Categoría: <span>VHC</span>

Hablamos con su compañera de la situación de José Antonio Casasola Astorga, preso preventivo en la cárcel de Villabona, coinfectado de hepatitis C e VIH, con cirrosis avanzada y las defensas bajísimas, en verdadero peligro de muerte, ya que no ha estado recibiendo ningún tratamiento en los cinco meses que lleva preso; pero no se trata simplemente de que le den medicación, José Antonio debe salir en libertad, porque, dada la gravedad de su estado, la cárcel solamente puede matarle. Nos trae luego Conxi noticias de las cárceles catalanas, sobre Ángel López Ortega, otro veterano de la COPEL, con 35 años de cárcel pagados, que ha sido llevado a aislamiento en la cárcel de Brians 1 y hay serias sospechas de que haya sido maltratado, y sobre José Antúnez que, después de sus huelgas de hambre, espera impaciente y desconfiado que la administración carcelera cumpla la palabra dada. Entrevistamos a continuación a Isabel, de la plataforma de afectados por la hepatitis C de la Rioja; nos habla de la actividad de las afectados en lucha por el reconocimiento de sus derechos, del encuentro que han celebrado recientemente en Valladolid, de la solidaridad que han decidido articular con los enfermos presos y de una convocatoria en eses sentido que están preparando y a la que nosotros hemos decidido sumarnos.

Radio: Tokata Y Fuga VHC

Los días 15 y 16 de mayo la gente de la plataforma de afectados por la hepatitis C de Valladolid trasladó el punto informativo a la cárcel de Villanubla. Para estas personas, los presos y las presas también tienen los mismos derechos que el resto de la población.

El 14 de junio, gente de las plataformas de afectados por la hepatitis C de Palencia y Valladolid se concentró ante la cárcel de Dueñas para denunciar la discriminación flagrante de las personas presas enfermas en la administración de los tratamientos que pueden curarles.

la foto 2_5

El 25 de julio, durante el primer encuentro de plataformas de afectados por la hepatitis C celebrado en Valladolid y en el cual se planteó seriamente el tema del derecho de las persoans presas enfermas al mismo tratamiento que las que están en la calle, se grabó la siguiente «performance» reivindicativa:

El 28 de julio, «día mundial de la hepatitis C», la gente de la plataforma de La Rioja, se concentró ante la cárcel de Logroño, reivindicando el derecho de los presos y presas a la salud, porque ellxs no pueden salir a la calle y gritar ¡Tratamiento para todxs!

11041093_458966504285566_5276797806601103584_n

La Plataforma de afectados pola hepatite C de Galicia exigió también que las personas presas afectadas reciban el tratamiento adecuado. El 28 de julio, día mundial de la enfermedad, miembros del colectivo participaron en una ofrenda floral ante el monumento a Concepción Arenal en Vigo. Un acto similar se celebró en Ferrol.

thumb

Actividad en la calle La cárcel mata VHC

Encuentro_cartel

DOCUMENTO DE TRABAJO PARA EL 1er ENCUENTRO DE PLATAFORMAS DE AFECTADOS POR LA HEPATITIS C: 

LA SITUACION DE LOS AFECTADOS POR VHC EN LAS PRISIONES ESPAÑOLAS

INTRODUCCIÓN:

Desde que las plataformas de afectados comenzamos a indagar sobre la situación de los reclusosafectados por el VHC y sobre el acceso a los tratamientos de nueva generación para estos enfermos, nuestra preocupación ha ido progresivamente en aumento en la misma medida que íbamos obteniendo, con gran dificultad debido al hermetismo de los centros y los organismos penitenciarios, alguna información.

A la vista de la gravísima dejación de la que el colectivo de personas presas afectadas por el VHC está siendo objeto por parte de la Administración General del Estado con la complicidad de las Administraciones Autonómicas, la mayoría de las Plataformas de afectados decidió asumir como una reivindicación preferente la lucha por conseguir que este colectivo sea tratado como establece la “CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA¨, es decir en igualdad de condiciones que el resto de ciudadanos.

Actividad en la calle La cárcel mata VHC

La medicación para la hepatitis C de los pacientes que se encuentren recluidos en centros penitenciarios debe ser abonado por Instituciones Penitenciarias y no por los servicios autonómicos de salud. Así lo ha establecido el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León en una sentencia que zanja un litigio entre el Servicio de Salud de Castilla y León (Sacyl) e Instituciones Penitenciarias y contra la que no cabe recurso.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJCyL estima que «la consideración del triple tratamiento de la Hepatitis C como de diagnóstico hospitalario», calificado así por la Agencia Española de Medicamentos (Aemps), es un hecho suficiente para considerar que estos tratamientos deben ser «a cargo de la propia Administración Penitenciaria». Cabe recordar que la administración penitenciaria debe afrontar los gastos de los medicamentos ambulatorios, mientras que los de aquéllos de Uso Hospitalario se afrontan por las comunidades autónomas. En este caso, la disputa venía por la consideración de medicamento de diagnóstico hospitalario y dispensación hospitalaria, así como por la ausencia de cupón precinto.

