Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

El compañero Sergio Medina Castel, preso en la cárcel de Teixeiro, lleva participando en la propuesta de lucha colectiva que un pequeño grupo de compañeros presos mantienen en diferentes cárceles del Estado español, al menos desde noviembre, cuando se sumó a la huelga de hambre que hicieron los presos en lucha para apoyar a lxs 15 de Arteixo y a las Nais Contra a Impunidade de cara al juicio de represalia por denunciar la muerte de Diego Viña en el cuartel de la guardia civil de Arteixo. Ya entonces, el compañero denunciaba que había sido trasladado de cárcel cinco veces en un año y sufrido malos tratos en todas las cárceles donde había estado y, en la mayor parte de ellas, encima, la contradenuncia de los carceleros, habiendo resultado condenado ya en alguna ocasión, como dice él, «por recibir una paliza» y teniendo pendientes varios sumarios por situaciones parecidas. Ahora, nos da cuenta de una huelga de hambre de 10 días –del 10 al 20 de marzo– que ha realizado en apoyo de la propuesta de lucha colectiva y de los principales puntos de su tabla reivindicativa, enviándonos las instancias cursadas para comunicarla a la dirección de la cárcel, a instituciones penitenciarias, al ministerio de justicia, al congreso de los diputados y al juzgado de vigilancia penitenciaria. También nos avisa de que ha sufrido una paliza en represalia, un parte disciplinario amañado para justificarla y una contradenuncia de los boqueras que puede traer consigo una nueva condena; manda el parte de lesiones y la notificación del procedimiento disciplinario y hace un llamamiento de ayuda para hacer frente a tan difícil situación. Pide asimismo que se le escriba y se le envíe algo de lectura. ¡No podemos dejar solos a los presos en lucha! ¡Defendamos a nuestro compañero que está sufriendo represalias por reivindicar la dignidad de todas!

12-III-2017

Estimadxs compañerxs, el otro día, 8 de marzo de 2017, recibí vuestra carta, y lo más triste de todo es que sólo seamos diez presos en lucha a activa. Yo aquí os mando mi huelga y propuesta de reivindicaciones referentes a la dictadura que sufrimos en estos campos de exterminio. Ya van de manos, fue entregar la propuesta de huelga de hambre y, sin ton ni son, me sacan de mi oscura celda para meterme otra paliza entre cuatro carceleros, aplicarme un artículo 72 y,claro, cubriéndose sus espaldas de que no les grabe ninguna cámara. Pero vseguiré luchando, protestando ¡Hasta la última gota de sudor! ¡Resistente! Os mando las instancias. También quiero que publiquéis lo que me está pasando: ¡Que no queden impunes! También me gustaría que ayudarais con las dos denuncias, tanto la de León, que ya os pasé los papeles originales, como la última paliza que he sufrido en Teixeiro sólo por manifestarme en una huelga de hambre. No son más que cuatro matones a sueldo del Estado, he aguantado patadas, insultos coacciones… pero no me quitarán las fuerzas, para el próximo mes volver a luchar. Os mando el parte médico de Galicia, y estoy hasta los huevos de que,cuando me quedan dos semanas para progresar de fase, me metan palizas, en todos los campos de exterminio por los que he pasado siempre he sufrido sus garras en mi espalda, pero no me quitarán la ilusión para luchar, reivindicar y proponer nuestras armas, que no son más que un boli y un papel. También me gustaría tener a alguien a mi lado que me pueda venir a ver, ya que a mi familia la tengo a 600 kilómetros, y no les cuento estas cosas que me están ocurriendo, es más, sólo tengo a mis abuelos por teléfono y como que no es plan contarles estas cosas. Si me podéis ayudar con cualquier cosa, os lo agradecería, sólo me escribo con vosotros y estoy a pie de cañón, soy Ácrata, Antitodo, luchador y valiente. ¿Me podríais pasar alguna dirección de A Coruña para escribirme con alguien y tener más apoyo? Gracias, compañerxs.

