Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

Hablamos de la huelga de hambre rotativa por la salud y la vida de las personas presas, en su octavo turno de diez días, leemos algunas cartas de participantes y alguna otra de presos que hablan desde otras perspectivas. Hablamos con Conxi de la candidatura de Iñaki Rivera Beiras al premio de derechos manos 2020, llamando a votar por él.

Cárcel=Tortura Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 Radio: Tokata Y Fuga

A primera hora de la mañana del jueves, 12 de noviembre unos neúmaticos ardiendo cortaban la circulación en la Gran Vía de entrada a Barcelona durante al menos media hora. En las proximidades, había dos pancartas, una de las cuales, colgada de un puente, decía: «Solidaridad combativa con los presos en huelga de hambre rotativa», en la otra había un mensaje de solidaridad con un preso de Brians II.

Lxs compis del Grup de suport a Presxs de Lleida nos contaban en su blog, el domingo 15, que «Ayer, sábado 14 de noviembre, estuvimos un par de horas delante del mercado, aprovechando la afluencia de gente. Montamos una mesita informativa en relación a la tabla de 14 puntos y la huelga de hambre rotativa que presxs en lucha de todo el Estado empezaron el pasado 1 de septiembre, para reivindicar una serie de puntos relacionados con la salud.»

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada, 05-XI-2020)

Actividad en la calle Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Publicamos ahora esta entrevista que le hizo Vicent Almela a Iñaki Rivera Beiras, profesor y estudioso crítico del derecho penal, de larga trayectoria en la defensa de los derechos de las personas presas y en la lucha contra la tortura, que viene sufriendo desde hace unos dos años fuertes ataques criminalizadores por parte de los sindicatos de carceleros por haber dicho públicamente que en las cárceles se tortura, cosa que las personas presas, sus familiares y amistades sabemos que es totalmente cierta. Para apoyarle frente a esos desleales intentos de criminalización y desprestigio algunas personas y grupos han promovido su candidatura al premio de derechos humanos de la Asociación Pro Derechos Humanos de España, candidatrura que los carceleros están intentando boicotear votando en masa por otro candidato. Sin ser nada partidarios de este tipo de cosas, animamos a votar por Iñaki como gesto de apoyo que el compañero se tiene sobradamente merecido. Se le puede votar en este enlace: apdhe.org/votacion-premios-derechos-humanos-2020-categoria-nacional

En noviembre de 2018, Iñaki Rivera, profesor de derecho penal y director del Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos de la Universidad de Barcelona (OSPDH), visitaba el plató del programa Todo se mueve de TV3 para hablar sobre las cárceles catalanas. En su intervención señalaba que las muertes en extrañas circunstancias, las torturas, los malos tratos y las vejaciones en los centros penitenciarios «no son casos aislados». Lo confirma desde hace años gracias a sus visitas semanales a los centros penitenciarios catalanes y por el hecho de estar en contacto directo con personas presas y sus familias. La afirmación le costó tres denuncias por parte de tres sindicatos de funcionarios de prisiones (CCOO, CSIF y ACAIP). Aunque la Audiencia de Barcelona dictaba en el mes de julio un auto de sobreseimiento de la causa contra Rivera, uno de los sindicatos denunciantes (ACAIP) presentaba este verano un recurso de casación al Tribunal Supremo.

¿Con qué dificultades se encuentra una persona presa la hora de denunciar malos tratos o cualquier otra vulneración de derechos fundamentales?

Muchísimas dificultades que prácticamente imposibilitan la tramitación de las denuncias. Hay que ser conscientes de que la persona presa está sola, en todo el sentido de la palabra. Incluso con una familia en el exterior, con suerte, la verá una o dos veces a la semana. El resto de horas y días está sola y, por tanto, los funcionarios tienen constantemente la oportunidad de acercarse y darle mensajes directos o indirectos para que retire la denuncia si no quiere sufrir represalias. Y las represalias en el mundo de la prisión se pueden dar de muchas maneras. Las directas, evidentemente, se traducen en más sufrimiento, palizas físicas, desprecio de la integridad física y psíquica, ataques contra la dignidad de una persona; pero también en la negación de beneficios penitenciarios, la no progresión de grado cuando toca, la involución o regresión de grado, la denegación sistemática de beneficios penitenciarios … La prisión es un laberinto punitivo-premial, una telaraña de premios y castigos. Por lo tanto, un preso se tiene que pensar mucho y mucho si denuncia o no. Difícilmente tendrá pruebas, siempre será su palabra contra la de un grupo de funcionarios que aportan el mismo relato. Aparte, los médicos penitenciarios raramente especifican bien las lesiones que la persona presa presenta y, sin un informe médico cuidadoso sobre lo que ha pasado, no tenemos nada. Por lo tanto, si el preso no tiene una prueba médica clara, no tiene testigos, se queda solo y sabe que el podrán putear, ¿cómo se le puede pedir que presente denuncia?

