El 21 de mayo, el preso de Donostia Kandido Sagarzazu se encontraba en el polideportivo de la cárcel de Murcia II, cuando se le acercó un funcionario en actitud muy agresiva e inexplicable por lo que Kandido Sagarzazu prefirió no hacerle caso, momento en el que el funcionario le agredió dándole un fuerte golpe en el brazo que le produjo un hematoma de consideración.
Un hombre murió el miércoles dentro de su celda de la cárcel de Albolote por causas aún desconocidas, aunque todas las sopechas apuntan al posible consumo de alguna droga que le hubiera podido generar algún tipo de alteración grave que acabara con su vida por lo que no descartan que el óbito pudiera ser producto de una sobredosis, aunque este extremo no podrá ser confirmado hasta que se conozca la autopsia.

