cuya violación rutinaria tanto contribuye a disfrazar y mantener impune. Ochenta y ocho personas, pues, han entregado sendos escritos firmados por todas ellas, donde constan con ligeras variaciones las peticiones que hace unos días presentaran una serie de organizaciones de defensa de los derechos humanos, grupos anticarcelarios y de apoyo a presxs, asociaciones de familiares, etc. a las que se han ido sumando algunas otras, hasta 56 ahora mismo, a través de un formulario en internet. No repetiremos esas peticiones, publicadas aquí recientemente y que se pueden encontrar picando en estas palabras coloreadas, y sintetizan un conjunto de medidas que pudieran afrontar realmente la epidemia de coronavirus en las cárceles respetando la dignidad y las necesidades básicas de las personas presas un poco más que las arbitrarias disposiciones de aislamiento de la calle y privación extrema de sus «derechos», ya sobradamente mermados, que se les está haciendo sufrir hace ya varios días. Reproducimos a continuación un texto publicado por lxs compis del Grup Anticarcerari del Camp de Tarragona La Corda, junto con un informe –que podéis encontrar siguiendo el enlace en rojo– sobre la situación creada en las cárceles por las supuestas medidas contra el coronavirus que no son más que una vuelta de tuerca más en la privación sistemática que se hace sufrir a las personas presas de todo lo que caracteriza a los seres humanos, algo muy parecido, aunque corregido y aumentado a lo que está pasando en la calle.
EL LUGAR DE LOS OLVIDADOS
La cárcel siempre ha sido el lugar de lxs olvidadxs. Un espacio donde la agresión y la tortura están a la orden del día. Lxs presxs no son solo agredidxs física y psicológicamente por carcelerxs a diario (y por la sociedad que legitima dichas agresiones), sino que la propia estructura de una cárcel y la precariedad de sus servicios hacen de este lugar un agujero. Desde el hacinamiento diario de presxs en módulos, hasta la mediocridad de sus servicios sanitarios (285 médicxs + 6 psiquiatras para 58.369 presxs en el estado español), dietas (se pasa mucha hambre y los alimentos son de mala calidad y sin contenido nutricional), higiene, reposo, intimidad… Y la lista es infinita si hablamos de falta de derechos básicos fundamentales. En cambio, la opacidad de sus muros y una sociedad cómplice hacen que tal vulnerabilidad y crisis humanitaria caigan permanentemente en el olvido.
Nada de esto es nuevo; en cambio, desde hace algunas semanas ha aparecido un ente nuevo, un “virus extremadamente contagioso” que pone en jaque a una sociedad entera; es capaz de detener parcialmente la maquinaria capitalista de varios estados. Aquí fuera nos imponen un confinamiento, una higiene y un largo etcétera de normas (en definitiva, una responsabilidad individual y colectiva) que acabarán por paliar las consecuencias. En cambio, la cárcel es carne de cañón. Se ha convertido en uno de los lugares más vulnerables frente a esta pandemia. Y es que un mismo virus (covid-19) no afecta por igual fuera que en un lugar donde la propia naturaleza y su estructura se caen a pedazos desde que se creó. No hay servicios sanitarios suficientes para cubrir las necesidades de posibles pacientes dentro de las prisiones; no hay espacios acondicionados para un aislamiento digno; no hay información ni medios de higiene para evitar posibles contagios; es impensable el confinamiento (¡aquí fuera es obligatorio!)….
No nos engañan, no es el virus quien amenaza; el virus solo pone de manifiesto, y con más fuerza, que la propia cárcel mata. La lucha no es solo hoy, la lucha es y será siempre.

