Francisco Javier Caramel Guillén murió en el C. P. Sevilla 1 el 27 de abril de 2013. Murió falto del tratamiento médico que le correspondía, lo cual siguió denunciando hasta sus últimas horas. Otra muerte más por abandono y desasistencia médica. Pero, además, educadores, trabajadores sociales, etc. le negaron el tratamiento penitenciario cuando ya acariciaba la soñada libertad en base a falsedades y mentiras. Te seguimos recordando.
Dejamos una carta en su recuerdo de una compañera del boletín Tokata.
Querido Javi,
Anoche te estuve pensando, mañana sería tu cumpleaños… pero este año no te mandaré postal, porque ya no puedes recibirla…
Me acordé de la primera vez que te escribí, solidarizándome con una de las tantas huelgas de hambre que hiciste reivindicando lo que te pertenecía…y de eso han pasado ya diez años…y de compañeros pasamos a ser amigos, familia, como tu decías… y muchas más huelgas de hambre vinieron, torturas y aislamiento, pero de eso no me quiero acordar ahora… prefiero seguir escuchando en mi cabeza tu voz, a través del teléfono, diciéndome que ya estaba casi hecho, que unos meses más y podríamos darnos ese abrazo que tanto tiempo habíamos deseado, que pronto nos tomaríamos unas cañitas por Sevilla, y me enseñarías tu barrio, y me presentarías a tu adorada familia.
De verdad lo creía, a pesar de sus promesas de que nunca saldrías vivo, yo lo creía… después de treinta y tantos años preso, nada más se podían inventar para seguir reteniéndote… pero lo hicieron… y volvió la desesperación, y sus amenazas de que nunca te dejarían recuperar tu vida nos fueron comiendo…
Hace unos meses me enteré de que nos habías dejado, ni si quiera sé muy bien cómo ni cuándo, eso sólo lo saben ellos…
No pude despedirme de ti, no te pude decir por última vez cuanto admiraba tu dignidad, tu alegría y tu fuerza, no pude darte ese abrazo que tanto nos merecíamos… y el amor y los buenos recuerdos se empañan de odio y rabia y, lo peor, desesperanza…
Javi, amigo, siempre estarás vivo en mi corazón.