La cárcel mata VHC

La cárcel mata VHC

Hablamos de la situación de las ocho personas condenadas por el cerco al Parlament de Catalunya en 2011; de la marcha a la cárcel de A Lama y de las últimas noticias de Javi Guerrero; de la suspensión del juicio en Lleida contra tres personas solidarias con los presos en lucha y del mantenimiento de la convocatoria de manifestación en su apoyo; de los 33 días huelga de hambre de los presos anarquistas Nataly, Juan y Guillermo en Chile… Entrevistamos a Maribel Mora de la APDHA sobre el abandono de la gente enferma de hepatitis C en las cárceles y sobre cómo afrontarlo y a Valentín sobre la situación de Belén Vázquez Campillo a la que parece se va a proporcionar finalmente el tratamiento adecuado.

Radio: Tokata Y Fuga VHC

11201170_877923898947277_1038540952962605790_n

Como Belén Vázquez Campillo sigue presa, en peligro de muerte a causa de la hepatitis C y la cirrosis, sin tratamiento y sin que ninguna autoridad sanitaria, judicial o carcelera haya dado ninguna garantía fiable de que se le vaya a proporcionar o de que se le vaya a excarcelar para poder recibirlo, ya que es su condición de presa y la negativa de la administración carcelera a sufragarlo lo que le coloca en tal situación de abandono médico-sanitario, proponemos se envíe el siguiente escrito o el que cualquiera quiera redactar por su cuenta a las «autoridades» que se proponen al final o a las que a cada quien se le ocurran:

A QUIEN CORRESPONDA

Belén Vázquez Campillo está presa en la Unidad Terapeútica Educativa (UTE) de la cárcel de Villabona, aunque ingresada en este momento, provisionalmente, en la unidad penitenciaria del Hospital Universitario Central de Asturias, en Oviedo. Ex toxicómana y portadora de anticuerpos de VIH, con las defensas extremadamente bajas, sufre un papiloma que pesa quilo y medio, está enferma de hepatitis C y de cirrosis muy avanzada. Todo esto nos consta, a pesar de que, por impedimentos burocráticos, ni ella ni su familia han podido aún tener acceso a su historia clínica. Y nos consta igualmente que, habiendo sido trasladada dos veces en coma hepático al citado HUCA y después del correspondiente diagnóstico, los médicos de la seguridad social decidieron empezar a prepararla para recibir el nuevo tratamiento contra la hepatitis C, el llamado “sovaldi”, único medicamento que podría salvarle la vida. Pero, cuando llegó el momento de aplicárselo, parece que la administración autonómica asturiana se negó a sufragarlo, por corresponder legalmente el gasto a la administración penitenciaria, que no ha dado ninguna muestra de haberse planteado siquiera el asunto. De manera que Belén fue devuelta a la cárcel, con cirrosis avanzada, en peligro de muerte, sin tratamiento y sin posibilidades en perspectiva de que se lo proporcionaran a corto plazo. La autoridad carcelaria no se pronunció en ningún momento al respecto, negándose el subdirector médico de la cárcel de Villabona, con quien se puso en contacto la familia, a facilitar la menor información sobre el tema, remitiendo a unas personas angustiadas por la salud y la vida de su hija a que se quejaran al Juez de Vigilancia Penitenciaria, si no estaban satisfechas. A los pocos días, Belén fue devuelta al hospital, pero esta vez enviada a psiquiatría y sometida a un tratamiento que podría afectarle el hígado, sin ninguna coordinación entre los dos departamentos médicos y sin que el de psiquiatría fuera informado ni se informara por sí mismo del estado global de salud de su paciente. En este momento, sigue Belén en el hospital, sometida a tratamiento psiquiátrico, sin información sobre si va a recibir o no el tratamiento hepático que necesita. Cuando los familiares se dirigieron al juzgado de vigilancia penitenciaria, para instar a quien corresponde a que velara por el respeto a los derechos de su hija, les dieron cita para agosto y a la abogada de Belén para junio. Presentada la correspondiente solicitud por escrito, todavía no se sabe nada sobre la respuesta de ese juzgado, encargado legalmente de la “tutela judicial efectiva” de los derechos de las personas presas.

