Desde las 06 horas del 8 de agosto entramos en huelga general y desobediencia”. Las palabras son de uno de los líderes del Movimiento Social Carcelario de Cómbita, quien asegura representar a presos de 21 cárceles y centros penitenciarios de todo el país, y además anuncia que la protesta llegará “hasta las últimas consecuencias”, hasta tanto una delegación de “alto nivel” del gobierno nacional “se reúna con una comisión del movimiento carcelario” para encontrar “soluciones de fondo” a lo que llamaron “crítica situación de los centros penitenciarios y carcelarios”.Los presos harán huelga de hambre, no atenderán requerimientos de la justicia para diligencias o juicios y sólo acatarán “las órdenes de libertad”.
Aunque no es la primera vez que ‘brotes de revuelta’ se oyen desde los intramuros de las cárceles, esta vez lo hacen con “ambicioso” pliego de peticiones al Gobierno, en el que hasta plantean la no extradición de nacionales, la rebaja de penas de hasta el 50% de la condena de los reclusos, como “mínimas condiciones” para poner fin a la huelga y la desobediencia.

