El juicio por torturas ha proseguido con la declaración como testigos de tres presos que fueron agredidos tras el motin. Los tres testigos han asegurado al magistrado de la Audiencia de Barcelona que el exsubdirector médico de Quatre Camins, Xavier M.R., les agredió como represalia tras la insurrección, cuando fueron trasladados a la sala de ingresos de la prisión. Estos testigos contradicen la versión del exsubdirector médico, Xavier Martínez Redondo, que cuya firma quedó estampada en un informe en el que quedó constancia del estado en el que fueron trasladados los reclusos. Sin embargo, Martínez Redondo aseguró que se vio obligado a firmar el documento por el director de la cárcel y que no se hace responsable de su contenido.
El subdirector médico −acusado de golpear a ocho reclusos con una porra de goma− se negó a contestar las preguntas de las acusaciones particulares y la popular, y aseguró que él no agredió a nadie. Pese a ello, acabó admitiendo que 19 de los reclusos sufrían lesiones en el momento del traslado y reconoció «una cierta contundencia en las acciones contra los presos» de los funcionarios. «Si un preso venía por el pasillo y no quería caminar, se le ayudaba para que caminara rápido», añadió, sin especificar cómo se realizaba dicha «ayuda».