Mala noticia para los ingenieros del horror: la máquina de la muerte produce vida. Cada piecita luce intacta y en su sitio, se han revisado y aceitado los engranajes, se han seguido al pie de la letra las instrucciones de los técnicos internacionales de mayor experiencia y prestigio. Sin embargo, ahí está aleteando, más viva que nunca, el alma humana. Hombres aislados, torturados, cotidianamente sometidos al tratamiento de la destrucción, responden creando. No tiene la voz rota ni apagado el corazón quien es capaz de decir:
a veces llueve
y te quiero
a veces sale el sol
y te quiero
la cárcel es a veces
siempre te quiero
Poema anónimo escrito por un preso político uruguayo en una hojilla de fumar, en el penal de «Libertad», Uruguay. El presente poema se hizo canción en la voz de Daniel Viglietti en el recital «La canción de los prisioneros» desarrollado junto al escritor uruguayo Eduardo Galeano, en el Colegio Mayor San Juan Evangelista, Madrid, el 30 de enero de 1983. El poema, a su vez, fue rescatado para la memoria de la historia en el libro «La canción de los presos», con prólogo de Eduardo Galeano, editado por el Grupo de Madres y Familiares de Procesados por la Justicia Militar, Montevideo, 1984.
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