Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

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El día 20-N, la policía agredió duramente a las personas concentradas en el Campus de la Universidad Complutense, en una convocatoria antifascista realizada por diversos colectivos anarquistas, con el resultado de varias personas heridas y seis detenidas pertenecientes a las Juventudes Libertarias, Mujeres Libres y el Sindicato de Oficios Varios de CNT de Madrid.

Resulta paradójico, aunque no nos sorprende, que, mientras se da protección policial a los actos fascistas, se reprima con saña a quienes nos oponemos. Y no nos extraña porque fascistas, nazis, policías, ejércitos, y en general todos los cuerpos armados, son hijos del mismo padre: el Estado Capitalista. Los nazis dicen abiertamente y bajo protección, lo que los policías piensan, callan y llevan a la práctica. Llevamos demasiado tiempo enfrentándonos a ellos como para que ahora nos engañen con sus lágrimas de cocodrilo y sus ínfulas de profesionalidad.

Pero la actual deriva represiva contra los grupos anarquistas se da, además, con el objetivo de convertirnos en el nuevo Enemigo Público, la nueva ETA (que tantos beneficios electorales les ha dado a los políticos), y de paso intentan neutralizar las cada vez mayores simpatías que nuestra forma de pensar y actuar despiertan entre la población, especialmente entre la gente joven.

Grupos de todo tipo, cooperativas de consumo e integrales, asociaciones reivindicativas y un sin fin de personas y colectivos, aplican con naturalidad en su día a día los planteamientos de horizontalidad, apoyo mutuo, redistribución de la riqueza, desdén hacia la autoridad, crítica y oposición al capitalismo, etc., propios del pensamiento y práctica anarquistas, y que tiene su origen, entre otras cosas, en la difusión de las ideas libertarias.

No nos van a parar. No se nos puede comprar pues aborrecemos el dinero, el poder y los privilegios. No se nos puede callar: tras más de cien años de lucha nos hemos enfrentado a dictaduras militares, fascistas y comunistas, a “democracias representativas” de todos los colores, a “estados del bienestar” desideologizadores, a “ofensivas neoliberales”… a todo tipo de sistemas de opresión. Nos pueden tildar de terroristas, de pasadas de fecha, de antediluvianas; no será la primera vez, ni la última. Pero que no te engañen: AQUI SEGUIMOS.

Puede que seamos unas dinosaurias, pero no nos han podido extinguir ni con la violencia de los ejércitos dictatoriales ni con las mentiras, las falsas promesas y las amenazas de las democracias. Estamos por todo el planeta, estamos en esta ciudad, somos tus vecinas… Y AQUI SEGUIREMOS, al servicio de la Clase Obrera y de la Anarquía.

Y te prevenimos, trabajador, trabajadora, como decía el poeta: “primero vinieron a por las otras, pero como yo no era una de ellas, no hice nada. Después vinieron por mí… pero ya era tarde”. Luego no vengas con que te pilla por sorpresa.

Sindicato de Oficios Varios de Madrid CNT-AIT ,21 de Noviembre de 2015

Fuente: Grupo Pro Presxs de Madrid

Actividad en la calle Sociedad-cárcel

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Comunicado de la Coordinadora de Afectad@s de Hepatitis C

Como resultado de un ímprobo trabajo de localización de las distintas plataformas y asociaciones de afectados por hepatitis C, los días 25 y 26 de julio, se organizó en Valladolid el 1er Encuentro de Plataformas de Afectad@s por Hepatitis C, al que acudieron las plafhc’s de Albacete, Asturias, Bierzo, Ciudad Real, Cuenca, Euskadi, La Rioja, Segovia, Palencia y Valladolid. Todos los colectivos asistentes nos constituimos en Coordinadora de Afectadosde Hepatitis C , con una organización horizontal y desde el respeto de las diferentes formas de organización de cada colectivo. con un punto básico de unión: el trabajo en defensa del tratamiento de última generación para tod@s l@s afectad@s por la hepatitis C. Esta Coordinadora se mueve con el impulso de aunar fuerzas por la defensa del derecho a la salud, y todas las decisiones se toman por mayoría.

