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Coral nos ofrece algunos de sus poemas. Informamos de la huelga de hambre que inician el próximo 1 de mayo al menos cinco compañeros, por la excarcelación de las personas presas gravemente enfermas y mayores de 70 y el resto de las 14 reivindicaciones de lxs presxs en lucha. Hablamos con Gonzalo Tejerina de la necesidad de reclamar también la excarcelación de las persona presas con enfermedad mental y de pedir cuentas a los médicos carceleros por su complicidad en tratos crueles, inhumanos y degradantes.

covid19 Huelga de Hambre Mayo 2020 Radio: Tokata Y Fuga Salud mental Sociedad-cárcel

Recordamos a lxs presxs en lucha activa, que parecen haber desaparecido en el fárrago de la gran maniobra de manipulación de masas llamada «crisis del coronavirus»; comentamos las pocas noticias suyas que nos han llegado y algunos sucesos recientes dentro de las cárceles: plantes, muertes, agresiones de los carceleros, situaciones de abandono médico… Dialogamos con José Antonio López Cabrera, que sabe bien de lo que habla, sobre cómo enferma y destruye la máquina taleguera y sobre algunos intentos de sabotearla y curarse de sus efectos vividos por él desde hace bastante tiempo y hasta el momento actual.

covid19 Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Ahí va un texto de Miguel Amorós sobre el actual estado de excepción, con una lúcida síntesis del momento, una visión de conjunto, muy útil para situarse sin ilusiones ante la prepotencia mal disfrazada de insultante paternalismo con la que el Estado se presenta como nuestro salvador, mientras intenta administrar y explotar al máximo las consecuencias nocivas de la dictadura desarrollista del Capital que es su verdadera razón de ser. El compañero se permite gritar que el rey está desnudo, señalando el núcleo totalitario de lo que llaman «democracia» y desmintiendo el hipócrita y amenazador catastrofismo con el que los servidores del régimen de dominación pretenden convertir en sumisión absoluta los sentimientos de impotencia causados por la desnudez en que ha quedado también la abyecta dependencia que parece vincularnos irremediablemente al vampirismo capitalista. Su intención declarada es intensificar el control social y el aislamiento por medio de la digitalización social, de la manipulación del Big Data y de la extensión del idiotismo tecnodependiente. Nos queda la desobediencia, la acción directa, el apoyo mutuo, el diálogo abierto y la creatividad colectiva para intentar desmasificarnos, sustituir la falsa comunidad con que nos hipnotiza el Espectáculo por otra más auténtica, que no puede surgir más que del desplazamiento de la alienación estatal y mercantil por el planteamiento de todos los problemas sociales a través de la libre asociación de las personas afectadas. Para escapar de la sociedad-cárcel tenemos que atrevernos a ser libres, es decir, a buscar por nosotros mismos la satisfacción de nuestras necesidades y deseos recurriendo lo menos posible a nuestros interesados y violentos protectores.

El Estado con mascarilla

La actual crisis ha significado unas cuantas vueltas de tuerca en el control social por parte del Estado. Lo principal en esa materia ya estaba bastante bien implantado porque las condiciones económicas y sociales que hoy imperan así lo exigían; la crisis no ha hecho más que acelerar el proceso. Estamos participando a la fuerza como masa de maniobra en un ensayo general de defensa del orden dominante frente a una amenaza global. El coronavirus 19 ha sido el motivo para el rearme de la dominación, pero igual hubiera servido una catástrofe nuclear, un impasse climático, un movimiento migratorio imparable, una revuelta persistente o una burbuja financiera difícil de manejar. No obstante la causa no es lo de menos, y la más verídica es la tendencia mundial a la concentración de capitales, aquello a lo que los dirigentes llaman indistintamente mundialización o progreso. Dicha tendencia halla su correlato en la tendencia a la concentración de poder, así pues, al refuerzo de los aparatos de contención, desinformación y represión estatales. Si el capital es la sustancia de tal huevo, el Estado es la cáscara. Una crisis que ponga en peligro la economía globalizada, una crisis sistémica como dicen ahora, provoca una reacción defensiva casi automática y pone en marcha mecanismos disciplinarios y punitivos de antemano ya preparados. El capital pasa a segundo plano y entonces es cuando el Estado aparece en toda su plenitud. Las leyes eternas del mercado pueden tomarse unas vacaciones sin que su vigencia quede alterada.

El Estado pretende mostrarse como la tabla salvadora a la que la población debe de agarrarse cuando el mercado se pone a dormir en la madriguera bancaria y bursátil. Mientras se trabaja en el retorno al orden de antes, o sea, como dicen los informáticos, mientras se intenta crear un punto de restauración del sistema, el Estado interpreta el papel de protagonista protector, aunque en la realidad este se asemeje más al de bufón macarra. A pesar de todo, y por más que lo diga, el Estado no interviene en defensa de la población, ni siquiera de las instituciones políticas, sino en defensa de la economía capitalista, y por lo tanto, en defensa del trabajo dependiente y del consumo inducido que caracterizan el modo de vida determinado por aquella. De alguna forma, se protege de una posible crisis social fruto de otra sanitaria, es decir, se defiende de la población. La seguridad que realmente cuenta para él no es la de las personas, sino la del sistema económico, esa a la que suelen referirse como seguridad “nacional”. En consecuencia, la vuelta a la normalidad no será otra cosa que la vuelta al capitalismo: a los bloques colmena y a las segundas residencias, al ruido del tráfico, a la comida industrial, al trasporte privado, al turismo de masas, al panem et circenses… Las formas extremas de control como el confinamiento y la distancia interindividual terminarán, pero el control continuará. Nada es transitorio: un Estado no se desarma por propia voluntad, ni prescinde gustosamente de las prerrogativas que la crisis le ha otorgado. Simplemente, “hibernará” las menos populares, tal como ha hecho siempre. Tengamos en cuenta que la población no ha sido movilizada, sino inmovilizada, por lo que es lógico pensar que el Estado del capital, más en guerra contra ella que contra el coronavirus, trata de curarse en salud imponiéndole condiciones cada vez más antinaturales de supervivencia.

