Categoría: <span>La cárcel mata</span>

Después de una intensa campaña de solidaridad, de la que podéis informaros en los enlaces que insertamos abajo, se logró la clasificación en tercer grado de María José Baños Andújar, presa política gravemente enferma, pero aún queda que le pongan en libertad condicional. Su compañero, Marcos Martín Ponce estuvo 16 días en huelga de hambre exigiendo que la llevaran al hospital, le dejaran verla y la pusieran en libertad, como corresponde legalmente a su estado de salud, para recibir en la calle los cuidados que la Sanidad carcelera no puede ni quiere prestarle. Los presos políticos Víctoria Gómez, Israel Torralba, Nacho Varela, Israel Clemente, Juan García, Pablo Hasel, Daniel Pastor, Patxi Ruiz, Fernando García Jodra, Andoni Goikoetxea, Julen Atxurra, Aitor Cotano, Garikoitz Etxebarria, Jesús Mari Etxebarria, Orkjatz Gallastegi, Jon Kepa Preciado y Mikel San Sebastián ayunaron un día a la semana por la excarcelación de María José y continuarán haciéndolo mientras no salga en libertad condicional. Nuestro compañero José Ángel Martins Mendoza, Peque, preso social anarquista con larga trayectoria de lucha, encerrado en la cárcel de Villena (Alicante), se ha sumado también a los ayunos, como explica en el siguiente comunicado que nos ha llegado con muchísimo retraso:

Salud, compañerxs:

Soy José Ángel Martins Mendoza y, aunque quizá muchos lleváis mucho tiempo sin saber de mí, yo he seguido estando, si no en esta cárcel, en otras del estado español.

Ahora mismo y desde hace tres años, fui trasladado desde la cárcel de Murcia II a esta de Villena donde, después de las últimas luchas por nosotrxs realizada, del 2016 al 2022, solicitando nuestra tabla reivindicativa, donde en los puntos 4 y 5 se exigía que los médicos no perteneciesen a IIPP y la aplicación del artículo 104.4 y 196 del RP.

Existe el refrán de que no hay más ciego que el que no quiere ver. Pues sí, compañerxs, los fascistas, esbirros del estado, tienen secuestrada queriendo venganza a una compañera del GRAPO, la cual lleva 27 años encerrada y sufre una grave enfermedad en estado terminal desde hace años, pero muy avanzada en los últimos meses a causa de la inasistencia médica en prisiones. Ya no existen médicos, ahora es todo mediante vídeo-llamadas, y las encargadas de auscultarte y decidir son aprendices de ATS que por sí mismas no pueden ni darte un paracetamol, la fórmula mágica para todos los dolores.

Por otro lado, en nuestras luchas ya quedó demostrado, tanto en las últimas como en la anterior, C=T, que en nuestras filas parece que solo unos pocos, muy pocos, nos tomamos las cosas en serio. En estos momentos, sigo mi camino en solitario, intentando luchar por una fraternidad, solidaridad y apoyo mutuo, sumándome a los ayunos semanales, pudiendo llegar a huelga de hambre según continúen los movimientos hacia María José Baños Andújar, solicitando su inmediata excarcelación.

Ya que tengo la libertad de hacerlo, quiero mandarle al kamarada Marcos Martín Ponce toda mi fraternidad y fuerza que necesita en momentos duros: Kamarada, lo que siempre dijimos, “no buscan justicia, solo quieren venganza”, aunque ahora seamos “los normales”. Mucho ánimo, kamarada.

Peque

Más información:

https://www.presos.org.es/index.php/category/ma-jose-banos-andujar/

laprotesta.es/2026/03/10/la-presion-del-movimiento-solidario-logra-la-excarcelacion-en-tercer-grado-de-maria-jose-banos-por-su-grave-estado-de-salud

La cárcel mata Mujeres presas Presxs "políticxs" Presxs en lucha ¿Salud carcelaria?

