Categoría: <span>Actividad en la calle</span>

Hablamos con la compañera de un hombre que ha sido torturado recientemente en la cárcel de Morón de la Frontera (Sevilla), una de las cárceles donde más denuncias de tortura se han registrado, y no es la primera vez que es agredido en esa misma cárcel, hace más de 15 días y aún no le ha visto el médico forense. Conversamos con una compañero de Madrid sobre la resistencia de los puestos políticos de la plaza de Tirso de Molina a ser barridos de allí. Comentamos también las medidas de «confinamiento selectivo» contra 35 barrios de Madrid, los más pobres ¡qué casualidad! Y algo se habla de la resistencia frente a eso en Vallecas, la represión consiguiente, etc. Informamos también sobre el tercer turno de diez días de la huelga de hambre rotativa contra todo lo que mata a lxs presxs y otros temas relacionados.

Actividad en la calle Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Actividad en la calle

Comentamos las vicisitudes de la huelga de hambre rotativa en defensa de la salud y la vida de la gente presa, leyendo un comunicado de Peque, el compañero que está terminando el segundo turno en el momento de grabar el programa, y otro de otro compañero participante. Nos hacemos eco de otras propuestas de afrontar las mismas situaciones como, por ejemplo, la convocatoria de una marcha a la cárcel de A Lama en defensa del derecho a la salud de lxs presxs. Hablamos de algunas muertes recientes en prisión y, finalmente, con un compañero abogado de cómo están las cosas en el aislamiento de Villena, de la situación de un compañero preso allí que, padeciendo problemas psiquiátricos ha recibido recientemente varias palizas, lo cual no es la primera vez que le sucede. Hacemos algunas reflexiones sobre cómo afrontar la problemática de lxs enfermxs mentales encarceladxs.

Actividad en la calle Cárcel=Tortura covid19 Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 La cárcel mata Muertes en prisión Salud mental ¿Salud carcelaria?

La población reclusa en cárceles españolas está, generalmente, enferma –»eso no lo niega nadie»– y, además, abandonada, pues no recibe los cuidados que necesita, teniendo en cuenta, por otra parte, que la vida en la cárcel mermaría considerablemente la salud de cualquiera, aunque estuviera bien cuidado. Pero no es así en ningún caso, sino todo lo contrario: desde los rutinarios malos tratos, la tortura impune y los regímenes de castigo en sus diversos grados, pasando por todo tipo de privaciones (sensorial, afectiva, relacional, cultural, etc.) o por la falta de higiene o el consumo fácil de todo tipo de drogas, hasta llegar a una desatención médio-sanitaria casi total, el paso por la cárcel consiste en verse sometido a un proceso de debilitamiento psicofísico que lleva a muchas personas a la muerte. De todo eso trata el siguiente texto, que nos ha llegado por correo electrónico sin que sepamos quién lo ha escrito, aunque quien sea parece saber de qué está hablando (posteriormente, hemos encontrado la versión en galego publicada en el portal anarquista pecoras.info). Describe con profusión de detalles los resultados de la «política sanitaria» que los gobernantes españoles han aplicado siempre, hasta hoy, en sus cárceles, y le da el nombre que merece: una política de exterminio. Así, coincide en gran medida con la visión del problema que vienen exponiendo lxs presxs en lucha en su tabla reivindicativa de 14 puntos y en el planteamiento de la huelga de hambre rotativa que está en marcha desde el 1 de septiembre para denunciar públicamente todos esos detalles concretos que hacen del sistema penitenciario español una máquina trituradora. Arriba ponemos un cartel en galego que se hace eco de la huelga de hambre rotativa y de los nombres de los presos en lucha que participan en ella durante este mes de septiembre.

DESATENCIÓN SANITARIA

La cárcel no sirve para cubrir carencias de salud y sólo contribuye parcialmente a las políticas de seguridad al inocuizar temporalmente a enfermos, discapacitados, toxicómanos y alcohólicos.

