Damos cuenta rápidamente de las últimas vicisitudes de algunos presos en lucha: la huelga de hambre y la paliza con contradenuncia y traslado punitivo sufridos por Sergio Medina Castel; las huelgas de hambre de José Poblete y Toni Chavero; el ayuno, el traslado y los malos tratos contra el Peque… Después, dedicamos la mayor parte del programa al testimonio de la compañera y abogada de José Serrano Benítez, muerto en la cárcel de Zuera después de 18 años de aislamiento, abandono médico y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes.
Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas
Hemos recibido otra carta del Sergio Medina Castel, donde nos dice que ya tiene la conducción pedida a Sevilla y que no le escribamos a Teixeiro, sino que él avisará cuando llegue al sur. Sin embargo, no estaría de más alguna carta dándole ánimos. Aún podría llegarle, si se envía pronto y, si no llega, siempre se puede guardar copia y reenviarla después a Sevilla. En todo caso, no nos olvidemos del compañero Sergio.
Teixeiro, 6-IV-2017
¡¡Estimadxs compañerxs!!
Recibi vuestra carta el dia 30/3/2017, os he mandado hace poco una carta poniendo mi situación personal, enviándoos las instancias de mi ayuno y tabla reivindicativa, no se si lo hice bien así o dichas instancias hay que enviarlas a algún lado. Bueno, referente a mi situación personal, estoy jodido. Ahora me llevan a Sevilla 2, manteniéndome en primera fase, currándosela de que yo he pegado a dos carceleros. Pero la historia fue que por hacer la huelga y la tabla reivindicativa me dieron un palizón, articulándome en 72. Dos días, tirado como una colilla sin mantas, ni nada, y, despues, con 42 días de aislamiento en celda por esa movida, conducción o dispersión a 800 km de mi familia. Pero seguiré luchando y estaré en contacto con vosotrxs, (…). No me mandéis carta hasta que llegue a Sevilla 2, yo ya os escribo cuando llegue allí, como os mandé una dirección en la anterior carta para que me escribiera la gente, no se la deis, porque es la de Teixeiro y, como os cuento, estaré en Sevilla 2 en una semana o dos como mucho, (…).
Quiero que publiqueis en el boletin lo que os conte de mi punyo y letra en la anterior carta, las palizas, las torturas, las dispersiones, todo. No quiero que esta puta gente que me llevan apalizando toda la condena queden impunes, quiero denunciar al centro de exterminio de lLeón, tenéis los papeles médicos y, como me pasoó la paliza que me dieron ahora en el agujero de Teixeiro, he estado 15 días sin poderme mover de las ostias que me dieron, tambien os he mandado el parte médico del médico carcelero que me vio. Estoy a tope con vosotrxs iy siempre LUCHA Y RESISTENCIA. No me escribáis más a Teixerio, cuando llegue a Sevilla 2, os escribo una carta diciendo que ya estoy en ese bunker y me mandáis el uúltimo boletín, lo que estáis debatiendo, las direcciones de mis compas. Me voy despidiendo con un fuerte abrazo libertario. Salud.
Gracias por todo compañerxs, ayudadme con las denuncias de León y Teixeiro. Un abrazo, ya os escribo cuando llegue al sur.
