Los Boqueras Actúan En La Clandestinidad

EDITORIAL de www.afaprema.com:

LOS FUNCIONARIOS DE PRISIONES NO TIENEN NOMBRE NI APELLIDOS

Para los presos, ellos son doña Ana, don Julián, don Alfredo… (así han de dirigirse a ellos como muestra de absoluto respeto) y para los familiares de presos, estos funcionarios de prisiones son… Nadie sabe, porque la norma es que no dan su nombre a no ser que se insista, pero nunca te darán el apellido. Pero ¿por qué no se identifican con nombre y apellidos? ¿por qué no llevan una tarjeta colgada de la solapa en la que indique su nombre y apellidos? La cuestión es bien seria y bien humillante, porque mientras que los familiares de presos hemos de ofrecer nombre completo, dni, nombre de padre y madre, nuestra imagen para que sea fotografiada y archivada y nuestra huella dactilar a la entrada y a la salida de la cárcel... y todo lo que ellos soliciten, los funcionarios de prisiones no te dan ni su nombre al hablar con ellos por teléfono (sea cual sea su cargo), a veces ni si quiera para dirigirte a ellos por mucha gravedad que tenga el asunto del que se trate. Por simple respeto a su interlocutor y profesionalidad, en todos los oficios uno se debe presentar a su «cliente» con un nombre y apellido. Para ellos no es necesario. Quieren ser anónimos. ¿Por seguridad? No. Simple falta de respeto. ¿Tanto cuesta ofrecer ciertas dosis de profesionalidad cuando trabajas en una administración pública?

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