Un abrazo libertario y solidario. Estoy muy hundido y sin ganas de nada, llevo dos semanas sin hablar con mis abuelos y la única familia con la que debato estas situaciones sois vosotrxs. Pasad mi nombre y dirección a todxs lxs que me quieran ayudar. Agradecido por todo. Salud y libertad.

Esto lo escribí el mismo día que me quitaron el artículo 72. Volví a mi celda hecho un escombro, sin ganas de nada. Los compañeros que viven conmigo en mi galería como que no había pasado nada y la situación es la siguiente: un joven en primera fase ya un año largo, rulando por varios campos de exterminio, siempre en lo más oscuro, solo, mintiendo a mis aitas (abuelos) y diciendo que todo va bien, que pronto estaré fuera del Aislamiento, ahora con otro carcelero que, después de la paliza, coge la baja, me denuncia y suma y sigue la puta condena. Necesito a alguien que me apoye con la denuncia, ya que me enfrento otro juicio con carcelero. En fin, estoy rayadísimo, solo, aislado, todo lo que me podáis ayudar os lo agradeceré al máximo. En la siguiente que os envíe espero estar algo más animado y debatir algo más grupal y menos egoísta, pero ahora en mi mente rula otra vez la angustia, dolor, paliza, soledad, doble condena… En fin, todo lo que hagáis lo llevaré en m corazón oxidado. Eskerrik Asko.

Mi solidaridad con todxs lxs que luchan. Sed fuertes, romperemos las barreras, la soledad, sólo nos queda la libertad. Ánimo, salud y abrazos libertarios a todxs lxs que luchan en estas duras condiciones. Saludos a todas las organizaciones libertarias.

22-III-2017

Después de la paliza que me dieron, me entregan un parte disciplinario contando mentiras que yo no he hecho, os lo envío. Pero, la verdad, fue escribir mi propuesta de lucha y reivindicación (…), lo cierto es que a las 9:00 del día 10 de marzo entrego dichas instancias y a las 10:00 vienen y me sacan de mi celda: “Salga, Castell”; salgo y me dicen: “¿Quién es ‘carcelero’?” Y yo contesto: “En el diccionario ‘carcelero’ significa persona que hace su oficio en la cárcel”. Y me empiezan a dar de hostias entre cuatro, y yo callado, sin quejarme ni decir “¡Ah, ah, ah!”, para demostrarles que su golpes de matones no me duelen, aunque, en el fondo, sí me dolían. El caso es que he estado desde el 13 hasta el 23 de marzo tomando relajantes musculares (…), echándome diclofenaco, tirado en la cama todo el día de los dolores que tenía en fin, apalizado por la puta cara, o llamémosle “dictadura fascista” donde no cabe mi libertad de expresión.

Bueno, el día 18 viene la psicóloga, que nunca ha hablado conmigo en estos 8 meses que llevo, y me dice que no puedo ponerme en huelga de hambre con esas cosas, que voy a conseguir lo que me ha pasado. Yo no le hablo en ningún momento y me dice que por qué no hablo. Le contesto que con equipos terapeúticos que no vienen al bunker en 8 meses, pasamos por junta y nos aplican el mismo artículo y me van a pedir la cunda por recibir una paliza… “no quiero nada de usted, gracias”. Le digo si me puedo ir, ya que me van a cundar a otra cárcel. Me dice: “Vale, pues vete, pero luego no te quejes”. En fin, todo es un puto eslabón de la cadena fascista carcelera.

Me van a cundar a otra cárcel sólo por quejarme por escrito, no hacer nada y recibir una paliza.

Me gustaría que me ayudarais con la denuncia en este centro de exterminio llamado Teixeiro.

Durante la huelga, no ha venido el médico ni un día, no me han pesado, no me han tomado la tensión. He estado 10 días de ayuno por mis compañeros, sólo somos diez, ¡qué pena! (…). La vida mía es leer, me gusta mucho George Orwell -”Rebelión en la granja”, “1984”-, Errico Malatesta, Proudhon, Kropotkin, Bakunin… en fin, tengo algo de cultura, pero la peña me entristece viendo al Bertín, sálvame y todas esas mierdas que absorben el cerebro.