Más del 70% del personal en prisiones se dedica a vigilancia y un escaso 6% a tareas sanitarias. Falta personal, equipamientos y presupuesto.

El personal sanitario es el que debería preservar estos derechos; aún más, teniendo en cuenta la vulnerabilidad de sus pacientes.

Porque, que la población reclusa está enferma no lo niega nadie. Más de la mitad son toxicómanxs, otrxs tantxs tienen trastorno mental y en altos porcentajes padecen enfermedades crónicas tales como diabetes, insuficiencia crónica, epilepsia, asma… Además de enfermedades infecciosas y transmisibles como tuberculosis y VIH entre otras.

El 80% de lxs presxs consume psicofármacos y al menos el 40% drogas.

Más de 500 presxs se han suicidado desde el año 2000 y otrxs tantxs han muerto por sobredosis. Estas son las muertes mayoritarias y vienen a formar parte de las mal llamadas “muertes naturales”. Y, por supuesto, no entran en las estadísticas aquellxs que murieron en la calle al poco de salir en libertad por enfermedad grave.

Más que una política sanitaria lo que impera en la cárcel es una política de exterminio que se ejecuta con total impunidad. Los médicos se niegan a redactar los partes de lesiones cuando les golpean o les torturan. Sin olvidar la contención mecánica comúnmente conocida como camisa de fuerza, la cual forma parte del trato degradante de las torturas, dándose 7000 casos al año de modo regimental y provocando problemas médicos por opresión de los órganos o incluso un cuadro de hipoglucemia en el caso de una persona con diabetes.

En el caso de muerte o mejor dicho asesinato, los familiares se encuentran con ocultación de pruebas, informes falsos y grandes dificultades para que se realicen segundas autopsias.

Según los artículos 104.4 y 196 del Reglamento Penitenciario, existe una total violación del derecho que tienen los presxs de pasar sus últimos días de vida con los suyos.

El acceso de las personas presas a la sanidad en España es precario; tienen una salud extraordinariamente más quebrantada que las personas en libertad. El Estado no garantiza la salud de los presxs.

Los médicos de prisiones no dependen ni del Ministerio de Sanidad ni de las Consejerías de las Comunidades Autónomas, sino del Ministerio del Interior. La dependencia de los médicos al Ministerio de Interior hace difícil conjugar la normativa penitenciaria con el acto médico.

Existen diferentes programas según adicción o patología: dependencias para trastornos mentales, dependencias para toxicómanos, programas de prevención y control de la tuberculosis, programa de vacunaciones, programas de prevención de enfermedades de transmisión parental y sexual y de prevención y control de la infección VIH y hepatitis C, vigilancia epidemiológica de enfermedades transmisibles y no transmisibles, plan de prevención de suicidios… pero nada de esto se aplica.

En este clima, se hace imposible respetar los derechos del recluso-paciente, entre otros, el derecho a la intimidad ya la confidencialidad de las informaciones relacionadas con la salud, el derecho al consentimiento informado y a renunciar a un tratamiento, el derecho a unas condiciones básicas de salud y a una atención sanitaria aceptable.

Sería necesario eliminar los regímenes de aislamiento, perseguir y terminar con la impunidad para torturar y realizar tratos degradantes, establecer criterios para una penalidad racional en la duración y en la proporcionalidad, evitar la existencia de cadenas perpetuas, acabar con la dispersión como castigo a lxs presxs y a sus familias y dotar a las cárceles de una sanidad equiparable a la que disfrutamos las personas en libertad.

Todo médico tiene que velar por que no se cometa ningún abuso contra ninguna persona, pero queda patente la indefensión de lxs presxs que crean los servicios médicos dentro de los centros penitenciarios.

Abuso de opiáceos, descontrol en la repartición y dosificación de la medicación (incluso llegando a dar la medicación toda junta en caso de puentes y festivos) siendo conscientes de las sobredosis que se dan, del trapicheo de pastillas y de la consecuente generación de conflictos; pasar por alto y no diagnosticar enfermedades crónicas y muy graves, suministrar medicación forzosa mediante técnicas de engaño.