Frente a este modo horizontal de funcionamiento existen otras organizaciones que ejercen un sistema de autoridad jerárquica, queriendo ostentar la representación de los afectados por hepatitis C de todo el territorio nacional y, en ocasiones, aprovechar nuestras acciones y tomarlas como propias para hacerlas valer frente a las instituciones políticas y administrativas. 

Actividad en la calle VHC

Actividad en la calle Nais contra a impunidade

Hablamos con Raquel, de la plataforma de afectados por la hepatitis C de El Bierzo, sobre la concentración de 24 horas de gente de las plataformas de diversos lugares realizada entre el 19 y 20 de este noviembre, convocada por la coordinadora de afectados, para reivindicar entre otras cosas tratatamiento sin discriminación para todas las personas enfermas de VHC, incluidas las presas. Entrevistamos al abogado de ESCULCA Fernando Arce sobre la muerte de Gavioto y lo que está pasando con la querella para aclararla y de los malos tratos a presos denunciados recientemente en la cárcel de Teixeiro en represalia por acciones reivindicativas frente a las infrahumanas condiciones de vida y malos tratos permanentes que imperan allí. Mencionamos la huelga de hambre de Noelia Cotelo en la cárcel de Topas y su denuncia de haber sido maltratada una vez más por los carceleros. Leemos también una carta de Juankar Santana sobre los abusos de autoridad que está sufriendo en la cárcel de Dueñas.

Radio: Tokata Y Fuga

Las concentraciones en el exterior de los centros de exterminio en algunos países son una tradición continuada. Se trata de un modo de expresar solidaridad con los presos durante fin de año, recordando a aquellos que se encuentran secuestrados por el Estado. Una concentración rompe el aislamiento y la enajenación de las celdas creadas por nuestros enemigos y esto no tiene por qué terminar aquí.

Las prisiones tienen una larga historia dentro del capitalismo, es una de las formas más arcaicas de tortura prolongada y de castigo. Este ha sido un mecanismo usado para matar lenta y dolorosamente a aquellos que no son deseados –delincuentes según el orden actual- y que no tienen necesidad alguna de encajar en ese molde predeterminado de la sociedad.

Actividad en la calle

La reforma del Código Penal nos ha traído, entre otras muchas cosas, una nueva redacción del art. 89, es decir la disposición que regula las expulsiones judiciales: la sustitución de las penas privativas de libertad por expulsión. Hasta ahora la línea divisoria la teníamos en los seis años de condena: para condenas inferiores a seis años, estaba prevista la expulsión directa, aunque rara vez se producía sin cumplir al menos el denominado periodo de seguridad; y para penas superiores a seis años se preveía la expulsión cumplidas las tres cuartas partes de condena, o cuando el penado accediera al tercer grado de tratamiento penitenciario. Y siempre que habláramos de extranjeros en situación de irregularidad.

La nueva redacción – que ya no distingue entre situaciones de regularidad o irregularidad, o incluso ciudadanos de la Unión Europea -marca la línea divisoria en los cinco años de condena, y con suelo en condenas superiores a un año: éstas se sustituirán de forma directa, salvo circunstancias excepcionales, en las que el reo podrá cumplir hasta un límite de tres cuartas partes de condena, o cuando acceda a tercer grado o libertad condicional, se sustituirá el resto de condena por la expulsión.

Política criminal

El dia 4 de noviembre algunos presos, en protesta por la situación de abandono médico en la que se encuentran, falta de actividades y de tratamiento penitenciario, prenden fuego a los colchones en la galería del módulo de aislamiento en el que estaban. Son los presos ordenanzas los que apagan el fuego y a los funcionarios ni se les ve. Pese a que presentaban síntomas de intoxicación por inhalación de humo, a los cuatro presos que se hallaban en la tercera galería y pidieron ser reconocidos por el médico, los funcionarios de servicio en ese momento les negaron dicha atención. Estos presos fueron llevados a incomunicación en el ala corta del módulo de aislamiento, uno de ellos denuncia que fue agredido en represalia por esa protesta.

