Fuente: http://akalimera.org
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Hablamos con José Solís sobre el motín de Quatre Camins en abril del 2004; sobre las represalias contra los presos, las torturas a manos de los carceleros y las injustas condenas judiciales; sobre el juicio por torturas contra los carceleros y sus resultados, impunidad de los torturadores y dignidad de los torturados al denunciar contra viento y marea; sobre el apoyo solidario recibido y la forma en que ha llegado a autoorganizarse; sobre la asociación de apoyo a presos Clivella, de reciente creación, y las perspectivas de coordinación de esfuerzos en una lucha social anticarcelaria… Leemos también una carta abierta a los «medios de comunicación» de la familia de David Blanco.
El engaño del tercer grado es una gran mentira, sigues estando presa. Si vives lejos de Barcelona y no tienes con que comprar tus pasajes te dan una ayuda, pero para las demás cosas, para las cosas más elementales, no te dan nada. Se creen que por darte una comida tu vida está solucionada.
Todos los días que regresas de la calle estás controlada, control de alcoholemia, de droga, etc. Tu salida puede ser a la vez una pesadilla, porque si no encuentras trabajo pronto no te puedes sostener. Las que roban, seguirán robando para entrar de nuevo en la prisión en un futuro, las drogadictas seguirán consumiendo (…) Muchas ya no cambiarán, para muchas su vida es seguir estando en la prisión, porque es la única forma que conocen; no las quieren en sus casas porque se han convertido en un problema tanto para la sociedad como para su familia.
En este libro nos cuenta Javi Ávila Navas, llamado el Niño, sencilla y directamente, su vida. Pero hay vidas y vidas. Esta es la de un rebelde cuya forma de ser le lleva a participar en la creación de situaciones de las que dan qué pensar. Habiendo sido “cliente”, desde muy jovencito, de las instituciones punitivas estatales, se enfrentó siempre a ellas con impulso refractario y autoafirmativo, intentando y logrando la fuga en numerosas ocasiones. Aún así, ha pasado 28 años en prisión, muchos de ellos sometido al programa penitenciario de neutralización llamado eufemísticamente “Régimen Especial”, que podríamos llamar con mayor propiedad régimen de máxima crueldad, verdadero núcleo duro de la institución total carcelaria. Ante su acción deshumanizante, encontró, con sus compañeros de castigo, en la amistad y el apoyo mutuo y en la lucha común por la libertad, la justicia y la dignidad de todos, un refugio donde continuar siendo ellos mismos. Para avivar el fuego de la insurrección contra las infrahumanas condiciones de vida en las cárceles españolas, que llevaba encendido ya unos cuantos años, concibieron el APRE –Asociación de Presos en Régimen Especial– para intentar aglutinar, alrededor de una tabla reivindicativa y unas tácticas comunes, a la minoría de irreductibles que habían sido destinados a “la cárcel dentro de la cárcel” para quebrarlos, disuadiéndoles de seguir intentando la fuga y su supervivencia como seres humanos. Aunque la llama se extendió durante algún tiempo, su levantamiento fue finalmente aplastado en el aislamiento, por la violencia y por la astucia de la izquierda de la partitocracia española, los “socialistas” de la corrupción y del GAL, apoyados incondicionalmente por los “medios de comunicación de masas” y por la mayor parte de la sociedad española del momento. Pero conquistaron al menos un punto de vista, una perspectiva de la dominación, lograda enfrentándose a ella en primera línea. Muy reveladora, por tanto, para quienes alguna vez se decidan a intentar lo mismo. Desde ahí pueden comprenderse mejor también los cambios subsiguientes en el sistema penitenciario, como la construcción de macrocárceles o la invención de los «módulos de respeto». Lo que se ofrece aquí es, entre otras cosas, un ejercicio de memoria y reflexión sobre todo eso.
COEDITAN: Tokata; CSO La Gatonera; L’Escafandre distribuidora, Asamblea de Apoyo a Presxs de Madrid. Podéis pedir el libro a cualquiera de ellos. Podéis pedirlo a tokataediciones@riseup.net. Cuesta 12 euros; 8 para distris. gastos de envío a nuestro cargo.
Javier Ávila Navas nació en el barrio del Lucero en Madrid de una familia obrera. Teniendo él siete años se trasladaron a Carabanchel Alto. Allí pasó siendo un chavalín de las travesuras y correrías propias de su edad a los robos de coches y enseguida al robo de tiendas y a los atracos. A los trece años entró por primera vez en el reformatorio de donde se escapó diecisiete veces. Muy joven aún se enganchó a la heroína lo cual aceleró su carrera de atracador de bancos. A los dieciocho años fue a la cárcel por primera vez. Logró fugarse varias veces, pero ninguna de ellas duró mucho en la calle y vio aumentada su condena por atracos a bancos. Por su actitud rebelde y su condición de fuguista le fue aplicado el llamado Régimen Especial, de castigo por aislamiento. Fue uno de los promotores de la Asociación de Presos en Régimen Especial formada para luchar contra él, denunciar las torturas y malos tratos a los presos y reivindicar un trato más justo. Su forma de acción consistió en apoderarse de los departamentos de castigo tomando rehenes entre los carceleros y trabajadores penitenciarios para obligar a difundir sus reivindicaciones. A las que ya sufría vinieron a sumarse nuevas condenas. Ha pasado veintiocho años de su vida encarcelado, muchos de ellos en régimen de aislamiento. En 2005, estando en tercer grado, fue a atracar un banco y recibió, por la espalda y a bocajarro dos tiros de un policía que estaba allí. Quedó en silla de ruedas. Ahora está en libertad condicional y vive con su familia en Carabanchel Alto.