Si te encuentras enfermx y necesitas que te vea un médico hay que apuntarse un día antes, y quien decide poner en conocimiento del médico es el funcionario, el carcelero; es decir, depende de que te crea o no te crea.

El diagnóstico normalmente para todxs es casi el mismo. Siempre unx tiene dolores o duerme mal o va con problemas de metadona o psicológicos o psiquiátricos. Y como ya son conocidos los problemas, no les dan la importancia que se requiere. Y todo es rutinario.

Las enfermedades serias son diagnosticadas tarde o ni incluso eso. La exploración en la cárcel es visual. Y si sientes un dolor, paracetamol y, si no, ibuprofeno, y ya está. Te consideran enfermo crónico si eres drogodependiente, esta es la enfermedad que tienes y todos los problemas que vayas allí a exponer son “eso”, la drogodependencia.

El 70% de la población carcelaria está afectada psicológicamente y con tratamiento psiquiátrico. La mayoría de ellxs no saben lo que están tomando. Otrxs, que entran de la calle y tienen ya una medicación prescrita, allí se la quitan y le dan otra cosa parecida o no le dan nada. Porque luego entra el chantaje, el querer humillarte, que pases por el aro…

Incentivan el uso y abuso de metadona para mantener al “delincuente”, para controlarle en la cárcel y posteriormente en la calle. Porque una vez que sale, está controlado por el centro que lo dispensa y policialmente también. Y si les das problemas, te dan Modecate o Largactil, y te dejan neutralizado total, no puedes ni andar. Ahí es donde ya entra la destrucción consciente del individuo… ¿Y si te niegas a tomar la medicación psiquiátrica? Te cogen y te inmovilizan. Además estas medicaciones son adictivas y en algunos casos los efectos duran varios meses.

Existe medicación excesiva de manera intencionada. Para dormir se dispensan Transilium, Valium y medicinas derivadas de opiáceos las cuales te crean dependencia. Si te trasladan de cárcel, te cortan la medicación de manera radical. Si tienes un ataque de ansiedad, o tienes agobio o algún síntoma derivado de estar encerrado tanto tiempo… para eso no tienen ninguna medicación. Porque allí te dan una medicación cuando hay situaciones excepcionales, mientras no esté tu vida en peligro… aunque a ellos no les importe, pero tienen que justificar que han querido salvarte.

La enfermería como tal no existe. El hecho de la enfermería es como un justificante legal. Estás encerrado en vez de en una celda en la enfermería y vigiladx por otro preso, ya que el trato con el médico en la enfermería es escaso. Si tú no solicitas que vengan, allí no te revisa nadie.

Y no olvidemos la crisis del coronavirus que ha supuesto ansiedad, pánico, alejamiento y una mínima comunicación con familiares. En la cárcel el Estado de Sitio no es temporal, es constante.

La cárcel es para destruir, para degradar, para debilitar, para condicionar.

Por desatención médica sientes esa impotencia de que te puedes llegar incluso a morir, porque no te hacen caso.

¡Qué cese la complicidad de los médicos en la tortura!

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 02-09-2020]

Actividad en la calle Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 ¿Salud carcelaria?

COVID, PRISIÓN Y FALTA DE MEDIOS: DOBLE CONDENA

La situación extrema creada en las cárceles en el contexto de alarma social y sanitaria por el COVID, nos llevó a un grupo de familiares y amistades de personas presas, con apoyo de otros colectivos implicados en la defensa de los derechos humanos, a denunciar lo abusivo de las circunstancias y demandar soluciones a la situación vulneración de los derechos de las personas presas resultante:

No se reduce la población penitenciaria, sólo sus derechos

Atendiendo a las recomendaciones de las más altas instituciones en materia de salud pública, la mayoría de los estados europeos redujeron el número de presas y presos para evitar ls riesgos de la pandemia. Por el contrario, el estado espñol no hizo más que agravar la situación de nuestra gente presa, quitándoles, uno tras otro, sus derechos. En los últimos meses, la pobalción reclusa ha padecido la suspensión de vises y visitas (incluso de abogadxs), actividades programadas, tutorías de la UNED, servicio de demandadero, salidas a polideportivos, ayuda del voluntariado, etc. La paralización de los Equipos Técnicos y de las Juntas de Tartamiento ha impedio las progresiones de grado y el acceso a la libertad condicional, infringiendo el derecho fundamental a la libertad de algunxs internxs en condiciones de salir a la calle en regímenes de semilibertad. Se supone que la cárcel sirve para reinsertar a las personas presas, pero en esta situación comprobamos cómo prevalece el castigo sobre cualquier otra finalidad, castigo que se va agravando con medidas «sanitarias», como las cuarentenas sufridas en regímenes de aislamiento estricto después de traslados o visitas. Esto es ilegal: si en las actuales circunstancias el estado no puede cumplir con su propia ley, que abran las cárceles y dejen salir a las personas que tienen dentro. Por lo tanto, exigimos la excarcelación de las personas presas, ya que que Instituciones Penitenciarias ni cumple su ley de régimen interno ni toma medidas efectivas y reales que velen por su seguridad e integridad.

Personal médico casi inexistente

Denunciamos la actual situación sanitaria dentro de las cárceles, totalmente insuficiente en unas condiciones normales, pero que resulta aún mucho más preocuapnte en un contexto de alarma sanitaria. Esta situación es la que explica las medidas que se toman para abordar la crisis: resulta más barato restringir los derechos de lxs reclusxs que solucionar esta grave desatención médica. Frente a la gravedad de esta situación, exigimos la excarcelación de las personas presas vulnerables (las gravemente enfermas, las mayores de 60 años y con patologías crónicas previas) y de las mujeres embarazadas y con críxs, así como de las personas con enfermedades mentales, ante un agravamiento de su estado de salud a consecuencia de la vivencia dentro de la cárcel de un contexto de incertidumbre y mayor aislamiento social.

Exigimos el derecho a la salud de las personas presas. Si el coronavirus entra en las cárceles, habrá que vaciarlas.

No hay medidas compensatorias

Exigimos medidas para paliar todo el sufrimento con que estamos vivenciando esta situación, desde hace meses, y lo que está por venir. denunciamos el desprecio con que son tratados nuesros derechos cuando se nos prohíbe ver a nuestros seres queridos incluso a través de un vidrio. Mientras los carceleros entran diariamente desde la calle, se pretende trocar nuestro tiempo de estar en familia, ya de por sí escaso, por una videollamada de diez minutos.

Queremos la devolución de los vis a vis perdidos durante la cuarentena (compromiso adquirido por la mayoría de los directores de las cárceles de las que tenemos información, cuyo cumplimiento está siendo ahora denegado sistemáticamente) y de los que se pierdan a causa de futuras restricciones.

Queremos que se agilicen las concesiones de terceros grados, la libertad para lxs presxs preventivxs, indultos totales o parciales para cada internx y abono en las liquidaciones de condena de los días en que la prolongación temporal de la situación excepcional de alarma aumente la duración de las condenas, con una reducción extraordinaria de las penas equivalente.

Proponemos que se nos tome la temperatura o, en último extremo, que se nos haga la prueba a familiares y amistades al entrar en la cárcel, pero que en ningún caso se nos quiten las visitas y comunicaciones vis a vis. Además, están siendo los carceleros quienes en la mayor pare de los casos introducen el virus.

Hacemos hincapié en que la desatención sanitaria en las cárceles no es de ahora, sino que viene de muy atrás. Situación insostenible que se hace visible en las muertes que suceden constantemente en las cárceles y de las que nadie se hace responsable.