¿Cuál es su tarea a la hora de dar a conocer estos casos?

Hace cuatro años, creamos el Sistema de Registro y Comunicación para la protección de víctimas de Violencia Institucional (Sirecovi) con el objetivo de registrar precisamente estas vulneraciones de derechos. Hasta hoy hemos recogido más de 500 casos en el sistema penitenciario catalán; personas presas que se ponen en contacto con nosotros para denunciar cualquier tipo de vulneración. No todo es tortura, evidentemente. La persona presa nos da su consentimiento para registrar su testimonio y luego abrimos una vía de comunicación con el Síndic de Greuges y la Dirección General de Servicios Penitenciarios. No es un sistema que busque el castigo del culpable, sino que pone el foco en la persona desprotegida. En algunos casos, conseguimos una visita a la personapresa por parte del Síndic o del Departamento de Justicia. Durante la pandemia, se ha estado haciendo de manera virtual, pero no es lo mismo. Hay casos que han supuesto la apertura de una investigación reservada por parte de Servicios Penitenciarios. El problema es que después no tenemos acceso a los resultados de esta investigación y muchas veces termina archivada. Hay una opacidad absoluta en todo el proceso.

¿Con la situación derivada de la Covidien-19, qué restricciones se están imponiendo a las cárceles y cómo afectan a la población penitenciaria?

Desde que a principios de marzo se inició el estado de alarma, rápidamente se aplicaron medidas para cerrar aún más las cárceles y centralizar las competencias penitenciarias. Enseguida se prohibieron las visitas de familiares de carácter ordinario, a través de cristales, y también los vis a vis íntimos. Esto, para una persona presa, supone que le cierren la única comunicación que le queda con el exterior. También conlleva que aumente su miedo en relación con la pandemia y la posibilidad de que el virus entre en prisión. Las personas presas no pueden ver a sus familiares, pero cada día ven cómo entran y salen del centro los funcionarios, enfermeros, operadores, voluntarios… y, por tanto, piensan que pueden ser ellos los que entran el virus. La familia queda igual de aislada, sin poder ir a la cárcel a ver a su familiar y, por tanto, sin mucha información de cuál es su estado. Esto conlleva inquietud, tensión y estrés en ambos lados.

¿Qué medidas recomendáis desde el Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos?

La relatora de derechos humanos de las Naciones Unidas Michelle Bachelet hizo unas recomendaciones muy claras para proceder a una excarcelación colectiva de la población penitenciaria el pasado mes de mayo. Como consecuencia de estas recomendaciones, movimientos sociales y organizaciones de derechos humanos de todo el Estado emitimos toda una serie de reivindicaciones y campañas dirigidas a las autoridades penitenciarias españolas. Simplemente reclamábamos que se respetaran las recomendaciones internacionales y, por tanto, exigíamos la libertad o la aplicación de beneficios penitenciarios a las personas presas de más de setenta años, gente con enfermedades crónicas, progreso a tercer grado de todas las personas que estaban en segundo grado de tratamiento y que habían disfrutado de permisos de salida satisfactorios, la excarcelación de mujeres con hijos a su cargo… No tuvimos respuesta. La penalidad en tiempos de coronavirus abre posibilidades para transformar una serie de aspectos, como el hecho de autorizar las videollamadas vía WhatsApp. No se puede continuar con la prohibición de internet en prisión, y ahora se ha puesto más de manifiesto que nunca. La pandemia está transformando la realidad carcelaria.

¿Reciben un trato diferenciado los y las presas políticas en relación con el resto de población penitenciaria?

Evidentemente que hay diferencias sobre cómo viven la cárcel unos y otros. Pero no diría que es por una cuestión de favor por parte de la administración penitenciaria, sino por una reproducción de las diferencias a nivel social que hay entre ellos. Es cierto que cada día los presos políticos reciben visitas del exterior, que llaman mucho la atención porque son infinitamente superiores a las de los presos comunes. ¿Esto es un beneficio o trato de favor? En realidad se hacen dentro de un marco legal. Los presos políticos catalanes tienen la suerte de que mucha gente del exterior les llama para comunicarse con ellos. En cambio, al preso social no lo visita nadie más que no sean los familiares. Al final, el mundo de la prisión conlleva una reproducción amplificada de la vida del exterior. Y en este caso también. El preso político, como ya sucedía en los años setenta, tiene organizaciones detrás, campañas de solidaridad en el exterior, platós de televisión donde se habla de ellos, prensa afín… y el preso social, normalmente, sólo tiene a su madre y su pareja. Por tanto, está claro que hay una diferencia entre preso político y social, ya que los primeros cuentan con unos recursos que nunca tendrá el preso social.