El enemigo público designado por el sistema es el individuo desobediente, el indisciplinado que hace caso omiso de las órdenes unilaterales de arriba y rechaza el confinamiento, se niega a permanecer en los hospitales y no guarda las distancias. El que no comulga con la versión oficial y no se cree sus cifras. Evidentemente, nadie señalará a los responsables de dejar a los sanitarios y cuidadores sin equipos de protección y a los hospitales sin camas ni unidades de cuidados intensivos suficientes, a los mandamases culpables de la falta de tests de diagnóstico y respiradores, o a los jerarcas administrativos que se despreocuparon de los ancianos de las residencias. Tampoco apuntará el dedo informativo a expertos desinformadores, a empresarios que especulan con los cierres, a los fondos buitre, a los que se beneficiaron con el desmantelamiento de la sanidad pública, a quienes comercian con la salud o a las multinacionales farmacéuticas… La atención estará siempre dirigida, o mejor teledirigida, a cualquier otro lado, a la interpretación optimista de las estadísticas, al disimulo de las contradicciones, a los mensajes paternalistas gubernamentales, a la incitación sonriente a la docilidad de las figuras mediáticas, al comentario chistoso de las banalidades que circulan por las redes sociales, al papel higiénico, etc. El objetivo es que la crisis sanitaria se compense con un grado mayor de domesticación. Que no se cuestione un ápice la labor de los dirigentes. Que se soporte el mal y que se ignore a los causantes.

La pandemia no tiene nada de natural; es un fenómeno típico de la forma insalubre de vida impuesta por el turbocapitalismo. No es el primero, ni será el último. Las víctimas son menos del virus que de la privatización de la sanidad, la desregulación laboral, el despilfarro de recursos, la polución creciente, la urbanización desbocada, la hipermovilidad, el hacinamiento concentracionario metropolitano y la alimentación industrial, particularmente la que deriva de las macrogranjas, lugares donde los virus encuentran su inmejorable hogar reproductor. Condiciones todas ellas idóneas para las pandemias. La vida que deriva de un modelo industrializador donde los mercados mandan es aislada de por sí, pulverizada, estabulada, tecnodependiente y propensa a la neurosis, cualidades todas que favorecen la resignación, la sumisión y el ciudadanismo “responsable”. Si bien estamos gobernados por inútiles, ineptos e incapaces, el árbol de la estupidez gobernante no ha de impedirnos ver el bosque de la servidumbre ciudadana, la masa impotente dispuesta a someterse incondicionalmente y encerrarse en pos de la seguridad aparente que le promete la autoridad estatal. Esta, en cambio, no suele premiar la fidelidad, sino guardarse de los infieles. Y, para ella, en potencia, infieles lo somos todos.

En cierto modo, la pandemia es una consecuencia del empuje del capitalismo de estado chino en el mercado mundial. La aportación oriental a la política consiste sobre todo en la capacidad de reforzar la autoridad estatal hasta límites insospechados mediante el control absoluto de las personas por la vía de la digitalización total. A esa clase de virtud burocrático-policial podría añadirse la habilidad de la burocracia china en poner la misma pandemia al servicio de la economía. El régimen chino es todo un ejemplo de capitalismo tutelado, autoritario y ultradesarrollista al que se llega tras la militarización de la sociedad. En China la dominación tendrá su futura edad de oro. Siempre hay pusilánimes retardados que lamentarán el retroceso de la “democracia” que el modelo chino conlleva, como si lo que ellos denominan así fuera otra cosa que la forma política de un periodo obsoleto, el que correspondía a la partitocracia consentida en la que ellos participaban gustosamente hasta ayer. Pues bien, si el parlamentarismo empieza a ser impopular y maloliente para los dirigidos en su mayoría, y por consiguiente, resulta cada vez menos eficaz como herramienta de domesticación política, en gran parte es debido a la preponderancia que ha adquirido en los nuevos tiempos el control policial y la censura sobre el malabarismo de los partidos. Los gobiernos tienden a utilizar los estados de alarma como herramienta habitual de gobierno, pues las medidas que implican son las únicas que funcionan correctamente para la dominación en los momentos críticos. Ocultan la debilidad real del Estado, la vitalidad que contiene la sociedad civil y el hecho de que al sistema no le sostiene su fuerza, sino la atomización de sus súbditos descontentos. En una fase política donde el miedo, el chantaje emocional y los big data son fundamentales para gobernar, los partidos políticos son mucho menos útiles que los técnicos, los comunicadores, los jueces o la policía.