Ante el agravamiento de la falta de medios y derechos por la pandemia:

EXIGIMOS COMPENSACIÓN POR EL ENDURECIMIENTO AÑADIDO DE LA ESTANCIA EN PRISIÓN

EXIGIMOS LA REDUCCIÓN DE LA POBLACIÓN CARCELARIA

¡DEFENDAMOS EL DERECHO A LA SALUD DE LAS PERSONAS PRESAS!

¡ABAJO LOS MUROS DE LAS PRISIONES!

Actividad en la calle covid19 Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 La cárcel mata

Aquí van dos escritos un compañero preso en Murcia II, y que también participa de la Huelga de Hambre Rotativa que empezó este pasado 1 de septiembre. El compañero confirma por escrito su participación en esta acción colectiva, nombra los puntos en los que va a centrar sus reivindicaciones, explica por qué no participó en la huelga de mayo y hace unas cuantas consideraciones más que vienen muy al caso. La fotografia de arriba nos la hacen llegar desde Lleida, y corresponde a la pegada de carteles que se hizo a finales de agosto para difundir esta huelga.

Cárcel de Murcia II, agosto, 2020

Hola compas. Ante todo un saludo libertario para todxs lxs de dentro de estos muros, y para todos los colectivos y personas de fuera que nos dan su apoyo, a quienes estoy super agradecido de todo corazón. Yo me encuentro en aislamiento, primer grado articulo 91.2. Soy valenciano y estoy fuera de mi tierra ya desde hace demasiado.

Decir que la pasada huelga de hambre no la hice porque me pilló de conducción de Sevilla II a Murcia II, una conducción de ocho días. Ya comenté la posibilidad de pasar mi turno al final de todo, pero se valoró que mejor cerrar el calendario y participar de la siguiente. Ya comenté la idea de hacer cinco días por persona en vez de diez. Pero quizá la propuesta fue demasiado justa para recibir contestación, así que ya vi que se mantenían los diez días por persona. Bien, si eso es lo mas fácil a nivel organizativo pues que así sea, aunque lo de los cinco días por persona es algo que se podría valorar para próximas veces.

Por otro lado, los cuatro puntos en los que yo mas me quiero basar son:

  1. Aplicación immediata de los articulos 104.4  y196 RP a todxs lxs enfermxs crónicxs.
  2. El tema de las torturas, agresiones y tratos crueles y degradantes, que cuentan con la total impunidad de lxs carcelerxs. Reivindicar que queremos que hayan responsabilidades e investigaciones. Que los juzgados tramiten todas las denuncias, que el médico examine immediatamente a lxs denunciantes.
  3. El fin de los FIES, abolición del llamado “regimen especial” y cierre de los departamentos de aislamiento, donde nos encontramos personas como yo y muchisimos mas compas. Porque estos espacios destruyen nuestra personalidad y atentan contra nuestra salud por los malos tratos que allí ocurren, y por las privaciones sensoriales, culturales, relacionales… que nos apartan del resto de la población presa y nos impiden así expandir nuestras ideas. Espacios que nos acaban convirtiendo en personas antisociales. Yo me encuentro en la tercera galeria de Murcia II donde no tenemos ninguna sala, ninguna clase de actividad, ni formación. Hay aquí la quinta galeria llamada “de progresión”, por donde tienes que pasar para recuperar el segundo grado, chantajeado moralmente. Allí sí gozan de un buen gimnasio, patio mañana y tarde y mesa de ping-pong. Pero claro, tienes que pasar por su aro.
  4. El fin de la dispersión de lxs presxs. Exigimos que cada unx de nosotrxs podamos estar en nuestro lugar cumpliendo las condenas. Tanto para nuestro bienestar como, por supuesto, para evitar que nuestras amistades y familia se arriesguen en las carreteras, todo por 40 minutos de mierda a través de un cristal.