¿Cuál es el principal estigma social que sentís sobre las personas presas?

Muchas veces nos preguntan que qué haríamos con los violadores y los asesinos, pero esta es claramente una pregunta injusta porque no refleja en absoluto la realidad de la población penitenciaria. Los delitos contra la vida o la integridad o la libertad sexual no comportan más de un 5-10% de la población encarcelada. La clientela de la cárcel siempre proviene mayoritariamente de dos tipos de perfiles: los delitos contra la propiedad y el orden socioeconómico, y el delito contra la salud pública, es decir, robos y pequeños  trapicheos  de drogas, consumo, adicciones… Estas son las dos grandes categorías que suman el 80% de la población penitenciaria. Por lo tanto, si pensamos en un  retrato robot de un preso, estaríamos hablando de una persona joven, que en la mitad de los casos es extranjera, de perfil socioeconómico muy bajo, usuaria de drogas –legales o ilegales– y con un nivel de analfabetismo muy alto. También es un perfil de persona con algún tipo de enfermedad, hasta un 48% según la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria. El perfil de esta persona se ubica claramente en el sector más pobre y marginal de la sociedad.

Actualmente hay 513 mujeres en las cárceles catalanas, una cifra muy inferior a los 7.360 hombres. ¿Qué conlleva que haya menos mujeres y a qué perfil responden?

Si hablamos de mujeres presas, estamos hablando de un altísimo índice de mujeres extranjeras con un perfil de delitos vinculados al tráfico de drogas, con una biografía personal de mujer extranjera pobre que ha hecho de mula para llevar cocaína o heroína en países del Primer Mundo y con dos rasgos diferenciales que las atraviesan en la mayoría de los casos: la violencia machista y el ejercicio de la prostitución. Normalmente no responden a un perfil tan joven como los hombres; son mujeres de más de treinta años, con familia e hijos. Y con una diferencia importante respecto a los hombres: el hombre, cuando entra en prisión, casi siempre cuenta con la compañía de una mujer; en cambio, cuando una mujer entra en prisión, es casi sistemáticamente abandonada por su pareja hombre, que prácticame nunca cumple con su tarea de asistencia y acompañamiento. Por el contrario, la mujer que queda fuera, cuando es encarcelada su pareja, normalmente siempre se hace cargo tanto de de la asistencia a la persona presa como del cuidado de la casa y los hijos. Realmente la prisión está más preparada para recibir hombres, y la sociedad está mucho más preparada para enviar hombres a ella. La mujer entra en un mundo que no está pensado para ella, ni tampoco cuenta en la mayoría de casos con una red de apoyo en el exterior. Queda totalmente estigmatizada, sola, y defrauda todos los roles sociales que se esperan de ella.

Si analizamos el historial de los últimos diez años en las cárceles catalanas, vemos que la cifra de población penitenciaria se ha ido reduciendo. ¿A qué se debe?

Son muchos los factores para explicar estas cifras. Si nos fijamos en el índice de delitos de la década pasada en España y en Cataluña, vemos una línea horizontal, es decir, ni aumentaban ni disminuían. En cambio, la línea de población penitenciaria dibujaba una curva muy ascendente. Entre 2000 y 2010 pasábamos de 45.000 a 75.000 personas presas. Por eso hay que desmontar la creencia de que cuanto más delitos, más población penitenciaria. Hay que buscar otros factores que no tienen relación con la producción delictiva. También hay que remarcar que no es que ahora haya pocos presos, sino que en España y en Cataluña habíamos alcanzado unos niveles de población penitenciaria altísimos. Éramos, de largo, el primer país en encarcelamientos en la Unión Europea. Este hecho tiene que ver con la producción del derecho, los procesos de criminalización y la aplicación de diferentes códigos penales. El Código Penal de 1995 endureció de una manera muy significativa las penas contra los dos delitos de que antes hablábamos, contra la propiedad y la salud pública, y esto supuso un gran aumento de la población penitenciaria. Y luego vino la reforma de 2015, que redujo mucho la penalidad por estos tipos delictivos. Esto tampoco quiere decir que nuestro Código Penal actual sea precisamente benigno, sino que esta reforma vino acompañada de una nueva normativa sancionadora, el inicio de la llamada burorepresión: leyes administrativas, la ley de seguridad ciudadana o ley mordaza, el endurecimiento de la ley de extranjería en procesos de deportación … Esto conllevó que mucha gente fuera sancionada con penas diferentes a la privación de libertad y que otros fueran sancionadas directamente con expulsiones. Después hay una explicación de carácter económico: en periodo de retracción, paradójicamente, también se reduce la población penitenciaria. Hay una necesidad económica de vaciar las cárceles en época de crisis y, en cambio, en épocas de expansión de la economía nos podemos permitir el lujo de tener más gente encarcelada.

