Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

A finales de noviembre del año que acaba de terminar se presentó públicamente el colectivo anticarcelaio APEL (Apoyo Presxs En Lucha) con un manifiesto en el que se hacían eco de la huelga de hambre rotativa contra todo lo que mata a las personas presas y de las 14 reivindicaciones de lo que ellxs llaman el «colectivo Presxs en Lucha», expresando su intención de prestarles apoyo y exponiendo así cómo se proponen hacerlo: «diferentes individualidades de Gasteiz nos hemos organizado para mostrar activamente nuestra solidaridad y difundir las reivindicaciones de lxs presxs en lucha, pues tenemos claro que es la responsabilidad de las personas de fuera no dejar a nuestrxs compañerxs de dentro solxs. Entendemos que la lucha anticarcelaria no puede hacer distinción entre las personas presas, pues la contienda contra la opresión de la institución penitenciaria va más allá de la (siempre necesaria) denuncia de la situación individual de un preso o colectivo de presxs, teniendo esta que llegar a alcanzar la crítica a la propia existencia y necesidad de dicha institución, diseñada casi exclusivamente para pobres. Es por todo esto por lo que hemos decidido iniciar un ciclo de apoyo a la huelga rotativa, siendo nuestros objetivos practicar la solidaridad, difundir las reivindicaciones y llevar a las calles, desde diferentes perspectivas, una critica contra el sistema penitenciario y las cárceles. Para ello, mientras dure la Huelga de Hambre Rotativa estamos elaborando programaciones mensuales acompañadas cada último sábado de mes con una movilización». Lo cual han llevado a la práctica a lo largo del mes de diciembre, iniciando hoy mismo, 13 de enero de 2021, el ciclo de actividades correspondiente al primer mes del presente año, cuyos detalles se pueden leer en el cartel.

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

!No Olvideis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada, 4-I-2021)

Actividad en la calle Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Actividad en la calle

Mohamed El Hichou, que se encuentra en el módulo de aislamiento de Villena y –como siempre– con todas las comunicaciones intervenidas, consigue hacer llegar esta carta donde comenta la situación desesperada de varios compañeros y el grado de tensión que hay en las galerias, describe situaciones de maltrato por parte de lxs carcelerxs y el apoyo que surge entre compañeros que tienen que sobrevivir en ese agujero. Segun cuentan lxs compis del Grup de Suport a Presxs, Lleida, les ha hecho llegar también varias instancias de ayunos que ha realizado junto con Juan M. Duró y Daniel Sánchez López por las 14 reivindicaciones y para denunciar el régimen FIES, el aislamiento y el abandono médico. La fotografia de arriba correspone a la pegada de carteles para difundir la Huelga Rotativa de este mes de enero en las calles de Lleida.

Cárcel de Alicante II

Salud compañerx,

Te enviamos un fraternal abrazo, muchísima salud, prosperidad, ánimo y fuerza. Soy Mohamed El Hichou. Le mandaste carta a Juan Manuel pero él está jodido y bajo de ánimo, pero aquí nos tiene, animándole en todo lo que podemos. Y es que cuando pasan cosas fuera, des de dentro poco podemos hacer, y entonces nos come la impotencia y el dolor. Nosotros, aunque no estemos en la misma fase, renunciamos a salir al patio para poder hablar con él y que no lie ninguna.

Hemos realizado el ayuno y aquí te mandamos las instancias correspondientes. Nosotros denunciamos todo lo denunciable. Nuestros valores morales, igual que nuestros principios nos diferencian del rebaño. Aprovecho para agradecer todo el apoyo incondicional, vuestra sensibilidad y la impresionante labor que hacéis. Con vosotrxs nos sentimos mas fuertes y con ganas de seguir luchando contra un sistema podrido y corrompido. Dado nuestras denuncias, nos hemos ganado la enemistad de la Administración, pero aún asi, antes roto que doblado. El compromiso y la lealtad son nuestros compañeros.

Por aquí, en las otras galerías los animos han estado muy exaltados. En los últimos días se han quemado como tres celdas, han habído autolesiones. Me apena porqué muchos son chavales jóvenes y el aislamiento puede con ellos; necesitan un apoyo psicológico que aquí es inexistente. Llamar médicos a estos malditos desgraciados es insultar al noble arte de lxs médicos. Cuando hablamos con lxs carcelerxs la contestación es la de siempre “no podemos hacer nada”. Es nauseabunda la actitud de estos cerdos y la impunidad con la que actuan.

Aquí a un compañero se le fue la cabeza dado que no estaba pasando por un buen momento por temas personales, y por mucho que intentamos disuadirle, prendió fuego a la celda. Por suerte le sacaron a tiempo. Pero la cosa empeoró cuando, supuestamente, agredió a un carcelero. No te puedes imaginar la crueldad y la brutal paliza que recibió. Esto no pasó en nuestra galería, pero cuando salimos al teléfono lo vimos con la cara como un mapa…

Te comento que se une a nosotros un compañero, el que adjunta la instancia. Meterlo en el listado ¿ok?

Bueno X, aquí estamos unidos y nos apoyamos mutuamente. Nadie dijo que este camino iba a ser fácil, al contrario, pero hay que seguir unidxs. La coordinación es muy importante y “Resistir es Vencer”. La muerte viene sin dolor y no es tan dura como parece, lo mas triste es vivir como un cobarde.

Me despido con un fraternal abrazo y seguimos en contacto. Gracias por vuestro apoyo, fuerza y resistencia.