Abajo va una traducción al castellano de un artículo de Vicent Almela publicado ayer en la página web de La Directa en el que hay una síntesis de lo sucedido últimamente en algunas de las cárceles del Estado español, sometidas todas ellas a una situación de excepción, basada en el aislamiento del exterior y el despotismo de los carceleros, que no contribuye en nada a remediar la catástrofe médico-sanitaria que reina en ellas, sino que podría agravarla notablemente, dada la insalubridad del medio carcelario, la vulnerabilidad de las personas presas ante las infecciones y el hecho de que los boqueras entran y salen libremente sin que se controle lo más mínimo la propagación que ellos mismos pueden hacer del virus supuesto causante del «estado de alarma» impuesto, dentro y fuera, por la autoridad. La información del artículo se centra, sobre todo, en las cárceles catalanas y, especialmente, en la de mujeres de Wad-ras, donde, que sepamos, todavía continúan la lucha y las medidas represivas contra quienes participan en ella. Como se relata en varios mensajes que está circulando en redes sociales:
17-III-2020
Hemos comenzado una huelga de hambre porque los funcionarios viene sin mascarillas, ni guantes. Ha venido la Subdirectora y le hemos dicho que una de nuestras compañeras ha cogido el virus, nosotras hemos estado conviviendo con ella en la misma celda. Le hemos pedido que se nos haga la prueba ya que tenemos síntomas. No se nos ha hecho caso. Con este acto de negarnos a comer al menos hemos conseguido que los funcionarios se pongan guantes y mascarillas y su trato hacia nosotras ahora es más correcto. Hay internas que están aisladas, tanto por tener síntomas del virus, como por ser ingresos. Están en aislamiento y no sabemos nada de ellas. Nos han quitado todas las comunicaciones sin facilitarnos ninguna información, ni siquiera para poder recibir dinero del exterior. Al final nos han facilitado un número de cuenta para poder hacer ingresos. Se han aplazado las juntas de tratamiento, con lo cual no podemos acceder a permisos ni progresiones de grado. El equipo y régimen dicen que todo depende de la dirección general e instituciones penitenciarias. Los juicios se aplazan sin tener en cuenta de que de ello depende nuestra libertad. Hemos expresado que nos hacen sentir como ratas, que solo somos un número para ellos, a lo que han hecho caso omiso. Pero con nuestra actitud de hoy, hemos conseguido que sepan que no tenemos miedo.
18-III-2020
Seguimos en huelga de hambre por las siguientes reclamaciones:
1.- Que continúen trabajando profesionales del centro para no retrasar las fechas de revisiones de grados y de permisos ya que es un derecho necesario.
2.- Solicitamos videoconferencia ya que nos han denegado otro medio de comunicación, con una duración de 15 a 20 minutos con compromiso nuestro de aportar para poder gestionar las videollamadas.
3.- Desde el departamento de madres, que se tenga en cuenta sus revisiones de grado y permisos para que puedan estar con sus hijxs.
4.- Las que están a espera de juicio, que se les busquen medidas alternativas fuera de prisión para protegerlas de no ser contagiadas.
5.- Que se les ofrezca a las internas extranjeras la opción de poder regresar a sus países.
6.- Las internas de segundo grado que están con permisos aprobados que tengan la posibilidad de volver a sus domicilios con medidas telemáticas y también se les proponga a las internas que estén a la espera de sentencias o recursos.
7.- Necesitamos más alternativas para poder pasar el tiempo más livianamente por todas las limitaciones del coronavirus dentro del centro: clases por escuelas online, poder utilizar el gimnasio, más tiempo de patio y que igual que se nos facilitaron más llamadas que también se nos facilite dinero para poder hacerlas.
8.- Solicitamos indultos, medidas telemátcias y condicionales para las internas que tienen más de la mitad de la condena cumplida o que tienen patologías graves.
9.- Que se nos trate con dignidad y no como un número de expediente.
Asimismo, jsutificamos a todas las compañeras que no pueden participar en la huelga por motivos de salud. Sentimos el terror, estamos apenadas, preocupadas y tristes, porque deseamos poder pasar la epidemia con nuestros familiares, ya que no sabemos cuánto durará.
