Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

Quiero aprovechar este día tan señalado, El Día de la Mujer Trabajadora, para, que como Mujer Trabajadora que soy y como Mujer Presa que actualmente me encuentro en el interior de la Gran Bestia Capitalista, la cárcel, por Alzar mi Voz en Señal de Apoyo Incondicional a todas las mujeres del mundo, especialmente a las Mujeres del Estado y/o residentes en ella ¡Porque Todas somos Mujeres Trabajadoras! Desde las que se levantan diariamente a las 7 de la mañana para acudir a su puesto de trabajo, sea de Secretaria, de Limpiadora o de Panadera; continuando por aquellas Mujeres  que diariamente se levantan a las 7 de la mañana para encargarse de llevar a sus hijos a la Escuela, posteriormente hacen la Compra Diaria y regresan a su hogar para desempeñar las labores de su casa y preparar la comida para sus hijos y su marido ¡¡porque el simple hecho de que el Trabajo de Ama de Casa NO ESTÉ REMUNERADO, no quiere decir que NO sea un trabajo, ya que sí que lo es!! Y sobre todo mi más cálido y sincero Apoyo a las Mujeres que no tienen Empleo pero se levantan diariamente a las 7 de la mañana para recorrer todas las Oficinas de Empleo de su ciudad en busca de un Trabajo Remunerado para poder alimentar a sus familias, vestirlas y pagar un techo donde vivir, ¡¡recordemos que actualmente un 70% de las Mujeres en Edad Laboral carecen de empleo en nuestro país!! Además, debemos tener presente que con todos los Recortes que este gobierno ha realizado, la gran mayoría de estas Mujeres no perciben ningún tipo de Ayuda del Estado, y sus Ayudas por desempleo han sido excesivamente rebajadas…

Mujeres presas

Cárcel, mujer, dispersión… Una realidad demasiado profunda y compleja para dar una sola respuesta, como si lo que escribo fuera la realidad de todas las compañeras en esta situación. No es mas que mi experiencia, lo que he podido ver y sentir en las cárceles del estado francés durante casi cinco años, ni mas, ni menos.

Partimos de la base de que la cárcel es cruel y asesina para cualquier ser humano, sea del sexo que sea. Tiene por objetivo destruir lo que tenemos de humano, rompernos como personas y anularnos como militantes, en el caso de nuestro colectivo. Hombre o mujer, el monstruo que tenemos enfrente es enorme. Lo acabamos de ver con Arkaitz Bellon hace unos días o con Xavier López y Ángel Figueroa el pasado año. La cárcel los ha matado. Y dentro de esa lógica destructiva, a las mujeres nos afecta de una manera especifica, que no es sino reflejo de una sociedad sexista.

La primera aberración es que, ya de entrada, separan a la población encarcelada por sexos. Dicen querer reintegrar a la gente en la sociedad encerrándola e impidiéndole toda relación con el otro sexo. Además de eso, la mayoría de las cárceles están pensadas para encerrar a hombres, ya que las mujeres somos un porcentaje bajo entre la población carcelaria. Es como si nos echaran al rincón en el cuarto oscuro. Y eso condiciona, a veces mucho, nuestro día a día, nuestra salud o incluso nuestra ubicación geográfica.

Mujeres presas

“La tortura es una herramienta de control social, y provoca consecuencias emocionales muy profundas a sus víctimas”, explica María Ángeles Plaza, psicóloga especializada en víctimas de tortura de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado. El último informe de la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura (CPT) recogió 851 denuncias de agresiones por parte de funcionarios públicos en el Estado español en 2012. Aunque aún no hay cifras de 2013, según explica a DIAGONAL Jorge del Cura, miembro de esta coordinadora, “hay la sensación de que están aumentado”.

En 2012 se contaron 591 denuncias de torturas o malos tratos en movilizaciones sociales. En la mayoría de los casos, tuvieron lugar durante la detención y el traslado a comisaría. “Hay detenidos que, en los traslados, han vomitado por los golpes recibidos”, señala Silvia Yáñez, de la Comisión Legal Sol. Es el caso de Pablo, de 18 años, detenido en la manifestación en Madrid en solidaridad con Gamonal. Su madre, Natalia Biscari, relata que, estando esposado en el suelo, “le dieron patadas y golpes en la cabeza, costados y piernas”.