Para apoyar su convocatoria de una manifestación frente a la cárcel de mujeres de Wad-Ras (Barcelona), para el próximo sábado, 14 de marzo, reproducimos una entrevista que le hicimos a Ana Graciela Zúñiga García en octubre de 2018, cuando habían pasado solo unos meses desde la muerte de su hija, Claudia Ximena Rodríguez Zúñiga, en ese horrible lugar, en muy sospechosas circunstancias, aún no aclaradas, a pesar de los evidentes indicios de que fue un asesinato de los carceleros. Hoy es el octavo aniversario y Ana Zúñiga no ha abandonado todavía su esfuerzo apasionado por obtener justicia. Sigue luchando, después de ocho años, durante los cuales ha acudido a todas las instancias judiciales posibles, No solo no ha conseguido lo que buscaba, sino que ha sido estafada por abogados desaprensivos y cargada con las costas judiciales del procedimiento administrativo, lo cual, junto con los gastos de representación jurídica, la ha dejado en la ruina.. Pero, al mismo tiempo, ha logrado graduarse en derecho y no piensa siquiera en rendirse. Como ha venido haciendo a lo largo de todos esos años, ha convocado esta manifestación frente al lugar donde asesinaron a su hija, para recordarlo, señalando a quienes lo hicieron. Necesita y merece todo el apoyo que podamos prestarle las personas con conciencia y corazón y quienes comprendemos la crueldad e injusticia del sistema punitivo estatal.

 

La cárcel mata Muertes en prisión

Antonio Arevalillo Sanz nació en Segovia en 1958, tiene, pues 67 años, y desde los 9 años creció en el  barrio bilbaíno de Zorroza. En los años 70, como otros muchos jóvenes de origen humilde, se dedicó al atraco de bancos, joyerías y supermercados. Desde 1974, ha sido detenido docenas de veces y se ha fugado en tres o cuatro ocasione.Participó en la lucha de la COPEL y, en 1983 fue uno de los protagonistas de una revuelta en la prisión de Basauri. En total ha permanecido preso más de 42 años, 15 de ellos en Régimen Especial de castigo (aislamiento). Hace unos años le fue detectado un tumor nasal que ha requerido cinco complejas operaciones quirúrgicas. En el año 2016 Antonio cumplió los tres cuartos de su condena, pudiendo acceder legalmente a la libertad condicional.

Como parte de la Iniciativa por la libertad  de Antonio Arevalillo Sanz, trasmitimos una propuesta de envío de escritos al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de La Audiencia Nazional, durante los días del 15 al 18 se septiembre, aunque se pueden continuar enviando en cualquier fecha, y también a las otras direcciones que ponemos abajo. También hay un enlace que conduce a un modelo de escrito. Asimismo, se pueden enviar postales.  de las que se pueden encontrar también abajo dos pdf para imprimirlas.

Modelo de escrito y direcciones

Postales (Para imprimir varias en DINA 4 y guillotinar)

Postales (para imprimir una sola)

DIRECCIONES:

Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria y Menores

Audiencia Nacional
c/ Goya 14
28001 Madrid
audiencianacional.centralvigilancia@justicia.es

Juzgado de Vigilancia Penitenciaria N.º 5
Plaza Castilla 1
28046 Madrid
vigipen5@madrid.org

Secretaría General de Instituciones Penitenciarias

Dir. Gral. de Ejecución Penal y Reinserción Social
c/ Alcala 38
28014 Madrid
sggp@dgip.mir.es

Junta de Tratamiento

Centro Penitenciario Madrid  VII
Ctra M-241, km 5.750
28595    Estremera (Madrid)

Para escribir al compañero:

Antonio Arevalillo Sanz
Centro Penitenciario Madrid VII
Ctra M-241, km 5.750
28595 Estremera (Madrid)

 

Actividad en la calle Cadena perpetua Presxs en lucha ¿Salud carcelaria?

INICIATIVA POR LA LIBERTAD DE ANTONIO AREVALILLO SANZ

Antonio Arevalillo Sanz (Segovia, 1958) desde los 9 años creció en el  barrio bilbaíno de Zorroza y en los años 70, como otros muchos jóvenes de origen humilde, se dedicó al atraco de bancos, joyerías y supermercados. Desde su primera detención grave, en el año 1974, ha sido detenido docenas de veces, se ha fugado tres o cuatro veces, participó en la lucha de la COPEL y en el año 1983 fue uno de los protagonistas de una revuelta en la prisión de Basauri. En total ha permanecido preso más de 42 años, 15 de ellos en régimen de aislamiento (Régimen Especial, FIES y art.10).

Hace unos años le fue detectado un tumor nasal que ha requerido cinco complejas operaciones quirúrgicas. En el año 2016 Antonio cumplió las ¾ partes de su condena por lo que cumple las condiciones para acceder a la libertad condicional.

Amig@s cercan@s de Antonio, junto a la asociación vasca GGEBE-ADDSI (Asociación para la Defensa de los Derechos Sociales e Individuales), hemos iniciado una campaña para exigir la libertad inmediata de Antonio.