19-III-2020
Ayer día 18 de marzo por la noche las presas continuaban reivindicando sus demandas cuando llegó el jefe el módulo que, al ver la situación, llamó a los otros carceleros. Se llevaron a tres de las presas a aislamiento. A una de ellas, la sacaron a rastras por el pasillo unos dos metros y ahora continúa aislada y atada. Las otras dos fueron trasladadas anoche en conducción fantasma (un traslado no autorizado) hasta Brians, donde se encuentran en este momento. Desde allí siguen exigiendo lo mismo: tanto medidas sanitarias, ya que continúa habiendo contagios, como medidas alternativas para sus condenas, ya sean indultos, telemáticas o arrestos domiciliarios. Nos piden todo nuestro apoyo aunque sea individualmente. Sea como sea, rebelémonos contra el confinamiento, hagámosles sentir que no están solas.
LAS MEDIDAS PARA PREVENIR EL CORONAVIRUS DESENCADENAN HUELGAS DE HAMBRE Y PROTESTAS ENTRE LA POBLACIÓN RECLUSA
El lunes pasado algunas mujeres presas del centro penitenciario barcelonés de Wad-ras decidieron empezar una huelga de hambre para denunciar la falta de medidas preventivas por parte del funcionariado del centro y pedir una serie de medidas concretas en las instituciones penitenciarias. En otras prisiones del Estado está habiendo plantes, sentadas colectivas y otras acciones de protesta espontáneas que las personas presas utilizan como estrategia para denunciar las restricciones en las comunicaciones o la falta de prevención e información que están recibiendo dentro de los centros.
Hace casi una semana comenzaba en el módulo 1 del centro penitenciario de Brians I un intento de huelga de hambre por parte de un grupo de presos, para protestar por la cancelación de las comunicaciones vis a vis y la falta de medidas preventivas para parte del funcionariado de la cárcel para no contagiar la Covidien-19 a las personas presas. Durante la acción del domingo, donde algunos presos se negaron a comer, los carceleros del módulo 1 decidieron sancionar a cuatro de ellos, haciendo uso del artículo 72 del Reglamento Penitenciario, y encerrarlos en una celda de aislamiento «por atentar contra la seguridad del establecimiento penitenciario». Según el grupo de apoyo a Amadeu Casellas, que se encuentra preso desde hace casi dos años, en espera de juicio, en este mismo módulo de Brians y que también participó en la protesta colectiva, esos cuatro presos aún continúan en aislamiento hoy. Después de las represalias, el resto de presos desistieron y no continuaron con la huelga por miedo a posibles represalias.
Precisamente en el centro penitenciario contiguo, en Brians 2, y concretamente en el módulo 13, hubo el primer caso de coronavirus detectado en un interno de una cárcel catalana, que, según informaba el Departamento de Justicia, cuando se enteraron, fue inmediatamente trasladado al hospital de Terrassa. El resto de reclusos del módulo –105 personas– siguen confinadas y no tienen permitida la salida del recinto para realizar ninguna clase de actividad más allá de salir de sus celdas.
En la cárcel de mujeres de Wad-ras, en el barrio de Poble Nou Barcelona, el pasado fin de semana también se detectó el primer caso de coronavirus en una interna a la que le quedaban pocos días para salir en libertad. En este caso, la dirección del centro la dejó salir finalmente, pero el resto de mujeres con las que tenía trato diario aún están a la espera de pruebas más de una semana después. Otro caso positivo por coronavirus de una interna de Wad-ras que se ha hecho público esta misma mañana por parte de las instituciones penitenciarias catalanas ha sido el de Rosa Perala, cusada por el crimen de la Guardia Urbana. Este hecho ha propiciado que el departamento de justicia haya decidido confinar a partir de hoy a todas las mujeres presas en régimen ordinario del centro, ya que Peral comparte espacio con ellas desde hace tres años en situación de prisión preventiva. También se han suspendido todos los ingresos y, de ahora en adelante, todas las mujeres que ingresen en esa prisión serán derivadas a Brians I.