Mohamed El Hichou El Yaziji

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

!No Olvideis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada, 4-I-2021)

Cárcel=Tortura Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Actividad en la calle

A punto de inciar el décimocuarto turno, del 11 al 20 de enero, de la huelga de hambre rotativa  contra todo lo que mata, más o menos lentamente, a la gente que está en la cárcel, empezando por las torturas y malos tratos, Juan Manuel Duró Sánchez, preso en el aislamiento de la cárcel de Villena ha mandado una carta donde relata malos tratos a un par de compañeros suyos, publicada en el blog del Grup de Suport a Presxs, Lleida. Sabemos por otros compañeros que en el primer grado de esa cárcel de Villena (Alicante II) impera la violencia de los carceleros y que, desde luego, no es el único sitio. Más abajo, insertamos parte del relato de XX publicado en su blog por lxs compis de HENAS sobre las duras condiciones de la cárcel de Zuera, donde la violencia de los carceleros contra los presos, el abandono médico y la sistemática crueldad del régimen de castigo también están en el orden del día, además de la privación de comunicaciones vis a vis con la excusa de que los familiares pueden contagiar el coronavirus a los presos, mientras los boqueras entran de la calle sin niguna preacaución y no se toma ninguna medida preventiva real.

 Aislamiento de Alicante II, 1 de diciembre de 2020

Buenas, X, espero que a la llegada de mi carta estéis todxs bien. Aquí te mando la instancia del ayuno del día 1 de diciembre, ¿vale?

Cogí tus cartas y te doy las gracias por todo lo que me cuentas y por la información que me haces llegar. Te escribo con mi compañero XX. Si puedes, mándame el calendario de la Huelga Rotativa y me dices cuándo es mi turno. Díme también la dirección de mi compa el gallego, que estaba aquí conmigo y se lo llevaron de cunda no sé a dónde. Es para escribirle una carta y saber de él y cómo se encuentra.

Hoy voy a poner una denuncia por un médico que pasa de todo, y que solo sabe –junto con lxs carcelerxs– que poner partes al compañero XXX. Este le pidió un colchón nuevo, porque está jodido de la columna, y le dieron uno lleno de pulgas. Ahora tiene todo el cuerpo lleno de picaduras. Y a mi paisano le pegaron una paliza estos verdugos de mierda, y le pusieron la cara como un mapa, no veas como le quedaron los ojos. Se llama XXX, le pusieron en primera fase y ahora está en A Lama. Todo vino porqu le pegó un cabezazo a un guardia, porque él tenía aquí a su mujer y no le dejaban verla. Aquí hay muchos carceleros que solo vienen a provocarnos.

A mi ya me da igual la primera fase, y yo por los compañeros doy la cara. Eso si, por los compañeros que luchan, porque la mitad son chivatos o peña que solo piensan por ellos mismos sin importarles lxs demás.

Muchas gracias por las cartas, por los papeles y por todo lo que hacéis por nosotrxs.

¡Hasta tu próxima carta!

Juan Manuel Duró Sánchez

Cárcel de Zuera, 15 de diciembre de 2020

(…)  Mi demora a contestaros ha sido porque hace un mes fui trasladado del C.P. Murcia II y ahora me encuentro en el C.P. Zuera-Zaragoza y el cambio de prisión no ha sido para mejor porque aquí los carceleros son todos unos fachas que flipas y aquí no hay ningún compa más en esta prisión ni ningún colectivo anticarcelario, por lo menos en Murcia comunicaba todos los fines de semana con el colectivo de Murcia. Pero, aunque aquí me encuentre solo, yo soy un lobo solitario que llevo por estas casas desde 1996. (…) ahora no tengo sanciones y me toca revisión de grado para el mes de enero y me deberían dar por ley un segundo grado, pero el equipo técnico de carceleros van a poner de escusa que no me dan el segundo grado por que todavía no me conocen y acabo de llegar a este talego, pero que yo estoy acostumbrado a estar en primergrado por que ya no sé en las cuatro condenas que llevo en mi vida he perdido la cuenta de cuantos años llevo metido en el primer grado y por todos los búnquers del territorio español y siempre por mis principios e ideales.

(…) Lo que me está pasando es que estos perros me están convirtiendo en una persona antisocial, siempre chapado 20 horas diarias y saliendo al patio un máximo de cinco compas juntos y sin ningún tipo de actividad ni nada de nada y al no tratar casi con nadie es lo más normal que termines convirtiéndote en una persona antisocial, pero para comprender todo esto, hay que vivirlo y no se lo deseo ni a mi peor enemigo.

Mira, aquí en este puto talego de Zuera los carceleros son unos racistas, fachas déspotas y en poco tiempo que llevo en este talego ya he visto torturas a varios presos. Los reventaron a palos, desnudarlos en pleno diciembre y engrilletarlos desnudos en la cama mecanizada y con las ventanas abiertas y tenerlos así dos días y sin darles sus comidas y sus medicaciones, ni nada de nada y con el frío que hace aquí en Zuera.

Ahora hay dos temas que me tienen mucho más que quemado, el primero es por mi salud y la de mis compas y es que aquí la mayoría de carceleros no llevan puestas las mascarillas y ellos entran y salen de aquí todos los días y no respetan nada (…); porque yo no sé lo que hacen los carceleros cuando terminan su turno de trabajo y no sé ni dónde van ni con qué gente están y a mí estos carceleros no me van a contagiar con el covid-19, eso lo tengo más que claro.