El compañero Sergio Medina Castel, preso en la cárcel de Teixeiro, lleva participando en la propuesta de lucha colectiva que un pequeño grupo de compañeros presos mantienen en diferentes cárceles del Estado español, al menos desde noviembre, cuando se sumó a la huelga de hambre que hicieron los presos en lucha para apoyar a lxs 15 de Arteixo y a las Nais Contra a Impunidade de cara al juicio de represalia por denunciar la muerte de Diego Viña en el cuartel de la guardia civil de Arteixo. Ya entonces, el compañero denunciaba que había sido trasladado de cárcel cinco veces en un año y sufrido malos tratos en todas las cárceles donde había estado y, en la mayor parte de ellas, encima, la contradenuncia de los carceleros, habiendo resultado condenado ya en alguna ocasión, como dice él, «por recibir una paliza» y teniendo pendientes varios sumarios por situaciones parecidas. Ahora, nos da cuenta de una huelga de hambre de 10 días –del 10 al 20 de marzo– que ha realizado en apoyo de la propuesta de lucha colectiva y de los principales puntos de su tabla reivindicativa, enviándonos las instancias cursadas para comunicarla a la dirección de la cárcel, a instituciones penitenciarias, al ministerio de justicia, al congreso de los diputados y al juzgado de vigilancia penitenciaria. También nos avisa de que ha sufrido una paliza en represalia, un parte disciplinario amañado para justificarla y una contradenuncia de los boqueras que puede traer consigo una nueva condena; manda el parte de lesiones y la notificación del procedimiento disciplinario y hace un llamamiento de ayuda para hacer frente a tan difícil situación. Pide asimismo que se le escriba y se le envíe algo de lectura. ¡No podemos dejar solos a los presos en lucha! ¡Defendamos a nuestro compañero que está sufriendo represalias por reivindicar la dignidad de todas!
12-III-2017
Estimadxs compañerxs, el otro día, 8 de marzo de 2017, recibí vuestra carta, y lo más triste de todo es que sólo seamos diez presos en lucha a activa. Yo aquí os mando mi huelga y propuesta de reivindicaciones referentes a la dictadura que sufrimos en estos campos de exterminio. Ya van de manos, fue entregar la propuesta de huelga de hambre y, sin ton ni son, me sacan de mi oscura celda para meterme otra paliza entre cuatro carceleros, aplicarme un artículo 72 y,claro, cubriéndose sus espaldas de que no les grabe ninguna cámara. Pero vseguiré luchando, protestando ¡Hasta la última gota de sudor! ¡Resistente! Os mando las instancias. También quiero que publiquéis lo que me está pasando: ¡Que no queden impunes! También me gustaría que ayudarais con las dos denuncias, tanto la de León, que ya os pasé los papeles originales, como la última paliza que he sufrido en Teixeiro sólo por manifestarme en una huelga de hambre. No son más que cuatro matones a sueldo del Estado, he aguantado patadas, insultos coacciones… pero no me quitarán las fuerzas, para el próximo mes volver a luchar. Os mando el parte médico de Galicia, y estoy hasta los huevos de que,cuando me quedan dos semanas para progresar de fase, me metan palizas, en todos los campos de exterminio por los que he pasado siempre he sufrido sus garras en mi espalda, pero no me quitarán la ilusión para luchar, reivindicar y proponer nuestras armas, que no son más que un boli y un papel. También me gustaría tener a alguien a mi lado que me pueda venir a ver, ya que a mi familia la tengo a 600 kilómetros, y no les cuento estas cosas que me están ocurriendo, es más, sólo tengo a mis abuelos por teléfono y como que no es plan contarles estas cosas. Si me podéis ayudar con cualquier cosa, os lo agradecería, sólo me escribo con vosotros y estoy a pie de cañón, soy Ácrata, Antitodo, luchador y valiente. ¿Me podríais pasar alguna dirección de A Coruña para escribirme con alguien y tener más apoyo? Gracias, compañerxs.
Un abrazo libertario y solidario. Estoy muy hundido y sin ganas de nada, llevo dos semanas sin hablar con mis abuelos y la única familia con la que debato estas situaciones sois vosotrxs. Pasad mi nombre y dirección a todxs lxs que me quieran ayudar. Agradecido por todo. Salud y libertad.
