La Reforma Del Código Penal: Una Reforma Para La Salvaguardia De Los Intereses De Clase

Y ya llegó. Gallardón prometió grandes reformas y las está cumpliendo. Ahora, tras las tasas o el CGPJ, toca el Código Penal. La reforma viene enmarcada, como tantas otras que han ido conformando el actual Código Penal, por el populismo punitivo endurecedor de penas y generador de nuevos delitos.

La reforma viene a tratar de apaciguar un falso debate sobre la supuesta levedad de nuestra norma penal. A tal punto llega esta pretensión que la exposición de motivos comienza justificando la reforma en la “necesidad de fortalecer la confianza en la Administración de Justicia hace preciso poner a su disposición un sistema legal que garantice resoluciones judiciales previsibles que, además, sean percibidas en la sociedad como justas”. Poco o nada importa al Partido Popular que vivamos en uno de los países con menos delincuencia y mayor tasa de encarcelamiento.

La Asociación Libre de Abogados (ALA) entiende que esta reforma penal solo trata de luchar contra una supuesta sensación de seguridad agravando innecesariamente delitos y creando otros tan solo para generar titulares mediáticos de lucha contra la delincuencia.

Prisión permanente revisable, ampliación del sistema de libertad vigilada y sistemas de control tras la condena o la reforma del delito continuado, son solo una pequeña parte de esta reforma penal que tan solo sirve como instrumento de control social y de mantenimiento de la hegemonía de clase. Asímismo y bajo una supuesta pretensión de intervención mínima del derecho penal y en favor de la descongestión judicial se eliminan las faltas.

El punitivismo de tertulia que muestra el Gobierno no es acorde con la realidad social, aunque si con sus intereses de clase. El 19 de Agosto el propio Ministerio de Interior decía que las cifras indicaban “un descenso de los índices de la criminalidad en general. A modo de ejemplo, el Ministerio daba los siguientes descensos: “tráfico de drogas (-9,4%), daños (-8,3%),  sustracción de vehículos a motor (-7,7%), homicidios dolosos y asesinatos consumados (-5,0%), delincuencia violenta (-3,0%) y robos con violencia e intimidación (-2,4%). La tasa de criminalidad en nuestro país está por debajo de la media europea encabezada por Suecia con 151,9 infracciones penales por mil habitantes situándose la media de la UE está en 64,9 estando España en 50 infracciones, con sólo tres países con menor tasa: Italia, Portugal y Grecia.

En la Asociación Libre de Abogados entendemos que la reforma penal tan solo busca el mantenimiento y ampliación de la sociedad de la seguridad. En esta sociedad se reclama incansablemente más policías, comisarias y cárceles como única forma de búsqueda de una sociedad sin miedos, apresurada incluso a perder libertades y garantías.

Junto a la apabullante cadena perpetua revisable se sitúan nuevos aspectos como la extensión de la Libertad Vigilada (que no es nueva en el código) y la modificación de la multirreincidencia. Un todos a la cárcel sea como sea y una extensión del control tras la misma sin justificación alguna.

Especial consideración tiene la ampliación punitiva de la disidencia, incluso la pacífica. Una criminalización en contra la democracia, la libertad y el derecho a la disidencia que debe ser protegida y no criminalizada.

La Asociación Libre de Abogados luchará con el resto de colectivos y organizaciones contra esta reforma, tanto en el Parlamento en su tramitación, así como desde la calle y en los tribunales. El Gobierno no saldrá victorioso de esta lucha de clases, estaremos en frente de ellos, en el frente por una sociedad justa.

Asociación Libre de Abogados

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