Lo que más debe de preocuparnos ahora es que la pandemia no solo culmine algunos procesos que vienen de antiguo, como por ejemplo, el de la producción industrial estandardizada de alimentos, el de la medicalización social y el de la regimentación de la vida cotidiana, sino que avance considerablemente en el proceso de la digitalización social. Si la comida basura como dieta mundial, el uso generalizado de remedios farmacológicos y la coerción institucional constituyen los ingredientes básicos del pastel de la cotidianidad posmoderna, la vigilancia digital (la coordinación técnica de las videocámaras, el reconocimiento facial y el rastreo de los teléfonos móviles) viene a ser la guinda. De aquellos polvos, estos lodos. Cuando pase la crisis casi todo será como antes, pero la sensación de fragilidad y desasosiego permanecerá más de lo que la clase dominante desearía. Ese malestar de la conciencia restará credibilidad a los partes de victoria de los ministros y portavoces, pero está por ver si por sí solo puede echarlos de la silla en la que se han aposentado. En caso contrario, o sea, si conservaran su poltrona, el porvenir del género humano seguiría en manos de impostores, pues una sociedad capaz de hacerse cargo de su propio destino no podrá formarse nunca dentro del capitalismo y en el marco de un Estado. La vida de la gente no empezará a caminar por senderos de justicia, autonomía y libertad sin desprenderse del fetichismo de la mercancía, apostatar de la religión estatista y vaciar sus grandes superficies y sus iglesias.

Miguel Amorós

Confinado en su casa muy a su pesar, el 7 de abril de 2020

covid19 Sociedad-cárcel

Por correo electrónico, hemos recibido el cartel de arriba y el mensaje que sigue del grupo de apoyo Quemando Arcas. Lo que hay que decir sobre las razones de su existencia ya lo dicen ellxs en el mensaje de abajo, y en enlace que podéis seguir picando encima de su nombre, que está más arriba coloredao en rojo, encontraréis más información.
¡Hola compas!
Queremos recordar que el 13 de mayo de 2019 el Estado español volvió a desplegar su aparato represivo contra el movimiento anarquista en la llamada Operación Arca, llevándose detenidas a dos compañeras bajo la acusación de terrorismo y siendo investigadas por diversos ataques ainmobiliarias, cuerpos represivos, bancos y partidos políticos.
A día de hoy, casi un año después, continúa la investigación sobre las compañeras y su entorno, y sobre las campañas y acciones que reivindican algunos sectores del anarquismo madrileño. A raíz de esto hemos creado el grupo de apoyo Quemando Arcas y desde este os escribimos hoy.
Queremos invitaros a solidarizaros con las compañeras represaliadas y a compartir nuestro repudio por las instituciones y su aparato represivo, de cualquier forma que veáis. Os adjuntamos el nuevo blog del grupo de apoyo en el que iremos subiendo las novedades del caso, futuras convocatorias, muestras de solidaridad y diferentes textos. Os animamos también a difundirlo y a estar atentas.
Un fuerte abrazo
¡LA SOLIDARIDAD NUESTRA MEJOR ARMA!

Sociedad-cárcel

Comentamos algunas noticias recientes y, luego, dedicamos la mayor parte del programa a emitir las reflexiones de Francisco Aroca Lisón, recién salido de la cárcel después de pagar un montón de años, sobre la evolución de la máquina carcelaria y de su acción destructiva en ese tiempo, así como de la resistencia frente a ella, especialmente la más reciente, ya que el compañero ha participado en las últimas huelgas de hambre colectivas de las que hace balance de aciertos y errores. Nos habla de su experiencia del estado de excepción que estamos sufriendo, el cual desnuda la sociedad-cárcel, calcula cómo se debe estar viviendo dentro esta situación difícil y considera las perspectivas inmediatas de resistencia anticarcelaria.

La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Compartimos esta publicación sacada de la web de la Federación de Grupos de la Cruz Negra Anarquista donde comparten una actualización de la situación de Antoine Nieto Galindo. Informan que el compañero está en la calle, de manera provisional, esperando la citación para un nuevo juicio. El Comité Pro-Presos de Levante de la CNT-AIT hace un llamamiento a la solidaridad económica para sostener la defensa jurídica de Antuan, dirigido «al movimiento libertario y a todos los grupos anticarcelarios, que han estado expresado y manifestando su apoyo al compañero.» La fotografía de arriba es de una pancarta aparecida en Euskadi durante estas semanas de aislamiento y represión por el COVID-19.

6 de abril de 2020

Hacemos pública la noticia de que Antonio Nieto Galindo, extraditado a Francia el día 3 de enero de este año 2020, se encuentra actualmente en libertad, provisionalmente, en espera de citación para nuevo juicio por la causa de París. En apariencia, esto ha tenido lugar gracias a un error judicial.

El compañero nos ha hecho llegar el auto del juez de libertades del Tribunal Judicial de París, que dice que primeramente fue entregado a la policía del aire y de las fronteras a la llegada a Francia (Roissy), y desde ahí fue presentado al fiscal de la República de Bobigny, quien le notifica que ha sido extraditado en cumplimiento de la sentencia del Tribunal de Apelación de París de 1998, y le comunica que esta sentencia es puesta en ejecución inmediatamente con su envío a prisión en espera de juicio.

Que posteriormente, es llevado a comparecer ante el fiscal de la República de París, quien le notifica sentencia del Tribunal de Primera Instancia de Paris, del 15 de noviembre de 1996, así como la sentencia en rebeldía dictada por el Tribunal de Apelación de Paris con fecha 15 de junio. Igualmente le informa de que según procedimiento ha de llevársele inmediatamente ante el juez de libertades y quedar detenido provisionalmente. Pero después añade, que puesto que según decisión de la Corte de casación de 10 de enero de 2007, el artículo 135-2 del Código penal francés era aplicable a este caso,  y que la comparecencia ante el fiscal de Bobigny no se atuvo a este artículo, según el cual el detenido, en un plazo máximo de 24 horas, debía ser puesto a disposición del fiscal del tribunal de primera instancia que dictó la sentencia motivo de la detención, en este caso el fiscal de la República de París, y no el fiscal de Bobigny, y que por haber transcurrido exactamente 31 horas desde su detención, no había lugar a su detención provisional sino que según la ley penal francesa, había que proceder a su inmediata puesta en libertad.