Las principales causas de muerte en las cárceles siguen siendo la sobredosis y el suicidio. ¿Por qué?

Te lo podría argumentar muchísimo, pero también te lo podría decir de una forma muy sencilla: lo que mata es la cárcel. Quiero decir que en la inmensa mayoría de muertes por suicidio y sobredosis lo que hay detrás es un gran deterioro de la salud psíquica de la persona. No es que se suiciden porque están locas, sino que en la mayoría de casos existe una biografía y un perfil familiar muy complejo, un uso problemático de las drogas, situaciones de maltrato, prostitución, adicciones muy fuertes… personas que en el exterior se sostenían mínimamente pero que cuando entran en prisión caen al fondo del agujero. La prisión no está preparada ni tiene los recursos suficientes para acoger estos perfiles. Y aquí empiezan los problemas con las peleas con los funcionarios y otros internos, la acumulación de faltas, sanciones, episodios de largo aislamiento, regresiones de grado… toda una maquinaria penitenciaria de destrucción y obscenidad. Si no eres muy fuerte para sobrevivir en este mundo, es probable que acabes pensando en quitarte la vida. La clave para mí sería que pensáramos en si estas mismas personas se suicidarían estando en libertad. ¿Se habrían suicidado o no? Seguramente no. Por tanto, lo que las ha matado es la cárcel.

¿Se investigan estas muertes?

Muy poco. Evidentemente, hay un trámite legal de levantamiento de cadáver, va a venir el forense y va a seguir un protocolo. Justo después de este proceso de levantamiento del cadáver, los cuerpos sin vida van al depósito forense, donde las familias van a hacer el reconocimiento de la persona. Una vez ya se ha hecho una primera autopsia sobre las causas de la muerte, inmediatamente piden que se entierre el cuerpo. En este momento, la familia aún está en estado de shock y raramente tiene ganas ni fuerzas para denunciar nada. En caso de que la familia quiera investigar la muerte después de unos días, resulta prácticamente imposible porque el cuerpo ya está enterrado. A veces la familia quiere detener el entierro y pedir una segunda autopsia, pero normalmente, cuando reaccionan, el cadáver ya está en fase de descomposición y muy deteriorado para hacer esta segunda prueba.

¿Crees que la cárcel es una solución a los problemas sociales?

Radicalmente no. Como decía uno de nuestros profesores, Alessandro Baratta, nunca podremos hablar de reinserción a través de la prisión, sino de la reintegración en la sociedad a pesar de la prisión. Por tanto, lo que deberíamos pensar es cómo crear una clínica de reducción de daños para paliar los efectos de la prisión. Así como en el uso de drogas se habla de los programas de reducción de daños, por entender que la droga puede ser una sustancia dañina, nosotros pensamos que la prisión en sí es una institución dañina, y por tanto también le tendríamos aplicar un programa de reducción de daños.

¿Cuando hablamos de medidas antipunitivistas, al que nos referimos?

Para nosotros, alternativa a la privación de libertad sólo hay una: la libertad. Mantener la persona en libertad; ahorrarle la experiencia de la prisión, que es una experiencia que te marca y te condiciona para siempre. Y es muy importante ser conscientes de que mantener a una persona en libertad no es sinónimo de impunidad. Hay muchos tipos de libertad: libertad vigilada, libertad controlada, arresto domiciliario, hacer que una persona pase a firmar por el juzgado o la comisaría, que se le retire el pasaporte o carné de identidad, que se le retire el carnet de conducir… el derecho no debería ser sinónimo de derecho penal. El derecho penal debería ser una pequeña rama, la última que debería aplicarse.

¿Compartes las tesis abolicionistas de la cárcel?

Yo no puedo llegar a una posición totalmente abolicionista de las cárceles posiblemente por mi biografía y procedencia. De hecho, no puedo descartar la aplicación del derecho penal contra dos categorías delictivas, los crímenes de estado y los delitos de mercado. Es decir, la delincuencia que se hace desde el poder, ya sea el poder político o el poder económico. Los que están saqueando un país son los que normalmente siempre están fuera de la prisión. Por ejemplo, con el juicio contra los responsables de la dictadura en Argentina no podíamos caer en la ingenuidad de no recurrir al derecho penal y dejar que triunfara la impunidad. Hay que tener cuidado con la creencia de que la respuesta comunitaria siempre tendrá la solución a los problemas sociales, porque los sistemas de mediación entre víctima y agresor suelen discriminar mucho a una de las dos partes. Por lo tanto, mi posición al respecto es otra. Sin grandes discursos vacíos sobre la abolición, nosotros decimos: «Venga, tenemos trabajo, tenemos que vacíar las cárceles». Por lo tanto, será necesario que empezamos a diseñar programas de descarcelación desde ya. Si más del 80% de la población penitenciaria no ha matado ni ha agredido sexualmente a nadie, tal vez podamos crear programas para trabajar con estas personas en ámbitos de libertad y ahorrarles la experiencia deshumanizadora que supone la cárcel.