Se ha Publicado a través del Sindic de Greuges el informe de 2013 de la Autoridad Catalana para la Prevención de la Tortura. Estas que siguen son las conclusiones y recomendaciones que hace para las prisiones catalanas y los centros de nenores en Cataluña. Al final del artículo puedes encontrar el informe completo en catalán.
El pasado viernes 27 de Diciembre aparecía publicada en el diario de prensa local Gijonesa «El Comercio» una nota sobre la manifestación manifestación contra la impunidad policial que se celebró en Gijón la noche anterior. Antes y durante la manifestación se le dijo al fotógrafo de «El Comercio» que allí se dio cita y que en ningún momento mostró acreditación alguna, que nadie había llamado a la prensa y que no queríamos que se publicase nada. Nuestra petición fue ignorada rotundamente y no solo eso si no que la noticia ha vuelto a ser comentada en la edición digital desde la ignorancia y la maldad gratuita cosa que perjudica nuestro estado anímico por estas fechas. Hemos escrito la siguiente carta a la dirección del diario y, ante nuestras dudas sobre si llegará a publicarse o no, hemos decidido darle difusión por nuestros propios medios. Un abrazo.
A la atención de la dirección del Diario “El Comercio” a día 5 de Enero del 2014:
Desde el seno de la familia de David Blanco nos vemos obligados a escribir este texto a raíz de la actitud reprochable en todos los sentidos y las faltas de respeto reiteradas que desde la redacción de este periódico y por mediación directa de sus empleados nos hemos visto obligados a sufrir desde el mismo día que vimos aparecer los restos mortales de nuestro hijo en el tanatorio.
En todo momento hemos sido reticentes a hablar con los medios de comunicación en general, fuesen de la empresa que fuesen, a razón del trato recibido desde el comienzo, habiendo presenciado abusos tan graves por su parte como, entre otros, ver como intentaban entrar a grabar el cuerpo de nuestro hijo en el ataúd sin ningún tipo de escrúpulo ni consentimiento apenas quince horas después de que tuviéramos constancia de su muerte.
A día de hoy somos plenamente conscientes de como supisteis aprovecharos de nuestro dolor y debilidad para lograr sonsacarnos un puñado de palabras que no eran más que el reflejo de nuestra angustia e impotencia y que no tenían ninguna base más que la rabia contenida y el shock que nos impedía actuar con claridad, con la única intención de manipularlas a vuestro antojo para contaminar la muerte de nuestro hijo de un morbo absurdo y enfermizo que facilitase la difamación de su persona, y por extensión la nuestra, la de sus seres cercanos.
El gobierno español presentó a finales del pasado año el anteproyecto de la ley orgánica de seguridad ciudadana para su tramitación parlamentaria. Esta ley vendrá sustituir la de 1992 del ministro Corcuera, nacida como ésta en el contexto de una honda crisis socio-económica, lo que nos permite identificar uno de los cimientos de ambas leyes de orden pública del post-franquismos: la aplicación de una política de contención del ejercicio de las libertades cuando las elites económicas optan por un ajuste económico que merma los derechos sociales de las mayorias. Es la teoría de los vasos comunicantes, la imposición de una bajada en el nivel en derechos sociales implica la imposición de un menor nivel en el vaso de los derechos formales. Como su ancestro, la llamada «ley mordaza» responde a un pulso del Poder, sin prejuizo de que obedezca también a la pretensión del gobierno del PP en la segunda fase de legislatura de contentar el sector mas ultra de su electorado.
Esta historia tiene lugar en el mes de enero. En esa maravillosa época del año llena de buenas intenciones, propósitos de mejora, rebajas, regalos caros e ilusiones baratas. Claro que esa idílica perspectiva no la disfrutan todos.… no al menos la mujer que protagoniza nuestra historia.
Estrella es una madre andaluza de casi 70 años, de pequeña estatura, delgada, alegre y vital, a pesar de la mala vida que le dio su marido hace muchos años, esa mala vida que ninguna mujer debería nunca tener que soportar, y que le dejó alguna que otra secuela física. Pero la sonrisa nunca se borra de su cara porque aquello queda ya muy lejos. Él terminó pagando por sus delitos y salir de aquel calvario hizo que no volviera a perderla nunca más.
Todo transcurre dentro de unos márgenes de opacidad propios de un Ministerio de Interior que tiene mucho que ocultar. El día 3 de enero acudió una comisión de Derechos Humanos al CIE compuesta por abogadas y médicas, pero a estas últimas se les denegó la entrada. Asimismo, parlamentarios catalanes y un diputado de Amaiur habían solicitado visitar el CIE el próximo 10 de enero. También visita denegada.