Para apoyar las gestiones que estamos realizando pedimos que se envíen cartas y e-mails al Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, el JVP  nº5 de Madrid (responsable de Estremera), la SGIP y la Junta de Tratamiento de la cárcel de Estremera. (Adjuntamos modelos de escritos con las direcciones a las que enviar)

Os agradeceríamos información sobre las iniciativas solidarias  así como el apoyo público a esta iniciativa. También os animamos a enviar cartas, postales, telegramas, etc al propio Antonio:

Antonio Arevalilo Sanz
Centro Penitenciario Madrid VII
Ctra M-241, km 5.750
28595 Estremera (Madrid)

GGEBE-ADDSI  (ggebe-addsi@protonmail.com)
Gizabanakoen eta Gizarte Eskubideen Babeserako Elkartea/Asociación para la Defensa de los Derechos Sociales e Individuales

Modelo de escrito y direcciones para enviarlo: http://tokata.info/wp-content/uploads/2025/05/MODELO-ESCRITO-ANTONIO-AREVALILLO.odt

Actividad en la calle Cadena perpetua La cárcel mata ¿Salud carcelaria?

Actividad en la calle La cárcel mata Muertes en prisión

Retransmitimos desde la concentración frente a los juzgados de Ávila donde acudimos para acompañar y apoyar a lxs compañerxs imputadxs por denunciar la muerte de Shanna Cadiri, en la cárcel de mujeres de Brieva, el 10 de octubre de 2023, cuando varias compañeras suyas vieron como un grupo de carceleros la llevaban a golpes al módulo de aislamiento diciéndoles uno de ellos poco después que se les había ido la mano y que la habían matado y comunicando más tarde la dirección de la cárcel que había aparecido ahorcada. Ahora dicen que quienes lo denunciaron mintieron, pero ¿cuándo, cómo y con qué resultados se ha investigado para averiguar la verdad? Se garantiza la impunidad de los agentes de la autoridad en el abuso de su funciones en lugar del respeto por los derechos de lxs presxs.

Actividad en la calle La cárcel mata Muertes en prisión Radio: Tokata Y Fuga

Sannah Cadiri murió en octubre de 2023 en la cárcel de Brieva, en Ávila. Su muerte, como la de las 189 personas que anualmente han muerto, de media, en la última década en prisión bajo la responsabilidad de Instituciones Penitenciarias, no generó ningún revuelo mediático. Los muros de las prisiones son sobre todo metáfora de la indiferencia que generan las problemáticas sociales que llenan dichas instituciones. Muchas de estas muertes ocurren en la misma opacidad y dificultad de acceso y transparencia que devuelve el muro. Suicidios, sobredosis de drogas legales e ilegales, enfermedades curables e incurables, falta de atención médica, abandono institucional, y también homicidios, asesinatos.

Las que conocemos la cárcel por profesión, militancia o a través de seres queridos o en primera persona sabemos que nada de esto es falso. En los últimos 4 años han sido 139 los suicidios en las cárceles de la SGIP. Sobre las sobredosis no hay cifras claras, menos de las sustancias. Pero el 50% de plazas médicas vacantes dan una idea de a qué llamamos falta de atención médica en una población con tres veces más de incidencia de enfermedades físicas y sufrimiento mental que sus iguales a este otro lado de este mismo muro. La falta de personal cualificado, de programas, de actividades, de recursos, de formación, de acceso al empleo, de atención individualizada… nos habla no sólo del abandono por parte de las instituciones, sino también de que aquí fuera ya tenemos bastante como para trepar nuestra indulgencia y otear las carencias de ese mismo sistema que funciona en simbiosis represiva a ambos lados.

También se mata. Pero no es nuestro cometido señalar al individuo, para eso hay demasiado voluntario, sino señalar las fallas de un sistema que sabemos apisonadora de toda aquella carne destinada a la picadora. Juan Carlos Martínez Bertolí y Helia Membrillo denunciaron en un comunicado la muerte en muy cuestionables circunstancias de Sannah Cadiri. Ahora la Fiscalía ha decidido citarlos a declarar el 1 de abril por denuncia falsa ante el Juzgado de Instrucción de Ávila. Criminalización que también sufrió no hace mucho Iñaki Rivera Beiras, director del Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos (OSPDH), por denunciar la existencia de malos tratos y torturas en las cárceles catalanas. Los fachas (y no tan fachas) con toga, los carceleros del mundo fuera de las rejas.

