Celdas de aislamiento. Insultos y palizas. Hacinamiento. Son los CIE, los nueve centros de internamiento para extranjeros de España. Los llaman los ‘guantánamos españoles’, una referencia a la base norteamericana situada en Cuba, por ser también lugares donde parecen esfumarse los derechos. Un trabajador social y un ex interno nos cuentan su paso por ellos.
Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas
La asociación Salhaketa ha denunciado el que el pasado 31 de diciembre falleció un preso en el Hospital de Txagorritxu, ubicado en Gasteiz, después de que este solicitará durante cuatro días su traslado del penal Langraitz al centro sanitario, «sin ser atendida su petición». En un comunicado, Salhaketa ha explicado que el fallecido era un vizcaino de 30 años, y ha señalado que los compañeros del mismo han decidido presentar una reclamación ante el Ararteko, Iñigo Lamarca. Además, la asociación ha denunciado «la sistemática política de ocultismo de estas muertes». «Con este nuevo caso tenemos ya un nuevo dato, ahora ya ni se notifican pasados unos días, sino que se ocultan y no se hacen públicas como parte de la estrategia de impunidad ante las muertes no naturales que están acabando con la vida de cientos de jóvenes en el seno de instituciones públicas», ha añadido. Junto con la denuncia del suceso, Salhaketa ha anunciado una concentración.
CONVOCATORIA:
Acude a la concentración de protesta frente la subdelegación del gobierno,
Olaguibel Kalea 2, Miércoles 19 de enero 12.00 horas
No más muertes en prisión. Espetxeak apurtu.
Según Gara, dos furgonetas que simulaban ambulancias llegaron a mediodía de ayer a puertas de la cárcel de Basauri. «Venimos a por Juanpa, Jon y Foruria. Los vamos a sacar de la cárcel para que se curen en casa», explicaron más tarde sus ocupantes. Iban ataviados como personal sanitario o con buzos blancos, pero la Ertzaintza acabó rápidamente con la parodia, e identificó incluso a los periodistas presentes.
El Ararteko, Iñigo Lamarka, ha presentado un informe –»Estudio sobre el sistema de garantías en el ámbito de la detención incomunicada y propuestas de mejora»– en el que constata que la tortura es una práctica en vigor durante el arresto en situación de incomunicación, régimen en el distintas organizaciones sitúan la clave de la tortura.
Según El Pais, la situación aún está lejos normalizarse en Túnez y los disturbios se están extendiendo a las prisiones de todo el país. Decenas de presos han muerto y varios han huido durante un incendio en una prisión de la ciudad tunecina de Monastir, a 165 kilómetros al sur de la capital. Según France Presse, los muertos serían al menos 42. Algunos fallecidos podrían haber muerto por disparos de la policía, que intentaba evitar su fuga, según testigos presénciales citados por Reuters. También en las prisiones de las regiones de Gafsa y Kaserín (en el centro oeste del país) y en las de Bicerta y Mornaguía (en el norte) se han producido motines e incendios durante la pasada noche y esta mañana, según fuentes gubernativas. En Gafsa y Kaserín las revueltas han sido controladas mientras que en la cárcel de Bicerta, al noroeste de Túnez, y en la de Mornaguía, a 17 kilómetros de la capital, decenas de presos han conseguido escapar. En la prisión de Mornag, cerca de Túnez, ha habido disparos y llamas, aunque el motín ha sido finalmente controlado por la fuerzas de seguridad.
Me gustaría contar brevemente la historia de Xosé Tarrío, cuya muerte cumplió su infame 6º aniversario recientemente y además, creo que es válida como ejemplo para explicar cómo la cárcel puede matar a un hombre. Xosé Tarrío es un histórico preso anarquista que falleció en el hospital intentando recuperarse del daño que terminó de causar en él el campo de exterminio de Teixeiro, en el año 2005 aunque no fue ésta su única desdicha. Escritor del libro «Huye, hombre, huye: diario de un preso FIES», Xosé Tarrío nace en 1968 en A Coruña, en el conflictivo barrio de Kananga.
El 31 de diciembre, muere en el Hospital de Txagorritxo, a los 30 años de edad, ANTONIO HIERRO PASTOR, natural de Barakaldo e interno del Centro Penitenciario de Nanclares de la Oca. Llevaba 4 días solicitando la salida a un Hospital.
Sus compañeros del Centro Penitenciario han dirigido un escrito al ARARTEKO (Defensor del Pueblo Vasco), en el que se quejan de la tardanza en dar respuesta a la gravedad del estado de su compañero.
Por fin, contra viento y marea, conseguimos hacer la XI marcha a la prisión de Teixeiro. No pudo hacerse en el 2010, como debía ser, porque la prohibición expresa de la subdelegación del gobierno de La Coruña lo impidió (hacerla igualmente habría supuesto un delito penal para los participantes y una carga policial garantizada), pero la fijamos tres semanas más tarde de la convocatoria inicial, ya en el 2011, y sin pedirlles ningún permiso. A pesar de la intensa lluvia, a pesar del imponente dispositivo desplegado por la guardia civil, que no dejó ni un manifestante sin identificar, poco más de sesenta valientes desafiaron a la autoridad además de a la climatología para demostrar su solidaridad con las personas presas y para denunciar la injusticia que supone la mera existencia de este campo de exterminio.
Según Gara, más de sesenta mil personas respondieron al llamamiento «Egin dezagun urratsa»(«Demos un paso adelante») acudiendo a la manifestación que se celebró en Bilbao en defensa de los derechos de los presos políticos vascos el pasado sábado 8 de enero, con exigencias como la puesta en libertad de los presos y presas que han cumplido su condena, de los que han completado tres cuartas partes de la misma, de los que están encarcelados preventivamente o de los que sufren enfermedades graves, el fin de la política de aislamiento y que los presos regresen a Euskal Herria, con plenitud de derechos.
Escucha, yo vengo a cantar por aquellos que cayeron;
no digo nombres, ni señas; solo digo compañeros…
Y canto a los otros, a los que están vivos, y ponen
la mira sobre el enemigo…
Daniel Viglietti…
En Chile un centenar de presos son quemados vivos; encerrados en “sus” celdas… en nombre de “la seguridad”… Seguridad que está por encima de toda lógica, racional y humana…