Cárcel=Tortura

En el blog del Grup de Suport a Presxs, Lleida comparten esta carta de alguien preso en Brians II (Barcelona). Este compañero relata con crudeza cómo ve el panorama de hoy en día en la mayoría de las cárceles del Estado, donde parece que casi se ha perdido el apoyo mutuo entre compañeros, el respeto, la cohesión y el espíritu de la lucha. El cartel de arriba nos lo hacen llegar desde Madrid, y corresponde a la Marcha a la cárcel de Valdemoro, que se realiza hoy, 8 de noviembre.

Prisión de Brians II, octubre de  2020

A mi, que he luchado en muchas guerras de todo tipo aquí dentro, que he derramado sangre –literalmente– y que ya tengo una edad, me desespera, frustra y enfada ver como están los patios hoy en día. Los abusos, malos tratos, muertes, pisoteos de dignidad, humillaciones aberrantes, represión, etc., etc., etc. siguen, y la historia se repite. Pero la mayoría de gente pasa de todo, o aun peor, ya no es que pasen, sino que te joden.

Eso me hace vivir con una tensión interna que se va filtrando por los poros de mi piel. A veces siento que tengo que controlarme para no darle una puñalada a alguno de los que les tengo ganas. Estos que van todo el día con el postureo, sapos, con una careta puesta, que pretenden ir de algo y no son mas que una mierda apestosa.

Des de que voy recibiendo la info que me mandas no paro, aun mas, de pensar y analizar. Lo mas eficaz seria que nos uniéramos los que estamos en segundo grado, en “vida normal”, ya que podemos ser mas en numero, tener mas fuerza y mayor capacidad. Pero resulta que aquí la mayoría van con el culo tan apretado que no les cabe un alfiler ni a martillazos. Lo primero: SÍ temen perder algo. Temen perder destinos, privilegios, cuatro mierdas que deberían ser derecho de todxs. A algunxs se les permite mas libertad de movimiento, pudiendo así tener contacto con otros módulos, o encontrándose con gente de otros módulos en talleres, cocina, mantenimiento y mas que me dejo. Aspiran a tratar mas con los jichos (carcelerxs), para su propio beneficio. Pero lo principal y el trasfondo de este podrido panorama: poder hacer negocios. Chanchullos con drogas, tarjetas de teléfono, tecnología, alcohol… Aquí dentro, la mayoría de presxs aspiran, piensan y viven para esto.

Aquí dentro hay mucho, mucho oculto en la sombra. ¿Sabías que des de hace 3 décadas se viene dando que jichos corruptos te pueden conseguir un 3r grado por 150.000 euros? Y eso lleva a lo de siempre… ¿quien tiene ese dinero? Los narcos, estafadores importantes, políticos y mas basura.

Aquí dentro por un buen móvil te cobran 500, 600, 700 euros. Móviles que sapos que trabajan para ellos los vuelven a vender. Por ejemplo, un jicho te vende uno por 600 euros, táctil y con internet. Viene otro jicho y te lo pilla en un cacheo ya que el otro le dice al cabo de unas semanas que cree que tienes un teléfono. Puede que ese móvil vuelva a acabar en manos de un sapo, que lo volverá a vender por el mismo precio a otro preso. O un jicho se lo vuelve a vender a otra preso, y otro jicho se lo va a quitar. Y así… ¿Como lo ves? Lo tienen bien montado ¿eh?

En Catalunya las cárceles son bolsas enormes de corrupción, se han convertido en empresas que facturan dinero a mansalva. Además, aquí dentro, los del llamado “Equipo de Tratamiento” no hacen nada, solo somos números, etiquetas, cifras, estadísticas… Casi nadie te trata ni te ve como un ser humano.

Ante todo esto, como te decía al principio, nadie se preocupa. Aunque quieras debatir con la gente, hacerles ver la mierda en la que estamos. Cada uno se ocupa de salvar su culo y que no les falten sus ratillas, sus porros y engordar las cuentas bancarias donde hay que mandar (los familiares) las transferencias para pillar algo. No se preocupan, ni tan siquiera piensan, en el vecino, en quien es el que nos jode. Todo eso que voy recibiendo y que habla de injusticias, abusos, negocios, humillaciones… todo eso se la suda.