Cárcel=Tortura

Contexto:

El porcentaje de gente enferma de hepatitis C en las cárceles es muy superior al de la calle. Según datos de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria, un 22% de la población reclusa (unas 14.000 personas) está afectada por el VHC y, de ese porcentaje, un 40,5% –o sea, casi un 10 % de las personas presas: unas 6300– tiene también VIH. La propia Secretaría General de Instituciones Penitenciarias reconoció en 2013 el fallecimiento de ocho personas presas a causa de la hepatitis C, dos más que el año anterior, aunque la población reclusa había disminuido. La actitud de la autoridad carcelera ha sido en todo momento restringir por todos los medios posibles, para ahorrarse unos euros, el acceso de las personas presas, ya no a los nuevos tratamientos, sino a los que habían salido anteriormente al mercado, no tan eficaces como los actuales, pero bastante más que el interferón que se estaba administrando en las cárceles, de terribles efectos secundarios: prohibiendo su prescripción a los médicos bajo sus órdenes; excluyendo a los coinfectados; estableciendo cupos; poniendo como condición para su administración el traslado a un hospital de Madrid; negándose a pagarlos, aunque tuviera que entrar en litigios con las comunidades autónomas, y llegando incluso a desobedecer varias sentencias judiciales que le obligan a ello. De manera que el gasto en tratamientos de hepatitis C bajó un 26,04% entre 2012 y 2013 y un 48% desde 2006.

La cárcel mata VHC

El juez Juan Pablo González, después de analizar la documentación elaborada por los Mossos d’Esquadra, ha ordenado la puesta en libertad bajo una fianza de 8.000 euros de E. C., vecino de Sants, abogado laboralista de CNT y activista anarquista, encarcelado desde el 30 de octubre. Ha pasado tres semanas en el centro penitenciario de Soto de Real, después de que antidistubios y agentes de la Comisaría General de Información asaltaran su domicilio la madrugada del 28 de octubre, en el marco de la segunda fase de la operación Pandora. Le requisaron libros, carteles y material informático. Se espera que abandone el centro penitenciario a primera hora de la tarde.

(Traducido de Directa)

Sociedad-cárcel

La prisión Madrid IV, en Navalcarnero, contó cuatro muertes entre sus muros en sólo dos meses. El ex preso Erlantz Cantabrana relata la vida dentro de este centro penitenciario.

Cada dos días muere una persona en las prisiones del Estado español. Esta situación, reconocida desde hace años por Instituciones Penitenciarias en sus escasos informes, se viene repitiendo a lo largo de los últimos meses de manera alarmante en el centro madrileño de Navalcarnero. Diagonal ha tenido acceso al diario personal de un expreso político durante su estancia en esta prisión. Erlantz Cantabrana, condenado por su militancia en el Comité por un Socorro Rojo Internacional, permaneció ingresado en esta prisión de enero a octubre de 2008. Su encierro le costó un 65% de minusvalía física y una enfermedad crónica.

Día 1 “Me han trasladado a Navalcarnero. En la enfermería, mala, mala impresión”

La salud de Erlantz se resintió desde su entrada en 2008 en la prisión de Navalcarnero. En sus diez primeros días como recluso ya había sufrido cinco ataques de ansiedad. En las siguientes semanas estos ataques pasaron a tener una frecuencia menor, pero otras enfermedades comenzaron a golpearle: sinusitis, una distensión en el pie, subidas y bajadas constantes de tensión, dolores en las cervicales, diarrea, una esofaguitis que derivaba en abundantes sangrados, problemas cardiacos, infecciones de orina, bronquitis…

Al empeoramiento de la salud física se le sumó el declive de la salud psíquica. Durante su encierro llegó a estar medicado con hasta diez pastillas diarias. La inmensa mayoría de los psicofármacos facilitados en las cárceles “sirven para tener al enfermo –psíquico o no, y ahí radica la gran cuestión– en un estado de letargo continuo”, explica en su diario. 

Desde dentro La cárcel mata