Una reflexión teatral sobre los encierros, los miedos, la libertad…Es la hora de quererse y asomarse a la vida libre. ¿Está preparada?
Una puerta a la calle, un salto al vacío, un baile complicadísimo. Pero no será ella quien no cruce, no salte y no baile.Es la hora de bailar.
CONVOCATORIA
El día 25 haremos llegar sendos documentos al Ministerio De Sanidad e Instituciones Penitenciarias pidiendo que se nos proporcionen datos reales. En el primer caso pediremos número de afectados por hepatitis C y número de pacientes tratados con los nuevos medicamentos libres de Interferón; en el segundo caso, número de afectados por esta enfermedad en los centros penitenciarios y número de reclusos tratados con los medicamentos de última generación; en ambos documentos solicitaremos también conocer el coste de los nuevos fármacos aprobados en España para tratar esta enfermedad.
La tasa mundial de afectados por hepatitis C oscila entre el 1,5 y el 3 % de la población. En el caso de la población reclusa, según la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria, el porcentaje es superior al 22%.
El día 26 las diferentes plataformas que formamos parte de La Coordinadora efectuaremos concentraciones en las puertas de las prisiones, Subdelegaciones Del Gobierno, Oficina del Defensor del Pueblo, etc.
Las dificultades que la totalidad de afectados por esta enfermedad estamos encontrando para ser tratados con los nuevos medicamentos, libres de Interferón, que curan nuestra enfermedad en más del 90% de los casos, es un caso insólito en la Sanidad Pública Española. Los diferentes organismos competentes en materia sanitaria “exigen” como condición para tratarnos que nos pongamos “lo suficientemente enfermos”, que estemos en un estadio de la enfermedad grave o muy grave. Esta condición, con ser intolerable, es aún peor para la población reclusa; en los centros penitenciarios el estar gravemente enfermo no te garantiza que vayas a ser tratado.
Por eso vemos más necesario que nunca realizar estas acciones y pedir al resto de Plataformas de afectados por hepatitis C, movimientos sociales, colectivos, agentes políticos y ciudadanos en general que acudan a estas acciones y nos ayuden a acabar con esta situación. Como sociedad no podemos tolerar que dentro de las cárceles españolas sigan muriendo personas afectadas por una enfermedad para la que existe cura.
Los artículos 15 y 43 de la Constitución española garantizan el derecho a la vida e integridad física, así como el derecho a la protección de la salud. Encontrándose los primeros en el Catálogo de derechos fundamentales. Estos derechos tienen un carácter absoluto y están entre aquellos que no pueden verse limitados por pronunciamiento judicial alguno, ni por ninguna pena.
Artículo 208 del reglamento penitenciario: A todos los internos, sin excepción, se les garantizará una atención médico-sanitaria equivalente a la dispensada al conjunto de la población.
Todo aquel que quiera sumarse a esta acción puede dirigirse a lourdes_lsv_25@hotmail.com,os haremos llegar el cartel y en el caso de las Plataformas, también los documentos para pedir datos tanto al Ministerio de Sanidad como a IIPP.