Y eso compañerxs, me basaré especialmente en estos cuatro puntos de la tabla. Hemos aguantado un confinamiento, apartadxs de nuestrxs familiares y seres queridxs, y de nuestrxs compas de la calle. Somos guerrillerxs y hay que luchar por nuestros derechos, cada unx a su manera, yo lo hago desde dentro de la cárcel de la cárcel. Esta es la cuarta condena que pago y por desgracia hace ya 23 años que ando por estas casas. Tenemos que ir a una como una piña.

Luchar por lo que queremos, morir por lo que amamos.

Sin más me despido desde mi celda de aislamiento, con un fraternal abrazo.

Campos del Río, 25 de agosto de 2020

¿Cómo estás compa? Ayer recibí tu carta con las reflexiones de lxs compañerxs pronunciándose sobre la huelga de ahmbre rotativa y la lsita de quiénes somos de momento las que la vamos a llevar a cabo. Ya se que mi turno es del 10 al 20 de octubre de 2020, lo cual llevaré a cabo sin ningún problema, eso tenlo por garantizado. Os envío mi reflexión de la huelga de hambre de este pasado mayo y que no realicé, porque hasta principios de junio no me llegó la carta. Hasta el colectivo de Lleida se enteraron tres días antes de que se llevase a cabo.

Reflexiones

Un abrazo fraternal para todas las compañeras de dentro y fuera, soy XXX, preso en estos momentos en Murcia II (Campos del Río). Os escribo desde mi celda de aislamiento de primer grado (91.2). Dede aquí os digo a todos que yo ya me pronuncié sobre la huelga de hambre rotativa que vamos a iniciar en dos semanas. No entiendo cómo es que la pasada huelga rotativa éramos muchos más y aquí la gente se apunta, una gran mayoría, por intereses económicos, buscando novia y cosas de ese estilo. Yo siento vergüenza ajena, yo tengo unos valores y principios desde bien pequeñito grabados a fuego en mi corazón. Soy expropiador desde que no levantaba un metro del suelo, y llevo por desgracia desde el 96, que tenía 16 añitos, un total de 22 años metido por estas cosas. Esta es mi cuarta condena, llevo 3 años y 6 meses cumplidos y mi total es para diciembre de 2029, o sea que voy a salir con 49 años.

Yo, compañeros, no realicé la huelga de hambre del 1 al 15 de mayo de 2020 porque me llegó la información para la primera semana de junio. Después de eso, leí un comunicado que decía que a los que no habíamos hecho la huelga se nos había caído la careta. Yo, por mi parte, no llevo ninguna careta con gomitas, yo tengo una cara muy guapa, la cual solo me la tapo para atracar, ahí lo dejo.

En referencia a los motivos por los que voy a participar en la huelga de hambre rotativa: Primero, por mis principios los cuales no son compatibles con las instituciones penitenciarias ni con el Estado español. Segundo, por todos nuestros comprar con enfermedades terminales y por su excarcelación y puesta en libertad. Por los compañeros enfermos mentales que no reciben atención adecuada y lo único que consiguen es empeorar su situación, empastillándoles para anularles como personas y que no den demasiados problemas, en vez de hacerles un seguimiento real y proporcionarles la medicación adecuada. Tercero, por la abolición de los FIES y por los que nos encontramos, en este caso yo y tantos compas, dispersados en la otra punta del territorio español, teniéndonos repartidos por los aislamientos de todas las prisiones. Aquí pasamos 20 horas de soledad diarias y sin ningún tipo de actividad ni programas para poder progresar y recuperar el segundo Grado. Sigo sufriendo el desarraigo familiar y la desvinculación a que nos tienen sometidos. ¿Cómo va a cambiar la persona a mejor? En mi caso, como he dicho, soy valenciano y en la Comunidad Valenciana están Picassent, Albocàsser y Villena, las tres tienen priemer grado y no me llevan a cumplir a ninguna de ellas. Luego tenemos los abusos de poder por parte de los carceleros, que nos humillasn, intentan tenernos intimidados y amenazados con cosas que conmigo no les da resultado, porque soy de mente fuerte.

