Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

Desde octubre de 1996 me han mantenido en las mazmorras del Estado alemán. Fui condenado a once años y medio de prisión por un robo en un banco para recaudar fondos para proyectos de izquierda. Más tarde fui condenado a cinco años y tres meses más por “insultar” a los fiscales, jueces y políticos.

He sido un Skinhead rojo y anarquista (RASH) durante muchos años, y el gobierno me ha mantenido en aislamiento (confinamiento solitario) desde 1996 hasta Mayo de 2007. He estado en la prisión durante los últimos seis años y mi sentencia termina en julio de 2013.

Pero en 1997 el Tribunal Penal añadió el llamado “detención preventiva” (PD) a mi sentencia, en base a una ley nazi de noviembre 1933 que permite al Estado mantener a un preso en custodia por encima del final de su sentencia regular, si se desea para el resto de la vida preso.

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Según noticia de http://www.afaprema.com/: Javier Gabarri Jiménez, de 42 años, falleció el día 20 de marzo en el módulo dos de la cárcel Madrid V Soto del Real. Cumplía una condena de 50 días y padecía un cáncer linfático. Según fuentes de familiares de presos, esta persona no estaba clasificada en ningún grado. Suponemos que la falta de la debida y especializada atención médica unida a la falta de celeridad de la Administración para dar un tercer grado a esta persona, o resolver humanamente su situación, han terminado con la vida de Javier. Nuestro más sincero pésame a la familia.

La cárcel mata

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Un modesto número de personas solidarias nos concentramos hoy [21 de marzo] en la Praza do Toural de Santiago de Compostela respondiendo a la fugaz convocatoria de solidaridad con Noelia Cotelo y las demás personas presas y maltratadas de Galiza y del resto del Estado español.

Durante la concentración, en la que participaron personas de distintos colectivos de la ciudad como Mugre (Mulleres Galegas Rebeldes e Engraçadas), asamblea feminista recientemente inaugurada, y personas involucradas en la campaña Cárcel=Tortura, se repartieron diferentes modelos de octavilla (tres, hasta donde yo sé) donde se explicaba la situación actual de Noelia y además se hacía referencia también al caso de Charo Lópes, una joven independentista que se enfrenta a una posible condena de 5 años de talego y una indemnización a Banco Santander por su detención con supuestos cargos de desórdenes públicos y daños en el marco de unas protestas contra la destrucción medioambiental y los planes especulativos del litoral de Massó (Cangas do Morrazo, Pontevedra). Por cierto, Charo tiene el juicio el próximo día 2 en los juzgados de Pontevedra. A pesar de mis diferencias ideológicas, toda mi solidaridad con ella.

Cárcel=Tortura

Cárcel como castigo. Sea para advertir a aquellxs que todavía no están disuadidxs de la idea de que el “crimen pierde”, sea para sofocar a lxs revoltosxs con las leyes públicas,  sea simplemente porque así funciona una institución que encierra. La cárcel, construida con abusos, acosos, humillaciones y hecha de cristales que dividen los afectos, minutos de encuentros, para lxs que pueden, forzadxs la construida monotonía cotidiana, de burocracia, de censura en la correspondencia, de aislamiento, de palizas.

Estos días Sergio Maria Stefani, compa preso en AS2 y trasladado hace unos días desde Alessandria a Ferrara, está en huelga de hambre desde hace semanas porque se le han negado las visitas de su compañera.

Maddalena Calore, una compañera presa en Agrigento, que sufre desde hace meses las duras atenciones de las guardias, sin bajar la cabeza, también está en huelga de hambre por el contínuo régimen de aislamiento al que se le somete.

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A propósito de la STC 12/2013, de 28 de enero de 2013

 La noche del 24 de noviembre de 2009 la Policía Nacional detuvo en Bilbao a Aritz Petralanda. Éste pasó la noche en la comisaría de Indautxu y al día siguiente fue trasladado a Madrid, donde permaneció incomunicado en dependencias de la Audiencia Nacional. El día 26 fue puesto a disposición judicial, y el Juez decretó su ingreso en prisión. Transcurridos tres meses de estos hechos Petralanda denunció haber sufrido torturas y malos tratos durante su detención por parte de la Policía (agresiones físicas de diferente intensidad, y maltrato de palabra agresivo y lesivo para su integridad moral). Sus argumentos no tuvieron eco en la jurisdicción ordinaria y, finalmente, recurrió en amparo ante el Tribunal Constitucional, que ahora lo ha desestimado.