Y el otro tema es los vis a vis con la familia que nos los tienen cortados, con la escusa de que nuestros familiares nos pueden contagiar con el covid-19 pero yo les digo a los carceleros que ellos sí que se van todos los días a su casa y al día siguiente vienen de la calle y encima se permiten el venir a la prisión sin llevar tan siquiera las mascarillas puestas, pues es tan fácil que las familias vengan a los vis a vis con sus mascarillas y ahí no existe ningún tipo de contagio y ya llevamos sin visitas desde marzo, menos en agosto que nos devolvieron los vis a vis y en septiembre nos los volvieron a cortar a cambio de una video-llamada de 10 minutos al mes y yo no sé como los módulos no se rebelan. Estoy del puto conformismo de mis compas de segundo grado que no puedo con ello porque, si cada módulo de 140 compas se rebelara, esta gentuza no tendría nada que hacer; pero dónde vamos a rebelarnos, en mi caso,si somos siete compxs en una galería, nosotros no podemos hacer más que tirar de papel y boli y denunciar todo lo sucedido día a día (…).

Pues ya cambiando de tema, espero que con esta huelga de ahmbre rotativa consigamos alguno de los 14 puntos de la tabla reivindicativa, por lo menos los compxs que están con enfermedades terminales los vayan poniendo en libertad para que puedan pasar sus últimos días de vida junto a sus familiares y seres queridos, que, que menos estos carceleros tengan una pizca de corazón junto con instituciones penitenciarias y que cumplan la ley sin poner trabas por el camino.

Ya que lo de la abolición de los regímenes cerrados, 1os grados, 91.2 y 91.3 y los controles directos, soy consciente de que es mucho más complicado y yo mis puntos que reivindiqué en mi turno de HHR fueron 1º por la excarcelación de los enfermxs crónicos y terminales y 2º punto fue por la abolición de lo expresado al principio de este párrafo ya que somos el único país de la unión europea donde existen los módulos de régimen cerrado donde pasamos años y años y donde ningún compx se podrá rehabilitar estando años y años 20 horas en una celda encerrado con tu soledad y donde acabas terminado haciéndote una persona anti-social, aguantando a los perores carceleros con sus torturas físicas y psicológicas, así como pretender rehabilitar a cualquier compx y con poner que eres un preso irrecuperable les basta para tenerte aislado durante años y así vas viendo que hay gente mentalmente más fuerte que otros y son innumerables los compas que he visto con mis ojos que han acabado perdiendo la cabeza, yo por suerte soy fuerte de mente y gracias al apoyo de mi familia y lxs compas de la calle que os dejáis el pellejo por nosotros desinteresadamente, por ejemplo, que yo después de 22 años encerrado por estas casas no haya perdido la cabeza y no hay oro en el mundo para pagaros todo lo que hacéis por todxs lxs compas que estamos en prisión que recibimos vuestro apoyo incondicional, de verdad que no tiene precio lo que hacéis por nosotrxs y yo siempre os estaré agradecidos a todos lxs compxs y colectivos que estáis ahí fuera luchando siempre por nosotrxs.

Sin más me despido de papel y boli pero jamás de mis pensamientos ni de mi corazón, luchemos por un mundo sin cárceles ni carceleros verdugos. Un cordial abrazo fraternal

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

!No Olvideis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada, 4-I-2021)

 

Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Según un reportaje publicado por Vicent Almela en La Directa, cuya traducción al castellano insertamos a continuación, 4.000 personas presas trabajan en cárceles catalanas explotadas por el Centro de Iniciativas para la Reinserción (CIRE), con sueldos que no llegan ni a un tercio del salario mínimo interprofesional. Muchas de ellas denuncian vulneraciones de derechos laborales en relación con las bajas por enfermedad o accidente, con los despidos improcedentes, con la falta de medidas de seguridad o con las bajas cotizaciones a la seguridad social.

En fechas navideñas, la mayoría de la población sale a comprar regalos y todo tipo de decoraciones navideñas para sus hogares. En una treintena de establecimientos de toda Cataluña, como la tienda Orígenes,en la calle del Carmen de Barcelona, o Ahora Proximidad, en la calle Alcalde Rovira Roure de Lleida, se puede adquirir una gran variedad de productos de confección y artículos para el hogar de los que cuelga una etiqueta que no todo el mundo conoce: «Made in CIRE». Estas iniciales hacen referencia al Centro de Iniciativas para la Reinserción, empresa pública adscrita al Departamento de Justicia de la Generalidad de Cataluña que, según la publicidad institucional, tiene como objetivo «dar segundas oportunidades a las personas privadas de libertad a través de la formación y el trabajo» y «contribuir a la reinserción de un colectivo en riesgo de exclusión social».

Casi la mitad de la población penitenciaria en Cataluña trabaja de forma remunerada para el CIRE llevando a cabo tareas internas de los centros, como la lavandería, la cocina, el economato o la limpieza –lo que los internos llaman destinos–, o en talleres productivos ubicados dentro de los mismos centros penitenciarios o en naves externas, como el taller exterior ubicado en Raimat (Lleida), por el que la Generalitat paga un alquiler de 165.883 euros al año. En estos talleres se elaboran productos de confección, cerrajería, carpintería, imprenta y montaje industrial, que van a parar a centros educativos u hospitales públicos; pero también se comercializan en empresas externas «a unos precios muy competitivos» a través de un catálogo que se puede encontrar en la web del mismo CIRE, o bien se venden en tiendas de todo el territorio catalán mediante la marca propia «Made in Cire «. Según datos facilitados por el Departamento de Justicia, hasta 108 empresas privadas han contratado mano de obra o servicios o han adquirido productos del CIRE, durante 2019, a través de convenios de colaboración.