Por si fuera poco, tenemos que lidiar con los palizones que nos dan cuando salta la más mínima chispa, luego, con suerte, viene el médico, cuando estás en art 72 y te hace un reconocimiento superficial y oculta todas las lesiones que tu cuerpo ha sufrido en ese momento. Nada de esto es nuevo compas, seguiremos luchando contra todo esto con uñas y dientes. Ya para terminar este punto, son las muertes de tantxs compañerxs a manos de carcelerxs ¡Y luego dicen que se han muerto de sobredosis o que se han suicidado! Sin olvidar las muertes a manos de los servicios médicos por sus negligencias y pasotismo hacia nuestras personas.

Mi participación en esta huelga de hambre. rotativa va a ser por estos motivos y tengo muchos más, aunque quiero hacer hincapié en estos.

Un saludo fraternal para mi hermano y amigo Poblete y para todxs lxs compxs.

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 02-09-2020]

 

Actividad en la calle Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Actividad en la calle Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Emitimos la segunda parte de una entrevista a Adriana Revol sobre resistencia antipunitiva en Argentina. Entrevistamos a una compañera del Grup de Suport a Presxs de Lleida sobre cómo ha afectado a lxs prsxs y a lxs grupos de la calle la farsa del coronavirus y el estado de excepción correspondiente y sobre las perspectivas que se abren hacia nuevos proyectos anticarcelarios, especialmente la huelga de hambre rotativa que empieza el 1 de septiembre.

Actividad en la calle Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 Internacional

Hablamos con Noelia y con Inés, de Familias Frente A la Crueldad Carcelaria, sobre la concentración que organizó esa asociación el pasado 25 de julio frente a la cárcel de Picassent para protestar por el abandono médico y las muertes en prisión y en conmemoración de la muerte de Luis Acedo Sáez. Comentamos también la convocatoria de la huelga de hambre rotativa frente a todo lo que mata a las personas presas que se inicia el 1 de septiembre. Leemos después varias aportaciones de presxs en lucha al debate donde se ha decidido esa convocatoria.

Actividad en la calle Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Lxs compis del Grup de Suport a Presxs de Lleida han informado en su blog sobre cómo se iba preparando la huelga de hambre rotativa a empezar el próximo 1 de septiembre. En su última publicación al respecto, ofrecen una perspectiva del asunto que da una idea clara de cómo va cuajando la propuesta. la reproducimos, por tanto, a continuación, exceptuando el último párrafo, referido al calendario de participación que ha variado ya un poco como es de suponer no dejará de hacerlo en varios meses. De momento, diez compañeros se habrían comprometido ya a sumarse a la movilización, aunque hay dos que se han pronunciado de manera algo ambigua, como se verá en los comunicados que publicaremos hoy mismo, por lo que nosotrxs propondríamos dejarlos para el final y, por lo demás, darle al calendario el mismo orden en que los compañeros han ido expresando su compromiso de participación, calendario que se enviaría dentro para que ellos lo aprueben haciéndolo definitivo. Todo está en fase de debate, aunque las opiniones deben expresarse lo más pronto posible, ya que sólo falta un mes para el inicio de la huelga. El calendario provisional sería el siguiente:

Septiembre: del 1 al 10, Toni Chavero, en Estremera; del 10 al 20, Peque, en Villena; del 20 al 30, Cabrero, en Daroca. Octubre: del 1 al 10, Erasmo, en Villena; del 10 al 20, XX, en Campos del Río; del 20 al 30, José Antonio Molina Barrilao, en Estremera. Noviembre: del 1 al 10, Hermenegildo, en Daroca; del 10 al 20, Alfonso Martí Aracil, en Villena; del 20 al 30, Xavi Corporales, en Puerto III. Diciembre: del 1 al 10, Poblete, en Campos del Río.