Cárcel=Tortura

Ciertamente puede resultar desasosegante que una persona condenada a penas que suman 60, 200, 700 o 2000 años pueda salir de prisión con el puño en alto tras permanecer en ella 18 o 20 de los 30 años que podrían cumplir como máximo; ciertamente no puede ser ―y no es― la misma la respuesta punitiva ante un asesinato que 132; ciertamente que la salida de prisión de decenas de delincuentes por la anulación de la llamada doctrina Parot generaría alarma social ―sin entrar ahora en el contenido de un concepto tan ambiguo y manipulable como este―. Sin duda habrá muchas víctimas del terrorismo y de otros delitos que se sientan insatisfechas si el Tribunal Europeo establece que la doctrina parot es contraria a los derechos humanos. Algunos dirán que genera impunidad que salgan de prisión habiendo cumplido solamente 20 años (más el tiempo transcurrido desde que se les aplicó dicha doctrina hasta ahora). Y habrá quien diga que la doctrina parot es un obstáculo al proceso de pacificación y convivencia en Euskadi y lo pone en peligro, en una inaceptable amenaza implícita y distracción interesada respecto a sus propias obligaciones en el proceso. Y otros que es una intromisión en la política penitenciaria española. Ninguno de los intentos de coacción moral o condicionamiento al Tribunal Europeo, más aún si provienen de instituciones legítimas, son de recibo.

Política criminal

Los centros de internamiento para extranjeros (CIE) son instalaciones donde el Estado español encierra a personas a la espera de ser expulsadas por carecer de permiso de residencia aunque no hayan cometido ningún delito. La falta administrativa en la que han incurrido -en contra de su voluntad- es equivalente al impago de una multa de tráfico. A nacionales se les sanciona con un recargo, a inmigrantes se les priva de libertad y de muchos otros derechos fundamentales; los principales, los derechos a la dignidad y a la integridad física. El pasado año, un total de 26 personas recluidas en el CIE de Zapadores (Valencia) manifestaron a integrantes de la Campaña por el Cierre de los CIE haber sufrido violencia por parte de algunos policías.

LEER ¿Cuál es el delito? Informe de la campaña por el cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros: Caso Zapadores

Cárceles racistas

Demasiadas veces hemos escuchado ya que si el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) falla, en el caso Del Rio, ratificando que la doctrina Parot es contraria al Convenio Europeo de Derechos Humanos, entonces el Estado Español no estaría obligado a cumplir la sentencia. Se suele expresar en términos técnicos diciendo que es una sentencia meramente «declarativa» y no «ejecutiva». Y ello probablemente confunde al lego en derecho que se queda perplejo y se pregunta: ¿se debe cumplir o no? Imaginemos por tanto que ayer, que fue la vista oral del juicio de revisión del caso por la Gran Sala del TEDH, ésta hubiera dictado inmediatamente el fallo ratificando la condena de la doctrina Parot. ¿Hubiera tenido efectos inmediatos? Vayamos por partes.

Política criminal

Sea cual sea la decisión final que adopte el Tribunal Europeo de Derechos Humanos del recurso presentado por el Gobierno español sobre el caso de la presa de ETA Inés del Río, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, avisó ayer de que harán «ingeniería jurídica» para evitar que el fallo eche por tierra la doctrina Parot, que alarga el cumplimiento de la condena a los presos con múltiples penas. La Gran Sala de la corte, con sede en Estrasburgo, dejó visto para sentencia un caso cuyo resultado no se conocerá hasta dentro de unos meses, previsiblemente después del verano. Si los jueces dan la razón a Del Río, el Ejecutivo español tendrá que ponerla en libertad y la doctrina quedará tocada de muerte. Si priman los argumentos de Moncloa, la presa de Tafalla tendrá que permanecer en prisión hasta 2017.

Política criminal