Categoría: Salud mental

Texto breve sobre los efectos mentales que provoca el aislamiento de las personas presas. Está centrado en los EE.UU. Desgraciadamente el estado español tiene una larga y sombría tradición a la hora de concebir mecanismos de represión dentro de los muros de sus prisiones. Se echa de menos, por tanto, una referencia al uso sitemático del aislamiento en las cárceles españolas, lo que supondría hablar del abobinable art. 10 de la ley orgánica general penitenciaria, del art. 75 del reglamento penitenciario o del régimen FIES concebido en su día por el gobierno socialista en 1991.

La liberación de Kenny “Zulu” Whitmore, un reo de 59 años que ha pasado los últimos 28 incomunicado en la Cárcel del Estado de Luisiana, ha vuelto a reabrir el debate en EEUU sobre el solitary confinement (“confinamiento solitario”), una de las formas de castigo más extremas del mundo. Como han explicado los medios de su país, Whitmore actualmente pasa 23 horas al día en un cubículo de 1,82 metros por 2,7, es decir, un tamaño poco más grande que el del armario de la mayor parte de viviendas.

La lucha contra el FIES Salud mental

El proyecto de nuevo Código Penal contempla la reclusión manicomial revisable cada cinco años para los enfermos mentales que hayan cometido un delito menor. Si todos los penalistas que han comparecido en la Comisión de Justicia del Congreso han manifestado su repugnancia sobre la introducción de la cadena perpetua revisable, personas tan poco sospechosas de izquierdismo como la jefa de la Fiscalía de Sevilla, María José Segarra Crespo; el catedrático de Derecho Penal de la Universidad Carlos III de Madrid Francisco Javier Álvarez García y el magistrado de la Audiencia de Barcelona José Ramírez Ortiz consideran regresivo un encierro que puede ser de por vida para los trastornados psíquicos.

Salud mental

Conclusiones de un estudio que ha pretendido conocer la opinión de presos en establecimientos penitenciarios, sobre el uso de medidas coercitivas por indicación clínica en personas con problemas de salud mental y sobre la necesidad de creación de protocolos de actuación para la aplicación de estas medidas. La medida coercitiva más utilizada en estas instituciones es la medicación forzosa. Las personas internas no comprenden y rechazan la utilización de esta medida, sobre todo porque están mal informadas sobre su enfermedad y su tratamiento farmacológico, pero los profesionales abogan por los beneficios de la medicación psiquiátrica, aunque sea de forma involuntaria.

Salud mental

En esta ocasión charlamos con Fernando y Gorka de la Assemblea de Majaras  de Barcelona (asamblea de salud mental) sobre cómo la reforma del código penal convierte a los locos en sujetos peligrosos y sobre la problemática de la locura en relación con la cárcel.

Más información sobre nuestros entrevistados en http://assembleamajaras.wordpress.com/

Tokata y Fuga en Radio Klara (Valencia) en directo los sábados a las 16 horas y en Radio Almaina (Granada) los lunes a las 16 y los jueves a las 23 horas.

También puedes seguirnos en nuestro canal de podcast y acceder a emisiones anteriores.

Radio: Tokata Y Fuga Salud mental

En las prisiones españolas hay muchas personas con trastorno mental. La cárcel no es el lugar para la atención integral de estas personas. Ciudadanos invisibles que no protestan. La legislación prevé ejecutar medidas alternativas a la prisión y posibilidades de atención adecuada siendo necesario aplicarla dentro de los recursos de salud mental comunitarios.

Desde organismos internacionales como la OMS, el Consejo de Europa y las recomendaciones de la ONU, Informes del defensor del pueblo y asociaciones colegiadas de profesionales, asociaciones de familiares y ONG consideran que la salud mental es uno de los graves problemas de la prisión.- Muchas son las causa de esta situación…

Personas que están “Fuera de lugar”. Te invitamos a entrar y ver.

Salud mental

Al margen de las flagrantes carencias en medios materiales con las que la Fiscalía convive a diario y la falta de soluciones, el Ministerio Público de Alicante recala en su memoria anual en un episodio que tiene como protagonista a un preso con Sida que cumplía condena en el centro penitenciario de Foncalent.

Un supuesto “llamativo” que la Fiscalía no ha pasado por alto y que recoge en un documento que es la radiografía de 2012 y que demuestra, un año más, que las cosas cambian muy poco o nada.

El interno, que además padece cirrosis, solicitó tratamiento médico para su enfermedad y se encontró con una pugna administrativa: la que mantuvo durante meses el Gobierno autonómico con el central. El tratamiento ascendía a 30.000 euros y nadie quería hacerse cargo de esa suma. Mientras tanto, el reo estuvo sin medicación y muy enfermo.

Cárcel=Tortura La cárcel mata Mujeres presas Salud mental

Los enfermos mentales se siguen hacinando en los centros penitenciarios donde malviven con la doble condena de estar enfermos e indefensos en un lugar que no les corresponde y que no está preparado para albergarlos.

