Hasta hace unos años,la pobreza y la delincuencia (siempre de la mano) eran realidades nada rentables para el Estado. Las pocas organizaciones formales, que socialmente estaba aceptado que tratasen con estas personas, eran las católicas, que trabajaban con un modelo asistencialista caritativo (el cual tampoco aportaba nada para una solución real del problema). Pero desde hace un tiempo, se ha descubierto que a través de esta problemática se puede conseguir mucho dinero. Constructoras, subcontratas, concursos públicos, Servicios Sociales, megacentros penitenciarios, fábricas carcelarias, etc.)
Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas
La noticia se produjo a mediados de mayo de 2012 pero no deja de ser de máxima actualidad pues supone la primera condena por trato inhumano y degradante en un centro de protección menores de la que tenemos constancia. Las educadoras han sido condenadas a 21 meses de prisión, y el director de la casa de acogida, a 15 meses. El centro era gestionado por la Fundación Lar en concierto con la Xunta de Galicia. A pesar de la condena, la Xunta mantiene millonarios contratos con la misma fundación para gestionar otros centros.
Ponencia de la comparecencia de Salhaketa-Nafarroa en el parlamento de Navarra
La Asociación Salhaketa se constituye en Navarra en 1988. Desde entonces hemos trabajado por la defensa de los derechos de las personas presas y de sus familiares, buscando medidas alternativas a prisión, partiendo de la ilegitimidad de las penas privativas de libertad, fomentando la concienciación social de lo que supone la realidad penitenciaria en Navarra y creando y fomentando procesos y programas de reinserción social para personas presas navarras o que se encuentren en la cárcel de Pamplona.
Herrira ha llevado a cabo en la sede de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias una iniciativa en favor de la libertad de los 14 presos políticos vascos gravemente enfermos.
A golpe de tinieblas:
es el silencio acerado que
esconde en sus esquinas el sobresalto y
el grito desgarrado de la sangre olvidada
en las paredes de las celdas;
es el carcelero vigilando las sombras del día
y nuestros vuelos a ras de sueños,
buscando que nos tiemblen los cimientos;
son veinte pasos de patio y
Aquí la cárcel se prolonga
por un túnel insondable
que tensa el aislamiento y la amenaza
aire alambrado con su agresión metálica,
negándonos la caricia en los ojos
del cálido azul del cielo y el vuelo de los pájaros;
es el plomo de la incertidumbre
sobre el futuro de estos humildes versos
en los dedos del inquisidor,
y la verdad en carne viva asfixiándose,
pidiendo luz y oxígeno.
Aquí, el tiempo acecha implacable,
como cal viva en los corazones, las conciencias,
y las raíces de nuestra memoria,
buscando secarnos las miradas en el horizonte.
Pero, en este pozo inhumano
también se miran frente a frente,
sin matices ni artificios,
los enrojecidos ojos del odio al hombre
y los de ese océano claro y fiero de la resistencia.
Y aquí, resistir es el pulso firme y
la trinchera de la dignidad siempre alerta,
es sentir mucho más allá de nuestra herida,
es el pan y el aire vital
que alimenta y ensancha el alma.
Resistir aquí, es el arma y la canción
y una ventana de colores en las tinieblas.
LUCIO GARCÍA BLANCO
Preso político del PCE(r)
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El pasado 26 de Junio, declarado por la ONU Dia Internacional contra la Tortura, se celebró en la Plaza del Ferro de Ourense una concentracion a que asistieron unas 25 personas de diversos colectivos que militan contra el ejercicio de esta práctica infame e ilegal, causa de 280 denuncias en 2011 en el estado español según la ponencia de la CPDT.
La pasada semana, un preso fue hallado muerto en el celular de la prisión de Albolote. Presuntamente fue una muerte autoproducida por ahorcamiento tras ser llevado al celular en alarmante estado de nerviosismo, como medida de sanción tras un incidente con otro preso. Si así hubiese sido, es una muerte que se podía haber evitado de seguir con los protocolos de actuación que la SGIP marca para este tipo de casos (sujeción mecánica y química -tranquilizantes-) de los que se abusan en muchas ocasiones y que esta vez ni siquiera valoraron. Quede, como nota, nuestra oposición y rechazo a tales medidas coercitivas.

