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Traducción al castellano del texto en catalán de un folleto de presentación de la Asociación de apoyo a personas presas Clivella repartido en la X Mostra del llibre anarquista de Barcelona

«Si tocan a uno, nos tocan a todos«. Es una de las consignas más recurrentes entre los movimientos en lucha cuando éstos reciben los efectos de la represión. Una represión que, en estos ámbitos, afortunadamente llega pocas veces a su último estadio, la prisión. Así, nos encontramos a menudo con que las campañas que tienen por objetivo la absolución o la libertad de personas militantes represaliadas, se centran en solucionar el caso en cuestión, omitiendo cualquier cuestionamiento al sistema penal. Es decir, no se incide en el uso y la finalidad de la prisión, en las dinámicas de la estructura carcelaria, obviando así una reflexión sobre el importante papel que la prisión juega dentro del sistema capitalista y democrático actual. Este hecho puede ser debido a la carencia de conocimiento de la realidad carcelaria o, quizás, a la no consideración de la prisión como un problema social de interés común al que dar una respuesta colectiva. En cualquier caso, es evidente que la realidad carcelaria queda lejos de la cotidianidad de la mayoría de movimientos en lucha, puesto que la práctica totalidad de población reclusa lo está como consecuencia de situaciones de pobreza, marginalidad y desigualdad social.

Las pocas veces que la situación carcelaria se trata en los movimientos en lucha, se suele hacer para reivindicar un estatus político de la persona encarcelada o para poner de relieve ciertas medidas de todavía más excepcionalidad como la dispersión, los regímenes especiales y de aislamiento o la propia Doctrina Parot. Estas últimas, presentándolas como especificidades dirigidas únicamente a presos políticos y obviando que afectan y se aplican también al resto de población reclusa. La diferenciación de estatus entre las personas privadas de libertad refleja la carencia de identificación del sistema punitivo como la herramienta de control que usa el Estado para perpetuar las desigualdades sociales y mantener los privilegios de las clases dominantes. Con esta afirmación no negamos, en ningún caso, que los motivos del encarcelamiento sean políticos en el sentido de ejercer represión hacia una cierta lucha o movimiento ideológico.

Actividad en la calle Debate sobre objetivos y medios de lucha