La situación en Wad-ras se complica aún más si se tiene en cuenta el hecho de que algunas internas decidieron plantarse y empezar una huelga de hambre el pasado lunes como protesta ante la cancelación de los vis a vis y las comunicaciones por locutorio con las familias y amistades, la falta de tests médicos a las mujeres presas que habían sido con la persona infectada y la falta de medidas preventivas por parte de los funcionarios del centro. Según el comunicado escrito por el grupo de internas en huelga de hambre, y difundido por el grupo de apoyo Solidaritat Rebel, mediante esta acción de protesta quieren visibilizar una tabla con nueve reivindicaciones concretas dirigidas a las instituciones penitenciarias. Estas reivindicaciones incluyen medidas prácticas durante este periodo de emergencia por la Covidien-19.
Algunas de estas reivindicaciones coinciden con las medidas solicitadas al Ministerio del Interior español –que bajo el estado de alarma también controla las cárceles catalanas– por más de cincuenta organizaciones en defensa de los derechos humanos, familias de personas presas y grupos de apoyo el pasado lunes. De momento, ayer miércoles el ministerio dirigido por Grande-Marlaska dictaba una orden por la que instaba a las juntas de tratamiento facilitar que las personas que se encuentran en régimen de semilibertad –en tercer grado o que ya disfrutan de la aplicación de la artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario para trabajar fuera de los centros penitenciarios– puedan quedarse en sus casas sin necesidad de volver a las cárceles para dormir, mediante el uso de brazaletes telemáticos o el control telefónico. En caso de materializarse, esta medida podría afectar a unas 8.000 personas de las cerca de 60.000 que hay privadas de libertad en la actualidad.
Aunque desde las entidades en defensa de los derechos humanos, las familias y los grupos de apoyo a personas presas ven «positiva» esta medida, todas coinciden en que «es insuficiente», y que al menos se debería habilitar un espacio para videoconferencias en todos los módulos –como ya se empezó a hacer esta semana en las cárceles italianas–, ofrecer llamadas de teléfono gratuitas a todos los reclusos, incluso aquellos que no disponen de recursos económicos, dotar de material preventivo a todas las personas presas y al personal penitenciario, hospitalizar a las personas contagiadas en un entorno médico adecuado y excarcelar de forma inmediata a todas las personas con enfermedades graves y con más de 70 años.
Las Protestas se extienden a las cárceles de todo el Estado español
A pesar de la falta de información sobre lo que ocurre en los centros penitenciarios estos días –en que los vis a vis y las comunicaciones por locutorio han sido canceladas de forma progresiva desde que estalló la emergencia vírica–, varios abogados, familiares y grupos de apoyo que aún mantienen contacto telefónico con las personas privadas de libertad han estado informando sobre las diferentes acciones de protesta que se están sucediendo en los diferentes centros para denunciar las restricciones en las comunicaciones o la falta de prevención e información que están recibiendo las personas presas. Según relatan desde la asociación de Familias de Presos en Cataluña, que mantiene contacto diario con los presos por vía telefónica, «la situación dentro está muy tensa».
Según fuentes de los carceleros del centro penitenciario de Picassent (Valencia), el pasado martes hubo un intento de motín, cuando los presos del módulo 2 iniciaron una protesta para denunciar que no disponen de la asistencia médica adecuada dentro del centro ni del material preventivo para evitar el contagio de la Covidien-19, afirmando también que «se sienten completamente abandonados por las autoridades penitenciarias». La protesta fue reprimida por los boqueras que aplicaron aislamiento preventivo a seis de los internos que participaron en la acción protesta. Situaciones similares se están sucediendo en otros centros penitenciarios como Quatre Camins (Barcelona), Mas de Enric (Tarragona), Fontcalent (Alicante), Sangonera (Murcia), o Zuera (Zaragoza). Según alertan desde la asociación de familias, «a muchos de los presos aún no se les ha comunicado que les han cortado todas las comunicaciones –también por locutorio–, cuando se enteren ya veremos qué pasa. Es necesario que las instituciones tomen medidas urgentes para mejorar la comunicación con las que estamos fuera, y que sepamos tanto ellos como nosotros lo que está pasando.»