Cárcel=Tortura

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«Pájaro herrero». Dibujo en la Facultad de Filosofía de Zoroaga (Donosti), de la lucha pro amnistía

BOMBAS DE VERANO 

La Copel fue un gigante antifranquista sin nombre que creció imparable desde julio de 1976. Las diferentes fuerzas crearon un ente político identitario a finales de ese año. Constituida por su simbología y su esperanza, las cabezas de la hidra extendió la razón humanitaria. Tanteos expresivos dieron lugar a las primeras escaramuzas. La represión fracturó al gran ente, dispersándolo por núcleos en los aislamientos de otras cárceles. Los grupos dispersos estaban muy concienciados, eran combativos y muy informados. El núcleo de Carabanchel no era mejor que el resto, sino que aprovechó su oportunidad preparándose por las comunicaciones clandestinas, con un compañerismo extremo, para la gran batalla en el lugar mas privilegiado para la lucha.

El tedio, el aburrimiento, la inactividad, la desgana, la atrofia, la derrota, la parálisis, eso creían los carceleros, el Ministro, el estado. Los comunicados a los mass media era la integración controlada por el estado durmiendo las palabras. La Copel dominada, inanimada, desconcertada, sumisa, inactiva, la suponían muerta. En el interior de esa imagen exportada había un bullicio, actividad clandestina frenética. Todos a una en la trama. El gran golpe.

Por encima de un muro, por una rendija, puerta, ventana, locutorio. Enterrando cuerdas, escondiendo entre yerbas un garfio, informando a 1500, haciendo un túnel, camuflando las pancartas. Personas paseando por el patio circular que solo tenían pensamiento en la lucha. Bajo la piel de la Copel crecían argumentos y elementos. Bajo la aparente normalidad un mundo fantástico crecía en el sueño de los presos.

Constituyeron el grupo de artificieros para divertirse con un nuevo reto al régimen, que nunca supo de este ingenio. Cada actuación de los artificieros los ánimos llevaban a la fiesta. Brindan una sonrisa. Brindan una carcajada. La alegría es muy borracha.

Eran ingeniosos y rudimentario artefactos reventando en las terrazas vacías de las galerías de Carabanchel. Los carceleros inquietos buscaban el origen de las explosiones por patios muertos y dependencias comunes. No hay rastros. Serán cohetes de la calle. A las tres la tarde las calurosas calles vacías. No había tormenta pero sí una explosión periódica. El Consejo de Ministros ignoraba que era una maniobra de distracción de un colectivo pensante.
Ingentes cantidades de cajas de cerillas llegaban a la Rotonda volando y en los bolsillos. Sobre el muro de los presos políticos panfletos para allá y cerillas para acá. Las cabezas de las cerilllas desmenuzadas una a una.

Los somieres tenían tubos cilíndricos de unos 10 centímetros en las esquinas, introduciendo en los huecos circulares de las estructuras metálicas delanteras y trasera, las patas, anclando las tres piezas que formaban la cama. Al arrancar el cilindro macho del somier se obtenía un tubo hueco, la carcasa de la bomba. De cada somier solo se arrancaba una carcasa, fijando con cuerdas la amputación para el equilibrio y pasar sin objeción la requisa. La carcasa tenía la boca por la por la parte arrancada. Se rellenaba con las cabezas molidas de miles de cerillas. Se cerraba con cera y otros materiales. La bomba de prueba se lanzó a una terraza del Reformatorio de Jóvenes de Carabanchel. Al día siguiente la vertical del Sol calentó el tubo metálico, la pólvora interna entró en combustión y ante la acumulación de gases el tubo reventó en su elevada soledad, sobre las 15 horas PM. Tenían las bombas y la hora. Con discreción los copelianos levantaron a hombros al equipo artificiero. Siguieron explosiones espaciadas en las terrazas de Carabanchel. Ojo, control, un economato de una galería agotó las cerillas. Bajó la producción. Los carceleros se olvidaron de la Copel, los ruidos estaban alejados y en la Rotonda no pasaba nada. Eran bombas de verano. Eran bombas psicológicas. Era la palabra escondida. Era la palabra psicológica. Exactamente era el preludio de la batalla de Carabanchel.

Agustín Moreno Carmona

Vagos y maleantes

Publicaciones

Cada año, los tribunales de Estados Unidos sentencian a cientos de miles de delincuentes acusados de delitos menores a una libertad condicional supervisada por compañías privadas que cobran sus tarifas directamente a los presos en libertad condicional. A menudo, las personas con menos recursos acaban pagando a largo plazo cargos económicos mayores, en lo que constituye una multa discriminatoria. Y cuando no son capaces de pagar, las compañías pueden gestionar su arresto.

En un informe de 72 páginas, “Profiting from Probation: America’s ‘Offender-Funded’ Probation Industry”  (“La libertad condicional de lucro: La industria de la libertad condicional financiada por los delincuentes”), describe cómo más de 1.000 tribunales en varios estados de EE.UU. delegan un poder coercitivo tremendo a compañías que a menudo no están sujetas a una supervisión ni regulación significativa. En muchos casos, la única razón por la que las personas son puestas en libertad condicional es porque necesitan tiempo para pagar multas y costos legales ligados a delitos menores. En algunos de estos casos, las empresas de libertad condicional actúan más como abusivos cobradores de deuda que como agentes de la ley, cobrando a los deudores por sus servicios.

Internacional

António nació en el seno de la miseria económica, en la que vio morir a dos hermanos de tierna edad: uno de hambre, el otro por falta de atención y cuidados médicos. Inconformista con las desigualdades sociales y con el terrible terrorismo que constituye la violencia económica, se opuso al robo de la vida –el asalariamiento impuesto por el dominio– y comenzó a expropiar a la clase dominante, intentando reapropiarse de su vida, prefiriendo antes el riesgo que acarrea la expropiación que humillarse mendigando o agarrarse a un vil salario. Defendió a su madre de los malos tratos de su padre oponiéndose enérgicamente a este cuando en más de una ocasión la estaba agrediendo, lo que, a partir de entonces, nunca más volvió a suceder. A los 17 años de edad fue llevado a prisión. Después de cumplir la condena, lo obligaron a cumplir una famosa medida correccional fascista en la cárcel-escuela de Leiria (1). Junto a otros «hijos de los hombres que nunca fueron niños», quedó marcado por la opresión que allí existía. En contacto con los presos políticos en el penitenciario de Lisboa, ganó conciencia política. Cumplió trece años de prisión y sufrió 4 años de aislamiento y otros castigos.

Internacional

Charlamos con Pastora, madre de Xosé Tarrio, sobre lxs 15 de Arteixo a quienes la fiscalía acusa de injurias a la guardia civil criminalizando a la familia, amigxs y solidarixs, por buscar la verdad sobre la muerte de Diego Viña ocurrida en el cuartel de la Guardia Civil de Arteixo… Además reproducimos la carta de Mariano Torres denunciando las torturas sufridas en El Dueso; hablamos de los vuelos de la verguenza, de deportación de migrantes; de la huelga de hambre en Ponent, de muertes en prisión y más noticias…

Radio: Tokata Y Fuga

Damos más visibilidad al comentario que nos ha hecho en Tokata la madre de Emanuel, reflexiones necesarias  que cuestionan  y denuncian lo que ocurre  dentro de las cárceles para niños:

Cada vez que leo más y más comentarios sobre los sucesos ocurridos en el centro de menores de Albaidel, no puedo imaginar cómo pueden tener ese centro abierto. A mi hijo, Emanuel Gómez Patiño, según el personal del centro, se lo encontraron ahorcado en su habitación. Cuando nos dieron la noticia resulta que intentaron reanimarlo y llamaron al SAMUR y desde el hospital informaron que falleció ¿No puede ser más probable que según hay versiones de que técnicos y educadores sufren de depresiones, y al ver que mi hijo no dejaba de llorar, supuestamente, se les pasara la mano para hacerlo callar y supuestamente acabaran con su vida?

He leído un comentario donde dice que en este mismo centro ha habido abusos sexuales a chicos internados en Albaidel. A mi hijo intentaron violarlo, si no es que llegaran a violarlo de verdad, en otro comentario. Mi instinto maternal me dice que mi hijo no se quitó la vida, hablé con él un miércoles y el lunes con la carta emitida por mi abogado debería estar en La Cañada. También tenía una llamada guardada de las dos a las que tienen derecho que le dije que utilizara para llamar a su abuela a lo que me contestó que la tenía reservada para hablar con su hermano y sus sobrinos, también me dijo que lo llamáramos otro día a las dos, también me dio ese mismo día la dirección del centro para que le enviásemos fotos de sus sobrinos a lo que la madre le contestó: «cuando llegue la carta, cariño, ya estarás en La Cañada».

Cárceles para niños La cárcel mata

La cárcel mata Nais contra a impunidade