Nos asegura Antoine que los días pasados desde su traslado de Campos del Río hasta su salida de la prisión de Fleury-Mérogis, han sido de lo peor de su vida. Ya nos había avisado de la dureza de la prisión francesa y de cómo la extradición comprometería su estado de salud. Así fue: el traslado hasta Valdemoro, sin comida y sin medicación; antes del vuelo a Francia, varios macutos tirados, y le retuvieron en Valdemoro su documentación, con su DNI, y tarjeta sanitaria; el tiempo en Francia, el peor, de muy mal trato, sobre todo psicológico, y con la medicación cambiada. Incluso su repentina puesta en libertad fue sórdida, de madrugada, solo y sufriendo el frío del invierno en la puerta de la prisión de Fléury hasta que consiguió que unas buenas personas familiares de un preso, le prestaran un teléfono móvil. A partir de aquí se hizo efectiva la ejemplar capacidad de coordinación y asistencia prestada por los compañeros de la sección hermana de CNT AIT en Francia, miembros además de la SIA, que se movilizaron rápidamente desde el momento en que tuvieron noticia de lo que había ocurrido.

Con ellos sigue en coordinación la sección española de la AIT, por medio de sus comités pro-presos, para conseguir su libertad definitiva. El camino hacia la libertad de Antoine podrá ser rápido o podrá ser largo y complicado, todavía no podemos saberlo. Mientras, seguimos con la campaña. En la vía legal, hay que conseguir el archivo definitivo de las causas legales, de 1978, y anulación de las sentencias en rebeldía, de nuevo decimos, en fraude de ley, puesto que desde 1979 la Interpol sabía de su paradero en una prisión de Murcia. Ya lanzamos petición de solidaridad para quien pueda contribuir para afrontar el coste en la defensa legal. Igualmente seguimos pidiendo máxima difusión de la campaña y actos de solidaridad como los hasta ahora llevados a cabo por los compañeros de la organización, los grupos o personas, a los que desde aquí agradecemos sus acciones y muestras sinceras de apoyo y de cariño hacia el compañero.

Por la anarquía. Contra las prisiones y el sistema que las necesita

Comité Pro-Presos Levante CNT-AIT

Más noticias sobre Antuan en Tokata

 

Internacional Sociedad-cárcel

El estado de excepción impuesto con la excusa del coronavirus se hace más patente en las prisiones del Estado, donde hace que los carceleros actúen con prepotencia e impunidad aún mayores de lo que es habitual. La carta de la madre del preso agredido, que ponemos a continuación, recogida de la web del Grupo de Derechos Civiles 15M de Zaragoza, es un ejemplo claro de que los derechos dentro de prisión, si alguna vez los hubo, quedan aparcados y la indefensión ante la cruel actuación de los carceleros y demás funcionariado taleguero es más que manifiesta

Redacto este escrito para denunciar públicamente la situación de vulnerabilidad que están viviendo los presos de la cárcel de Zuera. En la que se encuentra actualmente mi hijo.

Comenzaré contando los hechos que me llevan a recurrir a este método para hacer visible la situación de mi hijo y que quede constancia de ello. Aunque estoy segura que muchos más presos se encuentran en situaciones similares de vulnerabilidad.

El día 20 de marzo recibo una llamada de mi hijo en la que me cuenta que ha sido víctima de una brutal paliza entre siete funcionarios, de la cual le han quedado lesiones y me pide, por favor, que denuncie esta situación.

En esta llamada mi hijo me cuenta que todo comienza el día 18 de marzo a las 14:00h, cuando los funcionarios del módulo 1 piden a todos los presos que regresen a sus celdas debido al Estado de Alarma. Que mi hijo sube a su celda como habían ordenado. Varios presos organizan una reyerta en contra de los mandatos de los funcionarios, en la cual mi hijo no participa. Cuando está en su celda, un funcionario entra y comienza a meterse con él y a empujarle. Ante esta situación, el interno solicita al funcionario su número de placa, a lo cual éste le contesta “si espera un momento que ahora te la voy a dar”. El funcionario abandona la celda y a los 5 minutos regresa, acompañado de otros 6 funcionarios, entre ellos un jefe de servicios. Entre todos comenzaron a pegarle y entre golpes le decían “toma esta es tu placa de identificación, aquí la tienes”.

Las lesiones de esta brutal agresión de medidas desproporcionadas, son los dos ojos hinchados, pómulos hinchados, mano muy hinchada, con un dedo lo más seguro fracturado y un fuerte dolor de costillas. Después de esto se lo llevan directamente a celdas de aislamiento.

El día 20, unos funcionarios se dirigen a la celda de aislamiento en la que se encuentra el interno, sin motivo ninguno, y le invitan a salir de allí. Ya que, probablemente, después de revisar cámaras, se dan cuenta de que él no tiene nada que ver con la reyerta, que no hay manera de inculparle, ni motivos suficientes para mantenerlo en aislamiento. Las palabras del funcionario hacia el interno fueron: “Mira es al único que vamos a sacar, a tí”, a lo que éste responde “Claro, pero la paliza ya me la he llevado”, a lo cual un funcionario le contesta “Cállate y no hables, porque como sigas hablando te vamos a matar”.

