El pasado fin de semana se llevaron a cabo en la ciudad de Pontevedra unas jornadas anticarcelarias organizadas por el colectivo Terra, una organización independentista de tipo comunista, pero que montó unas interesantes jornadas que vinieron a complementar las actividades organizadas por la Asamblea para la Marcha al Centro Penitenciario de A Lama.
El viernes comenzó con una charla del compañero Fran del Buey, donde se informó sobre el contexto en el que surgió el colectivo de Nais contra a impunidade, y la trágica suerte que muchxs habitantes de barrios precarios en ciudades como Coruña o Vigo corrieron al morir en prisión, prosiguiendo con un relato rápido del nacimiento de este colectivo y de otras experiencias anticarcelarias anteriores, para luego concluir reflexionando sobre el sangriento negocio en el que el Poder ha convertido las instituciones penitenciarias y la propia exclusión social, creando unas macroempresas invisibles, legitimadas por el pánico social a los “hombres del saco” creados por una cada vez mayor criminalización de la pobreza en los medios de comunicación, y donde un potente aparato legislativo asegura la mano de obra barata para multitud de empresas que se enriquecen explotando el trabajo de lxs presxs, que cobran una auténtica miseria, además de estar sometidxs a una maquinaria más amplia, compleja y desde luego brutal de explotación, control y maltrato que vigila y fiscaliza cada pequeño reducto de sus vidas enjauladas. Todo este entramado no está, por cierto, exento de cierta ironía, y buena prueba de ello es que en una prisión del Estado español, por ejemplo, hay presxs cuyo trabajo consiste en confeccionar las togas que luego vestirán a los jueces que seguirán enviando a personas al talego.