Por cierto, ¿sabéis de alguna asociación que envíe libros a los presos? Me mandaron una vez uno muy guapo que se llama “La hoja ácrata”, de Madrid. Si sabéis de alguien que mande libros, decidme, porque en el talego, y más donde estoy, he pedido el catálogo y como si hablara con la pared.

Bueno, me voy despidiendo. Cualquier propuesta grupal, contad conmigo. Lo dicho, me van a cundar, pero no sé a dónde, cuando llegue, os mando mi dirección. Publicad mis cosas, gracias.

Os mando un fuerte abrazo libertario.

¡Lucha, resistencia, solidaridad, salud y anarquía!

Para escribir al compañero:

Sergio Medina Castel

Centro Penitenciario de Teixeiro

Ctra. de Paradela, s/n

15310 Teixeiro-Curtis (A Coruña)

Presxs en lucha

Hablamos con David, que ha participado en una investigación sobre mujeres trans presas en cárceles para hombres de Barcelona, basada sobre todo en los testimonios de tres compañeras que cuentan su experiencia. Hablamos también de la última muerte de un preso en la cárcel de Murcia II y de una denuncia de torturas de otro compañero encarcelado. Así como de algunos eventos que se están celebrando este mismo sábado o que están a punto como la Mostra del Llibre Anarquista de Valencia o la XVI marcha a Zuera.

Radio: Tokata Y Fuga

El 31 de marzo de 2017, Mumia Abu-Jamal recibió una cruel mezcla de buenas y malas noticias de un doctor en su prisión. El doctor le enseño los resultados de un reciente análisis de laboratorio, el cual reveló claras señales de cirrosis, es decir, la formación de cicatrices en el hígado, obviamente provocada por su Hepatitis C no tratada. El doctor también informó a Mumia que recibiría la cura para la Hepatitis C la semana que entra.

La inminente victoria era agridulce. Mumia compartió sus sentimientos con algunas personas por teléfono en la mañana. Su expresión de emoción, poco común, también fue captada en una entrevista en la tarde: “Mi primera reacción era choque, rabia, incredulidad. Si me habían dado tratamiento en 2015, si me habían dado tratamiento en 2012 cuando dicen que lo diagnosticaron por primera vez, no estaría tan avanzada…Para muchos hombres y mujeres en las prisiones de Pensilvania, creo que es un paso adelante, y un gran día, pero les aseguro que no me siento así ahora mismo”.

La aparente decisión del DOC de darse por vencido y darle a Mumia el tratamiento que cura la Hepatitis C fue lograda en una agonizante lucha de dos años en las calles y en los tribunales. Sin embargo, Mumia todavía no recibe el tratamiento y no lo recibirá sin nuestra constante vigilancia y protestas.

Si recibe el tratamiento inmediatamente, es posible que Mumia vuelva a disfrutar de buena salud. Pero los pacientes que han desarrollado cirrosis son más susceptibles a desarrollar el cáncer del hígado en el futuro y tienen que ser monitoreados durante toda la vida.

Internacional La cárcel mata

Recibimos carta de un compañero preso, en la que nos cuenta, entre otras cosas, cómo le han retenido con arbitrariedad y chulería el boletín Tokata. No decimos su nombre ni la cárcel donde está, ya que el compañero no nos dice que podamos hacerlo y nunca se sabe qué consecuencias podría traerle esta denuncia pública. Ya sabemos que las condiciones de impunidad de la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes en las cárceles del Estado español incluyen las contradenuncias que a menudo logran la condena de los torturados en vez de la de los torturadores. Para que no sean todo noticias sobre la violencia que sufren los «pobres» carceleros a manos de los presos, fomentadas por todos los sindicatos de carceleros con la inmunda complicidad los falsimedios.

