La detención de dos funcionarios de prisiones por tráfico de drogas en el interior del Centro Penitenciario de Córdoba no es más que una demostración de lo que los familiares de internos y nosotros como Asociación venimos denunciando desde hace años: el enorme descontrol de una Administración Pública, como es la Prisión, y que ella misma se define como una pieza ineludible de la política de seguridad de un país y también de la política de intervención social.
Es de extrañar que sea la Guardia Civil quien iniciara la operación y descubriera los hechos, en lugar de la propia Institución Penitenciaria, que cuenta con medios, recursos públicos y cuerpos, como la Dirección, Seguridad o la Inspección Penitenciaria, para evitar actuaciones delictivas como ésta.
