La unión y la fuerza de las presas lograron que una madre pueda asistir al velorio de su hijo tras doblegar la negativa del Servicio Penitenciario Federal, el pasado martes 13. El joven había sido asesinado a balazos en un episodio aún no esclarecido. “Si bien la ley le brindaba toda razón a la mujer, fueron necesarias dos jornadas de lucha y huelga para que una madre pueda abrazar a su hijo muerto”, denunciaron las compañeras.
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Empezamos esta edición narrando lo que parece ser punto y final de la huelga de hambre de los presos mapuche de la cárcel de Angol, tras alcanzar un acuerdo con el gobierno chileno, pero no el de su lucha ni el de la de otros presos mapuche, que continúan en huelga de hambre, como el Machi Celestino Córdova. Hacemos un breve y sentido homenaje a Eugenio García Serrano, que murió en la cárcel de A Lama el pasado 30 de abril. Nuestro colaborador Abderrahim conduce una entrevista con un compañero comprometido palestino. Habla de la inmensa cárcel en que se ha convertido Palestina, sobre la situación de los presos palestinos del Estado de Israel, de la lucha que están llevando, con huelgas de hambre que en algún caso superan los 80 días, en otro los 50 y los 30 en el caso de los 100 presos que están en lucha contra la «detención administrativa».
Un centenar de palestinos secuestrados en cárceles israelíes llevan 29 días en huelga de hambre para denunciar la situación de cerca de 200 compañeros encarcelados bajo la fórmula conocida como “detención administrativa”, para dar visibilidad a esta práctica, que permite a Israel encarcelar a palestinos sin ninguna acusación ni juicio, y para protestar contra su existencia. La huelga está teniendo lugar en Ofer, Megido y las prisiones de Naqab y hay planes para intensificarla si las exigencias de los presos no tienen respuesta. Cerca de cinco mil presos palestinos en prisiones israelíes –la práctica totalidad de los 5.265 existentes, según la ONG Addameer (conciencia)– se sumaron al principio a la huelga de hambre, en una jornada simbólica.
La demanda general de los huelguistas es el fin del uso de la detención administrativa. Esta figura legal, criticada por organizaciones de derechos humanos locales e internacionales, tiene su origen en el Mandato Británico en Palestina (1920-1948). La regulación permite a los organismos de seguridad mantener bajo arresto a una persona durante seis meses, renovables, sin darle explicaciones o revelarle de qué delito en particular es sospechoso. Para proceder a la renovación de la detención es suficiente con presentar ante el juez las razones del encarcelamiento, alegando generalmente la ambigua fórmula “motivos de seguridad”. Los detenidos administrativos están recluidos sin cargos ni juicio ni asistencia jurídica, bajo «pruebas secretas» a las que no tienen acceso ni ellos ni sus abogados. Algunos detenidos han pasado más de ocho años en la cárcel sin saber lo que contenían las «pruebas secreta».
La huelga de los prisioneros políticos Mapuche culminó este jueves luego que el gobierno accediera a revisar la Ley Antiterrorista y la Ley Civil que ha utilizado a los testigos sin rostro, a trasladar a los detenidos a un centro de educación y trabajo en Victoria, y enviar al cautivo enfermo Llanca Tori a tratamiento y exámenes a un hospital, mientras se inicia el trámite para su indulto por razones humanitarias debido a su grave estado de salud.
Estas tres demandas fueron las planteadas al Estado chileno hace 38 días cuando se inició la protesta de Luis Marileo, Cristián Levinao y Leonardo Quijón, que el 7 de abril comenzaron un ayuno para exigir medidas administrativas que contempla el ordenamiento jurídico chileno y que avala la normativa del Derecho Internacional sobre Derechos Humanos y a las que Chile ha adherido.
Este texto se estructura a partir de los capítulos del documento del Reglamento.
1. Estructura de los Centros de Internamiento de Extranjeros
El nuevo Reglamento mantiene el Cuerpo Nacional de Policía como garante de los derechos de las personas migrantes. La organización interna de los CIE recae en la figura del Director y en una Junta de Coordinación en la que se integra el Director, el administrador, los responsables de seguridad, de asistencia sanitaria y social y el secretario de dirección.
En los campos de concentración los inmigrantes experimentan una realidad como la de Dachau. Las condiciones de detención son horrorosas. Apiñados (congestionados) en grupos de veinte dentro de unas construcciones prefabricadas de tipo contenedor de veinte metros cuadrados de superficie, con una sola comida al día, la cual consiste en una lámina de pan y 250 gramos de otros alimentos. La única atención médica que reciben depende exclusivamente de la buena voluntad de los guardias, y consiste en aspirinas. Las normas de higiene de los denominados centros de “alojamiento”-”hoteles” de Grecia permiten el uso de un retrete por 70 personas, una ducha una vez cada dos meses, y lavado de ropa y mantas una vez al semestre.
Hoy, día 14 de mayo, se ha presentado una demanda en el Juzgado de Instrucción número 3 de Barcelona en la que se denuncian los malos tratos sufridos por un preso del CIE de Zona Franca, durante los dos intentos de deportación forzada que sufrió el día 28 de diciembre de 2013 y el 12 de enero de 2014.
Los hechos fueron ya objeto de denuncia interpuesta el 3 de enero de este mismo año, recayendo en el Juzgado de Instrucción número 3, aunque inmediatamente fue decretado su sobreseimiento provisional y archivo. Interpuestos y denegados los perceptivos recursos, hoy se ha presentado una querella denunciando nuevos hechos, ocurridos el 12 de enero, con posterioridad a la presentación de la primera denuncia.
III Jornadas De Formación En La Denuncia De La Tortura Y Malos Tratos
¿Es deseable, y aún posible, una sociedad sin pena ni prisiones? Reivindicada por todos, medida y medio natural de castigo de las conductas oprobiosas, quizás nunca antes la cárcel había gozado de tanto consenso. Una cultura del castigo y una sociedad que ha hecho de la prisión su centro oculto, este es el objeto de la crítica de este libro («De los dolores y las penas. Ensayo abolicionista y sobre la objeción de conciencia»).
Por eso su apuesta es simétrica y contraria: la abolición de la cárcel. Argumentos no faltan. Elevada a lugar del dolor y de la corrupción de la mente, la prisión es solo el espacio para una tortura prolongada. La cárcel no es pues ese medio de rehabilitación con el que se publicita en términos humanitarios. Su naturaleza criminógena es innegable y solo bajo la forma de la venganza, logra resarcir a las víctimas. De ahí la naturaleza irreformable del archipiélago carcelario. Y de ahí también la necesidad de articular un abolicionismo claro y sincero de la «cultura del castigo».
Con la participación de Paz Francés, traductora del libro que presenta «De los dolores y las penas. Ensayo abolicionista y sobre la objeción de conciencia», Madres contra la Droga y Ángel Gil López, ex-miembro del Servicio de Orientación Jurídica Penitenciaria y miembro de ACOPE (asociacion de colaboradores con mujeres presas).
http://www.ivoox.com/abolicion-de-la-carcel-audios-mp3_rf_3111447_1.html



