Ayer por la tarde nos asaltaba la noticia de la muerte de una compañera: Patricia Heras, presa por los sucesos del 4F, decidía quitarse la vida antes que volver a la carcel una vez más.
Después de un proceso lleno de irregularidades y mentiras por parte del Ayuntamiento de Barcelona y la Guardia Urbana, Patricia fue condenada a tres años de carcel inculpada por unos hechos que siempre negó haber cometido. Señalamos al por entonces alcalde Joan Clos, a Jordi Hereu como concejal de seguridad y a todos los cómplices de este sistema penal asesino como culpables de la muerte de Patri.