En una entrevista realizada por un trabajo universitario de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Pompeu Fabra en 2009, Xavier Farré –director de viticultura del Grupo Codorníu–, que entre los años 2000 y 2005 contrataba una media de cincuenta personas presas al año, reconocía que una de las razones por las que lo hacía era porque se trataba de «mano de obra barata y muy flexible, no se firman contratos ni se les despide, simplemente se llama al coordinador, se pide el número de personas que se necesitan para ese día y, si no se necesita a nadie, no vienen y sólo se cobra por día trabajado». En la misma entrevista, Farré argumentaba que «los presos cobran menos que un trabajador en libertad, así que ahorrábamos un euro por hora». Preguntado por las denuncias de explotación laboral de algunos de los reclusos, se expresaba de esta manera: «Hemos de tener en cuenta que la mayoría de los presos tienen un nivel cultural muy bajo y que este tipo de gente enseguida se siente explotada, porque se comparan con gente que se encuentra en una situación mucho mejor».

Aunque la Directa ha solicitado al Departamento de Justicia el listado de empresas que actualmente mantienen una relación comercial con el CIRE, el organismo público no ha facilitado esta información. Según la respuesta de su equipo de prensa, «en estos momentos el CIRE se encuentra en una fase de análisis y revisión», y pretenden que de ahora en adelante «las empresas asumirán los correspondientes compromisos para dar cumplimiento a los requerimientos en el ámbito de la transparencia «, reconociendo de facto la actual opacidad. Sin embargo, algunas personas presas confirman que están trabajando para empresas como El Caganer –que elabora figuritas tradicionales del pesebre explotando el trabajo de presos de Puig de las Basses–, Hygeco –filial de Mémora, que se encarga de confeccionar sacos mortuorios en Mas de ‘Enric– o la multinacional alemana Fischer.

De esta información no hay ningún testimonio documental, ya que las personas presas no firman ningún contrato cuando empiezan a trabajar para el CIRE y, por tanto, normalmente no saben para qué empresa lo hacen. El único documento que firman cuando comienzan la actividad laboral es un certificado de alta emitido por la Junta de Tratamiento que les permite salir de los módulos para desplazarse a trabajar, y una nómina u hoja de producción con sus retribuciones y cotizaciones a finales de cada mes. En ninguno de estos documentos se hacen constar las horas trabajadas.

Salarios y condiciones laborales fuera de la legalidad

Después de contactar con una veintena de personas presas que trabajan para el CIRE, tanto en talleres productivos como en destinos, y analizar sus nóminas, el sueldo medio que perciben gira alrededor de los dos euros la hora, con unas retribuciones medias mensuales de 170 euros por media jornada y de 280 euros por una jornada completa, y en algunos casos –sobre todo en destinos– sin ningún día de descanso a la semana ni días de vacaciones que, sin embargo, sí que se hacen constar en las nóminas.

A diferencia de lo habitual en cualquier otro trabajo, las personas que trabajan dentro de la cárcel no están sujetas a ningún convenio, ya que la relación laboral con el CIRE es especial y está regulada por el Real Decreto 782/2001. Según esta normativa, las retribuciones se calculan «a partir de una referencia sobre el salario mínimo interprofesional (SMI) vigente en cada momento y del rendimiento de cada una de las actividades desarrolladas en los talleres, ya sea por hora o pieza hecha». Aunque el reglamento es poco claro y no concreta un precio la hora para los trabajadores, las nóminas «de operario base» a las que hemos tenido acceso y las «hojas de producción» no llegan ni a una tercera parte del SMI, que actualmente es de 950 euros al mes. Desde el Departamento de Justicia no han confirmado ni desmentido esta situación, aunque aseguran que «a partir del 1 de enero de 2021 el módulo retributivo de referencia será, como mínimo, del 50% del SMI». Paradójicamente, dentro del órgano consultivo del CIRE hay una representación de los sindicatos CCOO y UGT.

Según cuentan las abogadas Solange Hilbert y Andrea Alvarado, expertas en derecho penal y laboral, «aparte de estos sueldos de miseria, las incapacidades temporales CIRE no se contemplan en el CIRE», es decir, si una persona se mete enferma y no va a trabajar, no cobra, y «resulta prácticamente imposible que a una persona presa le den la baja por accidente laboral», aunque raramente se cumplen las normativas de seguridad en los lugares de trabajo y resulta prácticamente imposible que se realice una inspección laboral dentro del CIRE. «No se hacen inspecciones en materia de prevención de riesgos laborales porque prácticamente no llegan denuncias y la inspección de trabajo opta por no actuar de oficio, aunque podría hacerlo», remachan. También aseguran que si una persona coge la baja por un largo periodo, lo más normal es que la despidan, y para el CIRE simplemente supone darle de baja desde la Junta de Tratamiento con una decisión administrativa. «Por tanto, no es necesario que le den ninguna explicación cuando le despiden, ni tiene derecho a ningún tipo de indemnización o compensación por parte del centro», concluyen.

La promesa de la reinserción, en saco roto

Yolanda Avilés y Penélope Sánchez son dos mujeres que pasaron por las prisiones catalanas y que actualmente se encuentran en libertad. Ambas han trabajado para el CIRE tanto en destinos internos como en talleres productivos para empresas externas. «Una vez pagas tu condena y deciden que ya estás rehabilitada, sales a la calle y te das cuenta de que has trabajado durante siete años de tu vida sin ningún día libre y más de ocho horas al día, y que de estos años sólo has cotizado ocho meses», denuncia Avilés. Este hecho, según las abogadas, se debe «a la precariedad de las prestaciones generadas, que hace que coticen muy poco al tratarse de jornadas parciales y, sobre todo, porque tienen salarios muy bajos».