A raíz de esto, el interno se encuentra con muchísimos dolores, debidos a las lesiones arriba indicadas. Pide que le mire un médico, debido a sus dolores, el médico se niega. A los dos días lo termina mirando el médico, a razón de redactar un parte, en este parte pone que las lesiones son leves. El interno pide por favor que se le mire bien la mano porque está con muchísimos dolores, a lo que el médico contesta “Mira me tienes hasta los cojones, vete ahora mismo al módulo porque si no volverás a recibir”. El interno sigue con dolores en la mano actualmente.

Cuando yo recibo la llamada de mi hijo el día 20, como antes ya he mencionado, llamo a su abogada , la cual después de contarle los hechos acontecidos, subió a la prisión solicitando una visita a su cliente para comprobar su estado, redactar la conveniente denuncia e indicarle los pasos a seguir después de lo ocurrido. Salieron 4 funcionarios a atenderla… le denegaron esta visita debido al Estado de Alarma. La solución que le dieron fue que mandase un fax a la prisión solicitando una visita al interno. La abogada mandó el fax, a día de hoy aún está esperando la respuesta. Claramente, los funcionarios evitaron que se pudiesen corroborar los hechos, al no permitir a la abogada comprobar las lesiones de su cliente. Dado que pasando unos días, la inflamación y las lesiones no tendrían la misma intensidad.

Yo, como madre, llamé a la cárcel y hablé con la directora del centro, la única respuesta que recibí es que ella no tenía constancia de los hechos. También me dirigí al juzgado de guardia a presentar la conveniente denuncia. Todavía a mi hijo no le ha visitado ningún forense desde el acontecimiento de los hechos.

La cosa no se queda aquí, desde el día que tuvo lugar la agresión, los mismos funcionarios, de los que aún no tenemos constancia de sus números de placa, están intimidando al interno a través de miradas, órdenes de que se esté quieto y no se mueva, por lo cual mi hijo está totalmente cohibido y tiene muchísimo miedo.

El interno presentó una denuncia al juzgado de guardia con los hechos ocurridos y pidió un habeas corpus, por lo cual ya debía de haberle visitado el juez. No tenemos constancia de que esa denuncia haya salido del centro penitenciario. También solicitó la revisión de su persona por un médico forense, el juzgado aún no ha recibido este escrito. He llamado varias veces al juzgado para corroborarlo.

Los funcionarios dijeron al interno que denunciara todo lo que quisiera, que ellos tenían órdenes de la directora del Centro Penitenciario de Zuera de que tiraran a matar a los presos.

Como madre tengo miedo de que a mi hijo le pase cualquier cosa ahí adentro, sabemos que en Zuera ya ha habido muertes de internos bastante sospechosas. También sabemos que los funcionarios se cubren entre ellos. Ahora no hay visitas, nadie puede comprobar el estado de salud de los presos.

En el Estado de Alarma, se ha olvidado al colectivo de los presos, entendemos que estamos en una situación difícil y que hay que tomar medidas drásticas. Pero por favor vamos a respetar un mínimo los derechos humanos. Ahora los presos no tienen la asistencia médica necesaria para el coronavirus, deberían tenerlos un poquito más en cuenta y pensar que son seres humanos igual que todos. Que si han hecho cosas mal ya las están pagando. Pero en ningún momento debe permitirse la violación de derechos humanos fundamentales.

Pido máxima difusión y que, si hay personas con situaciones parecidas, las denuncien también públicamente ya que la unión hace la fuerza.

Gracias por su tiempo.

Un saludo.

Pdt: El interno ha decidido mantenerse en el anonimato, por miedo a futuras represalias.

Cárcel=Tortura Indefensión jurídica Sociedad-cárcel

En el blog del Grup de Suport a Presxs de Lleida han publicado un texto que nos parece interesante compartir. En él reflexionan sobre qué piensan y como se sienten en relación a la gestión del Coronavirus en las cárceles y como está afectando a lxs compañerxs de dentro. Valoran varios aspectos como qué clase de medidas han sido las adoptadas para, supuestamente, frenar el virus, así como las incongruencias de estas mismas medidas represivas. También hablan –entre otras cosas– de la realidad de esas «llamadas gratuitas» y «videoconferencias» que desde Instituciones Penitenciarias de Catalunya dicen que se están aplicando. La fotografía de arriba nos la hacen llegar desde Barcelona.

30 de marzo de 2020

Después de haber pasado ya unas semanas desde que se están aplicando los protocolos de «prevención y protección» ante el COVID-19 en las cárceles, sentimos la necesidad de expresarnos. Expresarnos en base a nuestro sentimiento, a nuestra rabia, preocupación, impotencia e indignación por como se gestiona la situación, por como han aislado y recluido aún mas a lxs compas de dentro, por las noticias de abusos, maltratos, palizas que nos llegan con dificultad, por como se abusa mas que nunca del poder y la impunidad, y por como parece que se consideran como «positivas» ciertas medidas que se han empezado a adoptar por parte de Instituciones Penitenciarias que, a nuestro parecer, son solo un lavado de cara.