De los 15.500 internos andaluces, alrededor de 1.250 presos padecen enfermedades mentales graves y unos 6.200 trastornos mentales y de la personalidad. La mayoría de ellos se encuentran en prisión porque no existe ningún otro recurso comunitario para ellos, y su paso por tan duro ambiente agrava en prácticamente todos los casos sus patologías. La prisión, por tanto, se convierte en un sustitutivo inapropiado para estos enfermos ante la inexistencia  de recursos asistenciales, mostrando el gran fracaso que como sociedad tenemos en esta materia.

Salud mental

Proclamamos desde nuestra insana locura, rebelde y contagiosa, que no nos preocupan los códigos penales y sus reformas porque no creemos ni en vuestras leyes, ni en vuestras enfermedades.

Desde que nacimos hemos vivido turbadas y sometidas al imperio de la ley, al de la familia, al de la religión, al de la medicina, al de la escuela, a la del trabajo, al del marido, al del padre, al del estado…, desobedeciendo a todas, y por ello nos habéis etiquetado con vuestro despreciable surtido de enfermedades incurables y crónicas.

Nos condenasteis de por vida incluso antes de nacer, y vamos a seguir defecando sobre vuestras verdades científicas, políticas, económicas, sociales y religiosas, porque la obediencia y la sumisión son las únicas enfermedades verdaderas.

Venimos de una larga travesía atormentada en la que se nos arrancó de nuestro entorno natural para incorporarnos al sistema de un mundo, al que no nos queremos adaptar. Seremos siempre incómodas, inestables, críticas, molestas, inadaptadas, emotivas, apasionadas, inquietas, resistentes, distraídas, amantes, hiperactivas, desbordadas… y guerreras, porque no vamos a renunciar a brotar con nuestra locura frente a los chantajes y conflictos emocionales con los que nos queréis domesticar y a la permanente confrontación entre iguales.

Estamos enfermas de una bilis oscura de rabia que se agita como tormenta contra todos aquellos que se sienten seguros y a salvo en este mundo tan incierto que, día a día, nos va destruyendo. Contamináis con azufre y uranio el aire que respiramos. Las aguas de los ríos son cada vez más tóxicas por vuestros vertidos de escorias de metales pesados. Vuestras emisiones de dióxidos, metanos y gases contaminantes fluorados, están asfixiando y quemando la naturaleza y poniendo en riesgo la supervivencia de todos los animales, humanos o no humanos, y los seres vegetales. Habéis recubierto el planeta de una gruesa piel de tóxico engrudo negro y cercado el territorio con raíles, autovías, vallas metálicas, muros de hormigón, torres de alta tensión y espinosas alambradas…, separándonos de nuestros hermanas y vecinos y llenando la atmósfera de radiaciones electromagnéticas. Mantenéis las montañas gravemente enfermas de heridas abiertas por canteras, explotaciones minerales y deforestaciones. Encerráis a muerte en granjas industriales a los animales no humanos, y a los humanos nos recluís en centros industriales de explotación penitenciaria. Bombardeáis poblaciones civiles en nombre de las libertades, la justicia y la democracia, saqueando países enteros por cuestionar vuestro modelo hegemónico de vida capitalista, blanca, patriarcal, occidental y cristiana, llevando a miles de personas al ciego callejón de su miseria, su destrucción y su muerte.

Política criminal Salud mental

La falta de recursos sanitarios por parte de las comunidades autónomas está impidiendo que reclusos del Psiquiátrico de Fontcalent puedan disfrutar de un régimen menos severo que el de la prisión y regresar a sus provincias de origen, a pesar de que hay autos judiciales que les permiten el cambio. Fuentes del centro penitenciario explicaron a este diario que hay casos, como es la Comunidad de Madrid, en los que se han generado unas listas de espera de hasta tres años ante la incapacidad de los servicios sociales para controlar que el paciente sigue bajo tratamiento una vez que sale en libertad. Sin embargo, el estado en que se encuentran no justifica que se les mantenga en prisión. Tanto la Fiscalía como el Defensor del Pueblo han alertado de cómo se desentienden algunas administraciones de esta población. El problema se debatió también en los cursos de verano de la Universidad de Alicante.

Salud mental

La comunidad científica considera unánimante que el ambiente penitenciario no es apto para personas con patologías de este tipo como destaca el estudio que un equipo de médicos elaboró en 2007 para la Unión Europea. La Ley española define “inimputables” a quienes por una alteración psíquica no pueden comprender que un hecho sea ilícito o no y, por tanto, no se les puede condenar a prisión. En el caso de Manuel, ni siquiera se tuvo en cuenta su enfermedad durante el juicio. Esa misma enfermedad por la que, años después, le sacarán de la cárcel.

Al menos el 25% de los internos en las cárceles españolas padece una enfermedad mental, según el mismo Ministerio de Sanidad detalla en la “Estrategia Global de actuación en Salud Mental”. Como ponen de manifiesto los datos analizados para realizar este reportaje, cada año se registran más de 40 consultas especializadas de psiquiatría cada 100 presos. El análisis de los datos oficiales de la Administración indica que, de media, el 46% de los ingresos en las enfermerías de los centros penitenciarios están motivados por una patología psiquiátrica, alrededor de 25.000 casos en los últimos tres años. Un médico que acuda a una cárcel española tiene que atender, en un año, a más de 420 casos de este tipo como promedio.

Salud mental