Sánchez, por su parte, comenta que cuando salió de prisión le derivaron a un plan de trabajo en Zona Franca a través del programa Reincorpora –impulsado por la Fundación La Caixa–, de integración sociolaboral para personas que salen de prisión . «Me dieron de alta como persona discapacitada, sin serlo, para que así la empresa se beneficiara de las bonificaciones», detalla. Poco después encontró un trabajo por su cuenta en un chiringuito de playa. «Cuando ya no trabajaba para el CIRE tuve que aguantar cque me siguieran persiguiendo, pidiendo continuamente partes de conducta a mi jefa. Estaba en libertad, pero el CIRE era como un fantasma que me perseguía controlando en todo momento mi vida laboral», explica Sánchez.

Todas las personas presas entrevistadas para este reportaje coinciden en que el CIRE no cumple esa función de reinserción de la que hacen publicidad. «¿Qué trabajo va a encontrar, una vez fuera, una persona que ha estado  metiendo tornillos en una bolsa para Fischer durante seis horas al día?», se pregunta una mujer presa en Mas d’Enric que prefiere mantener el anonimato. «Los mismos técnicos del CIRE están de acuerdo en que deberían reforzar más los aspectos y planes formativos que ayuden a la persona a adquirir hábitos laborales y motivación para cuando salga y menos los productivos y el querer hacer negocio con la fuerza de trabajo de las personas presas», añade.

A pesar de estas condiciones, resulta sorprendente que casi la mitad de la población penitenciaria en Cataluña trabaja para el CIRE. Avilés y Sánchez explican que esto se debe a que el trabajo en prisión te da acceso a beneficios penitenciarios. «En tu programa individualizado de tratamiento (PIT) normalmente te marcan el trabajo como una prioridad; por tanto, si no lo haces, te resultará difícil poder acceder a una progresión de grado, a la reducción de pena o a permisos de salida, lo que provoca que muchas veces el trabajo sea un chantaje que se hace desde la institución, que está jugando contigo continuamente», se lamentan.

Algunas personas presas como Amadeu Casellas o Jaime Vicens han intentado en varias ocasiones denunciar desde dentro estas vulneraciones de derechos laborales a través de instancias, denuncias y comunicados. Según explica Vicens en una carta –actualmente se encuentra privado de libertad en Puig de las Basses–, «en los años noventa un grupo de presos nos movilizamos para llevar nuestras reivindicaciones al Tribunal Supremo. Logramos forzar que nos concedieron la cotización a la seguridad social y el derecho a paro, pero nos tumbaron la petición del SMI. Las personas que encabezamos este movimiento nos pasamos una buena temporada dando vueltas por las prisiones catalanas y nos metieron para siempre la etiqueta de irrecuperables e inadaptados al sistema penitenciario, con todas las medidas regimentales que ello supone para nuestra estancia en prisión».

Las personas sin papeles no pueden trabajar fuera, pero sí dentro de las cárceles

Según datos del Departamento de Justicia, alrededor de un 55% de las personas que trabajan dentro de los centros penitenciarios catalanes son extranjeras, y muchas de ellas se encuentran en situación irregular cuando entran en prisión. Aunque la ley de extranjería no les permite acceder al mundo laboral sin permiso de trabajo, sí que pueden trabajar mientras estén internas, gracias a una excepción que se acordó en el Consejo de Ministros español en julio de 2005 –y que en Cataluña regula la Circular 1/2013, sobre extranjería centros penitenciaris–, por la que cotizan igualmente a la Seguridad Social y tributan en concepto de IRPF durante el periodo laboral dentro de la prisión.

Para hacerlo posible, el Estado les genera un número de NIE temporal de la Seguridad Social que desaparece una vez han salido en libertad, de manera que su vida laboral en la cárcel no se contabiliza. Una vez salen en libertad, estas personas –a diferencia del resto de penados– no tienen derecho a ningún tipo de prestación –ni paro ni subsidio por excarcelación– y, al continuar en situación irregular y haber cometido un delito, la mayoría son expulsadas del país una vez comienzan a tener permisos o cuando acceden al tercer grado.

Según afirman las abogadas, todas las normas que afectan a las personas extranjeras en las cárceles vienen dadas por regulaciones o acuerdos internos que no tienen rango de ley, como instrucciones o circulares; por tanto, quedan en un limbo legal. «Conocemos muchos casos de personas extranjeras que han trabajado muchos años en prisiones catalanas y han sido expulsadas nada más salir en libertad o cuando accedían al tercer grado. Todo lo que han cotizado durante estos años en la cárcel no les sirve de nada ni tienen derecho a ninguna prestación, de manera que estas retenciones obligatorias acaban teniendo únicamente una finalidad recaudatoria».

Testimonios sobre el trabajo detrás de los muros

Hemos contactado, vía correo postal o a través de visitas a locutorio, con una decena de personas presas en centros penitenciarios catalanes para que nos contaran en primera persona su experiencia laboral en el CIRE. Algunas de ellas prefieren hablar con seudónimo por miedo a represalias por parte de las instituciones penitenciarias.