Esto lo escribí el mismo día que me quitaron el artículo 72. Volví a mi celda hecho un escombro, sin ganas de nada. Los compañeros que viven conmigo en mi galería como que no había pasado nada y la situación es la siguiente: un joven en primera fase ya un año largo, rulando por varios campos de exterminio, siempre en lo más oscuro, solo, mintiendo a mis aitas (abuelos) y diciendo que todo va bien, que pronto estaré fuera del Aislamiento, ahora con otro carcelero que, después de la paliza, coge la baja, me denuncia y suma y sigue la puta condena. Necesito a alguien que me apoye con la denuncia, ya que me enfrento otro juicio con carcelero. En fin, estoy rayadísimo, solo, aislado, todo lo que me podáis ayudar os lo agradeceré al máximo. En la siguiente que os envíe espero estar algo más animado y debatir algo más grupal y menos egoísta, pero ahora en mi mente rula otra vez la angustia, dolor, paliza, soledad, doble condena… En fin, todo lo que hagáis lo llevaré en m corazón oxidado. Eskerrik Asko.
Mi solidaridad con todxs lxs que luchan. Sed fuertes, romperemos las barreras, la soledad, sólo nos queda la libertad. Ánimo, salud y abrazos libertarios a todxs lxs que luchan en estas duras condiciones. Saludos a todas las organizaciones libertarias.
22-III-2017
Después de la paliza que me dieron, me entregan un parte disciplinario contando mentiras que yo no he hecho, os lo envío. Pero, la verdad, fue escribir mi propuesta de lucha y reivindicación (…), lo cierto es que a las 9:00 del día 10 de marzo entrego dichas instancias y a las 10:00 vienen y me sacan de mi celda: “Salga, Castell”; salgo y me dicen: “¿Quién es ‘carcelero’?” Y yo contesto: “En el diccionario ‘carcelero’ significa persona que hace su oficio en la cárcel”. Y me empiezan a dar de hostias entre cuatro, y yo callado, sin quejarme ni decir “¡Ah, ah, ah!”, para demostrarles que su golpes de matones no me duelen, aunque, en el fondo, sí me dolían. El caso es que he estado desde el 13 hasta el 23 de marzo tomando relajantes musculares (…), echándome diclofenaco, tirado en la cama todo el día de los dolores que tenía en fin, apalizado por la puta cara, o llamémosle “dictadura fascista” donde no cabe mi libertad de expresión.
Bueno, el día 18 viene la psicóloga, que nunca ha hablado conmigo en estos 8 meses que llevo, y me dice que no puedo ponerme en huelga de hambre con esas cosas, que voy a conseguir lo que me ha pasado. Yo no le hablo en ningún momento y me dice que por qué no hablo. Le contesto que con equipos terapeúticos que no vienen al bunker en 8 meses, pasamos por junta y nos aplican el mismo artículo y me van a pedir la cunda por recibir una paliza… “no quiero nada de usted, gracias”. Le digo si me puedo ir, ya que me van a cundar a otra cárcel. Me dice: “Vale, pues vete, pero luego no te quejes”. En fin, todo es un puto eslabón de la cadena fascista carcelera.
Me van a cundar a otra cárcel sólo por quejarme por escrito, no hacer nada y recibir una paliza.
Me gustaría que me ayudarais con la denuncia en este centro de exterminio llamado Teixeiro.
Durante la huelga, no ha venido el médico ni un día, no me han pesado, no me han tomado la tensión. He estado 10 días de ayuno por mis compañeros, sólo somos diez, ¡qué pena! (…). La vida mía es leer, me gusta mucho George Orwell -”Rebelión en la granja”, “1984”-, Errico Malatesta, Proudhon, Kropotkin, Bakunin… en fin, tengo algo de cultura, pero la peña me entristece viendo al Bertín, sálvame y todas esas mierdas que absorben el cerebro.
Por cierto, ¿sabéis de alguna asociación que envíe libros a los presos? Me mandaron una vez uno muy guapo que se llama “La hoja ácrata”, de Madrid. Si sabéis de alguien que mande libros, decidme, porque en el talego, y más donde estoy, he pedido el catálogo y como si hablara con la pared.
Bueno, me voy despidiendo. Cualquier propuesta grupal, contad conmigo. Lo dicho, me van a cundar, pero no sé a dónde, cuando llegue, os mando mi dirección. Publicad mis cosas, gracias.
Os mando un fuerte abrazo libertario.
¡Lucha, resistencia, solidaridad, salud y anarquía!