La cárcel mata VHC

El de Belén Vázquez Campillo es un caso extremo dentro de la situación de abandono sanitario en que se encuentran al menos 14.000 personas enfermas de hepatitis C presas en las cárceles españolas. Ella está cumpliendo condena precisamente en la UTE de Villabona, llamada “la cárcel de la esperanza” en la demagogia correccionalista esgrimida en tiempos de Zapatero por la “izquierda” de la partitocracia española, quizá para distinguirse superficialmente de la fracción derecha, con la que se ha alternado en el gobierno durante tantos años, compartiendo, además del negocio del poder, una política criminal y penitenciaria basada en el “populismo punitivo”, en el desarrollo de una “industria del control del delito” y en la exclusión material y formal de la condición de persona y neutralización física de pobres, migrantes, rebeldes y “enemigos”. Sin abandonar nunca esa estrategia de dominación, el partido del GAL y del FIES fomentó durante su anterior mandato “experiencias” como las “unidades terapeúticas y educativas” y los “módulos de respeto” donde se pretende implementar y justificar para el Estado y sus carceleros un “poder terapeútico” que atenta contra la dignidad de las personas sometidas a la “relación de sujección especial” penitenciaria en tanta o mayor medida que otras «experiencias», como el Régimen Especial de castigo o los FIES, de las que no es más que la otra cara de una misma moneda. Belén es ex toxicómana, portadora de anticuerpos del VIH, con las defensas extremadamente bajas; sufre un papiloma de kilo medio; está enferma de hepatitis C y de cirrosis muy avanzada. Después de salir dos veces en coma hepático al hospital de la calle y cuando estaba siendo preparada para la administración del “sovaldi”, único tratamiento que podría salvarle la vida, prescrito por los médicos de la seguridad social, se encuentra con que la administración autonómica asturiana se niega a sufragarlo, por corresponder legalmente el gasto a la administración carcelera, que no dice “esta boca es mía”, quedando Belén en peligro de muerte, sin tratamiento y sin ninguna perspectiva de poderlo recibir.

La cárcel mata Mujeres presas VHC

La cárcel mata VHC

11196311_1439717079657031_3248869418819005818_n

Belén Vázquez Campillo está presa en la Unidad Terapeútica Educativa (UTE) de la cárcel de Villabona. Ex toxicómana y portadora de anticuerpos de VIH, con las defensas bajísimas y sin recibir ninguna medicación, sufre un papiloma que pesa quilo y medio… y además está enferma de hepatitis C y de cirrosis. Sus familiares denuncian una de esas situaciones terribles que no lo son menos porque se hayan hecho habituales desde que, con la justificación de la “crisis”, el régimen de dominación y explotación decidió una vez más hacer lo necesario para mantener las ganancias capitalistas, aún a costa de las más elementales condiciones de vida y de la dignidad de la gente de abajo. Habiendo sido trasladada dos veces en coma hepático al hospital de la calle y después del correspondiente diagnóstico, los médicos de la seguridad social decidieron empezar a prepararla para recibir el nuevo tratamiento contra la hepatitis C, el llamado “sobaldi”, que, según parece, requiere otro previo. Pero, cuando llegó el momento de administrarle el tratamiento propiamente dicho, los médicos se toparon con el contencioso pendiente entre las administraciones sanitarias autonómicas y el ministerio del interior sobre quién debe hacerse cargo de su financiación para pacientes presos. La seguridad social asturiana se negó a ello y la administración carcelera ni siquiera se lo había planteado. De manera que ahora está Belén, con cirrosis avanzada, en peligro de muerte, sin tratamiento y sin posibilidades en perspectiva de que se lo den a corto plazo, y los responsables de garantizar sus “derechos” a la salud y a la vida jugando a pasarse la patata caliente por ver qué administración consigue ahorrar algo de dinero. Burócratas sin corazón y sin conciencia, no se sentirán siquiera avergonzados, mientras todos los poderes del «Estado de Derecho» y un hormiguero de «funcionarios» están actuando en relación con este asunto, pero ninguno para salvar la vida de Belén. Entre todos la están matando y ella sola se va a morir. ¿Quién será, entonces, el «responsable»? ¿Nadie? Su madre y el resto de su familia piden ayuda para conseguir que por quienes deben hacerlo se proporcione a Belén el único tratamiento que le puede salvar la vida. Y, si no, que la excarcelen, ya que es su condición de presa la que le impide acceder a los remedios que tan urgentemente necesita y que, legalmente, la administración penitenciaria, los jueces y el Estado están obligados a velar por su vida, por su integridad y su salud.

Más información en Tokata sobre el abandono de las personas presas enfermas de hepatitis C

La cárcel mata Mujeres presas VHC