Los cuatro presos del centro penitenciario de Menorca que el pasado miércoles iniciaron una huelga de hambre con el fin de exigir una investigación sobre los malos tratos que aseguran recibir por parte de algunos funcionarios de la cárcel pusieron fin ayer a la protesta, tal y como han confirmado fuentes cercanas a los reclusos.
El conflicto comenzó el pasado miércoles por la noche, cuando uno de los internos se personó en el comedor asegurando que había sufrido un abuso físico por parte de alguno de los trabajadores del centro. Sus compañeros del módulo 2 decidieron solidarizarse con él negándose a cenar. Sin embargo, cuatro de los reclusos, fueron trasladados esa misma noche al módulo de aislamiento, donde permanecen desde entonces. En estas instalaciones, los internos pasan la mayor parte del tiempo en sus celdas, sin poder comunicarse entre ellos, y con tan sólo dos horas para salir al exterior.

