El ex secretario general de Servicios Penitenciarios de la Generalitat Albert Batlle ha reconocido que hubo un «procedimiento irregular» en el traslado de presos de la cárcel Quatre Camins la noche en que supuestamente 56 internos fueron represaliados por el motín del 30 de abril de 2004, en el juicio que se está celebrando en la Audiencia de Barcelona contra ocho funcionarios por maltratar a internos.
En su declaración ante la juez, Batlle ha explicado las lesiones de algunos presos no eran compatibles con un «uso adecuado» de los medios coercitivos, según un expediente de información reservada que se instruyó para saber qué había ocurrido.