Marcos Cáceres (Brians 1): «No hay días festivos ni de descanso».- Entré a trabajar en destino de limpieza en enero del año pasado. En teoría, tenía que estar siete días a prueba, pero, debido a mi buen rendimiento, a los tres días, los técnicos del CIRE me dijeron que hablarían con la jefa de módulo para que me dieran de alta inmediatamente, lo que no pasaría hasta un mes más tarde. En este trabajo de limpieza no hay ningún día de descanso ni festivos, y la paga por media jornada es de 120 euros al mes. En mayo, me lesioné trabajando y estuve de baja, porque debía ser examinado por el traumatólogo. Esto me causó problemas con la jefa de módulo que, a principios de julio, me amenazó con hacerme la vida imposible si volvía a pedir la baja laboral. Antes de que me viera el traumatólogo, me cambiaron de módulo y el CIRE me despidió del trabajo.

Rubén Casado (Mas de Enric): «Me despidieron por coger unos bizcochos caducados».- Trabajo para el CIRE desde que entré en prisión hace cinco años. He pasado por todo tipo de faenas: talleres productivos, office, manipulador de alimentos, tareas de carga y descarga, etc. El pasado mes de junio fui despedido de mi trabajo en la cocina por coger unos bizcochos caducados que iban a ser arrojados a la basura, lo que los mismos trabajadores del CIRE y los funcionarios hacen cada día. Por ese motivo, fui amonestado con una sanción grave y despedido inmediatamente sin ningún tipo de explicación ni liquidación. Simplemente me dieron de baja y ya no volví a trabajar en ese destino. El próximo mes de junio tengo un juicio contra el CIRE por despido improcedente.

María Fernández (Mas d’Enric): «Incumplen sistemáticamente su propia legislación».- En mi nómina pone que soy «operaria base», aunque tengo un cargo de responsabilidad por dirigir un equipo de ocho personas en un taller productivo para una empresa del exterior. Según el real decreto que regula el trabajo en prisión, mi categoría sería la de «operaria superior» y debería cobrar mucho más. Por lo tanto, incumplen de forma sistemática su propia legislación. ¿Pero quién revisa y regula esto aquí dentro? Hace unos meses nos quejamos al responsable del CIRE de esta prisión y, literalmente, nos dijo: «Si tenéis algún problema con las condiciones laborales, acudid a los tribunales, pero ya os aviso que, de momento, hemos ganado todos los procedimientos judiciales iniciados contra nosotros».

Mohammed Akram (Brians 2): «Aquí si no produces, no ganas».- Empecé a trabajar por el CIRE en Brians haciendo cableado para coches para una subcontratista de la SEAT y otras marcas de coches, y desde entonces he pasado por diferentes trabajos, tanto en destinos (lavandería, panadería, limpieza, manipulador…) como talleres productivos, en diferentes cárceles. Aunque, en teoría, tienes derecho a baja laboral, sólo es retribuida en casos muy extremos. Aquí, si no produces, no ganas. Y, en caso de no tener papeles, tampoco cotizas. Si eres extranjero sin papeles, cuando estás trabajando dentro generas un número de la seguridad social que desaparece cuando sales de prisión y, cuando solicitas tu vida laboral, no consta que hayas trabajado en ninguna parte. No tienes derecho a paro ni a ningún subsidio por excarcelación. Muchas personas extranjeras son deportadas cuando están en tercer grado o salen de prisión; por lo tanto, todo lo que han trabajado dentro no les sirve para nada.

Manuel Martín (Lledoners): «Las condiciones de trabajo son pésimas».- Trabajo haciendo manetas de frenos para diferentes marcas de automóviles: BMW, Volvo, Renault, Mercedes… dentro de este centro a través de una subcontratista que desconozco. Trabajo cuatro horas y media al día y cobro entre 6 y 8 euros por jornada. No tengo nómina, sino una hoja de producción que me entregan cada mes y que te adjunto en esta carta. La faena aquí es pesada y nunca ocupas el mismo puesto de trabajo, sino que vas rotando por diferentes tareas. Las condiciones de trabajo son pésimas y las medidas de seguridad, inexistentes. No te dejan fumar ni comer y, para ir al baño, tienes que insistir mucho a los encargados. De hecho, por no poder aguantarme, más de una vez, he tenido que mear en una botella de agua vacía y continuar trabajando.

Rosa Blanco (Mas d’Enric): «cada día cobramos menos».- Para mí el CIRE es un monopolio de ladrones. Nos dan trabajo con unas condiciones laborales muy precarias porque después gastamos lo poco que ganamos en sobrevivir dentro de la misma cárcel debido a la mala calidad de la comida. Encima, cada vez cobramos menos. En 2009, un encargado de economato cobraba casi 500 euros, en 2012 bajó a 395 y ahora, en 2020, cobra por la jornada unos 250 euros. El salario mínimo sube fuera de las cárceles, pero aquí va al contrario. No tenemos contrato, sólo un documento que nos da de alta, y si nos ponemos enfermas no cobramos ni cotizamos. Trabajas siete días a la semana los doce meses del año. Aparte, dicen que hacen una labor de reinserción y te dan trabajo fuera, pero en cinco años que llevo aquí no conozco a nadie a quien hayan buscado otro trabajo. El CIRE es un negocio dentro de los centros penitenciarios de Cataluña,

Miguel Ángel Rivas (Brians 2): «Aquí, el trabajo funciona como un chantage».- Por trabajar aquí dentro se cotiza el mínimo, y sólo tienes derecho al paro una vez estás fuera. Aparte, el INEM te deniega el subsidio de excarcelación si has trabajado y cotizado durante tu estancia en prisión, porque siempre prevalece el paro sobre el subsidio. Yo, por ejemplo, he decidido no trabajar, porque no me quiero quedar sin la paga de la excarcelación cuando salga, ya que, con lo poco que cotizas por trabajar aquí, me sale mucho mejor cobrar la ayuda. Esto no es tan fácil porque en el programa individual de tratamiento (PIT) que te marcan para conseguir beneficios penitenciarios y permisos de salida te señalan el trabajo, junto con la escuela y los programas de tratamiento, como prioritarios en tu «proceso de reinserción «. Si no lo haces, normalmente, te acabas comiendo la condena a pulso y sin disfrutar de ningún permiso ni reducción de pena. Por lo tanto, es evitedente que el trabajo aquí dentro sí que funciona como un chantage.