Parece ser cierto que, al menos en algunas comunidades, se están adoptando incipientes medidas para calmar los ánimos de lxs presxs y contrarrestar los efectos de las restricciones para prevenir el coronavirus en la cárcel. Cabe recordar que las medidas adoptadas han estado basadas en mas aislamiento, soledad y castigo. No dar permisos de salida, no permitir las comunicaciones por locutorio ni los vis a vis, suspensión de actividades, etc. Nos resignamos a pensar que esta era la única solución. Estamos seguras que tiene que haber formas de poder seguir teniendo contacto con lxs presxs, al menos a través de un cristal. Esto implicaría más lentitud, más trabajo, cambiar estructuras, normas y funcionamientos. Invertir en mas medidas de higiene y desinfección. Pero creemos que sí hubiera sido posible, si de verdad la población reclusa importara mínimamente a las autoridades y a la sociedad. Con el pretexto de intervenir en relación a la expansión del COVID-19 se han vulnerado, aún más, los derechos de estas personas de un modo brutal.

Todo es un sinsentido que nos genera rabia. Se les dan papeles absurdos e instrucciones de lavarse las manos cuando no se les proporciona gel desinfectante o apenas champú. Recordamos la precariedad de los lotes de higiene, y que ellxs tienen que comprar en el economato –quien puede– papel de váter, jabón y otros materiales básicos para la salud. Insultantemente se les prohíbe tener contacto con su entorno, cuando lxs carcelerxs entran y salen todos los días siguiendo controles y protocolos mínimos, van a sus casas y vuelven a la cárcel, siendo ellxs el mayor foco de contagio . Cuando ha habido posibles casos de contagio se ha metido a lxs presxs en celdas de castigo, para «aislarlxs». Se les prohíben las visitas del exterior cuando la misma estructura carcelaria es una maquinaria de muerte que imposibilita cualquier tipo de medida de seguridad ante el virus. Por ejemplo, ¿como van a guardar la distancia de seguridad cuando comen juntxs, cuando muchas veces se ven obligados a compartir celdas de 2 x 3 metros?

Como siempre, cuando intentas contactar con las cárceles, cuesta la vida que te respondan al teléfono, y cuando lo hacen suelen ser incapaces de solucionarte las dudas. En la mayoría de casos te dicen que no pueden darte la información que pides, que no saben qué medidas se están adoptando, qué protocolos se siguen. O bien en cada sitio se aplican normas diferentes, o bien quien te coge el teléfono te dice lo primero que le pasa por la cabeza. Ni siquiera hemos podido aclarar realmente si funciona el correo, si lxs presxs pueden mandar cartas y si les llegan cartas del exterior. ¿Como puede ser que ni siquiera sepan o puedan decirte esta información? Algunas veces te dicen que sí funciona, pero esto no concuerda con el hecho de llevar semanas sin recibir cartas de una persona ni con la información que nos dan sus familiares.

Como decíamos, después de varias semanas, parece que se empiezan a adoptar algunas medidas por parte del Gobierno. Medidas que nos siguen pareciendo tardías e insuficientes. Y no olvidemos que si se están llevando a cabo, o pensando en llevarlas a cabo es, en buena parte, gracias a la presión que muchas personas privadas de libertad están haciendo en decenas de cárceles de Cataluña y el Estado. Motines en algunos módulos, confrontación con carceleros, huelgas de patio, plantes coordinados, quema de objetos… Ellxs son quienes principalmente han conseguido estos logros, lxs que han conseguido presionar para que les den «algo», afrontando una vez mas la represión y el castigo por revelarse. No es por la buena voluntad de las Instituciones ni porque estas se preocupen por lxs presxs y sus derechos, ya que sus derechos se vulneran sistemáticamente ya en un escenario «normal», y se han seguido vulnerando de forma atroz ante la aparición del COVID-19.

Se dijo que se iban a dar mas llamadas telefónicas a lxs presxs. Estas llamadas se pagan, como siempre, a precios desorbitados. Es decir, las empresas telefónicas van a seguir sacando provecho de la desesperación de lxs de dentro. Y de la desesperación de las familias, que tienen más necesidad que nunca de meter dinero a lxs suyos. Sacándolo de donde sea, para que estos puedan llamar, ya que ahora ni siquiera pueden verles, y porque están preocupadas por lo que pasa dentro. Ahora dicen que, al menos en Cataluña, se van a dar llamadas «gratis» a lxs presxs sin recursos. «Gracias, ¡que buena voluntad!» ¿Por qué no dan 20 llamadas gratis para todxs? ¿Por qué se siguen cobrando las llamadas cuando ahora mismo es el único contacto con el exterior? Porqué la cárcel sigue siendo un negocio, incluso en “estado de alarma”. ¿Y quién se considera un preso sin recursos? Por lo que sabemos solo se consideran personas sin recursos aquellxs presxs que no cobren ninguna clase de peculio. Es decir, que no tengan ninguna clase de ingreso. Eso significa que todxs lxs que cobren 30, 40 euros al mes, que eso no te llega mas que para 4 cafés, algo del economato y un par de llamadas, ya no pueden tener acceso a estas llamadas gratuitas, porque se considera que «ya tienen recursos», o dicho de otra forma «que no son lo suficientemente pobres». Por lo que sabemos, no es que se estén dando llamadas, sino que se dan 3 o 5 euros semanales, dependiendo en que prisión estés, para poder llamar. Esto llega para hacer una llamada y media a la semana, (una llamada son 8 minutos). Para todas esas personas, es decir, la mayoría, tanto las que la familia les da 40 euros al mes como para los que tienen que agradecer a la Institución que les regalen 3 euros de mierda, no les sirve de nada que hayan aumentado el numero de llamadas que se pueden hacer a la semana. Pasando de 10 a 15, o de 10 a 20. Porque ellxs van a poder seguir haciendo solamente unas pocas, prácticamente las mismas que hacían antes de esta situación de doble encierro.

