Abrirán las cárceles, todas las cárceles de exterminio y de la vergüenza en la geografia ibérica. Eso ocuirrirá el día de la SINCERIDAD.
A la Libertad accederán vagos y maleantes (los traficantes ya accedieron a ella con la Reforma del código Penal de 23 de Diciembre de 2010), contrabandistas de armas, transformistas, timadores, anarquistas, usureros, sabandijas, perturbadores antisistemas, pandilleros, violadores y pederastas (aunque bien pensado, estos indeseables son lo más deseado para la santísima inquisición carcelaria porque, según ellos, son ‘personas’ manipulables, vamos, que acceden a la libertad antes de lo que lo hacemos los demás), rateros, carteristas, forjadores de sueños, expropiadores bancarios, profanadores de cobre, ladronzuelos del cuarto al tres y alguno que otro de ‘cuello blanco’ porque, la mayoría de estos jamás han pisado la cárcel.


