Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

Publicaciones

Cada año, los tribunales de Estados Unidos sentencian a cientos de miles de delincuentes acusados de delitos menores a una libertad condicional supervisada por compañías privadas que cobran sus tarifas directamente a los presos en libertad condicional. A menudo, las personas con menos recursos acaban pagando a largo plazo cargos económicos mayores, en lo que constituye una multa discriminatoria. Y cuando no son capaces de pagar, las compañías pueden gestionar su arresto.

En un informe de 72 páginas, “Profiting from Probation: America’s ‘Offender-Funded’ Probation Industry”  (“La libertad condicional de lucro: La industria de la libertad condicional financiada por los delincuentes”), describe cómo más de 1.000 tribunales en varios estados de EE.UU. delegan un poder coercitivo tremendo a compañías que a menudo no están sujetas a una supervisión ni regulación significativa. En muchos casos, la única razón por la que las personas son puestas en libertad condicional es porque necesitan tiempo para pagar multas y costos legales ligados a delitos menores. En algunos de estos casos, las empresas de libertad condicional actúan más como abusivos cobradores de deuda que como agentes de la ley, cobrando a los deudores por sus servicios.

Internacional

António nació en el seno de la miseria económica, en la que vio morir a dos hermanos de tierna edad: uno de hambre, el otro por falta de atención y cuidados médicos. Inconformista con las desigualdades sociales y con el terrible terrorismo que constituye la violencia económica, se opuso al robo de la vida –el asalariamiento impuesto por el dominio– y comenzó a expropiar a la clase dominante, intentando reapropiarse de su vida, prefiriendo antes el riesgo que acarrea la expropiación que humillarse mendigando o agarrarse a un vil salario. Defendió a su madre de los malos tratos de su padre oponiéndose enérgicamente a este cuando en más de una ocasión la estaba agrediendo, lo que, a partir de entonces, nunca más volvió a suceder. A los 17 años de edad fue llevado a prisión. Después de cumplir la condena, lo obligaron a cumplir una famosa medida correccional fascista en la cárcel-escuela de Leiria (1). Junto a otros «hijos de los hombres que nunca fueron niños», quedó marcado por la opresión que allí existía. En contacto con los presos políticos en el penitenciario de Lisboa, ganó conciencia política. Cumplió trece años de prisión y sufrió 4 años de aislamiento y otros castigos.

Internacional

Charlamos con Pastora, madre de Xosé Tarrio, sobre lxs 15 de Arteixo a quienes la fiscalía acusa de injurias a la guardia civil criminalizando a la familia, amigxs y solidarixs, por buscar la verdad sobre la muerte de Diego Viña ocurrida en el cuartel de la Guardia Civil de Arteixo… Además reproducimos la carta de Mariano Torres denunciando las torturas sufridas en El Dueso; hablamos de los vuelos de la verguenza, de deportación de migrantes; de la huelga de hambre en Ponent, de muertes en prisión y más noticias…

Radio: Tokata Y Fuga

Damos más visibilidad al comentario que nos ha hecho en Tokata la madre de Emanuel, reflexiones necesarias  que cuestionan  y denuncian lo que ocurre  dentro de las cárceles para niños:

Cada vez que leo más y más comentarios sobre los sucesos ocurridos en el centro de menores de Albaidel, no puedo imaginar cómo pueden tener ese centro abierto. A mi hijo, Emanuel Gómez Patiño, según el personal del centro, se lo encontraron ahorcado en su habitación. Cuando nos dieron la noticia resulta que intentaron reanimarlo y llamaron al SAMUR y desde el hospital informaron que falleció ¿No puede ser más probable que según hay versiones de que técnicos y educadores sufren de depresiones, y al ver que mi hijo no dejaba de llorar, supuestamente, se les pasara la mano para hacerlo callar y supuestamente acabaran con su vida?

He leído un comentario donde dice que en este mismo centro ha habido abusos sexuales a chicos internados en Albaidel. A mi hijo intentaron violarlo, si no es que llegaran a violarlo de verdad, en otro comentario. Mi instinto maternal me dice que mi hijo no se quitó la vida, hablé con él un miércoles y el lunes con la carta emitida por mi abogado debería estar en La Cañada. También tenía una llamada guardada de las dos a las que tienen derecho que le dije que utilizara para llamar a su abuela a lo que me contestó que la tenía reservada para hablar con su hermano y sus sobrinos, también me dijo que lo llamáramos otro día a las dos, también me dio ese mismo día la dirección del centro para que le enviásemos fotos de sus sobrinos a lo que la madre le contestó: «cuando llegue la carta, cariño, ya estarás en La Cañada».

Cárceles para niños La cárcel mata

La cárcel mata Nais contra a impunidade

El Defensor del Pueblo alerta en su informe anual de un incremento de los suicidios en las cárceles, ya que en 2012 se rompió la tendencia descendente de años anteriores y se contabilizaron 25 muertes por este motivo, una de ellas de un recluso que estaba en el programa preventivo de suicidios.

Leer Informe Anual 2013 Defensor del Pueblo Referido A Prisiones

Cárcel=Tortura La cárcel mata

La cárcel terapéutica funciona como una empresa total: su economía del castigo está orientada a obtener beneficios de la gestión, contención, vigilancia, terapeutización de la persona en proceso de reinserción. Para ti que estás dentro, hay beneficio si caes bien a los miembros del equipo terapéutico. Para ellxs que entran y salen, el beneficio es desprenderse de su rol de carcelerxs, sentirse útiles para la sociedad, perder el estigma que les sitúa en la parte más baja del funcionariado estatal.

Dario Malventi

Módulos de vergüenza

Vagos y maleantes

Hola, soy Mariano Torres, me escribía con vosotros por las torturas que me hicieron en A Lama. Como ya sabéis, me han trasladado a Zuera (Zaragoza). He puesto una denuncia a los funcionarios y al CP de El Dueso (Santander). Pasé de tránsitos y llevaba más de ocho horas en el canguro. Estando en El Dueso puse una cortina en la ventana porque me daba el sol y no podía dormir. Vino un jefe de servicios camuflado y me dijo que la quitara; yo la quité al instante pero el funcionario echaba peste a vino que tiraba para atrás.Yo, como no sabía que era jefe de servicios, le dije que viniera uno para hablar con él, y me dijo: «espera que vas a hablar con quién yo te diga». Vinieron unos quince funcionarios, entraron, me tiraron al suelo, me esposaron de pies y manos con los grilletes y empezaron a pegarme patadas, puñetazos durante más de una hora. Después me trasladaron a una celda de subjección mecánica. Me dijeron que me iban a matar, se ensañaron conmigo, tenía sangre por todos los lados. Me rompieron la nariz con las porras, me llenaron todo el cuerpo a golpes, lleno de contusiones. Vino la médica y dijo: «yo no me hago cargo porque por poco lo matáis». Me trasladaron al hospital más cercano, me hicieron placas y la nariz la tengo rota.

Cárcel=Tortura