Realmente me da mucha pena todo esto. Cuando me pongo a pensar seriamente en todo esto me sudan hasta las manos, hiperventilo y se me dispara la tensión. Todo lleno de mamones, chivatos, miserias… La mayoría de los conflictos, tristemente, se deben a malos pagos, a no cumplir la palabra, a tangadas entre nosotrxs. Lamentable. Y esa familiaridad con la que muchxs hablan a lxs verdugos, como si fueran sus amigxs…

Pues claro que me llaman “conflictivo e inadaptado”. ¿Como unx va a adaptarse a todo esto? ¿a vivir entre despojos? Sobrevivir aquí entre tanta basura, el ninguneo, cobardes, traidores y falsos que se venden por un porro y hasta por un cigarro. Te quitan la palabra y la razón aunque la tengas, y se la van a dar a quien tenga la mercancía en cada momento.

Y mientras tanto, ala venga! son multitud los que se apuntan al psiquiatra o al médico para que los atiborre a sus pildoretas. Drogas legales que se las ofrecen a la carta para así tener a mas de medio patio amongolado, dependiente, arrastrado. Sin sentir nada. Sin capacidad de sentir, sentir empatía por el compañero, sentir enfado hacia esa gente, sentir su propia dignidad.

Irregularidades las hay por cientos, incompetencia ni te cuento, ineptxs por doquier. Nos comen las cucarachas en chabolos inhabitables, hechos una pena, con goteras. El módulo viniéndose abajo y la gente preocupada por la dosis, o por encontrar al que le vende las pastillas que van de boca en boca. Nada de compañerismo, poquísima palabra y el respeto brilla por su ausencia. Por todo eso prefiero vivir solo o incluso a veces estar chapado. No quiero ver y vivir entre tanto teatro. Los conceptos que teníamos de lealtad, fidelidad, honor, fuerza, seriedad…. Ahora se abanderan solo cuando el asunto es por algo relacionado con las drogas, el dinero o los móviles. Por eso sí que se saca pecho. Pero ¿y por lxs compañerxs? ¿por los ideales? ¿por nuestras luchas? Porca miseria.

Espero que entiendas mi letra. Siento el desahogo, pero es que a veces todo esto me supera, me supera mucho. Me siento muy acelerado, me cuesta dormir. Espero que me encuentre de mejor humor la próxima vez que me sienta a escribirte.

Todo lo que me mandas me llega bien, tus cartas, escritos y tu calor humano. Muchas gracias por estar aquí.

Fuerza y Honor.

Un abrazo y hasta la próxima. Cuídate muchísimo.

PD: Haberte conocido ha sido el mejor regalo en años. Las cartas significan mucho aquí; me dan la vida.

Desde dentro

Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Desde el primer grado de la cárcel de Alicante II, Juan Manuel Duró Sanchez comenta que quiere participar de la Propuesta de Lucha Colectiva, después de estar en contacto con varios participantes presos en esa misma prisión. El compa manda ya la instancia en la que comunica un ayuno por la tabla reivindicativa de 14 puntos. Aquí va la breve carta que ha mandado. Ya se le ha incluido en el listado al que se puede llegar a través del enlace de mas abajo y donde  están sus datos para contactar con él. ¡Animamos a todxs a escribirle!

Cárcel de Alicante II, septiembre 2020.

Buenos días.

Me llamo Juan Manuel Duró Sanchez y quiero participar con el colectivo, por que yo no puedo ver como pegan, maltratan, torturan y matan a gente. Eso para mi es un abuso de poder contra nosotros. Quiero participar. Estoy totalmente en contra del sistema que tienen aquí metido.

No viene el médico a vernos, ni nadie. Mando la instancia del ayuno que hice para que veáis que quiero estar con vosotrxs. Soy de Valencia.

Espero que esta carta valga para ayudar a todxs mis compañerxs, incluido a mi hermano, que está enfermo como tantxs otrxs. Quiero ayudar en todo lo que yo pueda hacer.

Gracias por todo, sois ahora como mi familia en la calle. Vosotrxs que ayudáis con vuestros corazones.

Me despido con todo mi agradecimiento y espero poder seguir en contacto.

Juan Manuel

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada, 05-XI-2020)

Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Compartimos esta publicación del Grup de Suport a Presxs de Lleida donde explican que XXX, preso en lucha en la cárcel de Murcia II, puso una denuncia al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria para quejarse sobre las condiciones que tienen en la galería 3 de aislamiento, donde se encuentra él. Desde el Juzgado hicieron vídeo-llamada con él, fueron a visitar las galerías y le notificaron que pedían informes sobre lo denunciado a la dirección de la cárcel. El compañero sigue, y parece que por ahora va a seguir, en primer grado.

