Categoría: <span>Actividad en la calle</span>

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MARTES 27 DE OCTUBRE. 09:00 h. CALLE GÉNOVA CON CALLE GARCÍA GUTIÉRREZ

Este martes 27 de octubre se celebrará la vista de dos de los detenidos en el Caso Columna en noviembre de 2013 en la Audiencia Nacional.

Tras pasar casi dos años en prisión preventiva, (el 13 de noviembre cumplirán los dos años), tendrán que resolver si les prorrogan la prisión preventiva dos años más o les dan la libertad provisional a espera de juicio.

Por ello, este martes a las 9:00 estaremos con ellos a las puertas de la audiencia, porque no están solos, porque no van a conseguir frenar nuestra solidaridad.

Podrán detenernos, pero no pararnos.

MUERTE AL ESTADO Y VIVA LA ANARQUÍA

Si decretan la prórroga de la prisión preventiva, nos vemos todos a las 20:00 de la tarde en la Plaza de Tirso de Molina.

Seguiremos Adelante

Más información sobre la situación de Mónica y Francisco

Actividad en la calle Presxs "políticxs"

La cárcel como eje central del sistema penal, así como el régimen de dominación y explotación capitalista a cuyo servicio está evidentemente la acción punitiva del Estado, se pueden definir como máquinas de tortura. Las primeras en constatar que los malos tratos y las torturas constituyen un instrumento empleado sistemática y cotidianamente por los carceleros para hacer funcionar la máquina penitenciaria son las propias personas presas. No es necesario recurrir a informes anuales y datos varios de organizaciones de defensa de los derechos humanos y de denuncia de la tortura para asegurar que la tortura es una practica ejercida sistemáticamente en el interior de las prisiones. Es necesario recurrir a quienes la sufren a diario:

El «tratamiento» que se aplica consiste en agresiones, chantajes y amenazas a presos sociales, suponiendo una impunidad absoluta y conculcando los más elementales derechos fundamentales.

Los tortazos y amenazas se han generalizado tanto que se toman por normales, como si viniesen regulados en el reglamento interno de la prisión. En este módulo de aislamiento las agresiones son mucho más duras. Hace pocos meses rompieron una costilla a un preso social; su denuncia motivó la presencia de la Defensora del Pueblo en el aislamiento, pero no ha servido para frenar la brutalidad que se ejerce. Este mes tuvieron que ingresar a un preso en el hospital tras apalearlo. Firman el colectivo de presos políticos vascos de Córdoba en diciembre de 2013

Actividad en la calle Cárcel=Tortura Debate sobre objetivos y medios de lucha

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Ante la brutalidad del régimen que sufren, la deshumanización de sus vidas, la tortura que padecen tanto él como sus compañeros presos y la tristeza que inunda lo más hondo de sus almas, Xosé decide sacar fuera de los muros toda esta barbarie por medio de la escritura, dando vida a“Huye, hombre, huye”. Este libro de denuncia, este alegato contra el sistema penal y penitenciario, estas ansias de libertad, se convertirán en un escupitajo lleno de rabia y de reivindicación, escupido a las mismas caras que protagonizan y amparan la represión, traduciendose al griego, italiano, alemán, inglés, francés y editado en Argentina.

Además de este libro escribe numerosos textos sobre diferentes temas, sobre todo de temática carcelaria, pero también de análisis de la actualidad de fuera, que seguía tanto con interés como con preocupación. Compone poesías, la mayoría de estas dedicadas con mucho amor a su incondicional madre. Aparte realizó numerosos cuadros donde predominan los colores vivos debido a su encierro y la ausencia de ellos dentro de prisión.

Aquí reproducimos tanto este material como un capítulo dedicado a Xosé, en el cual familiares, amigos y compañeros le recuerdan de una manera especial, donde el cariño y la pena son palpables. Por último, su madre Pastora contribuye con una introducción que no dejará indiferente a nadie, donde explica qué es lo que hicieron con su hijo para que acabara falleciendo.

Xosé nos transmite sus sentimientos sin edulcorar, lo que le llena de odio y de amor: la institución carcelaria, las drogas, el F.I.E.S., el patriarcado, el Estado, la sociedad, las injusticias, la solidaridad, el amor, la amistad, su madre, la anarquía…

Siempre dispuesto a ayudar a su gente, dar la cara por ellos y exigir lo que es justo. Recorriendo numerosas cárceles del estado, este insurrecto gallego sabe bien de lo que habla, siendo de los primeros presos en sufrir en sus carnes el régimen F.I.E.S. Su espíritu ingobernable y su solidaridad entre rebeldes le llevarán a recibir multitud de partes, sanciones, humillaciones, cacheos, aislamientos, vejaciones, traslados, palizas… pero eso no le impedirá intentar fugarse una y otra vez.