También se dice que se van a poder «cambiar» los vis a vis por videoconferencias. Como si pudiera haber comparación alguna entre una mirada a los ojos, y no a través de una pantalla. Es evidente que es mejor que nada, pero es poca cosa. ¿Y qué pasa con las comunicaciones por cristal? Hay muchísimos presxs que no hacen vis a vis. ¿Qué pasa con ellxs? ¿Las comunicaciones por cristal también se van a poder cambiar por videoconferencias? ¿Y que pasa si la persona de fuera no dispone de Internet, de recursos o de tecnología para poder realizar estas videoconferencias?

La Generalitat de Catalunya ha mandado empezar el 24 de Marzo, en Quatre Camins, la aplicación de videoconferencias de 1 hora y en salas con ordenadores. Decían que lo antes posible lo aplicarían a las otras prisiones. ¿Que sabemos de esto? Pues según familiares de personas presas de Quatre Camins, no es verdad. Lo que se está haciendo son 10 minutos de videollamadas por Whatssap en salas pequeñas a través de móviles. También se está aplicando en Mas d’Enric y a partir del jueves 2 de abril empezará en Brians. En Wad-Ras y Lledoners aún no se han aplicado y en Ponent dicen que lo están gestionando. Es muy complicado conseguir información.

Se aplican innumerables medidas de restricción en relación al contacto con el exterior, con el pretexto de prevenir el Coronavirus, pero allí siguen hacinados, en condiciones de falta de higiene, muchas veces sin agua caliente, con una desatención sanitaria permanente, compartiendo celdas diminutas y numerosos espacios comunes. Usando una misma cabina de teléfono para decenas de personas, cosa que genera colas, angustia y tensión. Pero lxs carcelerxs entran y salen, van a distintos espacios de la cárcel, a veces sin medidas de protección. Y lxs presxs sin siquiera la posibilidad de lavarse frecuentemente las manos, de usar mascarilla o conservar distancias de seguridad. Se sigue teniendo encerradas a personas mayores, personas con problemas respiratorios, con enfermedades crónicas, pudriéndose en una enfermería o en una celda de castigo.

Esto se ve en las diferentes vivencias de personas presas y sus familiares. Por ejemplo: Hace no mucho, en la cárcel de Lledoners, en el módulo 8, mientras estaban comiendo, el Jefe de Servicio paseaba como pedro por su casa, fumándose un cigarro y sin llevar mascarilla. Otro ejemplo: En la prisión de Ponent, se les ha preguntado si hacía falta mascarillas para las presas ya que se podría hablar con las redes que se han creado de elaboración de mascarillas, aquí en Lleida. Pero lo que nos respondieron fue que no hacía falta. Que ya tenían suficiente material y que las personas presas no pueden llevar mascarilla. Niegan la elaboración y la entrada de mascarillas para las reclusas. Esto lo vemos reflejado en la noticia que salió el 25 de Marzo en el diario el Segre, podemos leer el titular “Aíslan a un preso acusado de instar a otros a plantarse en plena crisis.” y el subtitulo es: “Familiares afirman que se le ha acusado por utilizar mascarilla”.

También estamos un poco hartas de que las Instituciones Catalanas divulguen el discurso de que el estado español es el malo y así fortalecer la idea de que sus cárceles son mejores, que cuidan a lxs presxs y que piensan en ellxs. Sí podemos ver que hay pequeñas cosas diferentes, y podríamos decir positivas, que tienen las cárceles catalanas, pero esto no quiere decir que las catalanas se salven de el trato denigrante que siguen teniendo muchísimas personas en su día a día , y aún más, de la falsedad que tienen las instituciones catalanas, con su cara bondadosas, ya que vemos que en cuanto a lo que dicen hacen menos. Siempre pretenden quedar de “progres y avanzados” pero luego vemos que la mitad de lo que dicen no es real, o lo aplican de una forma cutre y deficitaria, como se puede ver en el tema de las videoconferencias que hemos explicado antes.

La situación y por tanto la información va cambiando día tras día, por eso estar atentas a lo que está pasando es muy importante para que las personas dentro no estén solas y aisladas en esta situación vulnerable y de doble castigo.

No nos olvidamos de nuestrxs compañerxs presxs. Mucha fuerza para todxs, y todo nuestro apoyo ante las formas de lucha que se están llevando a cabo dentro. Aquí estamos ahora, y aquí estaremos cuando esto pase.

Muerte a la cárcel y viva la libertad.

Más información en:

https://suportpresxslleida.noblogs.org/

https://desdedentro.noblogs.org/

https://henas.noblogs.org/

https://lacorda.noblogs.org/

https://colectivopronoiamurcia.noblogs.org/

https://jaensinbarrotes.noblogs.org/

https://elcarropropresxs.blogspot.com/

http://www.salhaketa-nafarroa.com/

Actividad en la calle covid19 Sociedad-cárcel

Hablamos del actual estado de excepción tal como se vive dentro de las cárceles, como un endurecimiento de las condiciones de privación, aislamiento, crueldad, inhumanidad y degradación, bajo el cual el hipócrita paternalismo de las medidas preventivas frente al epidemia resulta, con una sanidad penitenciaria en situación catástrofica desde mucho antes, todavía más insultante que en la calle. Leemos la propuesta de un compañero preso en lucha para continuar, haciendo frente al momento actual de la máquina social punitiva, el intento de movilización colectiva cuyo último episodio ha sido la huelga de hambre rotativa por la excarcelación de lxs presxs enfermxs. Informamos sobre la rebeldía necesaria que está cundiendo en cárceles del Estado español y del resto del mundo (Colombia, por ejemplo) y de la encarnizada represión que ha causado ya decenas de muertes, así como de otras muertes, como la de Félix Moreno Berloz, ahorcado el 20 de marzo en la cárcel de Sevilla I.