Ese M, qué pasa socio, perdona por la tardanza de mi carta, recibí tu boletín de difusión, pero es que estuve en mi tierra que fui a juicio (…) y cuando volví me entregaron la carta, pero esta gentuza me confiscaron el boletín. Al abrirla lo vio y le dio por curiosear y se lo intenté impedir diciéndole que eso era personal, pero todo acabó quedándoselo y viniendo un Jefe de servicio el cual me dijo que eso es ilegal en esta cárcel. Todo chorradas, lo que pasa es que no les interesa que la gente cuente las cosas que suceden aquí, como las palizas que pegan por nada igual que la que me pegaron a mí. Vienen a pagar los problemas de la calle con los presos y, si solo te pegase uno…,  pero te pegan quince, así que tú me dirás. A mí me pusieron un ojo morado, hematomas detrás de las orejas, contusiones en todo el cuerpo de puñetazos, patadas, con las porras, guantazos e incluso pisándome la cabeza con los pies, y todo eso estando esposado, sin haber opuesto ninguna resistencia ni física ni verbal. Todo vino porque estaba hablando con un compañero en la formación para subir a las celdas, y me dijo el guardia que me callara, y me callé. Llegamos a la celda, cerraron y después me abrió el funcionario que me había mandado a callar y otro. Entró y me dijo que si es que yo era idiota y más cosas, yo le dije que no me había dado cuenta. Pues me dio un golpe en el pecho y se fue, pero vuelven a abrirme la puerta y esta vez habían un montón y me dicen que me pusiera al fondo de la celda mirando hacia fuera de la ventana y con las manos hacia atrás. Lo hice, entraron, me ponen las esposas y entonces comenzó esa paliza. ¿Y la atención médica? Jaja, no te hacen ni un parte de lesiones, porque dicen que, como aún respiras, pues que estás bien. ¿Qué te parece? Bueno, colega, me apetecía compartir mi historia contigo, ya que mi hermano X me comentó algo del Tokata y por responderte algo a la carta que recibí tuya. Un millón de saludos. Bueno, cuidaros y saludos para todos. Los abusos, torturas chantajes, amenazas, están al orden del día en las cárceles y como a mí, fuera de mi tierra. Chao, abrazos.

Salud compañeros, os envío fuertes abrazos, para todos y, compañeros, desde la distancia seguiré luchando y, si tropiezo y caigo, me volveré a levantar una y otra vez, hasta la Victoria Final…

LIBERTAD

Cárcel=Tortura Desde dentro

Sociedad-cárcel

Conversamos sobre las jornadas que envuelven a la Marcha a Topas. Recopilamos la información sobre los montajes policiales, los detenidos y encarcelados, y las acciones solidarias que se dan en Atsasu. Y finalmente, con la excusa de hablar del documental «Tarajal, desmontando la impunidad en la frontera sur», hablamos sobre la política de exterminio fronteriza, del reciente informe sobre la situación de los derechos humanos en la Frontera Sur, de las muertes en los CIE…

Radio: Tokata Y Fuga

Llego al penal,

fantasmal…

A su estructura única.

Un espejismo

en la calima esteparia.

 

Como una condena

se adivina lo de dentro.

Como una colmena de

tormentos

con el DNI confiscado.

Como un lamento

inaudible

pero que, sin duda, existe.

 

Me quitan los grilletes

mientras un joven ingenuo

aún cree que los

condenados

podemos tener esposa.

Y pienso que el pobrecillo

tal vez la tenga fuera

y tal vez la sea dentro.

Sociedad-cárcel

1. Introducción

Un tema como el presente ha ciado lugar a tratados y tesis doctorales de altura. Aunque no tantas como el tema se merece. Se pueden destacar varias, pero especialmente dos, una ya antigua del profesor Iñaki Rivera, del año 1997, La devaluación de los derechos fundamentales de los reclusos: la construcción jurídica de un ciudadano de segunda categoría y otra más reciente de López Melero, del año 2011, Los derechos fundamentales de los presos y su reinserción socialcon más de 400 y 800 páginas respectivamente.

Iñaki Rivera ya identificaba hace 20 años un problema en construcción, la del recluso como ciudadano de segunda categoría, cuya realidad al día de hoy, es indudable.

