Recibimos carta de un compañero preso, en la que nos cuenta, entre otras cosas, cómo le han retenido con arbitrariedad y chulería el boletín Tokata. No decimos su nombre ni la cárcel donde está, ya que el compañero no nos dice que podamos hacerlo y nunca se sabe qué consecuencias podría traerle esta denuncia pública. Ya sabemos que las condiciones de impunidad de la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes en las cárceles del Estado español incluyen las contradenuncias que a menudo logran la condena de los torturados en vez de la de los torturadores. Para que no sean todo noticias sobre la violencia que sufren los «pobres» carceleros a manos de los presos, fomentadas por todos los sindicatos de carceleros con la inmunda complicidad los falsimedios.
Ese M, qué pasa socio, perdona por la tardanza de mi carta, recibí tu boletín de difusión, pero es que estuve en mi tierra que fui a juicio (…) y cuando volví me entregaron la carta, pero esta gentuza me confiscaron el boletín. Al abrirla lo vio y le dio por curiosear y se lo intenté impedir diciéndole que eso era personal, pero todo acabó quedándoselo y viniendo un Jefe de servicio el cual me dijo que eso es ilegal en esta cárcel. Todo chorradas, lo que pasa es que no les interesa que la gente cuente las cosas que suceden aquí, como las palizas que pegan por nada igual que la que me pegaron a mí. Vienen a pagar los problemas de la calle con los presos y, si solo te pegase uno…, pero te pegan quince, así que tú me dirás. A mí me pusieron un ojo morado, hematomas detrás de las orejas, contusiones en todo el cuerpo de puñetazos, patadas, con las porras, guantazos e incluso pisándome la cabeza con los pies, y todo eso estando esposado, sin haber opuesto ninguna resistencia ni física ni verbal. Todo vino porque estaba hablando con un compañero en la formación para subir a las celdas, y me dijo el guardia que me callara, y me callé. Llegamos a la celda, cerraron y después me abrió el funcionario que me había mandado a callar y otro. Entró y me dijo que si es que yo era idiota y más cosas, yo le dije que no me había dado cuenta. Pues me dio un golpe en el pecho y se fue, pero vuelven a abrirme la puerta y esta vez habían un montón y me dicen que me pusiera al fondo de la celda mirando hacia fuera de la ventana y con las manos hacia atrás. Lo hice, entraron, me ponen las esposas y entonces comenzó esa paliza. ¿Y la atención médica? Jaja, no te hacen ni un parte de lesiones, porque dicen que, como aún respiras, pues que estás bien. ¿Qué te parece? Bueno, colega, me apetecía compartir mi historia contigo, ya que mi hermano X me comentó algo del Tokata y por responderte algo a la carta que recibí tuya. Un millón de saludos. Bueno, cuidaros y saludos para todos. Los abusos, torturas chantajes, amenazas, están al orden del día en las cárceles y como a mí, fuera de mi tierra. Chao, abrazos.
Salud compañeros, os envío fuertes abrazos, para todos y, compañeros, desde la distancia seguiré luchando y, si tropiezo y caigo, me volveré a levantar una y otra vez, hasta la Victoria Final…
LIBERTAD