Cárcel=Tortura covid19 Huelga de Hambre Rotativa 2019-2020 La cárcel mata Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Compartimos este escrito de Francisco Aroca Lisón, «Piyayo», publicado en el blog del Grup de Suport a Presxs de Lleida. El compañero, que salió en libertad el pasado 10 de marzo desde la cárcel de Albolote (Granada), reflexiona un poco sobre la situación que está viviendo, ahora en la calle, con todas las medidas de control por el Covid-19. También se dirige a lxs compañerxs de dentro, a lxs que tiene más presentes que nunca, a raíz de esta situación. La fotografia de arriba es de una pancarta colgada hace unos días en Barcelona.

Lleida, 26/03/2020

Confinamiento en libertad. Un dia más preso en la ciudad.

Bueno compañerxs,

Como ya os comenté en el comunicado de despedida, y si la memoria no me falla, dije que desde fuera de los muros os dedicaria unas palabras. Recordaros que estoy aquí y que aquí seguiré, dando guerra por esta nuestra lucha tan digna, y con mucha mas fuerza.

Ni olvido ni perdono. Y tampoco olvido a lxs que he dejado aquí dentro. Es inevitable acordarme, en 16 días que llevo fuera, de todxs vosotrxs. A veces pienso que debería estar aquí dentro en estos momentos, por todo lo del puto coronavirus (todo lo que lleva corona es malo y perverso). Ahora ya estoy un poco más con los pies en el suelo, aunque aún estoy acabando de aterrizar, con mi pareja y los compas del grupo de apoyo de Lleida. Voy haciendo lo poco que de momento se puede hacer, ya que han aplicado el Reglamento Penitenciario en la calle. Toda esta histeria que estoy viviendo, que ya no puedes salir a la calle acompañado, ni con amigos, ni con tu pareja; hay que ir separados como mínimo a un metro de distancia entre las personas. Normas y normas. La sociedad se han convertido en policias. Les han metido este miedo dentro del coco, y te echan la bronca por ir juntos, o por toser, diciéndote que cumplas las normas que el gobierno a impuesto, o te llaman directamente a los maderos. Una locura compañerxs. Pero aún así seguiré dando voz, a todo lo que sigue pasando en los centros de exterminio, desde mi pequeño rincón de Lleida.

Solo os pido que aguantéis, que ahora estoy viviendo en primera persona todo el esfuerzo y preocupación de los grupos de apoyo, por todxs nosotrxs. Los he visto enfadarse, llorar de impotencia, por la situación que se está viviendo dentro en estos momentos. No os podéis hacer una idea del grado de su preocupación sobre nosotrxs, el desgaste físico y psicológico. Respeto y admiración siempre hacia ellxs compañerxs. Tenemos suerte de tener estas generaciones de jóvenes la mayoría, en todo el Estado, por la solidaridad y energía que tienen.

A lxs que ya me conocéis personalmente, de muchos años, como a ti mi querido camarada y hermano Llopis, decirte que te quiero y se te espera. Toda mi fuerza y mi apoyo incondicional a Jaime Trapote, Vazquez Campillo, Toni Chavero, Peke, mi Carmen Badia… que no os olvido, que estaré hasta el final. Pedro Doblado, que en unos meses estás fuera, que estaremos en contacto, ya sabes que sí. Y Pirla, que se te espera y pronto, un abrazo libertario, «tu sí». Que no pararé, hasta que todxs, sobre todo lxs enfermos, vayan siendo puestxs en libertad. Aunque me tenga que atar con cadenas en el mismísimo cuello del puto rey fascista «felipe el guapo».  Solo deciros a todxs que me siento muy orgulloso de seguir compartiendo este hermoso apoyo mutuo, antes desde dentro, y ahora desde fuera. Siempre hay y habrá una parte de mi allí dentro, pero puedo decirles a estos asesinos, cobardes, que les he ganado la mayor victoria, salir vivo y poder seguir señalándoles con el dedo a los verdaderos verdugos sin escrúpulos.

Os añoro compañerxs. Ya os dije que esto era un hasta luego, y con todo el dolor de mi alma libertaria no quiero pensar los abusos que se estarán cometiendo, de todo tipo, con muchos de vosotrxs, aprovechando toda esta mierda del virus. El Estado policial que se ha creado fuera, y la carta blanca que le han dado a lxs carcelerxs para que actúen incluso como policías. Compañerxs, lo dicho. Lo que necesitéis de vuestro fiel amigo Piyayo de Murcia, no dudéis en hacérmelo saber. Todo lo que esté en mis manos, ahí estaré. Un fuerte y solidario abrazo de este camarada que no os olvida.

Siempre anarquia, siempre revolución. Es la única solución.

No mires para atrás ni para tomar impulso.

Hasta pronto compañerxs. Abajo todos los putos muros de las prisiones.

Piyayo.

Más información en:

https://suportpresxslleida.noblogs.org/

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https://henas.noblogs.org/

https://lacorda.noblogs.org/

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http://www.salhaketa-nafarroa.com/

 

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