En un reciente post en el blog de derecho penitenciario del Consejo General de la Abogacía Española1, junto al Fiscal ante el Tribunal Constitucional Manuel Miranda, identificábamos de forma breve algunas cuestiones relevantes.

La mayor parte de la exposición se fundamenta en la experiencia compartida con otros compañeros en la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (en adelante, APDHA). También ha sido relevante la adquirida como abogado del Servicio de Orientación y Asistencia Jurídica Penitenciaria (en adelante SOAJP) de Córdoba. No obstante, las críticas que se viertan deben ser entendidas únicamente como propias de quien suscribe y en su caso de la citada Asociación.

La posición no neutral, sino de defensa que nos corresponde a los abogados de las personas privadas de libertad (en adelante, presos en sentido no técnico) debe suponer una apuesta decidida por sus derechos fundamentales. Estos intentos han generado desde antaño una sensación agridulce a los letrados que trabajamos, desde cualquier ámbito de procedencia, en prisión. Por un lado, satisfacción personal y apuesta por los derechos de los más desfavorecidos, con un enganche especial por este tema; y, de forma simultánea, impotencia e insatisfacción profesional por los escasos resultados conseguidos.

Así desde una libertad crítica, me permito identificar algunas cuestiones preocupantes en los operadores de control para la plena vigencia de los citados derechos. Percepciones, que tal vez no sean compartidas por el lector:

Cárcel=Tortura Política criminal

Audio de una ponencia dentro de las jornadas del Tattoo Circus Euskadi 2017

A finales de 1975, las cárceles españolas “guardaban” a 8.440 personas presas. Treinta y cinco años después, ese número se había multiplicado por nueve –sobre 77.000 en mayo de 2010. El endurecimiento de las normas penales y el alargamiento de la privación de libertad han sido las causas principales de ese incremento del secuestro institucional pero no las únicas ni las primeras. La burbuja penal española debe interpretarse como parte y producto de una dinámica civilizatoria (económica, política, cultural…) que exige la toma en consideración de una multiplicidad de factores entre los que no figura la simple variación de las tasas de delito. En términos cuantitativos, esos índices nunca han podido explicar los aumentos de la esfera punitiva desde una supuesta correlación entre crimen y castigo, paradoja que sustenta una de las más básicas premisas de esta tesis: “la inutilidad de cualquier aproximación al funcionamiento del sistema penal desde su única descripción normativa”.

Daniel Jiménez

Política criminal

Lamento y me disculpo por desconocer si la gestión del peculio por parte de las entidades bancarias fue alguna vez negocio, pero, 111 millones de euros en depósitos para presos en 2015, último año del que existen datos, es, cuanto menos, una cifra muy atractiva.

Pero empecemos por el principio, ¿qué es el peculio?

A grandes rasgos podemos afirmar que las cuentas de peculio son los depósitos que los familiares o allegados autorizados por Instituciones penitenciarias ingresan a las personas presas para garantizarles las oportunas compras dentro de los Centros Penitenciarios, en el economato de cada módulo, o los encargos que realicen al demandadero, tales como café, refrescos, tabaco, mantas, televisores, productos de aseo, tarjeta de teléfono, etc. Del mismo modo, si la persona privada de libertad tiene un destino remunerado su “mísero” salario será ingresado en esa cuenta de peculio, pudiendo, previa autorización, transferir los fondos al exterior. Por último, estas cuentas también se pueden nutrir del dinero que la persona lleve en efectivo el día de su ingreso en prisión.

Como en los Centros Penitenciarios no está permitido el uso de dinero en efectivo, a los internos se les concede una tarjeta de peculio, como si se tratara de una tarjeta de crédito. Con un límite en el saldo y el gasto semanal, siendo liquidada la cantidad sobrante a la puesta en libertad. No entraremos en más detalles ya que no es ese el objetivo de este artículo, estando todo lo referente a este particular regulado en el Reglamento Penitenciario en los artículo 319 a 324.

Explotación en prisión