Fue un rebelde social, un anarquista de pura cepa, nunca retrocedió en sus ideas, ni se vendió por nada ni por nadie, siguió siempre hacia adelante con la cabeza bien alta, luchando hasta que todos seamos libres…

Su vida entera es pura rebeldía y eso nunca se lo perdonaron.

Decidiendo terminar de una manera deleznable con su vida, muriendo de cárcel el 2 de enero del 2005.

Cheché te recordaremos siempre.

Editorial Imperdible

Actividad en la calle

Actividad en la calle

Todas las personas privadas de libertad responden a un nombre que a veces se olvida por la cosificación que ejerce la institución. Sin demasiado esfuerzo se acaban convirtiendo en un número, en una cifra más, en un dato estadístico, pero lo cierto es que todos y cada uno de ellos, todas y cada una de ellas, proviene de sus propias circunstancias.

No son un número. No son una tasa de criminalidad, de reincidencia, de tipología delictiva. No son un experimento social. No son partidas presupuestarias. No son conclusiones de estudios sociológicos, jurídicos o criminológicos. Son personas con nombre y apellido, con familia, con entorno, con suerte o sin ella, pero personas.

Las cartas ocupan tiempo, trasladan la mente, dibujan ilusiones, diseñan esperanzas. Las cartas se leen una y otra vez hasta aprenderse de memoria; son el triunfo de la persona frente a la institución; son la no cosificación, la resistencia, la libertad.

Son sensación, emoción, vida.

Actividad en la calle

Actividad en la calle

Pope nos habla de su experiencia de lucha de varios años exigiendo atención médica adecuada en medio de la situación de catástrofe provocada de la sanidad penitenciaria y el abandono de las personas presas enfermas que él denuncia como una forma de tortura. La charla sirve de preparación para la jornada de lucha del día siguiente por un tratamiento sin discriminación para las personas presas enfermas de hepatitis C.

Actividad en la calle La cárcel mata VHC

Según los últimos datos proporcionados por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias el 21,3% de las personas presas en las cárceles del Estado, unas 14.000 personas, padecen el virus de la hepatitis C, frente a la tasa de prevalencia del resto de la población que se sitúa en el 1,6%. A pesar de ello, según datos facilitados por la SESP, Sociedad española de Sanidad Penitenciaria, sólo alrededor del 2,8% de las personas presas en el Estado están siendo tratadas con los nuevos medicamentos.

Así la Administración penitenciaria ideó diversas estrategias para abaratar costes: se prohibió a los médicos penitenciarios prescribir los medicamentos de última generación, condenando a las personas presas a recibir medicaciones obsoletas, de terribles efectos secundarios y menor eficacia y los tratamientos se centralizaron en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, con pocas plazas disponibles. Además se produjo una pugna por ver quién debía pagar el tratamiento de la enfermedad: Instituciones Penitenciarias o las diversas comunidades autónomas. Es decir, a pesar de que la legislación establece que las personas presas deben gozar de una atención médica similar a la del resto de la población, se abordó el tratamiento de las personas infectadas por la hepatitis C con un criterio puramente economicista.

Esta escandalosa situación de discriminación y vulneración de los derechos fundamentales de las personas presas ha sido denunciada por numerosos colectivos de apoyo a personas presas, así como por la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C.

Debido a la presión ejercida, la Administración penitenciaria ha propuesto a las comunidades autónomas que se hagan cargo del tratamiento hasta que se dirima judicialmente quién tiene que pagarlos. Ante esta tesitura muchas personas presas son víctimas de una visión que prima el aspecto económico sobre el terapéutico en la atención sanitaria.

Las dificultades que la totalidad de afectados por esta enfermedad están encontrando para ser tratados con los nuevos medicamentos, libres de Interferón, que curan la enfermedad en más del 90% de los casos, es un caso insólito en la Sanidad Pública estatal. Los diferentes organismos competentes en materia sanitaria “exigen” como condición para tratar la enfermedad que los pacientes se pongan “lo suficientemente enfermos”, que estén en un estadio de la enfermedad grave o muy grave. Esta condición, con ser intolerable, es aún peor para la población reclusa; en los centros penitenciarios el estar gravemente enfermo no te garantiza que vayas a ser tratado.

Por eso vemos más necesario que nunca realizar estas acciones. Este testimonio de solidaridad y de apoyo por parte de la gente de la calle puede ayudar a romper las condiciones de incomunicación y aislamiento de las personas presas ya que no podemos tolerar que dentro de las cárceles españolas sigan muriendo personas afectadas por una enfermedad para la que existe cura. Desde Salhaketa-Araba también queremos unirnos a la convocatoria realizada por la Plataforma de afectados por la Hepatitis C para exigir el derecho de la población reclusa afectada por Hepatitis C a ser tratada en igualdad de condiciones que el resto de afectados.

Concentración

25 de septiembre – 11:00

Frente a la sede del Ararteko

(C/Prado – Vitoria-Gasteiz)

Salhaketa-Araba

Actividad en la calle La cárcel mata VHC

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