Roberto Sales (Brians 1): «Toda la jornada de trabajo sin poderte sentar».- En 2015, trabajé para una empresa externa en talleres productivos colocando pegatinas en cajitas de frambuesas. El salario iba en proporción con el número de adhesivos que colocabas durante cada jornada; cobrabas 5 céntimos brutos por cada una. Jornadas laborales de cinco horas, con horario de mañana o tarde. Toda la jornada de trabajo plantado sin poder sentarte y sin ningún tipo de ventilación en verano, con temperaturas muy elevadas, lo que provocaba que se nos hinchan los tobillos al final de la jornada. Mi salario raramente superaba los 100 euros al mes. No conozco la empresa, pero sé que en el mismo taller se hacían otros productos para la empresa Germans Boada SA. También he trabajado haciendo la limpieza de locutorios, donde trabajaba más de 40 horas a la semana por 240 euros al mes.

Carles Romero (Ponent): «Nóminas de 80, 100 y 120 euros».- Aquí, en en la cárcel de Lleida, trabajo en talleres productivos, haciendo sacos mortuorios y baberos para empresas exterernas que desconozco. A mí sólo me dicen que trabajo para el CIRE y nunca he firmado ningún contrato. Básicamente, mi tarea aquí es coser y poner cremalleras. En talleres, cobras según produces. Yo, por ejemplo, trabajo cuatro horas al día todos los días de la semana, pero, claro, si no sabes coser bien, cobras una miseria. Nóminas de 80, 100 o 120 euros máximo. Algunas personas pueden llegar a cobrar un máximo de 250 euros por esta tarea, pero se deben matar a trabajar sin levantar la cabeza de la máquina ni permitirse un descanso.

Más información en Tokata sobre explotación en prisión

Explotación en prisión

Salhaketa-Araba convoca una concentración en Gasteiz, el martes próximo, 12 de enero, con intención de «visibilizar» lo que está pasando en la cárcel de Zaballa, donde han muerto seis personas presas durante 2020, la última el 25 de diciembre, aunque la dirección de la cárcel lo ha estado ocultando, al parecer, durante diez días hasta el 5 de enero, cuando lo ha hecho público, sin aportar otro dato sobre cómo ocurrió que el de que se trataba de de un hombre de 50 años. En vísperas de la trasferencia de las competencias sobre las prisiones al gobierno vasco, anunciada para marzo por los falsimedios hegemónicos, la ONG denuncia en un comunicado este oscurantismo y el hecho de que «este es el último preso de la macabra lista de muertos por falta de atención médica, negligencias, hiper medicalización y demás atrocidades dentro de la macro-cárcel de Zaballa», reclamando la «aclaración sobre las circunstancias por parte de la propia cárcel e Instituciones Penitenciarias» y señalando que hay que tener en cuenta «que la pandemia ha dificultado mucho la comunicación dentro-fuera y es más difícil hacer públicos los abusos», que es evidente «que la crisis sanitaria ha empeorado bastante la vida de las personas presas y sus derechos mínimos se han visto suspendidos sin ningún tipo de información, ni mucho menos criterios compartidos con los propios presos» y que los presos llevan ya muchos meses «totalmente aislados de lo que pasa fuera» sin apenas contacto con sus familiares y su entorno de apoyo. También se refiere el comunicado a la «terrible situación en la que se encuentran las familias que son las que están organizándose ante esta cruel incomunicación y pidiendo sus derechos básicos para tener un mínimo de contacto con lxs de dentro ya que las muertes solo afirman, una vez más, las consecuencias de esta total desconexión».

A través de las habitualmente distorsionadas noticias de la prensa servil, casi siempre basadas en fuentes del corporativismo carcelero, hemos sabido últimamente de la muerte de un hombre de 72 años en la cárcel de Soto del Real, el 19 de diciembre, de otro de 51 supuestamente suicidado en la cárcel de Alhaurín de la Torre el 30 de diciembre, de uno más que «apareció» ahorcado, en la cárcel de Ibiza, el 31, de dos que murieron por supuesta sobredosis en la cárcel de Campos del Río, el 3 de enero, de otra persona presa muerta en un hospital de Tarragona, trasladada desde la cárcel de Mas d’Enric, supuestamente enferma de COVID 19, y de otra más,  José Domínguez Pacheco, de 45 años, fallecido en la cárcel de Villabona (Asturias), la madrugada del 7 de enero, por causas aún sin determinar. Tampoco cesan la negativa de las administraciones carcelera y judicial a excarcelar a los grupos de riesgo, ancianos y enfermos graves, el abandono médico-sanitario, el suministro incontrolado de barbitúricos a los presos, el encarcelamiento de enfermos mentales, los malos tratos y torturas, legalizadas e ilegales, el régimen especial de castigo y todas esas cosas que matan a la gente presa con mayor o menor rapidez. La cárcel sigue matando en todas partes, entre el cínico oscurantismo de los responsables y su hipócrita indiferencia, compartida por la mayor parte de la sociedad, porque esa es la verdadera función de la máquina punitiva: condicionar abrumadoramente, debilitar, machacar, destruir más o menos lentamente a un sector de la población, haciéndole servir como chivo expiatorio de la servidumbre voluntario del resto.