La foto de arriba es de una performance que se hizo en Lleida el 30 de junio contra el aislamiento y la tortura en las cárceles.

Distintas personas presas en cárceles de todo el Estado van a empezar el 1 de septiembre una huelga de hambre rotativa y coordinada. El objetivo de esta huelga coordinada es la reivindicación de una tabla de 14 puntos, pero en esta ocasión, centrándose en el tema de LA SALUD. Ha habido algunas propuestas sobre en qué basar las reivindicaciones, pero pensamos que todas ellas se pueden englobar en denunciar la falta de salud que sufren las personas presas.

  • Los primeros grados y las celdas de castigo, que atacan directamente a la salud física, emocional y psicológica, debido al encierro y control extremo a que se somete a la persona, con una privación total o casi total de contacto con otros seres que no sean asquerosxs carcelerxs. Obligando a pasar 20 horas al día -o más- encerradx entre cuatro paredes, negando la posibilidad de acudir a aulas, talleres u otras opciones formativas. Módulos donde aún más reina la impunidad y donde la tasa de suicidios es mucho mas elevada que en los módulos de segundo grado y, obviamente, que la vida en el exterior.
  • La dispersión que se aplica de forma sistemática a todxs aquellxs que no se conforman y levantan la voz, que se utiliza como represalia y castigo, alejando a las personas de sus familiares, amigxs y núcleos de apoyo. Teniendo así un fuerte impacto en su bienestar emocional y en su autoestima. A la vez que castiga a esos familiares y amigxs, que tienen que recorrer cientos de quilómetros para ver a una persona durante 40 minutos o una hora y media, poniendo así en riesgo su salud y su vida en las carreteras, y haciendo verdaderos esfuerzos económicos.
  • Los malos tratos y las torturas que siguen existiendo en cada una de las cárceles del Estado. Golpes, amenazas, insultos, empujones, contenciones mecánicas, palizas, humillaciones, vejaciones….
  • Los problemas de salud mental que afectan a cientos y miles de personas presas. Problemas que ya vienen de la calle, o que aparecen o empeoran debido al encierro. Estas personas nunca son atenidas correctamente –es imposible ser atendidx de forma humana y profesional dentro de una prisión– y sufren la cárcel doblemente. A menudo dejándolas pudrir precisamente en celdas de castigo, hipermedicalizadas y con fáciles ampliaciones de condena.
  • La excarceración de las personas con enferemdades graves y/o incurables no se cumple. Se deja morir a lxs enfermxs en patios y enfermerías, agonizando o apagándose lentamente. Pasando sus últimos días en miserables centros de exterminio, o acabando por morir debido a la imposibilidad de ser atendidos correctamente y recibir un buen tratamiento, por el hecho de no estar en la calle.
  • Las muertes en prisión, debido a lo nombrado anteriormente, no dejan de augmentar año tras año. Muertes camufladas de suicidios o sobredosis, cuando aun si es así, no dejan de ser asesinatos de la institución penitenciaria, la cual ya fomenta condiciones de vida y tal presión sobre las personas que las empuja a la desesperación. O muertes provocadas directamente por “fallos” en la medicación o palizas. Sea como sea, asesinatos del Estado llevados a cabo dentro de prisión. En el año 2019 murieron al menos 220 personas en las prisiones del Estado.

Como en la anterior huelga de hambre rotativa, cada persona tendrá 10 días de huelga y reivindicación. Aunque, como siempre se ha dicho, NO es necesario hacer 10 días de huelga de hambre. Cada unx realiza los que considera en base a su situación personal, su experiencia y su estado de salud. Son 10 dias de lucha y reivindicación, realizando escritos y denuncias a distintos organismos. Se trata de inundar los despachos de papeles, y muy importante también, mandar comunicados a los grupos de fuera, mientras se están realizando los 10 dias. Y realizando las acciones que cada unx considere oportunas. (…)

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 28-VII-2020]

Actividad en la calle Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021