“Cada vez estoy más débil, me rueda mucho la cabeza, el corazón parece un caballo desbocado, peso 52kg, me hacen chequeo diario y por orden de la directora de este centro (Zuera), solo se me permite beber agua”.
“El médico me dijo que quería hablar conmigo y me insistió en que pidiera mi traslado a otro centro pues ellos lo pidieron e instituciones penitenciarias les contestaron que no había motivo para ello.”
“La sanción que me pusieron [acusándole de pedir a otros internos que le compraran comida en el economato, cosa que luego, además, negaron, cuando se les preguntó] ya es firme, pero recurrida a la Juez por escrito y verbalmente.”
“Ahora cada día me preguntan con recochineo si quiero ir al módulo o bajar al patio… Ahora, después de un año en enfermería…”
“Esta carta la escribe una de mis apoyos ya que yo no tengo fuerzas para hacerlo.”
“No sé si esta gente me sacará al hospital o dejarán que me muera aquí. Ni lo sé ni me importa. Desde que vino Iñaki Rivera algo sí que ha cambiado de cara a los internos de este centro. Hay médicos los fines de semana y durante dos meses médico de noche. Eso sí, solo por dos meses, pero algo es algo.”
“Vienen a preguntarme si quiero comer y mi respuesta es ‘No’ y esta noche como ya sabéis lo guasona que soy le he dicho a un funcionario: ‘Solo comeré si me traes churrasco de Aragón con patatas’. Y me ha contestado: ‘Si usted cena todas las noches porque si no ya estaría muerta…’ Lo ha respondido tres veces… La balanza no engaña. Así que lo que me diga ni me va ni me viene, yo sigo con la Huelga de Hambre hasta el final, y no hago trampa. Aunque necesito ayuda para todo.”
“La directora sigue sin dar la cara….”
“Con todo mi cariño, besos y abrazos, para todxs. Ánimo y fuerza y a las barricadas si es preciso, pero venceremos. Abriré camino para los que vengan detrás. Cada día llegan cartas de toda España y eso les duele… Gracias por todo, os quiero.”
Recién llegadxs de la concentación frente a la cárcel de Picassent en apoyo de lxs presxs en lucha y en conmemoración de la muerte de Luis Manuel Acedo Sáenz, víctima de abandono médico-sanitario en esa cárcel hace tres años, hacemos tertulia con Toñi, su madre, con otra socia de Familias Frente a la Crueldad Carcelaria como ella, nuestra compañera Lydia, y con Laura Delgado, abogada solidaria con las personas presas. Hablamos también con Carmen, madre de una persona diagnosticada de esquizofrenia, ininputable y, sin embargo, presa, maltratada y aislada en régimen de castigo, que le fue entregada muerta en enero, con huellas evidentes de violencia y supuestamente suicidada por ahorcamiento. Comentamos la inhumanidad de las cárceles y del sistema punitivo, la posibilidad de organizarse para defenderse frente a ella, la lucha por su dignidad de lxs presxs rebeldes y sus reivindicaciones; especialmente, con Laura, comentamos la reivindicación contra la indefensión jurídica, que se relaciona directamente con todas las demás. Recordamos una y otra vez a nuestra hermana y compañera Pastora González.









