Cárcel Y Morbo: Encarcelados

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Se terminó la primera temporada de Encarcelados, en LaSexta. Un programa que ha respondido a la lógica de morbo social al que tan acostumbrados nos tiene este canal televisivo: mucho morbo y muy poca crítica consistente e inteligente. Sin embargo lo de esta emisión ha clamado al cielo por la perversidad de sus mensajes.

Puede ser que nuestras críticas no sean fácilmente entendidas para quienes desconocen la realidad de la cárcel y sus implicaciones ya que en este programa tal vez hayan encontrado una fuente mínima de información sobre un fenómeno desconocido. Pero para nosotras este programa lejos de querer denunciar la situación en la que se encuentran las cárceles en muchos lugares del mundo o las situaciones de conflicto social y de pobreza que llevan a muchas personas a delinquir sean de la nacionalidad que sean (el cual podría ser un loable fin) creemos que ha tenido de manera plenamente consciente y premeditada otros objetivos.

El primero ha sido el de perpetuar la imagen distorsionada que tenemos de la sociedad latinoamericana. La superioridad de la que fue metrópolis y que desde un europeísmo exacerbado incrimina y juzga lo que hace quien fue un “hijo mal querido”, parece que no le permite contextualizar en su justa medida nada de lo que informa porque lo hace desde una clamorosa superioridad que se ha traducido en sutiles mensajes clasistas y xenófobos.

El segundo, ha sido el de extender la imagen del delincuente como una persona desalmada, capaz de oprimir a sus iguales en una situación de encierro, sin reparar en que quien les lleva al encierro y les abandona a su suerte en un binomio de hacinamiento y seguridad es el propio Estado, tenga el nombre que tenga. Sin duda la responsabilidad de los Estados en la custodia de la pena que él mismo impone queda, cuanto menos, relegada a un segundo plano, siendo ésta primordial.

Pero es que incluso la forma en que se planteaba la cuestión era tan grotesca que hacía pensar si más bien el mensaje era el de demonizar al delincuente “no español”, porque: ¡fíjate que mal están nuestros españoles encarcelados por el mundo! Sospecha confirmada con la emisión de “Vigilando a Tony, ‘el Nigeriano’ ” en una emisión de otro de los programas estrella de LaSexta: equipo de investigación.

El tercer mensaje y tal vez más importante era el de obviar la situación de las cárceles españolas. Algunos dirán:

No…bueno…es que este programa no era sobre cárceles españolas, si no sobre cárceles en el mundo…¡por eso no hablan de las cárceles del Estado Español!.

Y nosotras nos preguntamos ¿y esto qué tiene que ver para transmitir unos mensajes u otros o incluso omitirlos? Es obvio que se puede hacer una crítica a todos los modelos penitenciarios del mundo de cualquier país. Es más, es absolutamente necesaria. Pero esta crítica debe venir desde el conocimiento de qué significa el encierro, de qué implica el encierro, de cual es el nexo en común del encierro independientemente del lugar donde se lleve a cabo, cómo las cárceles son reflejo de las sociedades donde están situadas, cómo en todas las cárceles del mundo hay abusos (unos más sutiles que otros) y esto dependerá en gran medida de lo anterior.

No tenemos ninguna duda de que el mensaje hubiese sido totalmente diferente y la realidad, frente un trabajo bien hecho (que no pensase en los ranking de audiencia y en el poder que sostiene económica y moralmente a la cadena) se habría impuesto: el encierro es siempre perverso aunque el “castigo” y las formas de ejercerlo sean más sutiles…Demasiado para LaSexta…

O ¿qué nos creemos, que aquí no pasan esas cosas? ¿Qué nos creemos que en las cárceles del Estado Español no hay colombianos por el mundo, ecuatorianos por el mundo, argentinos por el mundo que la necesidad de deber sobrevivir les ha llevado a cometer algún delito, especialmente el tráfico de drogas? ¿Acaso creemos que Madrid, Barajas, no es un centro de captura de historias de vida tristísimas, iguales o más a las que se ven en ese programa? ¿Por qué Lasexta se va a Latinoamérica a hacer este programa y no lo hace con las cárceles del Estado Español? ¿Acaso es que la Dirección General de Instituciones Penitenciarias quiere esconder algo? ¿Es que resulta que el INPEC colombiano da más libertad de acceso a sus cárceles que la Dirección General de Instituciones Penitenciarias aquí? No debemos olvidar que España es el País de la UE que menos trabajos oficiales y de oficio tiene sobre sus cárceles y esto quiere decir mucho…

Debemos saber, o cuanto menos lo deberían saber las personas que realizan un programa así, que el nuestro también es un Estado que criminaliza la drogodependencia, que criminaliza al enfermo mental y la pobreza. Es un Estado que criminaliza la inmigración. Es un Estado que pone cuchillas en la frontera para evitar la inmigración. Es un Estado que condena, por ejemplo, a los “top-manta” y los envía a prisión por unos años y cuando salen de ese encierro les mete en otro, en el de los CIE, para terminar siendo expulsados del territorio como si fuesen ganado. Es un Estado con penas por tráfico de drogas igual de altas (o más) que, por ejemplo, Colombia. Es un Estado que tiene a más del 50% de sus mujeres encarcelas por ese motivo, mujeres con vidas duras, mujeres con una historia de vida cuya voz parece que no interesa.

Y en las cárceles Españolas también hay muertes, suicidios, abusos, enfermedades, mucha pena y tristeza, y vidas trágicas como no nos podemos imaginar… Muchas de estas circunstancias son, por supuesto, más sutiles que las de algunas prisiones latinoamericanas, pero como antes decíamos ¡esto no es más que un reflejo de la sociedad en la que está esas cárceles! Esto no justifica, pero sí permite entender cosas…¿ Por qué es tan difícil decir esto? Otra vez el “Ego europeo”. ¿Acaso nos creemos que hace 30 o 40 años nuestras cárceles no eran así? Pero es más, se debe decir que en algunos aspectos, algunas cárceles latinoamericanas, permiten espacios de libertad en el encierro mayores que las cárceles “occidentales” y justamente estos espacios son los que permiten que la privación de libertad no extermine la esencia de la personas, o al menos lo haga en menor medida.

En fin, que la ignorancia es muy atrevida, que el maniqueísmo muy fácil y querer ser ciego de las circunstancias de lo que pasa en tu territorio tiene una implicación política se diga o no evidente: no queremos tomarnos en serio la crisis de la reinserción y no queremos tomarnos en serio qué ocurre en las cárceles ¡en todas sin excepción!. Desde luego es mucho mejor criticar a aquellas que están peor que las del Estado Español para poder legitimar las nuestras ( cuarto y último objetivo del programa), porque en el fondo a LaSexta las personas presas les importan hasta donde lleguen los ranking de audiencia.

Salhaketa Nafarroa

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