covid19 La cárcel mata Muertes en prisión

Actividad en la calle Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Mohamed Achraf se encuentra haciendo el décimotercer turno de la Huelga de hambre rotativa por la salud y la vida de la gente presa. No ha llegado ningún comunicado suyo, cosa demasiado difícil, dada la situación de aislamiento e incomunicación absoluta que sufre desde hace más de quince años. Actualmente, cumplida hace más de un año la condena que pesaba sobre él, permanece retenido en prisión, víctima de un montaje de policía, carceleros y Audiencia Nazional, con una acusación inverosímil de ser el dirigente de una «red de radicalización islámica» en las cárceles. ¿Cómo podría haber desempeñado eses papel si lleva quince años con las comunicaciones intervenidas, hasta con sus abogados, y con un control obsesivo sobre sus más mínimos movimientos?

Por ahora han participado de esta acción: José Antonio Chavero Mejías, desde Madrid VII; José Ángel Martins Mendoza, desde Alicante II; Manuel Francisco Llopis Alfonso, desde Daroca; Erasmo San Pablo Tejedor, desde Alicante II; XXX, desde Murcia II; José Antonio Molina Barrilao, desde Madrid VII; Hermenegildo Alexis Méndez Ascensión, desde Daroca; Alfonso Martí Aracil, desde Alicante II; Xavier Corporales Barruecos, desde Puerto III; José Adrian Poblete Darre, desde Madrid V; Raúl Tomás Cuenca, desde Mas d’Enric, y Mohamed El Hichou, desde Alicante II.

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga de Hambre Rotativa 2020

No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada, 4-I-2020)

Más información sobre el caso de Mohamed en Tokata

 

Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Miguel Codón Belmonte es un compañero que viene participando desde hace años en las luchas colectivas y que , por su estado de salud mental, debería haber sido excarcelado, en lugar de encerrado en departamentos de castigo o aislado celdas acristaladas. Lxs compis del grupo anticarcelario HENAS de Santander publicaron el siguiente texto, donde él mismo cuenta su historia carcelaria y explica su situación actual. La foto es de la marcha a la cárcel de Wad-Ras, em Barcelona, del pasado 31 de diciembre.

Con 9 años me metieron en un centro de acogida ya que recibíamos malos tratos yo y mi hermana por parte de mi padre y mi difunto abuelo paterno.

Todos los días me pegaban con una vara de junco o con el palo de la fregona. Cada día cuando llegaba del colegio me obligaban a hacer los deberes encima de la lavadora y tenía prohibido totalmente ver la televisión.

Un día cuando voy a clases de natación la profesora me vio todo el cuerpo lleno de hematomas y entonces denunciaron a los servicios sociales.

Decidieron tutelarme y meterme en un centro de menores.

Me metieron con 9 años en un centro donde había chavales de 16 y 17 años.

Empecé a fumar porros, tabaco y a beber… Aprendí a conducir y robé un Renault 5. Con 13 años, me pasaron a disposición judicial en el juzgado de menores de Zamora y me metieron en el reformatorio de Valladolid –Centro Regional Zambrana.

Estuve fugándome del reformatorio desde los 13 años hasta los 15 y entonces el juzgado de menores decidió ponerme en régimen cerrado. Estuve encerrado desde los 15 hasta los 18 que salí en libertad.

A los 6 meses de salir de la cárcel de menores, me metí en el garaje del cuartel de la Guardia Civil y quemé todos los coches y el garaje entero.

Me cogieron a los 2 días y me metieron con 18 años en la prisión de Topas preventivo. Tenía una petición fiscal de 37 años, se me acumularon todos los robos y por lo del garaje de la Guardia Civil me metieron «INCENDIO CON PELIGRO PARA LA VIDA Y LA INTEGRIDAD FíSICA».

A los 2 años y 9 meses me salió el juicio en la audiencia provincial de Zamora y me condenaros a 16 años y 10 meses.

Llevo ya casi 9 años y he pisado ya 17 talegos en España. Llevo 7 años en 1er grado y cada 6 meses me han estado haciendo cundas fantasmas.

Cada vez que un carcelerx me ha tocado la cara le he hecho una brecha en la ceja o le he roto una mano de una patada, me han esposado en pleno invierno en gallumbos a la pata de una cama toda la noche.

He estado en la prisión de A Lama en la acristalada de la enfermería 8 meses, sin nada en el chabolo y para llamar por teléfono o para salir al patio me han sacado esposado y ellos con chalecos, cascos, escudos y porras extensibles. Así durante 8 meses.

Y a fecha de hoy estoy en la celda acristalada de nuevo, sin nada y si necesito escribir tienen que llamar al jefe de servicios para pedir permiso y luego devolver el material.

Ahora como ya he dicho anteriormente estoy de nuevo en la acristalada sin nada, en la que llevo ahora 2 meses y me han pedido hace 3 días el traslado de prisión a Villabona, a Zuera o a Topas. Y me queda de condena hasta el 2031. Con los sumarios de lxs carceleros me sumaron 5 años más.

Esta es mi historia.

Miguel

¡¡¡¡ABAJO LOS MUROS!!!!
POR CADA CARCELERO SIN CABEZA, BARRA LIBRE DE CERVEZA

Para escribirle y acompañarle en su encierro:

Alfonso Miguel Codón Belmonte
Centro Penitenciario de Zuera
Autovía A-23, km 328
50800 Zuera (Zaragoza)

Cárcel=Tortura Indefensión jurídica Salud mental