Opinan que crear un módulo de respeto es irracional y que va a generar conflictos entre las reclusas.
La asociación en defensa de las personas presas y sus familiares, Salhaketa, denunció ayer la implantación inminente por parte de Instituciones Penitenciarias de un «módulo de respeto» que afectará a todas las reclusas de la cárcel de Pamplona. En definitiva, se trata de un régimen de vida y disciplina penitenciaria más severo, con un sistema evaluativo más intensivo, con mayores injerencias sobre las presas y que aquí, dada la antigüedad y la imposibilidad física del centro penitenciario, no podrá llevarse a cabo de manera voluntaria, ya que en Pamplona todo el módulo que ocupan las mujeres reclusas ocupan una única superficie, por lo que no se pueden idear espacios diferenciadores para aquellas presas que quieran acogerse a este sistema y las que no lo deseen. En Pamplona será de cumplimiento obligatorio, ya que no ocurrirá como en otras cárceles, donde las reclusas acceden a este programa para recibir en contraprestación beneficios penitenciarios, como permisos o adelantos de tercer grado, en caso de una evolución positiva.
