Categoría: <span>Explotación en prisión</span>

12.000 presos trabajan en las prisiones de la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias (el estado español, excepto Cataluña) según los últimos datos oficiales publicados [1] por el Organismo Autónomo de Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo, lo que supone alrededor del 40% de la población penitenciaria que puede trabajar.

Entre los años 2006 al 2011 el número de presos trabajadores subió de los 11.000 a los 12.442, respecto a un total de 57.000 personas. En el año 1997 eran 3.800 los presos trabajadores, época en la que la población reclusa apenas alcanzaba los 36.500 presos.

Estos presos trabajan en alguno de los 191 talleres productivos ubicados en 53 centros penitenciarios, dedicados a la carpintería metálica, la confección industrial o al cultivo en invernadero; o están ocupados en alguno de los servicios penitenciarios: cocinas y panaderías, mantenimiento, jardinería, lavandería… propios de cualquier prisión.

Explotación en prisión

Es la cárcel de Ocaña, donde la mayoría de sus más 500 internos se ocupan de montar el aire acondicionado de «los AVE» europeos, fabricar las rejas de las nuevas cárceles o preparar el kit de aseo de los presos. Los internos de Ocaña I son solo una pequeña muestra de la población reclusa empleada en las diferentes prisiones. Uno de cada cuatro presos tiene trabajo, porcentaje que se eleva hasta el 40 por ciento, más de 12.000, si solo se tiene en cuenta la población hábil para trabajar, cerca de 28.900 presos.

Explotación en prisión