Nuevas Muertes en las Cárceles Andaluzas

Un preso,  natural de Marruecos, murió el pasado jueves al quedar aprisionado por la puerta de su propia celda. Las heridas sufridas en el tórax fueron tan graves que no se pudo hacer nada por su vida. Kador A. F., de 21 años, se disponía a salir al patio junto con los demás reclusos cuando un fallo en el sistema de seguridad de las puertas de las celdas provocó que quedase aprisionado. Estas puertas hidráulicas poseen un mecanismo que precisamente debe evitar este tipo de accidentes. No fue así en esta ocasión.

Los carceleros no se dieron cuenta de lo que había ocurrido hasta que realizaron el recuento en el patio y comprobaron que faltaba un recluso. Cuando subieron a las celdas se encontraron con Kador A.F. atrapado por la puerta, ya muerto.

Por otro lado, un interno de la prisión de Sevilla-II, ubicada en Morón de la Frontera, falleció el día 18 como consecuencia de una posible sobredosis de estupefacientes, según informaron fuentes próximas al centro penitenciario. El preso fallecido es A. F. R. A., un joven de 29 años y natural de Sevilla, que fue hallado aún con vida en su celda durante el recuento de las 7:45 . Se alertóal médico y al servicio de emergencias sanitarias del 061, y se procedió al traslado del recluso hasta la enfermería de la cárcel.

Un recluso de la prisión de Puerto 2 de 28 años de edad, natural de San Fernando, fue hallado muerto en su celda en la mañana del  domingo 20, sin que hayan trascendido hasta el momento las causas de su fallecimiento.

Juan José M.B. compartía celda con otro preso, cada uno en una litera y la noche anterior se encontraba bien, sin que los funcionarios apreciasen nada anormal en su comportamiento ni en su estado. Fue a la hora del primer recuento matutino, a las ocho menos cuarto de la mañana, cuando al golpear la puerta de la celda para pasar lista como se hace habitualmente cada día el joven no emitió sonido alguno ni se movió, por lo que los funcionarios accedieron a la litera superior de la habitación para comprobar su estado, encontrándolo ya cadáver.

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