Aunque todavía no hay datos oficiales sobre más casos positivos de Covidien-19 en las cárceles –aparte de los casos detectados la semana pasada en la prisión de Zaballa y Brians 2, y hoy en la prisión de mujeres de Wad-ras–, según los últimos datos publicados por un sindicato de carceleros, en las cárceles del Estado español se han contabilizado hasta el momento 164 internos y medio centenar de funcionarios aislados, a la espera de conocer si son casos positivos de contagio. En Cataluña hasta el momento hay 117 personas presas aisladas de forma preventiva, y también quedan confinados todos los presos del módulo 13 de Brians 2, y desde esta mañana todas las mujeres presas en el centro penitenciario de mujeres de Barcelona.

El escrito que sigue nos ha llegado por mail, pero se puede encontrar en un blog antidesarrollista llamado Contra Toda Nocividad. Tiene pocas comas, pero se entiende muy bien: la verdadera enfermedad para la Tierra, para la humanidad y para la libertad es el capitalismo, y el actual «estado de alarma mundial» no es más que un episodio en la extensión, o en el enmarañamiento, de las líneas de fuerza de su desarrollo, del régimen totalitario de dominación y explotación que pretende asegurarlo. La cárcel es una «nocividad» más, un aspecto de esta «sociedad» que consiste en administrar la nocividad universal, en la gestión catastrofista de la catástrofe tecnológico-mercantil. Por eso publicamos este análisis, que podrá ser más o menos exacto, pero es casi el único que hemos encontrado, de momento, con el coraje suficiente para situar el momento actual en el contexto que le corresponde: el del sistema-mundo… o, mejor dicho, el del caos desarrollista.
La explotación de los recursos naturales del planeta está llevando a la humanidad al borde de la autodestrucción, vivimos en medio de epidemias causadas en su mayoría por la propagación continua de productos químicos (pesticidas, insecticidas, disruptores endocrinos, etc.) y nocivos para nuestra salud, al mismo tiempo vivimos rodeados de una atmósfera ceon niveles tan altos de contaminación como para desarrollar alergias y enfermedades en gran parte de la población. Esta explotación de los recursos naturales lleva consigo igualmente la devastación del territorio por parte de la tecno-industria: el Mediterráneo convertido en una alcantarilla, el sudeste asiático en un desierto químico, África en un gran vertedero, etc.
La aparición del virus conocido como Covid-19 es consecuencia de la civilización industrial, para nosotros lo importante no es si el virus ha mutado de un murciélago debido posiblemente a la industrialización de su hábitat o si es un ataque de EEUU a la economía China, para nosotros lo importante es que es la consecuencia de un sistema que mercantiliza cada proceso, objeto o ser vivo sobre la tierra, es la codicia de un sistema que persigue la aniquilación de todo lo vivo para artificializar el mundo. No podíamos pensar que nuestra forma de vida basada en el crecimiento continuo en un planeta que en realidad es finito no iba a traer estas consecuencias y otros desastres que vendrán. Cientos de productos químicos presentes en nuestra cotidianidad modifican los procesos naturales dando lugar a cientos de “catástrofes” (epidemias, cambio climático, etc.), son los mismos productos que en China producen un millón y medio de muertos al año y que no salen en las noticias, que no producen ni alarma social, ni confinamientos, ni estado de alarma. En España son 10.000 los que mueren al año por contaminación y no cunde el pánico, son parte de las víctimas necesarias para que el mundo industrial pueda seguir funcionando, lo importante es que el progreso y su codicia no se detengan.
En principio, el Covid 9 (aunque lo continúan investigando) es una gripe con síntomas similares a la gripe común y ambas afectan más a personas que sufriesen patologías anteriores y especialmente a la población de mayor edad, ambas gripes se diferencian en la rápida propagación y capacidad de contagio de la primera que es lo que ha levantado la alarma sanitaria. En el momento de escribir este texto son casi 300 las personas que han muerto a causa del Covid-19, sin embargo, la gripe común causó en España el año pasado más de 6000 muertes y en 2018 llego a las 8000. Ante esto nos preguntamos a qué es debida esta situación excepcional, de alarma social creada en gran parte por los medios de comunicación y por la opacidad de la información que transmiten aquellos que gestionan nuestras vidas.