Para escribir al compañero:
Sergio Medina Castel
Centro Penitenciario de Teixeiro
Ctra. de Paradela, s/n
15310 Teixeiro-Curtis (A Coruña)
El 31 de marzo de 2017, Mumia Abu-Jamal recibió una cruel mezcla de buenas y malas noticias de un doctor en su prisión. El doctor le enseño los resultados de un reciente análisis de laboratorio, el cual reveló claras señales de cirrosis, es decir, la formación de cicatrices en el hígado, obviamente provocada por su Hepatitis C no tratada. El doctor también informó a Mumia que recibiría la cura para la Hepatitis C la semana que entra.
La inminente victoria era agridulce. Mumia compartió sus sentimientos con algunas personas por teléfono en la mañana. Su expresión de emoción, poco común, también fue captada en una entrevista en la tarde: “Mi primera reacción era choque, rabia, incredulidad. Si me habían dado tratamiento en 2015, si me habían dado tratamiento en 2012 cuando dicen que lo diagnosticaron por primera vez, no estaría tan avanzada…Para muchos hombres y mujeres en las prisiones de Pensilvania, creo que es un paso adelante, y un gran día, pero les aseguro que no me siento así ahora mismo”.
La aparente decisión del DOC de darse por vencido y darle a Mumia el tratamiento que cura la Hepatitis C fue lograda en una agonizante lucha de dos años en las calles y en los tribunales. Sin embargo, Mumia todavía no recibe el tratamiento y no lo recibirá sin nuestra constante vigilancia y protestas.
Si recibe el tratamiento inmediatamente, es posible que Mumia vuelva a disfrutar de buena salud. Pero los pacientes que han desarrollado cirrosis son más susceptibles a desarrollar el cáncer del hígado en el futuro y tienen que ser monitoreados durante toda la vida.
Recibimos carta de un compañero preso, en la que nos cuenta, entre otras cosas, cómo le han retenido con arbitrariedad y chulería el boletín Tokata. No decimos su nombre ni la cárcel donde está, ya que el compañero no nos dice que podamos hacerlo y nunca se sabe qué consecuencias podría traerle esta denuncia pública. Ya sabemos que las condiciones de impunidad de la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes en las cárceles del Estado español incluyen las contradenuncias que a menudo logran la condena de los torturados en vez de la de los torturadores. Para que no sean todo noticias sobre la violencia que sufren los «pobres» carceleros a manos de los presos, fomentadas por todos los sindicatos de carceleros con la inmunda complicidad los falsimedios.
Ese M, qué pasa socio, perdona por la tardanza de mi carta, recibí tu boletín de difusión, pero es que estuve en mi tierra que fui a juicio (…) y cuando volví me entregaron la carta, pero esta gentuza me confiscaron el boletín. Al abrirla lo vio y le dio por curiosear y se lo intenté impedir diciéndole que eso era personal, pero todo acabó quedándoselo y viniendo un Jefe de servicio el cual me dijo que eso es ilegal en esta cárcel. Todo chorradas, lo que pasa es que no les interesa que la gente cuente las cosas que suceden aquí, como las palizas que pegan por nada igual que la que me pegaron a mí. Vienen a pagar los problemas de la calle con los presos y, si solo te pegase uno…, pero te pegan quince, así que tú me dirás. A mí me pusieron un ojo morado, hematomas detrás de las orejas, contusiones en todo el cuerpo de puñetazos, patadas, con las porras, guantazos e incluso pisándome la cabeza con los pies, y todo eso estando esposado, sin haber opuesto ninguna resistencia ni física ni verbal. Todo vino porque estaba hablando con un compañero en la formación para subir a las celdas, y me dijo el guardia que me callara, y me callé. Llegamos a la celda, cerraron y después me abrió el funcionario que me había mandado a callar y otro. Entró y me dijo que si es que yo era idiota y más cosas, yo le dije que no me había dado cuenta. Pues me dio un golpe en el pecho y se fue, pero vuelven a abrirme la puerta y esta vez habían un montón y me dicen que me pusiera al fondo de la celda mirando hacia fuera de la ventana y con las manos hacia atrás. Lo hice, entraron, me ponen las esposas y entonces comenzó esa paliza. ¿Y la atención médica? Jaja, no te hacen ni un parte de lesiones, porque dicen que, como aún respiras, pues que estás bien. ¿Qué te parece? Bueno, colega, me apetecía compartir mi historia contigo, ya que mi hermano X me comentó algo del Tokata y por responderte algo a la carta que recibí tuya. Un millón de saludos. Bueno, cuidaros y saludos para todos. Los abusos, torturas chantajes, amenazas, están al orden del día en las cárceles y como a mí, fuera de mi tierra. Chao, abrazos.