Según los últimos datos proporcionados en 2013 por la propia Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, el 21,3% de las personas presas en las cárceles del Estado español, unas 14.000 personas, tenían el virus de la hepatitis C (VHC) y una de cada tres estaba también infectada por el VIH. Ocho de ellas fallecieron ese año a causa de la hepatitis C, dos más que el año anterior, a pesar de que la población reclusa había disminuido. La secretaría general de prisiones admitía que, de la totalidad de personas afectadas, sólo se estaba tratando al 2,8%, es decir, a 209. El gasto en tratamientos de hepatitis C bajó un 26,04% entre 2012 y 2013 y un 48% desde 2006. Y cómo podía ser de otra manera cuando la autoridad carcelera ha estado restringiendo esos gastos con artimañas como prohibir a los médicos bajo sus órdenes que prescribieran, ya no los fármacos de última generación, sino los tratamientos que en la calle estaban siendo rechazados por las asociaciones de afectados al ser menos eficaces que aquéllos, no dando otra opción a las personas presas que conformarse con medicaciones obsoletas, de terribles efectos secundarios y mucho menos eficaces, o someterse a larguísimas listas de espera que les permitieran entrar en los “cupos” establecidos con criterios de ahorro presupuestario. Otro mecanismo encubierto de control y recorte de gastos: sin ninguna razón terapeútica, los tratamientos se centralizaron en la Unidad de Custodiados del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, con muy pocas plazas disponibles. Y, encima, cuando las personas enfermas llegaban allí, después de años de espera, el problema podía seguir siendo el mismo, que las administraciones no se pusieran de acuerdo sobre cuál de ellas debía pagar el tratamiento, y al final, como siempre, los perjudicados los pacientes. Para más inri, una orden de las altas instancias de la administración carcelera, excluía del tratamiento a las personas coinfectadas de VHC y VIH, por tergiversación de los criterios al respecto de la Agencia española del Medicamento, según los cuales, en realidad, la coinfección lo hace más urgente.
En la entrevista realizada por la Radio Anarquista de Berlin hablan sobre la “Semana de solidaridad con los y las presas anarquistas”, quién la organiza y sobre qué va. Por razones de seguridad, esta entrevista ha sido re-grabada usando sus propias voces.
Los días 15 y 16 de mayo la gente de la plataforma de afectados por la hepatitis C de Valladolid trasladó el punto informativo a la cárcel de Villanubla. Para estas personas, los presos y las presas también tienen los mismos derechos que el resto de la población.
El 14 de junio, gente de las plataformas de afectados por la hepatitis C de Palencia y Valladolid se concentró ante la cárcel de Dueñas para denunciar la discriminación flagrante de las personas presas enfermas en la administración de los tratamientos que pueden curarles.
El 25 de julio, durante el primer encuentro de plataformas de afectados por la hepatitis C celebrado en Valladolid y en el cual se planteó seriamente el tema del derecho de las persoans presas enfermas al mismo tratamiento que las que están en la calle, se grabó la siguiente «performance» reivindicativa:
El 28 de julio, «día mundial de la hepatitis C», la gente de la plataforma de La Rioja, se concentró ante la cárcel de Logroño, reivindicando el derecho de los presos y presas a la salud, porque ellxs no pueden salir a la calle y gritar ¡Tratamiento para todxs!
La Plataforma de afectados pola hepatite C de Galicia exigió también que las personas presas afectadas reciban el tratamiento adecuado. El 28 de julio, día mundial de la enfermedad, miembros del colectivo participaron en una ofrenda floral ante el monumento a Concepción Arenal en Vigo. Un acto similar se celebró en Ferrol.
DOCUMENTO DE TRABAJO PARA EL 1er ENCUENTRO DE PLATAFORMAS DE AFECTADOS POR LA HEPATITIS C:
LA SITUACION DE LOS AFECTADOS POR VHC EN LAS PRISIONES ESPAÑOLAS
INTRODUCCIÓN:
Desde que las plataformas de afectados comenzamos a indagar sobre la situación de los reclusosafectados por el VHC y sobre el acceso a los tratamientos de nueva generación para estos enfermos, nuestra preocupación ha ido progresivamente en aumento en la misma medida que íbamos obteniendo, con gran dificultad debido al hermetismo de los centros y los organismos penitenciarios, alguna información.
A la vista de la gravísima dejación de la que el colectivo de personas presas afectadas por el VHC está siendo objeto por parte de la Administración General del Estado con la complicidad de las Administraciones Autonómicas, la mayoría de las Plataformas de afectados decidió asumir como una reivindicación preferente la lucha por conseguir que este colectivo sea tratado como establece la “CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA¨, es decir en igualdad de condiciones que el resto de ciudadanos.
Xavier Corporales nos habla de sus experiencias en prisión, en el Espacio Sociocultural Liberado y Autogestionado El Eko, en Carabanchel (Madrid), en la Jornada Anticarcelaría, el 26 de Junio de 2015.