Hola X, ¿como estás?

Bueno, te acuerdas que te decía que en la 5ª galería tienen mesas y sillas en el patio, y un gimnasio donde pueden hacer cositas. Nosotros no. Ni bancos para sentarnos en el patio. Pues después de poner instancias en prisión, puse denuncia al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria y sorprendentemente pidieron hacer una vídeo-llamada conmigo para que expusiera el tema. Les dije que como puede ser que en esta galería estemos abandonados. La verdad que pocas cosas le sacas al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria pero que hayan hecho esta vídeo-llamada y me hayan notificado el papel que te mando, ya es algo.

Hace unos días vino a prisión alguien del JVP y se paseó por aislamiento, por los patios. Pudo comprobar que lo que yo le decía era cierto, que aquí no tenemos nada. Bueno, que en esta galería no tenemos nada. Esta tipa miró una galería y después la otra. En la 5ª galería “disfrutaban” de eso al ser una galería de progresión, y con estas cosas chantajean a los presos. Pero que aquí hagan estas diferencias, no significa que puedan hacerlas. Según ella, aquí van a tener que poner algunas cosas “básicas” que hasta ahora no tenemos. Supongo que no se va a conseguir todo, pero algo quizá si. Y el gusto de que por lo menos le estén pidiendo explicaciones a la prisión y vengan aquí a informarse ya no me lo quita nadie.

Y bueno, como te decía he pasado por revisión de grado. Una vez mas me han mentido. “Sí Rojas, llevas tiempo sin sanciones, seguro pasas a segundo grado”. Pues no, hoy me han dicho que me quedo en primer grado, y con las chorradas de argumentos de siempre “preso irrecuperable, conflictivo” y tal. Bueno, en el fondo ya me lo esperaba, no hay que esperar nunca nada de esta gente. Mientras siga denunciando y dando la vara harán lo posible para dejarme en primer grado. Estoy harto de estar solo y aislado, saliendo siempre con un máximo de 5 personas que ya nos hemos contado nuestras vidas y problemas infinidad de veces. Hecho en falta tener contacto humano con mas peña y romper un poco esta monotonía de patio, celda, patio, celda, celda, celda… Pero uno no puede resignarse y agachar la cabeza, porque si no se pierde a si mismo. También he vuelto a pedir el traslado a mi tierra, a ver por donde me salen esta vez.

Yo sigo en todo esto y voy a seguir. Sinceramente, cada día me siento mas vinculado a nuestra lucha, y me encanta cuando recibo noticias de cosas que hacéis desde fuera. Aunque no os lo parezca, esto da una inyección de animo y ayuda a entender la magnitud de todo esto. Creo que fuera aunque seáis pocos, tenéis un gran corazón y las ideas claras.

Ahora está lloviendo fuerte, fuerte. Si estuviera en el patio me quitaría la camiseta y pasearía bajo el agua. Me encanta la lluvia, verla caer. Es como que me transporto lejos… Quizá me recuerda un poco al mar, que me vuelve loco.

Bueno compa, nos vamos diciendo ¿ok? Cuídate más que mucho. Un abrazo.

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

No olvideis A Lxs Presxs En Lucha (Lista Actualizada, 05-XI-2020)

Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Nos ponemos al día sobre la huelga de hambre rotativa por la salud y la vida de las personas presas, en su sexto turno de diez días. Hablamos con Victoria, que nos informa, con extensión y lucidez, sobre la actualidad de la política de control de la migración con el consiguiente racismo institucional y sobre algunos detalles de la resistencia frente a ello.

Cárceles racistas Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 Radio: Tokata Y Fuga

José Antonio Molina Barrilao, inició el día 21 de este mes su turno de auno en la huelga de hambre coordinada entre unos pocos compañeros presos en lucha para denunciar todo lo que mata a nuestra gente que está en la cárcel, reivindicando los 14 puntos del colectivo de presxs en lucha que se viene agrupando alrededor de ellos desde 2015, pero queriendo destacar los que se refieren a torturas y malos tratos, regímenes especiales de castigo, dispersión y desarraigo social y familiar, negativa de las administraciones carcelera y judicial a excarcelar a las personas presas enfermas y ancianas, encarcelamiento de enfermos mentales, muertes en prisión sin explicación adecuada ni investigación, etc. La carta que nos llega está fechada un día antes de empezar su ayuno, pero llega un día antes de terminarlo. Adjunta instancia a la dirección de la cárcel de Estremera, donde se encuentra encerrado, comunicando el inicio de su ayuno. Ya hemos dicho varias veces que parece que los carceleros están boicotenado la comunicación entre lxs presxs en lucha y quienes les apoyan en la calle reteniendo las cartas o haciéndolas desaparecer. Es necesario insistir escribiendo cuanto más mejor a todxs lxs presxs participantes, para compensar los obstáculos que se están poniendo a la comunicación con lxs compañerxs. Las direcciones están en el enlace de abajo del todo, coloreado en rojo. El cartel de arrriba lo han realizado lxs compis de HENAS, como hacen cada diez días, para acompañar de forma personalizada el turno de cada cual.