Salud compañeros, os envío fuertes abrazos, para todos y, compañeros, desde la distancia seguiré luchando y, si tropiezo y caigo, me volveré a levantar una y otra vez, hasta la Victoria Final…
LIBERTAD
Conversamos sobre las jornadas que envuelven a la Marcha a Topas. Recopilamos la información sobre los montajes policiales, los detenidos y encarcelados, y las acciones solidarias que se dan en Atsasu. Y finalmente, con la excusa de hablar del documental «Tarajal, desmontando la impunidad en la frontera sur», hablamos sobre la política de exterminio fronteriza, del reciente informe sobre la situación de los derechos humanos en la Frontera Sur, de las muertes en los CIE…
Llego al penal,
fantasmal…
A su estructura única.
Un espejismo
en la calima esteparia.
Como una condena
se adivina lo de dentro.
Como una colmena de
tormentos
con el DNI confiscado.
Como un lamento
inaudible
pero que, sin duda, existe.
Me quitan los grilletes
mientras un joven ingenuo
aún cree que los
condenados
podemos tener esposa.
Y pienso que el pobrecillo
tal vez la tenga fuera
y tal vez la sea dentro.
1. Introducción
Un tema como el presente ha ciado lugar a tratados y tesis doctorales de altura. Aunque no tantas como el tema se merece. Se pueden destacar varias, pero especialmente dos, una ya antigua del profesor Iñaki Rivera, del año 1997, La devaluación de los derechos fundamentales de los reclusos: la construcción jurídica de un ciudadano de segunda categoría y otra más reciente de López Melero, del año 2011, Los derechos fundamentales de los presos y su reinserción socialcon más de 400 y 800 páginas respectivamente.
Iñaki Rivera ya identificaba hace 20 años un problema en construcción, la del recluso como ciudadano de segunda categoría, cuya realidad al día de hoy, es indudable.
En un reciente post en el blog de derecho penitenciario del Consejo General de la Abogacía Española1, junto al Fiscal ante el Tribunal Constitucional Manuel Miranda, identificábamos de forma breve algunas cuestiones relevantes.
La mayor parte de la exposición se fundamenta en la experiencia compartida con otros compañeros en la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (en adelante, APDHA). También ha sido relevante la adquirida como abogado del Servicio de Orientación y Asistencia Jurídica Penitenciaria (en adelante SOAJP) de Córdoba. No obstante, las críticas que se viertan deben ser entendidas únicamente como propias de quien suscribe y en su caso de la citada Asociación.
La posición no neutral, sino de defensa que nos corresponde a los abogados de las personas privadas de libertad (en adelante, presos en sentido no técnico) debe suponer una apuesta decidida por sus derechos fundamentales. Estos intentos han generado desde antaño una sensación agridulce a los letrados que trabajamos, desde cualquier ámbito de procedencia, en prisión. Por un lado, satisfacción personal y apuesta por los derechos de los más desfavorecidos, con un enganche especial por este tema; y, de forma simultánea, impotencia e insatisfacción profesional por los escasos resultados conseguidos.
Así desde una libertad crítica, me permito identificar algunas cuestiones preocupantes en los operadores de control para la plena vigencia de los citados derechos. Percepciones, que tal vez no sean compartidas por el lector:



