El pasado 10 de septiembre de 2015 recibimos el siguiente mensaje:
Un ciudadano marroquí, que ha sufrido dos infartos cerebrales, permanece encerrado en el Centro de Internamiento para Extranjeros de Zapadores e incomunicado con el exterior sin que la dirección del centro facilite información sobre su estado. Sus familiares y las organizaciones sociales que les acompañan –Jo Sí Sanitat Universal y Red Acoge-Valencia Acoge– están profundamente preocupados por su salud y temen que su internamiento ponga en riesgo su vida. Ante esta situación solicitan su inmediata puesta en libertad y que se le otorgue la residencia temporal por cuestiones humanitarias para garantizar una asistencia sanitaria especializada y condiciones que garanticen su integridad física.
La historia de esta persona ejemplifica la situación de miles de inmigrantes que después de vivir y trabajar en España durante décadas se encuentran en el más absoluto desamparo como consecuencia de las políticas xenófobas que culpan de la crisis a quienes vinieron en busca de una vida digna.