Cárcel de Estremera, 20 de octubre de 2020

¡Hola, compañerxs! Ante todo desearos salud, fuerza y ánimo a todxs lxs compñerxs que estáis apoyando incondicionalmente esta batalla y expresaros mi agradecimiento. También a todos mis compañeros dentro de estos malditos muros y, en especial, a Toni Chavero, que lo quiero a rabiar. Mis disculpas por no heberme puesto en contacto con todxs, tanto fuera como dentro. No es por excusarme, pero lo estoy pasando bastante mal. tengo que escribir poco a poco, porque tengo  la mano, brazo y codo jodidos, porque tuve varias caídas en la celda y me rompí el brazo cerca del codo y desde finales de enero estoy mal, con pérdida de sensibilidad y dolor, no recupero, y los supuestos médicos ni radiografías ni nada, paracetamol y mucha agua. No me facilitan la medicación para mis dolencias crónicas, del colon, artritis reumatoide, artrosis… y me encuentro débil y deprimido. Decirte que, a fecha de hoy, 20 de octubre de 2020, me he puesto en huelga de hambre. Sigo denunciando y reivindicando, a pesar de las dificultades. (…)

Saludos a mis compañeros de fatigas. Poblete, he recibido tu misiva y me alegro, compi, de poder mantener contacto contigo y, a todos los del grupo, el que quiera que estemos en contacto, que escriba, yo contestaré, aunque me cueste tela escribir. ¡Rebeldes siempre, hasta la victoria! Un abrazo a todos y os deseo pronta libertad.

José Antonio Molina Barrilao

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 27-X-2020]

Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Nuestro compañero José Ángel Martins Mendoza, Peque, fue trasladado el otro día, desde la cárcel de Albolote donde se encontraba a la de Morón de la Frontera (Sevilla II) en una conducción «especial» que podemos llamar de despiste, porque fue trasladado a Granada desde la Cárcel de Villena unos diez o doce días antes y de allí a Sevilla, sin previo aviso. Eso se lo hacen a una persona que ha estado siendo trasladada de cárcel desde hace varios años, al menos una vez cada seis meses y hasta con mayor frecuencia, por supuestos motivos de «seguridad», desarraigándole de su familia, de sus compañerxs y amigxs de la calle, también de los de dentro, intentando, al parecer reducirle a una soledad y desvinculación humana cada vez mayor. Y, por si todo eso fuera poco, al llegar a Morón, le encierran en una celda con lo puesto y se niegan a entregarle sus pertenencias personales, que han viajado con él en el mismo canguro, dicéndole que quedan «en cuarentena» su televisor, sus libros, su ropa, sus fotos, sus papeles personales… no se sabe por cuanto tiempo. Pero si él mismo ya está aislado de todo el mundo, completamente solo en una celda, en un departamento de aislamiento y saliendo completamente solo al patio… ¿Cuáles son los criterios médicos o de cualquier otra índole que justifican tal medida? ¿Y no se tiene en cuenta su efecto deshumanizante, el ensañamiento que supone en una situación en la que el compañero ya se encuentra privado de casi todo? Evidentemente, se trata de una arbitrariedad ideada por alguna autoridad carcelera especialmente sádica, con alma de verdugo. ¿Y quién protegerá de semejante abuso al compañero, encerrado como está en un departamento de máxima crueldad, en manos de carceleros sin escrúpulos sobre cuyo comportamiento no se ejerce ningún control. A continuación, teléfonos, fax y direcciones de correos para dirigirse a las autoridades responsables protestando por el abuso contra nuestro compañero. Al final del todo, la dirección a la que se le puede escribir a él, para darle ánimos y que vean que no está solo.

Cárcel de Sevilla II

Teléfonos: 955 855 941; 955 85 51 00; 955 85 51 07

E-mail: sgpma.moron@dgip.mir.es

Secretaría General de Instituciones Penitenciarias

Teléfono: 91 335 47 00

Fax: 913 354 052

Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 11 de Sevilla

Teléfonos: 95 554 40 53; 955 54 40 55

Fax: 95 500 51 94

E-mail: AtPublico.JVigilancia.11.Sevilla.JUS@juntadeandalucia.e

Para escribir al compañero:

José Ángel Martins Mendoza

Centro Penitenciario Sevilla II

SE-451

41530 Morón de la Frontera (Sevilla)

Cárcel=Tortura covid19