Como forma de acabar con la pandemia el Estado ha decretado el “Estado de alarma” que conlleva las prohibiciones de movimiento, el confinamiento, el aumento del control, suspensión de reuniones y de la vida pública en general, control de los medios de transporte y quién sabe si dentro de poco de la distribución de alimentos. En este proceso vemos como el Estado deviene en ecofascista donde el gobierno se verá cada vez más obligado a actuar para administrar los recursos y el espacio cada vez más “enrarecidos”, dando lugar a que la preservación de los recursos más necesarios solamente pueda garantizarse sacrificando otra necesidad: la libertad.
A falta de un enemigo interior o exterior el Estado ha encontrado un enemigo ante el cual mostrar todo su potencial bélico y al mismo tiempo acentuar el sometimiento a la población mediante el miedo y la represión mientras se erige como la única posibilidad de salvación ante el terror producido por la epidemia. Para nosotros la solución no es un estado más autoritario es la desaparición de toda forma de autoridad. A partir de ahora posiblemente los estados de alarma, de emergencia… se sucedan como consecuencia de la devastación ecológica y social del mundo porque estamos seguros que las catástrofes seguirán ocurriendo. No exageramos cuando hablamos de potencial bélico: ya estamos viendo al ejército tomando posiciones en lugares estratégicos, la policía controlando más las calles y drones con cámaras vigilando los movimientos de la población. Las medidas del estado de alarma no persiguen únicamente acabar con la pandemia de la gripe sino que persiguen también extender otra pandemia: la de la servidumbre voluntaria de la población mediante la obediencia a las leyes ante el peligro de la pandemia, acabar con las críticas al Estado y al Capitalismo ante el miedo y los posibles riesgos. Esta servidumbre voluntaria sería imposible sin el sometimiento a nuestros aparatos tecnológicos y a la forma de vida que crean. Ante situación de pandemia o cualquier otro desastre quedamos sometidos a tecnócratas, especialistas, expertos, científicos, etc., a aquellos gestores del espacio y del tiempo que lo tienen todo planificado en sus racionales cálculos.
Igualmente las consecuencias de esta epidemia, o de cualquier otro desastre industrial, serán económicamente devastadoras, ya estamos viendo la situación crítica de miles de personas que se verán abocadas al paro o la precarización de sus trabajos, como siempre el empeoramiento de las condiciones de vida la sufrirán las capas más desfavorecidas de la sociedad que ya llevan años soportando las duras embestidas de la “crisis capitalista” y sus recortes. Por lo contrario, seguramente reportara grandes beneficios a las clases altas, como por ejemplo, a los propietarios de las grandes farmacéuticas.
Ante la epidemia, la confinación industrial en la que vivimos se agiganta, nos encierran en nuestras jaulas de ladrillo y hormigón de donde solo podremos escapar virtualmente de la agobiante realidad través de nuestros aparatos tecnológicos. Los mismos aparatos que nos someten y perpetúan la alienación ante la forma de vida industrial. Aquellos aparatos que nos deshumanizan y modelan nuestras percepciones, nuestro cerebro, nuestros sentimientos, etc. que rediseñan la forma de vernos a nosotros mismos y al mundo. Enganchados al mundo virtual nos mantenemos alejados de la realidad de un mundo hostil, de una epidemia o de una catástrofe nuclear. Desde aquellos que gestionan nuestras vidas no reclaman responsabilidad intentándonos hacer partícipes de las catástrofes del capitalismo industrial, curioso porque una de las características de la posmodernidad es la falta de responsabilidad en los actos de cada uno ya que participamos en la máquina “ajenos” a sus efectos. Para nosotros los únicos responsables son la organización técnica de la vida y quienes la gestionan.
Contra Toda Nocividad, marzo de 2020