Desde Salhaketa Nafarroa, colectivo en defensa de los derechos de las personas presas, expresas y de sus familiares, llevamos más de treinta años denunciando no sólo la vulneración sistemática de derechos humanos que se da en las cárceles, sino también el hecho de que es la propia lógica penitenciaria la que está ideada para conculcarlos de manera sistemática, cumpliendo muy bien sus objetivos. Ninguno de ellos se recogió en el artículo 25 de la CE, para el que el fin último de la pena es la reinserción social. Ese lo llevan regulinchi. El fin único de la pena es el castigo y el control social. Para ello la cárcel responde al imaginario colectivo de sufrimiento, miseria, riesgo y miedo. Como personas decididas en propiciar un mañana mejor, las militantes de este colectivo llevamos desde 1988 denunciando las consecuencias de este sistema: la deshumanización, la perpetuación de las opresiones en vez de la solución de los conflictos sociales incluidos los delitos, y como no, el autoritarismo.

Lo que ahora les ocurre a Juan Carlos y Helia, personas solidarias de la causa anticarcelaria, nos puede pasar a cualquiera que denunciemos y señalemos los abusos de un sistema que aunque atravesado por la cárcel, va mucho más allá.

No son buenos tiempos, pero lo pueden ser peores. De nosotras depende defendernos del abuso prepotente de una fiscalía que no se sonroja en emplear su saña en este caso, lo mismo que no lo hizo cuando recogía a ecologistas como grupo terrorista o cuando lleva a prisión a activistas antifascistas o raperos y rumberos por sus letras. Lo mismo que no lo hace en su labor cotidiana como ministerio público de proveer de carne a la lata carcelaria, una lata muy cara, económica y socialmente. El foco está dirigido a las personas que denuncian un sistema caníbal, quién lo redirigirá al chef que elabora menú tan macabro si los redirigidores que redirigen forman parte del plato. Hay familias que llevan tiempo, incluso años, tratando de esclarecer cómo murieron sus familiares sin una respuesta aceptable, sin responsables.

La única denuncia falsa es la suya, Señoría.

Salhaketa Nafarroa

Cárcel=Tortura La cárcel mata Muertes en prisión

Dedicamos, en general, el programa a las muertes de personas encarceladas y a los mecanismos político-sociales que aseguran la impunidad de los responsables y, especialmente, a la contra-denuncia del aparato punitivo que han sufrido dos personas solidarias por denunciar la muerte de Shanna Cadiri en la cárcel de mujeres de Brieva (Ávila) en octubre de 2023, y a la convocatoria a concentrarse el 1 de abril ante el edificio del juzgado, en Ávila, en apoyo de las imputadas, citadas a declarar allí en esa fecha. Repasamos los últimos casos conocidos de muertes y torturas y nos hacemos eco de algunas otras convocatorias recientes o próximas.

Actividad en la calle La cárcel mata Muertes en prisión Radio: Tokata Y Fuga

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata Muertes en prisión

Retransmitimos desde la manifestación frente a la cárcel de mujeres de Wad Ras, en Barcelona, en el séptimo aniversario de la muerte de Claudia Ximena Rodríguez Zúñiga, que estaba presa en ese horrible lugar y fue entregada muerta por sus carceleros diciendo que se había suicidado poniéndose una bolsa de plástico en la cabeza. Su familia y amigas no creen la versión oficial y están convencidas de que fue asesinada. Su madre lleva todos estos años luchando por que se haga justicia. Ha estudiado la carrera de derecho y acaba de presentar una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo para que se revise la causa. Entrevistamos a Ana y a Narly Zúñiga, la madre y la tía de Claudia y a otras familiares de personas muertas en manos de los carceleros que participan en la manifestación. Hablamos con Barbara Orraca, madre de Lewys Alfaro, ahorcado en la cárcel de Brians I en noviembre de 2017, por su propia mano, según versión de los carceleros que la familia sigue poniendo en duda. También hablamos con Pepi Belmonte y Julia y Encarna Ferrer, hermana, madre y tía de Paco Belmonte Ferrer, entregado muerto por la cárcel de Palma de Mallorca, por sobredosis, según la desmentida versión oficial, pero con huellas de golpes que todavía hoy hace pensar a su familia que fue asesinado por quienes debían protegerle. Unas compañeras cantan una versión de la «Canción sin miedo» de Vivir Qintana, con la letra adaptada para referirse a las personas muertas en prisión.

 

Actividad en la calle La cárcel mata Muertes en prisión